Se denomina suelo radiante, paramento radiante o losa radiante al sistema de calefacción que emplea uno de los paramentos de un local como emisor de calor. El emisor puede ser cualquiera de los paramentos de los locales a calefactar (suelo, paredes o techo), pero lo más corriente es emplear el suelo.

Dada la extensión superficial del emisor se emplean bajas temperaturas, porque la emisión depende de la diferencia de temperaturas entre el emisor y el ambiente y de la superficie del emisor (a mayor superficie de emisión será necesaria una diferencia de temperaturas menor). Algunas normativas limitan esta temperatura del suelo a 28 o 29°C.

Es la versión moderna de los antiguos hipocausto romano y gloria castellana.

Ventajas e inconvenientes

200px|thumb|Montaje de tuberías para un sistema de calefacción por pared radiante (nótese que es una instalación incorrecta: es imposible purgar el aire de las tuberías). La gran ventaja de este sistema de calentamiento es que incide sobre la temperatura resultante, en la que intervienen la temperatura radiante media y la temperatura seca del aire, de modo que, en este caso, al haber una temperatura radiante media más alta, puede bajarse la temperatura seca del aire dos o tres grados, disminuyendo en esa medida las pérdidas de calor del local hacia el exterior, sin disminuir las prestaciones en cuanto a comodidad térmica (sensación térmica).

Es un sistema que produce movimientos reducidos del aire, dada la baja temperatura de emisión y la extensión del emisor, y conviene por ello en locales de techos altos, evitando hasta cierto punto el problema de la estratificación térmica del aire, que acumularía el aire caliente en la parte superior del local, lejos de la zona ocupada.

En el suelo radiante, la temperatura a la que el agua fluye por su interior es moderada, de 35 a 45°C, a diferencia de los 70-90°C del sistema que utiliza radiadores, por lo que podría usarse con colectores solares, sin necesidad de calentador de apoyo.http://www.soliclima.com/Suelo_radiante.htm

Los inconvenientes encontrados en los pisos radiantes convencionales, son la inercia de calor, o acumulación de calor. Esta inercia de calor se genera en pisos cuyas construcciones fueron hechas en lugares con un clima variante donde se amanece frío o fresco, pero horas después la temperatura externa se nivela a la interna, esto generaría un sofocamiento por calor, dado que el tiempo en que se liberaría el calor interno puede llevar entre 2 y 10 horas.

Sistemas de calentamiento

1. Por agua caliente

250px|thumb|Tuberías para un sistema de calefacción por suelo radiante, antes de montar el pavimento. En este caso el sistema es semejante a uno de calefacción por agua caliente, con una caldera u otro medio de calentamiento, y una red de distribución, pero teniendo como emisor el suelo (o como se ha dicho, otro paramento, aunque en los sistemas por agua caliente es raro encontrarlo), bajo el cual discurre una tubería haciendo meandros, de modo que los tubos están a una distancia relativamente reducida (entre 8 y 30cm).

Construcción Las tuberías de agua (generalmente de material plástico) se distribuyen sobre el forjado (ver imagen), interponiendo un aislante térmico para evitar que el calor se disipe hacia la planta inferior. Sobre las tuberías se coloca una capa de mortero de cemento o anhidrita y arena de un espesor mínimo de 4cm y máximo de 6cm. Luego el solado, que se recomienda sea de un material poco aislante del calor (piedra, baldosa cerámica o hidráulica) y no de madera o moqueta.Realmente puede funcionar también con solados de madera o moqueta, pero no resulta razonable tener un emisor térmico con su superficie cubierta por un aislante térmico. Lo que ocurrirá es que el sistema funcionará con más lentitud, estando obligado el calor a traspasar la barrera aislante. El contacto desagradable de la planta del pie con un material frío, que normalmente se quiere evitar con estos suelos aislantes térmicos, queda compensado por la temperatura del suelo.

Si el edificio está bien aislado no es necesario cubrir toda la superficie del suelo y pueden dejarse unas franjas estrechas, cercanas a las paredes, sin tuberías, para colocar muebles (estanterías, aparadores,...) pues bajo ellos el suelo no emitirá calor que pueda estropearlos.

Elementos que componen el sistema

Tubo de plástico o multicapa. Es un tubo de polietileno de alta densidad, reticulado por radiación de electrones. Las técnicas puestas en servicio para la fabricación aseguran una gran regularidad dimensional (diámetro y espesor de las paredes). Por las mejores características en cuanto a resistencia mecánica y térmica, la tubería multicapa es la mejor opción para la realización de estos circuitos. miniaturadeimagenPlacas de aislamiento. Suelen hacerse de poliestireno expandido, a veces elastificado, y sirven para evitar que el calor se difunda hacia el piso inferior. 250px|thumb|left|Taca de alojamiento de colectores en un suelo radiante. Aislamiento periférico. Es conveniente separar mecánica y fónicamente la placa base del suelo radiante de los tabiques. Esto se consigue mediante el aislamiento periférico, constituido por unas tiras de poliestireno expandido. Fijación de los tubos. Para sujetar el tubo a las placas de aislamiento, en ciertas patentes, la fijación se hace mediante tetones que forman parte de las placas de aislante térmico y sujetan adecuadamente hasta que los tubos queden empotrados en la capa de mortero que los recubrirá (ver imagen). También se utilizan unas grapas autoperforantes que, clavadas sobre los tacos-guía en las zonas curvas del tubo, impiden que este se desplace de su posición. Conjuntos de distribución. Los diferentes circuitos formados por los tubos van unidos a un colector de ida y otro de retorno. Para un correcto funcionamiento de los circuitos, los extremos de las tuberías deben estar situados en un nivel más alto que el de su recorrido, para conseguir un buen purgado del aire que pueda introducirse en ellas, por lo que estos colectores, en los que estará el purgador, deben ir alojados en una taca en un muro. En los colectores, además, se situarán las llaves de regulación y equilibrado de los circuitos. Estos conjuntos de distribución estarán conectados a la caldera por medio de una red bitubular (tuberías de ida y de retorno), semejante a las que alimentan la calefacción por radiadores. Mortero. Normalmente autonivelantes de anhidrita o cemento. La fluidez de estos morteros evita que se generen burbujas de aire (que son aislantes térmicas) y facilitan la distribución del calor. Solado. Como se ha dicho, es conveniente que no sea aislante térmico. Puede ser de baldosa hidráulica, baldosa cerámica o diversos tipos de piedra (mármol, granito, pizarra,...).

Regulación lang=es|150px|thumb|Ilustración de una válvula de tres vías mezclando agua de ida (rojo) con agua de retorno (azul). Dada la limitación de la temperatura superficial del suelo, en este caso solamente se puede hacer una regulación por la temperatura del caloportador (regulación proporcional) que normalmente no debe sobrepasar los 50-55°C.Esta diferencia entre la temperatura del caloportador y la superficie del suelo se debe a que los tubos están enterrados a una cierta profundidad y separados entre sí, de modo que el calor se difunde en la masa de la obra, repartiéndose de forma más o menos uniforme hasta llegar a la superficie. El sistema consiste en una centralita que recibe información de dos sondas de temperatura. Una de las sondas informa a la centralita de la temperatura exterior, y en función de ella, la centralita mueve una válvula multivía motorizada mezclando el agua procedente de la caldera con agua del retorno, enfriada, hasta conseguir la temperatura adecuada del agua impulsada a la red, según la curva de calefacción correspondiente, en cada momento, temperatura de la que informa a la centralita la otra sonda, situada justo al inicio de la tubería de impulsión.

Hay que tener en cuenta que la temperatura máxima del suelo (los 28 o 29°C citados) se necesitará solamente en los momentos más fríos del año; el resto del tiempo (con menores necesidades de calor), la emisión deberá hacerse a menor temperatura, luego la temperatura del caloportador también será menor.

Este sistema de calefacción tiene además una especie de autorregulación natural: al subir la temperatura del ambiente (por ocupación de muchas personas, por ejemplo) disminuye el salto térmico emisor-ambiente, por lo que la emisión de calor disminuye, el caloportador se enfría menos y vuelve a la caldera más caliente, disminuyendo el trabajo de esta y ahorrando combustible. Como el salto térmico superficie-ambiente es bajo (del orden de unos 10°C en los momentos más fríos), un aumento de 1°C en el ambiente supone una disminución del 10% de la emisión en esos días más fríos. Lo cierto es que también a los sistemas por agua y radiadores a temperatura más alta les ocurre lo mismo, pero, como el salto térmico es bastante mayor (50-60°C), el ahorro es inapreciable (1-2%).

2. Por electricidad Existen también sistemas de paramentos radiantes que funcionan por electricidad. Básicamente hay dos modos de hacerlo: Sistema de resistencias eléctricas metálicas. Utilización de hilos de fibra de carbono como resistencias.

Construcción

Las resistencias eléctricas se distribuyen sobre el forjado,En muchos países las resistencias eléctricas bajo el forjado han de ser blindadas (lo que encarece sobremanera la instalación), para evitar que un movimiento de baldosas, un vertido de líquido o una perforación del suelo pueda producir la electrocución del usuario, de modo que están prohibidas las fibras de carbono, que soolamente pueden ponerse en el techo. interponiendo un aislante térmico para evitar que el calor se disipe hacia la planta inferior. Sobre las resistencias se pone una capa de mortero de cemento y arena, y luego el solado. En cuanto al material del solado, véase más arriba lo dicho para el sistema con tuberías de agua.

El sistema de fibra de carbono consiste en una especie de tejido de estas fibras, que funcionan como resistencias, en bandas de una cierta longitud, que llevan a los lados dos conductores eléctricos y todo ello envuelto en una funda de material plástico flexible (como aislante eléctrico). Como se ha dicho, en muchos países está prohibido utilizar algo bajo tensión eléctrica bajo el solado (salvo que sean resistencias eléctricas blindadas), de modo que en esos países se utiliza en el techo: sobre un falso cielorraso de escayola o de cartón-yeso, se coloca la lámina y sobre ella un aislante de manta de fibra de vidrio, para que el calor se dirija exclusivamente al local calefactado.El inconveniente principal de la calefacción por el techo es que la piel humana es un buen captador de la radiación, por lo que los alopécicos pueden tener problemas de dolor de cabeza.

Regulación

En este caso la regulación no puede hacerse por temperatura del emisor, sino por tiempo. Se regula mediante un termostato que corta la corriente de las resistencias cuando en el local se llega a la temperatura deseada; a menores necesidades (dependiendo de la temperatura exterior), menor tiempo de encendido. Tiene la ventaja de que la regulación se hace local por local, de modo que en los no utilizados se puede poner una temperatura más baja, o incluso apagarlos. La desventaja es que el suelo puede alcanzar la temperatura máxima toda la temporada, aunque sea por espacios de tiempo cortos.

Bomba de calor

Una posibilidad más económica es utilizar un sistema de tubos de agua, calentada por una bomba de calor usando la electricidad. En este caso sería una bomba aire-agua (o agua-agua, si hay posibilidades de tener una fuente fría adecuada) y entonces la instalación sería por tuberías, como en el caso anterior.

Refrescamiento