La deficiencia de la hormona de crecimiento es un trastorno clínico causado por problemas que surgen en la glándula pituitaria o hipófisis, caracterizada por una insuficiente producción de la hormona de crecimiento (GH, del inglés: growth hormone), que afecta tanto a niños como a adultos. Muchas de las causas de la aparición de una deficiencia de la hormona de crecimiento son desconocidas.

La hormona de crecimiento (GH) o somatotropina es un polipéptido que estimula el crecimiento y reproducción celular, de modo que una deficiencia de esta hormona produce trastornos en los diferentes grupos de edades.

Hasta hace poco tiempo, se pensaba que el papel de la hormona de crecimiento finalizaba una vez conseguida la talla final y que tenía una escasa importancia en la fisiología del adulto. Su nombre, que hace más alusión a su efecto sobre el crecimiento longitudinal que a sus efectos metabólicos, contribuye a mantener ese concepto equivocado.

Sin embargo, la deficiencia de la GH en los niños no se limita al impacto sobre el crecimiento longitudinal, sino que puede afectar a su desarrollo neurológico y producir un cúmulo de factores precoces de riesgo cardiovascular. La deficiencia de la GH en adultos se asocia con una considerable morbilidad y mortalidad, con consecuencias metabólicas tales como el aumento de la grasa corporal, perfiles anormales de lípidos en suero, capacidad de ejercicio reducida, disminución de la densidad mineral ósea, reducción de la sensibilidad a la insulina, disminución del bienestar psicológico y mortalidad prematura, en relación con el elevado riesgo asociado de padecer enfermedad cardiovascular.

El diagnóstico de la deficiencia de la GH es generalmente directo en los niños con retraso del crecimiento, pero en los adultos a menudo representa un considerable reto.

La deficiencia de la GH puede ser tratada a través de la administración de la hormona de crecimiento, o bien mediante la radiación o tratamiento quirúrgico de los tumores hipofisarios, cuando están presentes y son responsables de dicho déficit.

Historia Muchas pinturas europeas, en particular las de la corte española, retratan a personas con estatura extremadamente corta, que podrían haber padecido deficiencia de la hormona de crecimiento. Durante la década de 1800, el General Tom Thumb y su esposa, Lavinia Warren, explotaron su baja estatura como parte del Circo Barnum y Bailey. La pareja podría haber tenido deficiencia de la GH, aunque tal diagnóstico no fue conocido hasta el año 1900.

En la década de 1950 se descubrió la hormona del crecimiento, aislada a partir de glándulas hipofisarias de seres humanos y simios antropoides, utilizándola para estimular el crecimiento en los niños con deficiencia de la GH. En Estados Unidos, desde 1958 hasta 1985 se utilizó en los tratamientos hormona de crecimiento hipofisiaria de origen cadavérico. En 1985 se dejó de distribuir por la aparición de varios casos de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). En todo el mundo, se han producido al menos 226 casos de muerte por hormona de crecimiento de origen cadavérico contaminada.

Desde 1985, la hormona de crecimiento producida por tecnología ADN recombinante ha asegurado un suministro seguro e ilimitado para la terapia de la deficiencia de la GH.

El tratamiento con hormona de crecimiento en adultos con deficiencia grave de la GH se aprobó en Europa en 1995 y un año más tarde, en Estados Unidos.

Clasificación La deficiencia de la hormona de crecimiento puede ser aislada o asociada a otras insuficiencias hipofisarias. Puede ser parcial o completa. La deficiencia múltiple de hormonas pituitarias que involucra la deficiencia de la GH es causada por defectos genéticos en las células madre de la pituitaria o por problemas anatómicos que pueden ser congénitos o adquiridos (por ejemplo, tumores, traumatismo, radiación, infección, etc…).

El término hipopituitarismo se utiliza con frecuencia de forma intercambiable con la deficiencia de la GH por endocrinólogos, pero más a menudo denota la deficiencia de la GH más déficit de al menos otra hormona del lóbulo anterior de la hipófisis. Cuando la deficiencia de la GH (generalmente con otras deficiencias de la pituitaria anterior) se asocia con deficiencia de la hormona pituitaria posterior (por lo general la diabetes insípida), la condición se denomina panhipopituitarismo.

Etiología La deficiencia de la hormona de crecimiento de inicio en la infancia, puede aparecer como resultado de patologías de la hipófisis o hipotalámicas, pero por lo general no se puede identificar la causa, por lo que se denomina deficiencia de la GH idiopática y suele tratarse de un déficit aislado de la GH.

La deficiencia de la GH puede ser el resultado de mecanismos autoinmunes como parte del espectro de los déficits endocrinos en la hipofisitis autoinmune o en pacientes con síndrome poliglandular autoinmune que desarrollan anticuerpos antipitutitaria. Se han documentado casos en niños de un vínculo entre factores autoinmunes y deficiencia de la GH y en 2006, De Bellis et al. demostraron que anticuerpos antipituitaria específicos frente a la hormona de crecimiento pueden ser detectados en hasta un 27% de los niños prepúberes con deficiencia de la GH idiopática, lo que sugiere una posible implicación de factores autoinmunes en el desarrollo de la deficiencia de la GH.

En el adulto, la insuficiencia de la GH es con frecuencia una alteración adquirida en la edad adulta, aunque aproximadamente el 20% de los casos son diagnosticados durante la infancia. Las causas más frecuentes son los tumores, los traumatismos cráneo-encefálicos, las enfermedades granulomatosas en el área hipotálamo-hipofisaria, la cirugía craneal y la radioterapia. Con frecuencia se trata de procesos orgánicos que provocan insuficiencia hormonal múltiple, a diferencia de lo que ocurre en la infancia, en la que la forma de presentación más habitual es la que cursa con déficit aislado de la GH.

Una lista más completa de las causas incluye:

Mutaciones de genes específicos, como el GHRHR y el GH1. Enfermedades congénitas asociadas a la hipófisis, como la displasia septo-óptica (DSO) o síndrome DeMorsier,VARGAS DIAZ, José, SARDINAS HERNANDEZ, Norberto, PESTANA KNIGHT, Elia M. et al. Displasia septo-óptica o síndrome DeMorsier: Presentación de 1 caso y revisión bibliográfica. Rev Cubana Pediatr. [online]. oct.-dic. 2000, vol.72, no.4 [citado 08 mayo de 2008], p.306-307. Disponible en la World Wide Web: . ISSN 0034-7531. la ectopia de la hipófisis posterior, el síndrome de Prader-Willi, el síndrome de Turner, o la deficiencia del gen SHOX. Insuficiencia renal crónica. Algunos bebés pequeños para la edad gestacional. Tumores intracraneales localizados dentro o en las proximidades de la silla turca, especialmente el denominado craneofaringioma. Traumatismo craneal severo. Daño a la glándula hipófisis por trastornos intracraneales, como la hidrocefalia; por radioterapia craneal (por ejemplo, para el tratamiento de la leucemia o tumores en el cerebrales); por cirugía; o por un traumatismo. Inflamación autoinmune (Hipofisitis). Infarto de la glándula hipofisaria secundario a una hemorragia postparto (síndrome de Sheehan) o apoplejía pituitaria hemorrágica.

Es normal que a lo largo de la vida la hipófisis produzca cantidades decrecientes de GH y muchas otras hormonas, especialmente los esteroides sexuales. Por lo tanto, los médicos deben distinguir entre la reducción natural en los niveles de GH asociada con la edad, de la "verdadera" deficiencia congénita o adquirida de la GH.

Epidemiología Niños La prevalencia de la deficiencia idiopática de la hormona de crecimiento es difícil de estimar. Se barajan cifras desde 1 caso por cada 1800 niños en Sri Lanka (una probable sobreestimación debida a los criterios de diagnóstico liberales) a 1 de cada 3800 nacidos vivos en el Reino Unido.

Las tasas de deficiencia de la GH en los niños mayores están aumentando a medida que más niños sobreviven al cáncer infantil tratado con radioterapia, aunque las cifras exactas son difíciles de obtener.

Adultos La deficiencia de la GH en adultos es una entidad recientemente reconocida, de difícil diagnóstico. Su prevalencia e incidencia reales actualmente se desconocen.

Cuadro clínico En niños Datos recientes demuestran que la deficiencia de la GH no se limita al impacto sobre el crecimiento longitudinal, sino que puede tener un considerable efecto negativo en la salud y en el desarrollo neurológico de los niños, y ocasionar un cúmulo de factores precoces de riesgo cardiovascular. La deficiencia de la GH diagnosticada en la infancia puede persistir en la vida adulta en un alto porcentaje de pacientes. Además, los niños con deficiencia de la GH aislada idiopática (sin causa conocida) tienen un riesgo aumentado de desarrollar deficiencia múltiple de diversas hormonas hipofisarias.

La deficiencia prenatal severa de la GH, como ocurre en el hipopituitarismo congénito, tiene poco efecto sobre el crecimiento fetal. Sin embargo, la deficiencia prenatal congénita puede reducir el tamaño del pene, sobre todo cuando también existe déficit de gonadotropinas. Además del micropene en los varones, las consecuencias adicionales de la deficiencia severa en los primeros días de vida pueden incluir hipoglucemia e ictericia exagerada (a expensas tanto de la bilirrubina directa, como indirecta).

La deficiencia congénita de la GH no suele afectar el crecimiento longitudinal hasta después de los primeros meses de vida. El retardo del crecimiento desde finales del primer año hasta la mitad de la adolescencia, es el sello distintivo de la deficiencia de la GH en la infancia. El crecimiento no se ve tan severamente afectado en la deficiencia de la GH como en el hipotiroidismo no tratado, pero es típico el crecimiento retrasado en aproximadamente la mitad de la velocidad normal para la edad. Suele producirse un retraso asociado en la maduración física, de forma que tanto la maduración ósea como la pubertad pueden retrasarse varios años. Cuando la deficiencia severa de la GH está presente desde el nacimiento y nunca tratada, se produce enanismo, con estaturas adultas tan cortas como 122 a 135 cm.

La deficiencia grave de la GH en la primera infancia también se traduce en desarrollo muscular deficiente, por lo que tanto el estar de pie, caminar y saltar pueden retrasarse. La composición del cuerpo (es decir, las cantidades relativas de hueso, músculo y grasa) se ve afectada en muchos niños con deficiencia severa, por lo que es común el sobrepeso de leve a moderado, aunque la deficiencia aislada de la GH rara vez causa obesidad severa. Algunos niños con deficiencias graves de la GH tienen rasgos faciales reconocibles, de “querubín”, que se caracterizan por hipoplasia maxilar y frente prominente.

Aproximadamente el 5% de los niños con deficiencia de la GH también presenta episodios de hipoglucemia, que se resuelven con el tratamiento con GH.

Otros efectos secundarios que pueden aparecer en los niños afectan al cabello e incluyen crecimiento ralo, recesión frontal, pili torti (cabellos retorcidos en su eje longitudinal, que se rompen con facilidad) o tricoclasia (cabellos con puntos gruesos o débiles, nudosos, que hacen que éste se desprenda fácilmente).James, William; Berger, Timothy; Elston, Dirk (2005). Andrews' Diseases of the Skin: Clinical Dermatology. (10th ed.). Saunders. ISBN 0-7216-2921-0.

En adultos