La guerra de Candía (1645-1669), también conocida como guerra de Creta (Candía era el nombre antiguo de la isla de Creta), fue un conflicto bélico entre la República de Venecia y sus aliados, los Caballeros de Malta, los Estados Papales, voluntarios franceses, la Monarquía Hispánica y los piratas de Mani contra el Imperio otomano y los Estados de Berbería. La guerra se desarrolló fundamentalmente en Creta, otras islas del Egeo y en el Mar Mediterráneo, y terminó con una victoria otomana.

Situación de los países antes de la guerra A principios del , el Imperio Otomano había perdido la combatividad del siglo anterior debido a repetidas rebeliones. Mustafa I es depuesto por Osman II, joven enérgico que es consciente de que el Estado necesita reformas urgentes, pero cuando quiere reorganizar a los jenízaros provoca una rebelión, es hecho prisionero y estrangulado en mayo de 1622. MustafaI vuelve al poder, pero fallece en 1623.El Mundo Moderno, p.563.

Su sucesor es Murad IV, de 12 años de edad, lo que agrava la anarquía en la corte estambuliota. Los Grandes Visires no tienen autoridad, las tropas se rebelan, en Anatolia empieza una guerra civil y el Imperio safávida invade Mesopotamia y entra en Bagdad. En 1632, el sultán se hace cargo personalmente del gobierno, reprime las rebeliones, impone su voluntad al ejército y derrota a los safávidas recuperando Tabriz y Bagdad.El Mundo Moderno, p.564. MuradIV muere en 1640 y su sucesor fue Ibrahim I, un loco cruel y libertino que antes de ser asesinado en 1648 puso en peligro toda la obra de Murad IV.

Para Venecia, el es un siglo de decadencia comercial. Ciertamente, preserva su independencia política, pero al ocupar un lugar destacado en el norte de Italia, en el mar Adriático y en el Mediterráneo Oriental se ve obligada a mantener un fuerte ejército y una importante flota que defienda sus intereses comerciales. Este esfuerzo resulta agotador para la Serenísima fruto de la disminución de su flota mercante, la piratería y la competencia de las potencias atlánticas. Aunque sigue siendo un centro comercial activo (vidrierías, sederías, etc.), sus mercados se ven cada vez más limitados a las posesiones venecianas. De la misma forma, debido a su actividad comercial siguió siendo a lo largo de la centuria un importante centro de información y espionaje para las distintas potencias europeas.

Desencadenante de la guerra thumb|left|Ibrahim I, obra de John Young.

El eunuco Sunbullú, gobernador del harén y una de las personas más cercanas al sultán Ibrahim I, había comprado una esclava joven y hermosa, la cual tuvo un hijo al mismo tiempo que la sultana favorita. Sunbullú logró obtener para su esclava el empleo de ama de leche, y ella supo granjearse tanto la voluntad del sultán, de quien se llegó a decir que quería más al hijo de la esclava que al suyo propio. Una situación que pronto enfadó a la sultana. Un día en que el sultán y el eunuco paseaban juntos por los jardines del serrallo con los dos niños, la sultana se acercó y enseñando su hijo, dijo encolerizada a IbrahimI:

Ibrahim, enfurecido por su actitud, arrojó al pequeño príncipe a una cisterna, de la que lo sacaron con una cicatriz en la frente que le acompañó el resto de su vida.

Sunbullú, que temía la venganza de la sultana, partió al punto con su esclava y su hijo bajo pretexto de emprender una peregrinación a La Meca, pero la guardia que le acompañaba fue atacada por seis galeras de los Caballeros de San Juan.

Sunbullú murió en el combate. Los malteses creyeron haberse apoderado del heredero al trono otomano, y el pequeño esclavo fue tratado con los mayores honores.Historia de Turquía, p.247. La escuadra maltesa, después de su victoria, se dirigió a Candía, donde los venecianos la recibieron con todos los honores. Este recibimiento fue el pretexto del que se valió Ibrahim para declarar la guerra a Venecia.

La guerra El 30 de abril de 1645, una gran armada de unas 150 galeras y que transportaba a 50000 soldados, salió de los Dardanelos y se dirigió a Negroponte (en la época, la isla de Eubea), al mando del capitán bajá Yussuf. Desde allí puso rumbo hacia la bahía de Pilos y hacia Canea.

El 24 de junio de 1645 la flota turca entra en la bahía de Cogna, a 30 km de Canea, y al día siguiente marchan las tropas hacia la ciudad. Los habitantes de la ciudad se aterrorizaron ante el imprevisto peligro que les amenazaba, pues se había guardado muy bien el secreto de esta expedición, y Venecia dudó hasta el último momento de las intenciones del Sultán Ibrahim.

Al nordeste de Canea, en una pequeña isla, había dos fuertes venecianos distando entre ellos una milla. Uno fue ocupado sin oposición al encontrarse abandonado. El otro fuerte estaba ocupado solo por sesenta hombres. El capitán veneciano Biagio Giuliani prefirió volar el fuerte antes que rendirlo, matando a 500 otomanos. La toma de estos puertos abrió el puerto de Canea a la entrada de las galeras otomanas.

El día 27 de junio las tropas otomanas empezaron la excavación de trincheras y desembarcaron la artillería. Venecia no esperaba esta agresión otomana. El senado veneciano, una vez enterado del riesgo que se corría, dispuso una leva de tropas extraordinaria. Mandó al gobernador de Candía, Andrés Cornaro, que movilizase sus milicias y las combinase con la flota que se encontraba estacionada en Suda a las órdenes de Antonio Capello. También se mandó una flota de 24 galeras al mando de Tommaso Morosini para bloquear los Dardanelos.

Mientras tanto, el asedio de Canea iba bien para los otomanos. Después de repetidos asaltos, el 27 de julio los sitiadores se establecieron en el bastión de San Demetrio y del 6 al 17 de agosto lanzaron tales ataques que la guarnición veneciana se vio obligada a capitular.

Según la capitulación, se estipuló que los habitantes saldrían libremente de la ciudad, llevándose consigo los efectos más valiosos.

thumb|right|Mapa de Creta. Con esta victoria los otomanos se apoderaron de 360 piezas de artillería y consiguieron una base para sus operaciones en la isla. Mientras tanto los venecianos se preparaban para la guerra. Recibieron veinte galeras de España, los Estados Pontificios, Toscana y Malta. Sin embargo, Mazarino faltó a su palabra de poner a la disposición de Venecia toda su flota y solo envió dos brulotes. Con estas embarcaciones la flota veneciana sumaba cien galeras y se pusieron al mando de Gerónimo Morosini, que buscó un encuentro contra la flota otomana, pero esta rehuyó la confrontación directa, por lo que los venecianos se contentaron con saquear Modon, Patras y Corone. El capitán bajá Yussuf, que era yerno de IbrahimI, fue ejecutado por un ataque de cólera del sultán.

En 1646 los otomanos, tras apoderarse de Kisamo, Cladisso y Apricorno, atacaron la ciudad de Rétino, que cayó tras cuarenta días de asedio. Esto hizo que los venecianos acusaran a Juan Capello de apatía y le condenasen a un año de prisión, sustituyéndolo por Giovanni Bautista Grimani.

Ese mismo año Ali-Bey, gobernador de Lecca, atacó a los venecianos en Dalmacia. La expedición fue mal para los turcos porque los Morlacos se sublevaron y sirvieron de auxiliares a los venecianos. En esta expedición Venecia perdió Merlza Vodizza, Rasanza, Torretta y Novigrad por un breve periodo de tiempo, pero los otomanos perdieron las ciudades de Makarska, Iacinizza, Zemonico, Polisana y Succovar, además del apoyo de la población local.

Grimani se dirigió hacia las islas Cícladas con una flota de 20 galeras, 3 galeazas y 50 naves. El 3 de enero avistan unas naves argelinas que se retiran a la isla de Zea pero son capturadas poco después. El 8 de enero una flota otomana comandada por Musa Pasha se dirige hacia Estambul con 55 galeras, 2 naves y muchas embarcaciones menores. Una tormenta hace que pierda 6 galeras y las 2 naves, y el 25 de enero de 1647 se encuentra a la altura de la isla de Makronisi.

Otra tormenta azota la escuadra veneciana de Tommaso Morosini y separa a la nave capitana del resto de la escuadra. La nave de Tommaso Morosini se encuentra con la escuadra turca el 27 de enero de 1647. En la lucha que siguió Morosini perdió la vida pero causó importantes bajas en sus enemigos. Musa Pasha también resultó muerto en este combate. La flota de Grimani llegó a tiempo para impedir que el barco de Morosini cayera en manos otomanas. A pesar de la importante pérdida que supuso la muerte de Tommaso Morosini, el que una sola nave hubiese causado tan importantes daños en la flota otomana fue un duro golpe para la moral turca.

Asedio de Candía thumb|El sitio de Candía.

El año 1648 empezó mal para los venecianos. Una tormenta hundió veintiocho de sus naves. Sin embargo, unos días después Bernardo Morosini llegó con su flota hasta Estambul desafiando a los otomanos. Una flota otomana al mando de Fazli Bajá salió a su paso pero fue puesta en fuga.

Tropas otomanas pusieron sitio a la ciudad de Candía, entre el 5 y el 20 de mayo terminaron el foso de circunvalación y levantaron cinco baterías dirigidas contra los principales baluartes de la ciudad.

El 3 de julio, los turcos lanzaron un ataque simultáneo por varias brechas mientras hacían volar una mina. Cuando los otomanos se encontraban ya dentro de la ciudad, un contraataque lanzado por Leonardo Mocenigo consigue desalojarlos de la ciudad. La falta de suministros obligó a Gazi Hüseyin Pasha a levantar el sitio de Candía por un breve espacio de tiempo.

Guerra naval thumb|La batalla de Focea. Obra de Abraham Beerstratenm.

Mehmed IV sucedió a IbrahimI el 8 de agosto de 1648.Historia de Turquía, p.251. A principios del año 1649 el almirante veneciano Giacomo da Riva tenía la misión de vigilar los movimientos de la armada otomana con su flota de 19 naves, número insuficiente para realizar la misión con efectividad. Observó una flota de 65 galeras, 6 galeazas y varias naves a la que no pudo bloquear. Pensando que eran refuerzos para el asedio de Candía, decidió seguir a la flota turca que fondeó en el antiguo puerto de Focea.

Riva quiso aprovechar la ventaja que le daba el que la flota otomana estuviese anclada y la atacó el 12 de mayo de 1649. En la batalla de Focea los venecianos consiguieron capturar una nave y una galera y prendieron fuego a 3 galeazas, 2 galeras y 9 naves. Las bajas venecianas fueron mucho menos importantes, pero Riva se retiró antes de conseguir una victoria total, y el resto de la armada turca se pudo reagrupar y llegar a Creta.

Los supervivientes de la flota otomana llegan a Candía reforzando con 3000 hombres a los sitiadores. Se lanzaron varios ataques contra la ciudad, penetrando en ella, pero todos fueron finalmente rechazados. Las tropas otomanas, viendo que ya habían perecido en el asedio 6000 turcos, se amotinaron y Gazi Hüseyin Pasha tuvo que levantar otra vez el asedio dejando solo un cuerpo de observación.

La flota veneciana, a cuyo mando se encontraba Alvise Mocenigo y que contaba con una flota de 24 galeras, 6 galeazas y 28 naves, volvió a bloquear el paso de los Dardanelos y durante dos años ninguna nave turca pudo atravesarlo.

En 1651 una flota otomana fue capaz de romper el cerco. Alvise Mocenigo se lanzó en su persecución y logró interceptarla entre las islas de Paros. En la batalla de Paros (10 de julio de 1651) Mocenigo apresó 10 navíos e incendió otros 5; además se hicieron 965 prisioneros. Por parte veneciana la baja más destacada fue la de Tommaso Mocenigo, hermano del capitán general. Alvise Mocenigo fue poco después reemplazado por Leonardo Foscolo.

thumb|Mehmed IV. Tras unos años con poca actividad bélica por ambas partes Mocenigo volvió al mando de la flota en 1654.