La fungemia es la presencia de hongos en la sangre. Es más frecuente en pacientes con inmunosupresión o inmunodeficiencia con fuerte agranulocitosis, enfermos de cáncer o en pacientes con catéteres intravenosos. Factores de riesgo Los mayores factores de riesgo son: Uso de antibióticos de amplio espectro. Infección activa por hongos. Inmunosupresión.

Otros factores de riesgo son: Diálisis Diabetes Flora intestinal disminuida Catéter venoso central Múltiples cirugías abdominales Uso de esteroides Uso se infliximab (un tipo de inhibidor del TNF-a). Quemaduras

Patogenia El organismo patógeno más comúnmente conocido es la Candida albicans, que causa el 70% de las fungemias, seguida por la Candida glabrata con 10% y Aspergillus con 1%. Sin embargo la frecuencia de infección por el T. glabrata, Candida tropicalis , Candida krusei y Candida parapsilosis está incrementando, especialmente cuando el uso de fluconazol es común.

Diagnóstico El diagnóstico es complicado, ya que un hemocultivo corriente tiene poca sensibilidad. El tratamiento involucra el uso de antimicóticos, ejemplos son fluconazol o anfotericina B. Síntomas Los síntomas van de moderados a extremos, descritos como síntomas de una gripe grave. Dolor, alteraciones neurológicas, fatiga crónica, infecciones, son algunos de los síntomas generalmente asociados a la fungemia.

Referencias

Categoría:Enfermedades micóticas