Gymnocalycium capillense es una especie de planta suculenta perteneciente al género Gymnocalycium, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del norte de Argentina, específicamente de las provincias de San Luis y Córdoba.
Descripción Gymnocalycium capillense es una especie de cactus de pequeño tamaño que produce numerosos hijuelos y forma agrupaciones densas compuestas por múltiples cabezas. El cuerpo presenta forma globosa aplanada y alcanza hasta 8 cm de altura. La epidermis muestra un color verde azulado apagado. La planta desarrolla un aparato radicular tuberoso de gran tamaño. izquierda|miniaturadeimagen|Planta creciendo a ras de suelo|227x227px El cuerpo presenta hasta 13 costillas planas. Estas costillas muestran pequeños tubérculos bajos, redondeados y con forma de mentón. Sobre ellos se disponen areolas ovaladas provistas de lana blanca.
La planta no desarrolla espinas centrales. En cada areola aparecen aproximadamente 5 espinas radiales, débiles, largas y de aspecto fino, con una longitud de hasta 1,2 cm. Presentan color amarillento o blanquecino y pueden resultar ligeramente urticantes. miniaturadeimagen|Detalle del fruto en formación Las flores son grandes, anchas y de aspecto delicado. Alcanzan hasta 7 cm de longitud y unos 6 cm de diámetro. Presentan color rosa blanquecino con la garganta de tono rojo. El fruto presenta forma de maza y adquiere color azul claro al madurar.
Distribución y hábitat El área de distribución nativa de esta especie se extiende por el norte de Argentina, en las provincias de San Luis y Córdoba. Habita principalmente en el bioma subtropical, a altitudes que oscilan entre los 500 y los 1500 m s. n. m. Crece en bosques chaqueños y en pastizales de gran altitud.
Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Echinocactus capillensis, publicada en 1923 por el especialista de cactus alemán Karl Heinrich Leonhard Schick en la revista científica Möller's Deutsche Gärtn.-Zeitung 38: 201.
Más tarde, el botánico alemán Carl Curt Hosseus trasladó la especie al género Gymnocalycium, por lo que pasó a llamarse Gymnocalycium capillense. Registró estos cambios en la Revista del Centro Estudiantes de Farmacia 2 (6): 16, publicada en 1926. Etimología
Gymnocalycium: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas gymnos (que significa 'desnudo') y kalyk (que se traduce como 'cáliz'). El nombre alude al tubo floral desnudo de sus flores, una característica propia de las especies de este género, ya que carece de pelos, cerdas y espinas. capillense: epíteto geográfico que hace referencia a la localidad de Capilla del Monte, en la provincia argentina de Córdoba, lugar donde se descubrió la especie. A menudo es innecesariamente “corregido” a capillaense.
Sinonimia
Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”. Esta clasificación indica que, actualmente, no enfrenta un riesgo significativo de extinción a nivel global y se considera relativamente estable. Además, esta especie no se enfrenta a amenazas importantes.
Usos Este cactus se cultiva principalmente como planta ornamental y resulta fácil de mantener. Presenta crecimiento estival y no suele plantear dificultades de cultivo. Requiere riegos regulares en verano, sin excesos, y debe permanecer casi seco en invierno, con una temperatura mínima de 0 °C. Prefiere un sustrato relativamente rico, con pH bajo y sin cal, ya que los suelos calcáreos frenan su desarrollo. En verano conviene aplicar un fertilizante rico en potasio. Tolera heladas suaves si el sustrato se mantiene seco, hasta unos −5 °C.
Se adapta a ambientes luminosos, aunque prefiere sombra parcial. La exposición directa al sol en las horas más calurosas del verano puede causar quemaduras o limitar el crecimiento. Necesita espacio para las raíces, por lo que se recomienda trasplantarlo cada dos años o cuando la maceta resulte pequeña. Es una especie resistente y adaptable, poco propensa a enfermedades criptogámicas.
Se reproduce principalmente por semillas, ya que rara vez forma hijuelos. Conviene sembrarlas tras la última helada. Para obtenerlas, se debe dejar madurar el fruto hasta que alcance un estado muy avanzado de maduración; después se limpian y se secan antes de la siembra.
Galería
Referencias
capillense Categoría:Flora endémica de Argentina Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1923 Categoría:Plantas descritas en 1926 Categoría:Plantas descritas por Hosseus