thumb|340px|Cosacos zaporogos escribiendo una carta al Sultán. Iliá Repin, (1880-91) Los cosacos de Zaporiyia o cosacos zaporogos (en ucraniano: Запорожці o Запорозькі козаки, Zaporózhtsy o Zaporózki kozakí; en ruso: Запорожцы, Запорожские казаки, Zaporózhtsy o Zaporózhskiye kazakí) fueron los cosacos que poblaron la región de Zaporiyia, en el este de la actual Ucrania. La Hueste Zaporoga creció con rapidez en el en la época de su asociación con Polonia-Lituania.Cosacos Enciclopedia de Ucrania (Cossacks at the Encyclopedia of Ukraine)

El nombre de zaporogos proviene de la localización de un campamento fortificado cosaco, el Sich de Zaporiyia, originalmente construido en el área conocida como Zaporozhia (de las palabras ucranianas y rusas за (za, 'detrás de') y пороги (porohy, 'rápidos'): la 'tierra allende los rápidos' del río Dniéper (en ucraniano, Дніпро́ві поро́ги - Dniprovi porohy).

Durante el transcurso del , así como entrado el , los cosacos de Zaporiyia se convirtieron en una potente fuerza militar, civil y política que desafió la autoridad de la Mancomunidad Polaco-Lituana, al Zarato ruso, al Imperio otomano y a su Estado vasallo, el Kanato de Crimea. La Hueste Zaporoga pasó por una serie de conflictos y alianzas que implicaron a los tres poderes, que llevaron a su destrucción a finales del por parte del Imperio ruso.

Origen No está claro cuándo se comenzaron a formar las primeras comunidades rutenas en la parte baja del río Dniéper, pero se considera generalmente que este hecho tuvo lugar antes de la invasión mongola de la Rus de Kiev en 1240. La que fue en sus días la poderosa Rus de Kiev, se deshizo y muchos de sus habitantes se marcharon para buscar un santuario en las vastas regiones esteparias del bajo Dniéper.

Historia right|thumb|300px|Cosaco de Zaporozhia. Pintura en acuarela de S. Vasilkovski, 1900. En los siglos -, se denominaba cosacos de Zaporozhia a todos los cosacos del río Dniéper sin excepción. Hasta entonces fueron llamados cosacos de la Horda (Ordýnskie Kazakí). Los rusos los llamaban Cherkasy de Zaporozhia (Zaporózhskie Cherkasy) o simplemente Cherkasy, hasta el inclusive.

Patrocinio tártaro, 1200-1500

La historia de los Zaporózhtsy (cosacos de Zaporiyia) en sus inicios se relaciona directamente con los klobukos negros (Chorni Klobuki), una de las comunidades cosacas que poblaban parte de los territorios pertenecientes a las colonias de Génova en la costa septentrional del mar Negro. Por la misma época, esta comunidad fue considerada leal a la autoridad de los kanes de Crimea. Por su parte, los klobukos negros son los descendientes directos y más cercanos de los torki y los berendéi (antepasados lejanos de los cosacos de Kubán).

Los territorios entre los ríos Bug del Sur y Dniéper, al sur de los ríos Sínie Vody ('aguas azules') y Tiasmyn, fueron poblados durante mucho tiempo por los cosacos de Zaporiyia y sus antepasados, aunque desde 1240 hasta 1739 permanecieron dentro de las fronteras de los dominios tártaros. Hasta el , y como parte del acuerdo en su alianza con los kanes tártaros, los cosacos de Zaporiyia enviaban sus tropas al servicio del Ejército tártaro. Al principio del , el historiador griego Jorge Paquimeres menciona este dato en sus escrituras. Lo mismo afirma un tratado de no agresión del año 1471, acordado entre el kan Mengli Giray y el gran duque de Moscú: «… Ni yo, kan Mengli Giray con mi Ejército, ni otros kanes, ni tampoco los cosacos agredirán tus tierras y los dominios de tus principados…»

La población cosaca bajo el protectorado de los kanes tártaros de aquella época consistía en tres comunidades: las de los cosacos asentados en localidades de Porosie entre Dniéper y Bug; la de los cosacos semiasentados en Perekop; y finalmente la de los cosacos nómadas, en Belogorodsk. Los primeros abandonaron al kan al final del , inmediatamente después de que el kan Mengli Giray accediese a reconocer la autoridad del sultán turco. Esta comunidad se dirigió a los territorios aledaños al Gran Ducado de Lituania y a partir de entonces participó abiertamente en las guerras contra el Imperio otomano turco. Las comunidades cosacas de Perekop y de Belogorodsk abandonaron a los kanes tártaros algo más tarde, e incluso durante varios años más llevaron a cabo asaltos a las localidades de Polonia y de Lituania. En 1516, el kan Mehmed I Giray tuvo que dar explicaciones por escrito a las autoridades del reino polaco-lituano, asegurando que los cosacos de Belogorodsk que invadían en numerosas oportunidades Polonia, no obedecían sus órdenes. Los documentos polacos de aquella época describen a los cosacos de Belogorodsk como bravos y temibles guerreros, destacando su corte de pelo, muy peculiar: «…cabezas completamente afeitadas, pero dejan crecer un largo mechón y lo guardan detrás de la oreja…»

Incorporación a la Mancomunidad Polaco-Lituana, 1500

Al final del , los territorios entre el Dniéper y el Bug, Transporosia y el delta del río fueron abandonados – miles de familias cosacas se dirigieron al norte. Posteriormente se establecieron en la Ucrania lituana, poblada tiempo antes por los Chorni Klobuki, a lo largo de los ríos Ros y Sula. Según el historiador A.I. Rigelman, «el rey polaco-lituano, Segismundo I, al entregar las tierras a los cosacos, les otorgó y oficializó además numerosos privilegios, ventajas tributarias y libertades especiales muy amplias».

Vieron finalmente las ventajas del patrocinio de un rey cristiano y de los cosacos de Perekop. Como describe Rigelman: “…Celosamente notaron las ventajas de los cosacos que llegaron antes y finalmente se asociaron también con las autoridades ucranianas y de los hetman. Como tenían mucha destreza en asuntos militares tradicionalmente, ahora servirían lealmente a Polonia. Todos los cosacos que se establecieron en la Ucrania lituana, continuaron llamándose cosacos de Zaporiyia, aunque quedando ahora muy lejos de aquellos territorios en el delta del río Dniéper.

Los cosacos de Belogorodsk, tradicionalmente nómadas, rehusaron prudentemente unirse con Lituania y Polonia, ya que hasta hacía muy poco asaltaban incansablemente sus localidades. Estos se desplazaron hacia las fronteras del Principado de Moscú y, junto con los cosacos de Azov, dieron inicio a las comunidades cosacas Severyukos y de cosacos del Don. Los cosacos de Belogorodsk, después de una larga época bajo la autoridad de los kanes se encontraban bastante «tartarizados» y algunos incluso llevaban nombres musulmanes.

Ya en los primeros años de su incorporación a la República de las Dos Naciones, los cosacos de Zaporiyia demostraron las ventajas de su empadronamiento con el Rey. Las autoridades polaco-lituanas, después de numerosas e infructuosas incursiones militares a la península de Crimea y a las costas turcas del mar Negro, decidieron encargar la defensa de las fronteras meridionales del reino directamente a los cosacos de Zaporiyia. A cambio, otorgaron a las comunidades cosacas patrocinio, financiamiento, dominios de tierra, y a los líderes cosacos - incluso títulos de nobleza. A su vez, cualquier conquista o botín obtenidos por los cosacos en sus incursiones militares, fueron generosamente compartidos con las autoridades polaco-lituanas. El nivel de aceptación del servicio efectivo de los cosacos de Zaporiyia subió año tras año. Además del – enriquecimiento y estatus muy por encima de un habitante común del reino, cosacos jóvenes fueron enviados a cursar sus estudios en las mejores escuelas e universidades de la Mancomunidad Polaco-Lituana. Además de las autoridades cívicas y políticas, también grandes empresarios y comerciantes polacos y lituanos, consideraban como una gran ventaja y un negocio rentable la asociación con los líderes de la comunidad cosaca.

right|thumb|300px|Celebración del matrimonio cosaco. Pintura de Józef Brandt.

Una tradición de cooperación con los grandes líderes polacos difícilmente pudo tener lugar al ser la comunidad cosaca «enriquecida» con nuevos pobladores, en su mayoría esclavos y campesinos fugados de los magnates y terratenientes polacos. Por tanto, la hipótesis que trata de generalizar en relación con los cosacos (tanto de Zaporiyia como de otras comunidades cosacas en Ucrania y Rusia) el hecho de que los esclavos y campesinos fugados a las estepas formaban una poderosa organización que posteriormente colaboró gustosamente con sus antiguos explotadores, se ve muy débil, por no decir absurda. Los cosacos nativos mantenían excelente relación de cooperación con la aristocracia y grandes terratenientes polacos. En aquella época, los antagonismos sociales entre los cosacos todavía no tenían lugar. Por tanto, los líderes cosacos con facilidad se relacionaban con personajes de otras naciones y pueblos que contaban con autoridad y propiedades en su poder. Además, la participación y patrocinio de los nobles y titulados ucranianos, polacos y lituanos en incursiones militares cosacas, les entregaba el disfraz necesario de la objetividad política y necesidad estratégica de un verdadero Estado (los cosacos no contaban con una estructura propia de este tipo). La responsabilidad por los asaltos y combates se compartía con la autoridad oficial y cualquier inconveniente político se resolvía a más alto nivel y sin involucrar a los representantes cosacos propiamente dichos.

Esta relación mutuamente conveniente incluso derivó en que en 1562, el Sejm (o Seym, el parlamento) polaco-lituano estableciese por decreto la remuneración anual a los cosacos de Zaporiyia, un presupuesto financiero necesario «… para que ellos [cosacos] pudieran mantener en debido estado su Ejército en disposición permanente para defender a Polonia y Lituania, además de otorgar el derecho al espacio territorial ubicado entre los ríos Dniéper y Dniéster hasta las fronteras tártaras… para que pudieran establecer y fundar allí sus asentamientos y ciudades, donde se unirán y residirán todos, en su totalidad.»

«Los cosacos de Zaporozhia se esforzaron en lograr el desarrollo productivo de los terrenos entregados a su comunidad. En un tiempo muy corto, los cosacos levantaron y fundaron numerosos asentamientos, pueblos y ciudades enteras. A las localidades olvidadas o abandonadas por sus residentes anteriores les daban una nueva vida» (Rigelman). Fue el momento en que los cosacos de Zaporozhia se unieron con los cosacos Cherkasos procedentes del Cáucaso —«Chigos» en el año 1527, hecho descrito por Sigismund Gerbershtein (Herberstein). En 1562, estos últimos fundaron la ciudad de Chiguirín, además de formar un Regimiento de Guardia de Piatigorsk al servicio del Gran Ducado de Lituania. Según distintas fuentes, fue la época en que los cosacos de Zaporozhia instigaron y emprendieron incursiones militares por mar lejanas, específicamente en el mar Negro. Como testifican las escrituras del Kiev, el primer ataque por mar de los cosacos de Zaporozhia se ejecutó en 1576.

Cambio de administración en la región, 1569

En 1569, el Sejm en la ciudad de Lublin resolvió unificar Lituania con Polonia, con un rey elegido, al mando de un Estado de nombre Mancomunidad de Polonia-Lituania o Rech Pospolita. Lituania se comprometía a renunciar a sus derechos exclusivos del dominio sobre toda Ucrania. Hasta entonces, las autoridades de Lituania no permitían en Ucrania ninguna migración desde Polonia. Ahora, después de la resolución, los polacos emprendieron con entusiasmo la «colonización» de la recién adquirida región.