El snooker es una modalidad de billar que se juega en una mesa rectangular recubierta de tela verde y con seis troneras, una en cada esquina y una a mitad de cada una de las bandas largas. Concebido en la segunda mitad del siglo por oficiales del Ejército británico destinados a la India, se juega con veintidós bolas, entre las que se encuentran una blanca, quince rojas y otras seis —una amarilla, una verde, una marrón, una azul, una rosa y una negra— que se conocen en conjunto como «los colores».
Valiéndose de un taco, los jugadores, que pueden competir de forma individual o por equipos, se van turnando tiros con el rival; el taco solo puede entrar en contacto con la bola blanca, que habrá de combinar después con otra para conducirla a la tronera e ir hilando así jugadas en un orden concreto que suman puntos. También se consigue ampliar el marcador cuando el rival comete una falta. Cada mesa la gana quien más puntos tenga, y un partido acaba cuando uno de los que se enfrentan alcanza un número predeterminado de mesas.
El snooker adquirió entidad propia en 1875, cuando Neville Francis Fitzgerald Chamberlain, oficial de la Marina británica destinado a Ootacamund, Madrás y Jabalpur, pergeñó un conjunto de reglas que mezclaba el black pool con el pyramid pool. Por aquel entonces, la palabra snooker se empleaba, de forma despectiva, para señalar la falta de experiencia de los militares más jóvenes. A comienzos del siglo , a snooker se jugaba sobre todo en el Reino Unido, donde gozaba de la consideración de «deporte de caballeros»; a partir de la década de 1960, comenzó a crecer y a expandirse allende las costas de las islas británicas. En 1919, año de su fundación, el Billiards Association and Control Club confeccionó un listado de reglas, la mayoría de las cuales se han mantenido sin cambios hasta el siglo . Como deporte profesional, es la World Professional Billiards and Snooker Association la que se encarga en la actualidad de velar por el snooker.
El Campeonato Mundial de Snooker se disputó por primera vez en 1927. Joe Davis, que dio al deporte unos primeros e importantes impulsos, ganó quince ediciones consecutivas entre aquel año y 1946. La conocida como «era moderna» arrancó en 1969: primero, la BBC encargó la serie de televisión Pot Black, y más tarde brindaría cobertura diaria al Campeonato Mundial, cuyos partidos empezaron a retransmitirse en 1978. Entre los rostros más destacados del deporte estuvieron Ray Reardon en la década de 1970, Steve Davis en la de 1980 y Stephen Hendry en la de 1990. Ronnie O'Sullivan, que irrumpió también en los años noventa, es el jugador más laureado del siglo y está empatado con Hendry a títulos mundiales, con siete.
Los mejores jugadores disputan a lo largo de la temporada diferentes torneos a lo largo y ancho del mundo que forman parte del World Snooker Tour, circuito profesional que reparte millones en premios. El Campeonato Mundial, el Campeonato del Reino Unido y el Masters conforman la Triple Corona y gozan de un prestigio añadido. Aunque el circuito profesional está también abierto a la participación de mujeres, estas también compiten en uno paralelo de cuya organización se encarga World Women's Snooker. El creciente interés por el deporte ha conducido a la creación de variantes que, si bien se sostienen sobre los mismos pilares básicos, usan diferentes reglas, como el snooker de seis rojas, el snooker plus y el Snooker Shoot Out.
Historia El snooker surgió en la segunda mitad del siglo . En la década de 1870, el billar inglés gozaba de cierta popularidad entre los oficiales del Ejército británico estacionados en la ciudad india de Jabalpur, y en esta época y en aquel lugar se concibieron diferentes variantes. Un juego similar al snooker, surgido en 1875 en torno al comedor de los oficiales del 11.º Regimiento Devonshire, combinaba las reglas de dos juegos de pool diferentes: el pyramid pool, que se jugaba con quince bolas rojas colocadas en un triángulo, y el black pool, que obligaba a entronerar la bola que se seleccionara. El snooker fue haciéndose realidad impulsado por un conjunto de reglas pergeñado en 1882 por Neville Francis Fitzgerald Chamberlain, que participó en la creación del juego y ayudó a que ganase adeptos en la Stone House de Ooty; jugaban allí en una mesa que había sido fabricada en Burroughes & Watts y transportada hasta la India en barco. Por aquel entonces, la palabra snooker era un término de la jerga del Ejército que se usaba para designar a los nuevos reclutas y al personal que aún no gozaba de experiencia; Chamberlain la empleó para burlarse del bajo nivel que un joven oficial desplegó sobre la mesa.
Un número de la revista Sporting Life publicado en 1887 en Inglaterra se fijó en el snooker, lo que ayudó a incrementar el conocimiento del juego entre el público general. Chamberlain no sería reconocido como inventor hasta sesenta y tres años después, con un texto publicado en la revista The Field el 19 de marzo de 1938. El snooker fue ganando adeptos en las colonias del Raj británico y en el Reino Unido, pero se mantuvo acotado para oficiales militares y la gentry; la mayor parte de los clubes de caballeros que disponían de una mesa para jugar no permitía el acceso a aquellas personas que no fueran miembros. Este origen aristocrático se refleja aún en la actualidad, pues muchos de los torneos que integran el circuito profesional exigen que los jugadores vistan chaleco y pajarita, si bien se ha cuestionado hasta qué punto es necesario. Para satisfacer el interés por el juego, se crearon algunos clubes más pequeños y más abiertos. La Billiards Association, creada en 1885, y el Billiards Control Club, de 1908, se fusionaron y dieron lugar al Billiards Association and Control Club, que se encargó de esbozar un nuevo conjunto de reglas en 1919. Con ellas se desterró la posibilidad de que un juego acabase en empate, pues se introdujo la norma de la negra recolocada, con la que se usa la bola negra para decantar el juego hacia uno u otro jugador en caso de que la mesa termine igualada. Las reglas que se pergeñaron entonces se mantienen prácticamente sin cambios en el siglo , aunque con uno relevante: si antes era posible conceder uno, dos o tres puntos por falta (en caso de que fuera sobre una roja, la amarilla o la verde), ahora el mínimo es siempre de cuatro, sea cual sea.
thumb|Joe Davis, ganador de la primera edición del Campeonato Mundial de Snooker
La primera edición del Campeonato Mundial de Snooker se disputó entre 1926 y 1927, cuando se conocía como Professional Championship of Snooker, y Joe Davis resultó vencedor. El homólogo femenino —Women's Professional Snooker Championship al principio y World Women's Snooker Championship en la actualidad— se inauguró en 1934. Davis, jugador profesional de billar inglés que también gustaba del snooker, lo condujo de pasatiempo a deporte profesional. Ganó los quince campeonatos mundiales que se celebraron hasta 1946, año en que anunció que no jugaría ninguna edición más. El snooker, sin embargo, se hundió en la posguerra: tan solo dos jugadores accedieron a la edición de 1952 y el World Professional Match-play Championship, que vino a sustituir al otro torneo, apenas se mantuvo hasta 1957. Aunque Davis intentó darle un nuevo impulso al snooker con la introducción de una variante del juego conocida como snooker plus, que se jugaba con dos bolas de color adicionales, esta versión tampoco terminó de cuajar. En 1963 se fundó el Campeonato Mundial de Snooker de la IBSF, al que pueden concurrir jugadores amateur, y un año después se retomó el campeonato mundial oficial, aunque siguiendo un sistema de retos.
La BBC empezó a emitir en color en julio de 1967. En 1969, David Attenborough, entonces encargado de la BBC2, encargó la creación de la serie Pot Black, que puede traducirse al español como « la »; sería al mismo tiempo programa y torneo, y tenía como objetivo mostrar el potencial que la BBC tenía con la llegada de la televisión en color, pues la mesa verde y las bolas de diferentes colores eran la oportunidad perfecta para ensalzar las posibilidades que este avance tecnológico brindaba. Gozó de gran éxito y amasó buenas cifras de audiencia; durante un tiempo fue, de hecho, el segundo programa más seguido de la cadena tras los de Morecambe and Wise. Aquel mismo año, el Campeonato Mundial de Snooker de 1969 optó de nuevo por un sistema de eliminación directa, con ocho jugadores. Es por este motivo que se considera que 1969 dio inicio a la del snooker. Ocho años después, en 1977, se trasladó al Crucible Theatre de Sheffield, donde se ha venido celebrando sin excepción desde entonces, y la edición de 1978 fue la primera que contó con cobertura televisiva. El snooker incrementó entonces su popularidad en el Reino Unido, Irlanda y gran parte de la Mancomunidad de Naciones, y se ha mantenido así desde las postrimerías de la década de 1970, con la mayor parte de los torneos más importantes en la parrilla televisiva. En 1985, alrededor de 18,5 millones de telespectadores siguieron, ya bien entrada la madrugada, las últimas bolas de la final que Dennis Taylor le ganó a Steve Davis, lo que se mantiene la audiencia más alta tanto para un programa de la BBC Two como para cualquier emisión que haya ido más allá de medianoche.
A medida que el snooker se asentaba entre los deportes que de más éxito gozaban, se volvió más dependiente de los ingresos por hacer publicidad de empresas tabaqueras. Embassy, manufacturera de este producto, patrocinó el Campeonato Mundial de Snooker durante treinta ediciones consecutivas, desde 1976 hasta 2005, en lo que es uno de los acuerdos de patrocinio más duraderos de la historia del deporte británico. A comienzos del nuevo siglo, sin embargo, entró en vigor una norma que prohibía anunciar tabaco, lo que condujo a la reducción del número de torneos profesionales: se pasó de veintidós en 1999 a quince en 2003. El deporte también ha crecido en Asia con la llegada al circuito de jugares como Ding Junhui y Marco Fu, y aún preservaba su relevancia en la parrilla: la BBC le dedicó cuatrocientas horas en 2007, mientras que cuarenta años antes apenas le había cedido catorce. No obstante, el interés del público británico menguó a finales de la década de los 2000. The Guardian, en un artículo en el que alertaba de que el snooker se estaba «tambaleando hacia una crisis letal», aventuró que dejaría de ser deporte profesional en apenas diez años. Aquel mismo año, el promotor Barry Hearn se hizo con el control del World Snooker Tour, y abogó por revitalizar un deporte profesional que consideraba «moribundo». A lo largo de aquella década, aumentó el número de torneos profesionales, que alcanzó los cuarenta y cuatro en la temporada 2019-20. Se adaptaron para hacerlos más propensos a ser retransmitidos por televisión: algunos pasaron a disputarse en menos días, e incluso hay uno, el Snooker Shoot Out, que se juega con cronómetro y a una sola mesa. También se ha incrementado el dinero que se reparte en premios, de manera que los jugadores de primer nivel llegan a ingresar millones a lo largo de su carrera. Aquellos que se encuentran en peores posiciones del ranking, por el contrario, tienen dificultades para ganarse la vida jugando a snooker, pues han de costearse las cuotas de acceso a los torneos y los viajes, entre otros gastos. Algunos jugadores, incluido Shaun Murphy, campeón mundial de 2005, han señalado que un circuito profesional de ciento veintiocho jugadores es insostenible.