thumb|200px|En 1894, el conservador del Departamento de Antropología Prehistórica del Museo Nacional de Estados Unidos afirmó: «Se cree que la esvástica es uno de los símbolos más antiguos de los arios; se estima que representa a Brahmá, Visnú y Shiva».. Este ejemplar está datado en el I milenio a. C. y fue hallado cerca de la región iraní de Guilán. En la actualidad se encuentra en el Museo Nacional de Irán.Thomas Wilson, conservador del Departamento de Antropología Prehistórica, U.S. National Museum, escribió en el año 1894 que «se cree por algunos que ha sido el símbolo ario más antiguo», The Swastika: the earliest known symbol, and its migration, Report of the U. S. National Museum, p.770

El término ario (en indoiranio *arya) se usó originalmente como una autodenominación por parte de los pueblos indoiranios en la Edad Antigua, en contraste con los pueblos «no indoarios» o «no iranios». La idea de ser ario era religiosa, cultural y lingüística, aunque también étnica, puesto que a partir de ella se creó un sistema de castas que separaba a la población de acuerdo con su origen étnico. Es una palabra derivada del sánscrito.<Dictionary.com http://dictionary.reference.com/browse/aryan.Para el término sánscrito, Monier-Williams tiene: «un hombre respetable u honorable, u hombre fiel y gentil, un habitante de Âryâvarta; el que es fiel a la religión de su país; nombre de la raza que inmigró desde el Asia Central hasta Âryâvarta (opuesto a an-arya, dasyu, daasa); en tiempos posteriores el nombre de las primeras tres castas (opuesto a shudrá); un hombre altamente apreciado; un maestro; Âryan, favorable a las gentes Âryan; comportándose como un Âryan, digno de un, tolerable, respetable, noble; de una buena familia; excelente; sabio; apropiado» El avéstico cognado del término sánscrito es airya y el equivalente en persa antiguo es ariya. Aunque la raíz *h₂er(y)ós ('un miembro del grupo al que uno pertenece, en contraste con un forastero') es muy probablemente de origen protoindoeuropeo (PIE), el uso de Arya como autodenominación etnocultural solo aparece entre los pueblos indoiranios, y no se sabe si los hablantes de protoindoeuropeo tenían un término para designarse a sí mismos como grupo.

Desde el , se tomó el término protoindoiranio para referirse no solo a los indoiranios propiamente dichos, sino también a los hablantes de protoindoeuropeo en conjunto.

En la década de 1850, el escritor francés Arthur de Gobineau adoptó el término «ario» como categoría racial. Por medio de las obras de Houston Stewart Chamberlain, las ideas de Gobineau influyeron más tarde en la ideología racial nazi. La aceptación del concepto de raza aria alcanzó su auge durante el III Reich gobernado por Adolf Hitler. Las atrocidades cometidas en nombre de esta ideología racial han llevado a los académicos a evitar el término «ario», que ha sido reemplazado en la mayoría de los casos por «indoiranio», y sólo la rama del sur de Asia sigue llamándose «indoaria». Algunos etnólogos del especularon sobre la existencia de un pueblo prehistórico racial y lingüísticamente homogéneo, del que todos los pueblos indoeuropeos modernos son descendientes en mayor o menor medida. El concepto ha sido usado para legitimar postulados sobre el origen cultural de los pueblos.

Origen del concepto Durante el , el trabajo comparativo de los lingüistas demostró el parentesco filogenético entre la mayor parte de las lenguas europeas y un buen número de lenguas del Oriente Medio e India. El trabajo de los lingüistas neogramáticos demostró más allá de toda duda que existía un parentesco filogenético e histórico identificable entre el antiguo avéstico, el antiguo sánscrito y los principales grupos de lenguas europeas que incluyen al latín (itálico) y al griego, todas las lenguas germánicas, célticas y eslavas. La amplitud de difusión de dichas lenguas y los logros históricos de los pueblos antiguos que las hablaron, iniciaron la especulación filosófica sobre el pueblo originario de todas las naciones indoeuropeas históricas conocidas. Esta investigación empezó en la Biblia, buscando la lengua jafética pre-Babel.

Tras el trabajo lingüístico hubo mucha especulación sobre el «pueblo» que hablaba el protoindoeuropeo reconstruido mediante la lingüística histórica. Si bien el trabajo lingüístico difícilmente puede ir más allá de arrojar cierta luz sobre la cultura material y posiblemente la existencia probable de ciertas instituciones culturales, las especulaciones extralingüísticas rápidamente pasaron a ser especulaciones raciales y religiosas sin sustento lingüístico.

El propio concepto de raza aria nació como resultado de estas especulaciones débilmente fundadas en el trabajo de la lingüística histórica. Diversos autores postularon la existencia de un antiguo pueblo ario, a partir de cuya lengua se habían originado las lenguas de Europa. A estos ancestros se les da el nombre de arios, tomado de la palabra sánscrita y avéstica arya, que significa ‘noble’ o ‘gentil’.Historia de los pueblos indoeuropeos.

La relación idiomática se considera consecuencia de migraciones provenientes del este de los montes Urales. Se producirían dos oleadas: una emigró hacia el sur de Asia, cuyos descendientes son los pueblos iranios (Irán, Armenia, Afganistán, Tayikistán, Beluchistán, Kurdistán) y los pueblos indostánicos (India, Bangladés, Sri Lanka y Pakistán), y la otra oleada emigró hacia Europa, sobre todo a las zonas meridionales, como Italia y Grecia.

Hay que señalar que en el Rigveda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), la palabra ario no se emplea nunca con connotaciones raciales, sino en sentido de etnia, nación o pueblo. Aún se utiliza por el zoroastrismo, el budismo, el jainismo y el hinduismo con el significado de ‘noble’ o ‘espiritual’, como también denominando una cualidad espiritual divina: renacido, nacido dos veces, que renació después de un rito de paso. Según la historiografía, el propio Buda acoge este término cuando se identifica ante el Rey Bimbisara diciendo:

Concepto histórico Protoindoeuropeos Max Müller y otros filólogos del teorizaron que el término *arya era usado como una autodescripción de los protoindoeuropeos, quienes eran a menudo referidos en esta época como los «arios primitivos». Por extensión, la palabra llegó a ser usada en Occidente para los hablantes indoeuropeos como un conjunto. H. Chavée en 1867 emplea el término en este sentido (aryaque). Pero esto nunca tuvo un uso frecuente entre lingüistas, precisamente por estar ya reservado el término *arya para indoiranio. G. I. Ascoli usó en 1854 el término arioeuropeo, un compuesto «ario-europeo» con la misma base lógica que «indo-europeo», el término que ha solido utilizarse desde 1830. Sin embargo, el uso de ario como un sinónimo de indoeuropeo se extendió en el uso popular (no lingüístico) al término del .

Indoarios

Existe evidencia de hablantes de indoario en Mesopotamia alrededor del año 1500 a. C. en forma de palabras prestadas al dialecto mitani de los hurritas, los hablantes de los que se especula que podrían haber tenido una clase gobernante indoaria. Al mismo tiempo y de una forma aproximada, los indoarios se asocian con la civilización védica, que data del mismo período. Son llamados a veces arios védicos porque se cree que trajeron los Vedas al subcontinente indio después de que los arios migraran a esa región (esta teoría se contrarresta con la «teoría de fuera de India»). En la antigua India, el término 'aryavarta', significando «morada de los arios», fue usado para referirse a la parte septentrional del subcontinente indio.

Los hablantes contemporáneos de lenguas indoarias se extienden por la mayor parte del norte del subcontinente indio. Los hablantes indoarios existen fuera del subcontinente indio, incluyendo a los gitanos, el lenguaje del pueblo gitano. Además del romaní, el parya es hablado en Tayikistán, el jataki en Ucrania y el domari a través del Oriente Medio.

Iranios

Desde tiempos ancestrales, los persas han usado el término ario como una designación racial en un sentido étnico para describir su parentesco y su lengua, y su tradición ha continuado contemporáneamente entre los iranios.Encyclopædia Iranica, p. 681, Arya De hecho, el nombre Irán es un cognado de ario y significa «tierra de los arios».The American Heritage Dictionary of the English Language, Fourth Edition, 2000Persian No obstante, muchos de estos usos son además inteligibles si se comprende la palabra ario en su sentido de «noble» o «espiritual».

Darío I el Grande, rey de Persia (521-486 a. C.), en una inscripción en Naqsh-e Rostam (cercano a Shiraz en el contemporáneo Irán), proclama: «Yo soy Darío el gran rey… Un persa, hijo de un persa, un ario (noble), teniendo un linaje ario (noble)…». Además llama a su lengua la «lengua aria», comúnmente conocida contemporáneamente como persa antiguo. De acuerdo con la Encyclopædia Iranica, «el mismo concepto étnico se mantuvo en siglos posteriores» y fue asociado con la «nobleza y el señorío». (p. 681)

La palabra ha llegado a ser una terminología técnica en la teología del zoroastrismo, pero se ha usado siempre por los iraníes también como el término étnico.

Especulaciones sobre la raza aria Debido al uso histórico racista de Ario, y especialmente el de raza aria en conexión con la propaganda del nazismo, la palabra se evita a veces en Occidente por sus connotaciones, al igual que el símbolo de la esvástica. Actualmente, India e Irán son los únicos países que usan la palabra ario como una denominación demográfica. Aria es además un nombre común de varón en India, Afganistán e Irán.

La cuestión de la patria de los arios Todavía se debaten los orígenes de los antiguos arios en términos geográficos. El avéstico era el idioma de la antigua Persia, que coincide a grandes rasgos con los actuales Irán, Afganistán y Tayikistán. El sánscrito se asocia con Pakistán y el norte de la India (al este de Persia). El nombre nativo (y actual) de Persia, Irán, es una variante de Arian (de hecho, es aria + an, ‘país de los arios’, donde -an es un sufijo persa de localización). Por otra parte, como ya se ha visto, los gobernantes de Persia se llamaron a sí mismos arios. Darío I el Grande, rey de Persia (521-486 a. C.) hace constar en una inscripción en Naqsh-e Rostam, cerca de Shiraz (Irán): Yo soy Darío, el Grande, [...], persa, hijo de persa, un ario, de linaje ario... El Avesta también da noticia de una patria llamada Airianem Vaeyaj (la tierra de origen de los arios), desde la cual se supone que los arios emigraron.

Estas y otras pistas sugieren la existencia de un pueblo ario, cuyos descendientes, los aqueménidas (entre cuyos reyes destacaron Ciro II y Darío I el Grande), existieron y lo proclamaron. No obstante, todas estas expresiones se entienden igualmente si damos a la palabra «ario» el sentido del simple adjetivo ‘noble’.