Caspe es un municipio y ciudad española de la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. Es capital de la comarca del Bajo Aragón-Caspe. Con una población de , su término municipal, de 503,33 km², es el cuarto más extenso de Aragón. Obtuvo el título de ciudad en el , a raíz de los destrozos sufridos en las guerras carlistas, por concesión de la reina Isabel II.
Toponimia Existe la creencia popular de que el nombre de Caspe proviene de antiguos pobladores de la ciudad, originarios del mar Caspio; sin embargo, esta etimología carece de rigor filológico a pesar de su amplia difusión. El topónimo Casp aparece documentado en fuentes andalusíes como Qsp, Qasp o Qasb y ha sido relacionado con la palabra árabe Casba. Asimismo es posible que el nombre de la ciudad derive de la raíz indoeuropea Cass (encina) y el sufijo pe (lugar de o debajo de).Historia de Caspe (Ayuntamiento de Caspe y Chiprana)
Geografía Integrado en la comarca de Bajo Aragón-Caspe, se sitúa a 107 km de la capital aragonesa. El término municipal está atravesado por la carretera N-211 entre los pK 259 y 290, además de por la carreteras autonómicas A-221, que permite la comunicación con Escatrón y Maella, y A-230, que conecta con Bujaraloz.
El relieve del término municipal está muy influenciado por la presencia del río Ebro, que represa sus aguas en el embalse de Mequinenza en gran parte del territorio, el llamado «Mar de Aragón». Allí desemboca el río Guadalope, procedente de Alcañiz y de los embalses de Caspe II y de Moros. La orografía es más irregular al sureste, donde se encuentra la sierra de Caspe, que supera los 340 m de altitud (pico Atalaya, 341 m; pico Ifesa, 346 m), y al norte, donde se superan los 360 m (Cabezo del Ciervo, 363 m; Crispín, 366 m). Sin embargo, el punto más elevado del municipio está al sur, en la sierra de Vizcuerno (pico Vizcuerno, 432 m). La altitud oscila entre los 432 m (pico Vizcuerno) y los 126 m a orillas del embalse de Mequinenza. La ciudad se alza a 152 m sobre el nivel del mar. Noroeste: Sástago y BujaralozNorte: Bujaraloz, Peñalba (Huesca) y Candasnos (Huesca)Noreste: MequinenzaOeste: Sástago, Chiprana y Escatrón75x75pxEste: FabaraSuroeste: Alcañiz (Teruel)Sur: Alcañiz (Teruel)Sureste: Maella
Flora y fauna Caspe alberga una gran diversidad de fauna y flora, debido a la combinación paisajística de la estepa, río, monte y bosquete mediterráneo.
En cuanto aves, cabe destacar una diversa población de rapaces, como el águila real, buitre leonado, halcón peregrino, ratonero común, azor común y gavilán común durante todo el año; esmerejón común, milano real y aguilucho pálido en invierno, así como milano negro, alimoche, culebrera europea, alcotán, aguilucho cenizo y cernícalo primilla en verano. En cuanto a rapaces nocturnas, habitan el búho chico, mochuelo común, autillo y lechuza. Aunque no tan extensa como en los alrededores, Caspe tiene una población de aves esteparias que incluye el sisón común, alcaraván común, ambas especies de gangas, la ortega y la ibérica, y el críalo. El paisaje estepario se integra por la sabina albar y la sabina negra, además de capitanas, romeros, tomillares y cañahejas.
Los bosques de ribera crean un complejo hábitat que se junta con los paisajes de monte y campos de secano. Se pueden encontrar algunas aves acuáticas, como el ánade azulón, garza real, garza imperial, avetorillo común, garceta común y martín pescador. Los bosques de ribera están integrados principalmente por chopos negros, cañizares y carrizales. En el monte y paisaje arbustivo habitan algunas especies forestales como los ya mencionados gavilán y azor, además de innumerables aves, destacando la tórtola común y abejaruco en verano, el piquituerto, perdiz roja y la cada vez más escasa codorniz común. Los bosquetes mediterráneos y monte están integrados principalmente por pino carrasco, sabina negra y albar, coscoja, ginesta, romerales y tomillares.
En cuanto a mamíferos destaca el ciervo común, ya que en la zona habita el único ciervo que nunca se extinguió en Aragón; también el jabalí, tejón común, zorro común, garduña, gineta, nutria, comadreja, corzo, conejo común, liebre ibérica y roedores como el topillo o ratón de campo, entre otros. La diversidad de hábitats de Caspe posibilita la presencia de una considerable variedad de anfibios y réptiles. En las balsas y charcos del monte crían el sapo común, sapo de espuelas, sapo corredor, sapillo moteado, rana común y culebra viperina. Además, se encuentra el lagarto ocelado, culebra bastarda, culebra de herradura y culebra de escalera en todo el territorio, así como el galápago leproso en el río. En algunas zonas del monte habita la escasa víbora hocicuda.
Para terminar, Caspe cuenta con una considerable población de cigüeña blanca en el convento de Santo Domingo y la colegiata de Santa María la Mayor, con un total de 17 parejas (2018).
Historia Prehistoria y arqueología El término municipal de Caspe parece que fue uno de los últimos en poblarse dentro del Bajo Aragón, bien por problemas ambientales para el hábitat prehistórico o bien porque la erosión haya destruido los yacimientos.
No obstante, en la partida de Cauvaca se ha descubierto un bifaz amigdaloide que puede adscribirse a un Achelense genérico o a un Musteriense inicial, cuya antigüedad es de 150 000-100 000 años y que demuestra, al menos, el paso por esta zona de grupos de cazadores-recolectores neandertales. Igualmente se han encontrado piezas líticas semejantes a la anterior en Soto de Vinué V. miniatura|Figura de un gran cérvido en el abrigo del Plano de Pulido Dentro del arte rupestre, destaca el abrigo del Plano del Pulido. Localizado en una pequeña oquedad abierta en la roca arenisca, contiene un conjunto de pinturas rupestres de estilo levantino. La composición reúne varias figuras, destacando un magnífico ciervo en actitud de alerta para iniciar la lucha con otro congénere que aparece con la cornamenta baja. Entre ambas figuras se puede observar una cierva, en posición más baja, y también se advierte una cuarta figura, bastante perdida, que posiblemente sea otra cierva. Diversos restos de pintura en el extremo derecho de la composición, parecen corresponder a la figura de un arquero.
La gran eclosión demográfica y cultural de Caspe tuvo lugar hacia el , con la aparición de innumerables poblados y necrópolis tumulares de poblaciones indoeuropeas, célticas hallstátticas de la primera Edad del Hierro, que corresponden a poblaciones procedentes fundamentalmente de la cuenca del Segre y de la alta cuenca del Ebro, especialmente de Navarra y Álava.
Entre los yacimientos de este Bronce final cabe citar el de los cabezos de Sancharancón. Este poblado se localiza en el camino de Caspe a Zaragoceta. Sobre un cerro cónico con gran cantidad de bloques de arenisca que se acumulan en las laderas, se distribuyen las casas de planta cuadrangular. Los materiales cerámicos recogidos en superficie encajan tipológicamente con los del Bronce Medio avanzado, aunque también hay restos, muy escasos, de vasijas que se pueden adscribir a la cultura de los campos de urnas, además de productos de talla de sílex.Caspe (Gran Enciclopedia Aragonesa) Otro yacimiento de interés es el de Cabezo de Monleón, sobre el río Guadalope, habiéndose identificado 52 casas que configuran una planta de calle central. Se ha estimado su población en unos 300 habitantes y la vida de aquellos pastores, metalúrgicos y agricultores de cereales pudo extenderse entre el y la iberización.
De la época ibera data el yacimiento de Loma de los Brunos, situado en las inmediaciones de la presa del Civán. Corresponde a la fase antigua de poblamiento ibérico (siglos a ). Cronológicamente posterior es el poblado de La Tallada, ocupado desde el hasta su destrucción y abandono en el Ubicado en la cumbre de un cerro, es de tamaño medio y consta de casas de planta rectangular, muchas de ellas excavadas en la roca. miniatura|Mausoleo romano de Miralpeix A partir del , el valle del Ebro estaba ya plenamente romanizado y de esa época datan los yacimientos, identificados como villas romanas, de Azud de Civán, Boquera del Regallo I-II, Mas de Rabel, Campo de Ráfales, Picardías, Soto de Baños, El Fondón y Miralpeix. De este último enclave es el Mausoleo de Miralpeix, que se trasladó a su actual ubicación como consecuencia de la construcción del embalse de Mequinenza que conllevaba la inundación del monumento. Fue construido a finales del o principios del
Asimismo, la historiografía local menciona los restos de la ciudad de Trabia, población indígena destruida por los romanos que llegó a acuñar moneda. Tanto Trabia como el lugar próximo de Valdurrios son topónimos prerromanos. Según algunos autores, sobre sus ruinas se construyó posteriormente un poblado medieval que tampoco perduró. Desde mediados del Trabia poseía su carta puebla, lo que indica que el lugar tuvo cierta importancia. Estuvo habitado al menos hasta 1440, año en el que todavía consta que existía la figura del Justicia en el lugar.
Cuenta la tradición que Caspe fue fundada por Túbal, hijo de Jafet y nieto de Noé, en la expedición que realizó remontando las aguas del Ebro hasta Logroño.
Edad Antigua Habitualmente se ha sostenido que, antes de la conquista romana de Hispania, las tierras que ocupa actualmente el municipio fueron habitadas por los sedetanos, pueblo íbero del Sin embargo, recientes investigaciones sitúan en la comarca de Caspe a la tribu de los ausetanos u ositanos, cuya capital, Osicerda, estaría localizada en el Cabezo Palao de Alcañiz. Dicha ciudad-estado y su territorio posiblemente llegaban por el Norte hasta el Ebro y por el Este hasta el río Matarraña, línea fronteriza entre ositanos e ilercavones.
Edad Media miniatura|Monumento a Juan Fernández de Heredia, personaje medieval muy vinculado a Caspe Desde la llegada de los musulmanes en 713 hasta la reconquista cristiana en la primera mitad del , las tierras del Ebro constituyeron la Marca Superior de al-Ándalus, sector ocupado por el contingente yemení. En dicho territorio, sobre la población autóctona hispanorromana y visigoda de cristianos y judíos, predominaba la cultura latina; pero a partir del , se impuso la arabización y la islamización de la población, quedando los cristianos y los judiíos relegados a un pequeño porcentaje.
Entre junio y septiembre de 1169, Caspe fue integrada en la Corona de Aragón por el rey Alfonso II. La conquista de la localidad se llevó a cabo bajo la dirección del conde de Pallars, Arnal de Mir, y de su hijo Ramón, en colaboración con otros señores feudales. En los Anales de la Corona de Aragón de Jerónimo Zurita, se narra lo siguiente: Se estima que la cifra de moradores de Caspe, en el momento de la reconquista, pudo ser algo superior a los 1000 habitantes, siendo su población abrumadoramente islámica. A los musulmanes se les permitió conservar sus prácticas religiosas, si bien tuvieron un año de plazo para abandonar su propia casa antes de trasladarse extramuros. En cuanto a los judíos, aunque no se puede precisar cuando llegaron a Caspe, los que es seguro es que cuando entraron las tropas de Alfonso II ya había judíos en el barrio de La Muela conviviendo con los musulmanes.
La villa pasó luego a poder de la Orden del hospital de San Juan de Jerusalén mediante la permuta realizada con Alfonso II por otros bienes de la orden. Su castillo fue destinado a residencia del bailío del hospital. La población logró estabilizarse en el último cuarto del , a partir de que Garcelán de Timor fuera nombrado comendador de la bailía de Caspe. La villa, que contaba entonces con unos 1500 moradores, se expandió desde La Muela hacia el caserío circundante con el castillo de la Orden en la cumbre y la iglesia de Santa María para el conjunto de la comunidad cristiana.Notas sobre la Edad Media cristiana en la comarca del Bajo Aragón-Caspe. Esteban Sarasa Sánchez.