Dodona (en griego dórico: Δωδώνα, Dodona, griego jónico y griego ático: Δωδώνη,, "Dodone" Dodone) fue una ciudad-santuario en la antigua Grecia, célebre por contar con el más antiguo oráculo griego. Situado al pie del monte Tomaro, en Epiro, una región alejada de las principales polis griegas, se consideraba superado solo por el oráculo de Delfos en prestigio.

Su situación era privilegiada, cerca del río Aqueloo, el más caudaloso de Grecia, navegable durante algunos km. Se sabe que el lugar tenía ya actividad en los tiempos de la Edad del Bronce.

Los primeros relatos de Homero describen a Dodona como un oráculo de Zeus, aunque a través de otras fuentes se conoce que aquí también se veneraba a Dione, Temis, Apolo, Afrodita y Heracles.

Aristóteles consideró que la región alrededor de Dodona había sido parte de la región donde se originaron los helenos.; Aristóteles. Meteorológicos 352B. El oráculo estuvo primero bajo el control de los tesprotos antes de pasar a manos de los molosos.Estrabón VII,7,11. Así, fue el centro político y religioso de la Liga de los Molosos y, después, de la Liga Epirota. Siguió siendo un santuario religioso importante hasta el surgimiento del cristianismo en la época romana.

El oráculo Orígenes legendarios miniatura|izquierda|200px|El valle de Dodona en la época de las primeras excavaciones (Karapanos 1878, pl. I, detalle).

El oráculo de Dodona aparece citado por Homero en la Ilíada XVI, 233-35. El poeta lo relaciona con el mundo de los pelasgos, aquel pueblo primitivo considerado como el primero que ocupó Grecia y que habitó en la ciudad de Dodona entre otras.

Esta relación del oráculo con los pelasgos también aparece en Estrabón, que cita a Eforo de Cime como fuente, e indica que Dodona fue construida por los pelasgos.

Otro pasaje de la Ilíada donde se menciona Dodona está dentro del Catálogo de las naves (II, 749-750):

Sin embargo, según Estrabón, en estos versos Homero se refiere a otro lugar llamado Dodona situado en Tesalia.Estrabón IX,5,20.

En la Odisea, XIV 327-330 también habla del lugar sagrado y de la importancia que tenía el árbol, el roble de Zeus. Al llegar el héroe Odiseo a Dodona, pidió un consejo al follaje divino del dios del oráculo (Zeus), para poder regresar a su tierra de Ítaca.

Por su parte Heródoto habla también del pueblo pelasgo y asegura que el oráculo de Dodona era el más antiguo que hubiera tenido nunca Grecia, y en su época era además el único. Heródoto cuenta que el oráculo de Dodona estaba relacionado con el de Tebas de Egipto y ofrece dos versiones:

En Tebas fueron raptadas por los fenicios dos sacerdotisas. A una de ellas la mandaron a Libia donde fue vendida y a la otra a Dodona. Se supone que estas dos sacerdotisas fueron las primeras que instituyeron oráculos en estos dos lugares: el Amón en Egipto y el oráculo de Zeus en Dodona. Sobre la ciudad de Tebas volaron dos palomas. Una se dirigió a Libia y otra a Dodona. La paloma de Dodona se posó sobre un roble y desde allí expresó con voz humana que era necesario fundar en ese mismo lugar un oráculo al dios Zeus.Heródoto II,52-57.

El relato mitológico sirve, sobre todo, por el lazo que crea entre los dos grandes oráculos de Zeus, el de Amón en el oasis de Siwa en Libia, y el de Dodona.

Según Plutarco, la adoración de Júpiter (Zeus) en Dodona fue establecida por Deucalión y Pirra.Plutarco. Vidas parelelas: Pirro.

Según Nicholas Hammond, Dodona era un oráculo dedicado a una Diosa Madre (identificada en otros sitios con Rea o Gea, pero aquí llamada Dione) a quien se unió y en parte suplantó en tiempos históricos la deidad griega Zeus.

Sacerdocio Homero relaciona con Dodona a los selos (en griego, οι Σελλοί), que realizaban vaticinios. Indica que no se podían lavar los pies y tenían que dormir en el suelo. Píndaro los llamaba helos.Estrabón VII,7,10. También fueron llamados tomouroi, cuyo nombre deriva del monte Tomaro. Tomouroi también fue una lectura variante de un fragmento que se encuentra en la Odisea.

Por su parte Heródoto da mucha más importancia a las sacerdotisas, intermediarias de los signos que el oráculo daba en contestación a las preguntas. Las sacerdotisas de Zeus en tiempos de Heródoto eran las tres peléades (en griego, αι πελειάδες) llamadas Promenia, Timárete y Nicandra.Heródoto II,55. También aparecen sacerdotisas en Dodona en la obra fragmentaria Melanipa de Eurípides.

Según Estrabón, las profecías fueron originalmente pronunciadas por hombres, pero más tarde eran tres ancianas quienes deliberaban sobre las respuestas del dios, después de que Dione también hubiera sido asociada al templo de Zeus, salvo en el caso de que se tratara de beocios. A estos, eran varones los que les profetizaban.Estrabón VII, 7,12; VII, fragmentos 1 y 1B.

Vaticinios miniatura|300px|izquierda|Inscripción oracular en una lámina de plomo (Karapanos 1878, pl. XL, 1). Los oráculos en Dodona se realizaban interpretando los sonidos del roble sagrado y el vuelo o el gorjeo de las palomas.Homero, Odisea XIV,327; XIX,296; Estrabón VII, fragmento 1. Este último procedimiento es la causa por la que a las sacerdotisas se las conociese también con el nombre de «peléades». A mediados del , el ateniense Demón cita otra tradición sobre el oráculo de Dodona: contaba que del techo del templo de Zeus colgaban una serie de calderos o trípodes muy juntos entre sí. Como el templo carecía de paredes, el viento golpeaba los calderos y su sonido era el que tenía que ser interpretado por los sacerdotes o las sacerdotisas.FGrH 327 fr. 20.María José García Soler, Expresiones proverbiales y comedia en la Declamación XXVI de Libanio, p.105, en Studia Philologica Valentina Vol. 18, (2016) pp. 99-108.

La arqueología ha dado mucha información al hallar en este lugar bastante material sobre las preguntas hechas al dios, es decir sobre el oráculo. Se han encontrado abundantes láminas de plomo sobre las que están grabadas con estilete las preguntas de los consultantes. Sin embargo el material encontrado con las respuestas es bastante escaso; se supone que los consultantes se llevaban consigo la respuesta escrita que les serviría como testimonio de la merced divina. Las consultas halladas se refieren por lo general a asuntos cotidianos y domésticos, preguntas sobre la elección de matrimonio o de celibato, sobre la fecundidad o esterilidad, sobre la duda de que el hijo recién nacido sea legítimo, sobre el hecho de emprender un viaje a Siracusa, etc.

Algunos escritores de la Antigüedad cuentan que en los primeros tiempos, el oráculo ordenaba sacrificar una víctima al río Aqueloo, cada vez que contestaba una pregunta.

Historia del santuario

Edad del Bronce

La arqueología no ha aportado aún una respuesta satisfactoria a la fecha de construcción del oráculo. Los vestigios arqueológicos de ocupación más antiguos datan de la Edad del Bronce (2500-1200/1100 a. C.) En la Edad del Bronce Antiguo y Medio no hay hallazgos arquitectónicos y los restos son principalmente cerámica. En la Edad del Bronce Final se encuentran, además de restos de cerámica, armas, herramientas y joyas de bronce. En este último periodo se ha encontrado cerámica de procedencia micénica.Martina Dieterle, Dodona. Religionsgeschichtliche und historische Untersuchungen zur Entstehung und Entwicklung des Zeus-Heiligtums. Olms, Hildesheim (2007), ISBN 978-3-487-13510-6. (en alemán)

El culto al Zeus Dodoneo llegó a Epiro con los tesprotos en el periodo Heládico reciente, hacia 1200 a. C., pero anteriormente existía un culto ctónico prehelénico a una diosa de la abundancia y la fertilidad relacionada con las raíces del «Gran Roble». Las dos divinidades, el dios de la tormenta y el trueno, y la divinidad ctónica de la vegetación formaban en Dodona una pareja venerada bajo los nombres de Zeus Naios (literalmente «Zeus residente») y Dione Naia (la forma femenina del nombre Zeus), en relación con un roble sagrado.

Según algunos estudiosos, Dodona fue originalmente un oráculo de la Diosa Madre al que asistían sacerdotisas. Fue identificada en otros sitios como Rea o Gea. El oráculo también fue compartido por Dione (cuyo nombre simplemente significa "deidad"). En la época clásica, Dione fue relegada a un papel menor en otros lugares de la Grecia clásica, convirtiéndose en un aspecto de la consorte más habitual de Zeus, Hera, pero nunca en Dodona..

Épocas arcaica y clásica miniaturadeimagen|Martillo de sacrificio de Dodona. Bronce, , Museo del Louvre

Durante el período post-micénico (Edad Oscura griega), la evidencia de actividad en Dodona es escasa, pero hay una reanudación del contacto entre Dodona y el sur de Grecia durante el período arcaico () con la presencia de ofrendas votivas de bronce (trípodes) de las ciudades del sur de Grecia. Los arqueólogos también han encontrado dedicatorias y objetos ilirios que fueron recibidos por el oráculo durante el ;. Hasta 650 a. C., Dodona era un centro religioso y oracular principalmente para las tribus del norte; solo después del 650 a. C. se volvió importante para las tribus del sur.. Las primeras inscripciones halladas en el sitio datan de c. 550–500 a. C..

Las menciones del oráculo de Dodona en las obras de Homero, en particular en la Odisea, revelan que en su época existía una familiaridad con Dodona, y que se consideraba un lugar importante en el que era normal consultar a Zeus sobre algún problema de conducta personal..

Aunque nunca eclipsó al oráculo de Apolo en Delfos, Dodona ganó una reputación mucho más allá de Grecia. En la Argonautica de Apolonio de Rodas, un recuento de una historia más antigua de Jasón y los Argonautas, el barco de Jasón, el Argo, tenía el don de la profecía, porque contenía una madera de roble con espíritu de Dodona.

Zeus fue adorado en Dodona como «Zeus Naios» o «Naos» (dios del manantial debajo del roble en el témenos o santuario, cf. Náyade);. y como «Zeus Bouleus» (Consejero).LSJ: bouleus.

Aunque estuviera alejado de las principales polis, el oráculo gozó de un gran renombre hasta el : era consultado regularmente por los atenienses que enviaban una embajada anual. Sófocles lo menciona en Las traquinias (v. 1164 sq.) y Esquilo en su Prometeo encadenado (v. 829 sq.). Creso, rey de Lidia, consultaba a los célebres oráculos si debía o no declarar la guerra a Persia. La respuesta de Zeus Dodoneo no se conserva.Heródoto, Historia i.46. La consulta se repite más tarde por los espartiatas Agesilao II y Lisandro.Diodoro Sículo, Biblioteca histórica xiv.3. Lisandro intentó corromper a la sacerdotisa del oráculo para obtener una respuesta favorable a su consulta. La anécdota figura también en Plutarco (Vida de Lisandro), que cita a Éforo de Cime. Los corcireos (de la ciudad de Corcira en la isla de Corfú) también interrogaron para poder conseguir la paz y los caonios consultaron si era bueno desplazar el templo de Atenea.

Esta celebridad no se refleja en un proyecto arquitectónico ambicioso, contrariamente a lo que pasa con el oráculo de Delfos, que suplantó progresivamente a Dodona como sede principal de los oráculos para las ciudades griegas. En el , el santuario parece reducirse a un simple templo en torno al Roble sagrado. Según algunos arqueólogos, fue en el cuando se añadió al sitio un pequeño templo de piedra de Dione.

Periodo helenístico miniatura|300px|Localización del santuario de Dodona entre los principales santuarios de la Antigua Grecia.