miniatura|Réplica de un jardín coreano en el Grüneburgpark, Fráncfort, Alemania.
La cultura coreana es resultado de más de 3000 años de historia, y si bien ha recibido influencias de toda la región asiática, especialmente de China, ha logrado desarrollar un carácter propio. El taoísmo, confucianismo y el budismo han tenido gran influencia sobre su cultura, aunque en las últimas décadas otras creencias también se han extendido en la península de Corea, principalmente el cheondoísmo en Corea del Norte y el cristianismo en Corea del Sur. Así mismo, la cultura coreana se ha visto influenciada por su ubicación geográfica como puente entre sus grandes vecinos, China y Japón.
Las manifestaciones culturales más modernas como las películas, la música (k-pop) y la moda se han desarrollado de diferente manera en Corea del Norte y Corea del Sur durante los casi 70 años transcurridos desde la división del país; sin embargo, en la sociedad coreana tanto del norte como del sur persisten las mismas formas tradicionales de pensar. Durante los últimos años se ha dado un boom de la cultura surcoreana en los países vecinos del extremo oriente, especialmente en los ámbitos del entretenimiento como el cine, las series de televisión y la música pop, por lo que muchos artistas coreanos son conocidos en toda la región asiática y de cualquier manera al mercado internacional.
Orígenes El pueblo de los tung-i (literalmente 'arqueros del este') se estableció en la región de Manchuria 3000 a. C. y sus dominios se extendieron hasta la actual Corea del Norte. Según la leyenda que relata su origen, un hombre llamado Hwanung descendió del cielo a la tierra, donde se encontró con un tigre y un oso que deseaban convertirse en seres humanos. Solo al oso se le concedió su deseo y se transformó en una mujer con la que luego Hwanung se casó. Ambos tuvieron un hijo, Dangun, quien en el año 2333 a. C. ascendió al trono como el primer soberano de Corea. Se dice que la descendencia de este mítico rey continuó la dinastía real durante más de 1000 años.
Es así como se pobló toda la península gracias a la continua inmigración, tanto de las tribus autóctonas de Corea como de emigrantes chinos, lo que se refleja en la leyenda de Wi Man. Los pueblos inmigrantes se fusionaron hasta crear un pueblo homogéneo que desarrolló la cultura coreana a partir de distintas corrientes, como el chamanismo y las influencias chinas.
Hasta el día de hoy, la identidad coreana se nutre de numerosas tradiciones, a pesar de que éstas parecen estar desapareciendo bajo el aluvión de influencias occidentales modernas, principalmente las estadounidenses. Así, en muchos ámbitos, el pensamiento permanece arraigado en el antiquísimo chamanismo, mientras que el confucianismo se encuentra profundamente interiorizado en los coreanos y repercute en todos los aspectos de su vida.
Arte tradicional
Música tradicional El elemento principal de la música coreana tradicional es la voz. En el canto tradicional coreano se manifiestan el temperamento y la historia de Corea. Existen dos tipos de música tradicional: el jeong-ak y el minsogak.
Jeong-ak Jeong-ak significa “música correcta” y se refiere a la música cortesana y aristocrática tradicional, siendo un término genérico para designar la música tradicional, que a su vez se subdivide en varias categorías. Es considerada como música clásica coreana.
Minsogak El Minsogak es un género de música folklórica coreana, rico en expresiones y emociones. Este tipo de música es de tradición oral y derivada de la música campesina. El Minsogak se toca al ritmo de los latidos del corazón.
Danza tradicional miniatura|Danza tradicional coreana de la dinastía Joseon.
Las danzas tradicionales coreanas han sido parte de la cultura coreana desde tiempos inmemoriales. El intercambio cultural entre China y los Tres Reinos de Corea dio origen a una gran variedad de danzas tradicionales. Las danzas fueron clasificadas en nacionales (hyang-ak jeongjae) y extranjeras (dang-ak jeongjae). Estas últimas son las danzas originarias de China que se adoptaron sin mayores modificaciones.
También es interesante la relación entre el “taekkyon“, arte marcial coreano, y el baile Tal Chum. Debido a que muchos de los movimientos de esta danza son idénticos a los del mencionado estilo de lucha, puede inferirse que estas dos manifestaciones culturales se han influenciado mutuamente.
Así como en la música, en la danza también se distingue entre danza cortesana y danza popular.
Festividades populares tradicionales Muchas festividades tradicionales están estrechamente asociadas a ritos chamánicos, los cuales se transmiten de generación en generación. Tres de estos ritos son de gran importancia: el yeonggo, el dongmaeng y el muncheon. El yeonggo es una fiesta de tambores que se celebra con la intención de revivir a los espíritus, el dongmaeng es una fiesta de agradecimiento por las cosechas, y el muncheon es un conjunto de danzas dedicadas al cielo. Estas manifestaciones artísticas se fueron perfeccionando a través de los siglos y en la época de los Tres Reinos se incluyeron juegos.
En la pintura “Dae Kwae Do” se observa una festividad, donde se aprecian dos tipos de lucha que se practican hasta el día de hoy, el ssireum o ssirum y el taekkyon, el cual no debe confundirse con el taekwondo. A diferencia de China y Japón, los deportes de lucha eran un componente común de la vida pública y las fiestas en esa época. También existen otros juegos como el tuho, que consiste en lanzar flechas a una especie de jarrón desde una determinada distancia, o el yut o iut donde se lanzan bastoncillos de madera como si fueran dados. Así mismo, todavía pueden observarse las tradicionales luchas de piedras (seokjeon), los columpios (geune tagi), el teatro de máscaras y un juego de pelota similar al polo (gyeokgu).
Pintura coreana
miniatura|Pintura que ilustra la festividad del Dano.
Las pinturas más antiguas halladas en la península coreana son pinturas rupestres. Con la llegada del budismo proveniente de China, también se adoptaron rápidamente sus técnicas pictóricas, pero las técnicas autóctonas no fueron desplazadas por completo.
En contraste con la pintura clásica europea, que alcanzó un nivel de perfección en la reproducción del detalle y el juego de colores, el arte coreano le concede más valor a la capacidad de transmitir determinado estado de ánimo, de tal manera que quien contempla la obra quede cautivado. Los motivos preferidos son los paisajes, especialmente montañas imponentes y corrientes de agua.
En los cuadros naturalistas se observan principalmente flores, pájaros y sobre todo tigres. Por lo general, los artistas pintaban con tinta sobre seda o sobre papel elaborado a partir de la corteza de morera. Asimismo, se logró la excelencia tanto en el tallado de sellos (cada coreano tiene su propio dojang) como en la caligrafía, que fue protegida por la nobleza provincial llamada yanban.
Artesanía coreana La característica más apreciada en los productos artesanales coreanos es su utilidad en las labores diarias, no obstante, éstos se encuentran artísticamente decorados. Los materiales tradicionales empleados en su fabricación son el metal, la madera, la tela, el esmalte y la arcilla. Posteriormente, también se utilizó vidrio, cuero y papel, pero solo de forma ocasional.
miniatura|izquierda|130px|Pieza de celadón del período Goryeo. Tesoro Nacional de Corea del Sur N° 68.
En las muestras más antiguas de artesanía coreana, como es el caso de las piezas de alfarería rojas y negras, es posible reconocer su similitud con los objetos producidos por los pueblos chinos que surgieron a lo largo del Río Amarillo. Mientras que en los restos que datan de la edad de bronce ya se pueden observar características eminentemente coreanas.
Se han desenterrado muchas obras artesanales sofisticadas donde se aprecia el típico estilo coreano, por ejemplo, coronas sumamente decoradas, piezas de alfarería coloreada, ollas y adornos. Así mismo, el trabajo en bronce alcanzó su máximo esplendor durante el período Goryeo, tal es así que Corea era famosa por sus enormes campanas y estatuas de bronce. Sin embargo, casi todas estas obras maestras de la artesanía fueron destruidas durante la ocupación Hideyoshi, y en la actualidad solo quedan tres campanas. Igualmente, durante el reinado de la dinastía Goryeo, la producción de celadón alcanzó su punto máximo. Gracias a su exquisito acabado, esta cerámica de un matiz verdoso superó incluso a sus versiones chinas.
Durante el período Joseon, los artículos de porcelana, decorados con motivos tanto en blanco puro como en azul, llegaron a ser especialmente populares. El trabajo en madera también alcanzó un alto nivel de desarrollo, lo cual se refleja sobre todo en los hermosos muebles, armarios, baúles y mesas, que en algunos casos tienen incrustaciones de nácar; así como en los objetos tallados en madera, artísticamente trabajados, que se encuentran en los templos y palacios.
Cerámica Ya en la era neolítica, el empleo de la arcilla estaba bastante extendido en Corea. Durante el período de los Tres Reinos de Corea la alfarería experimentó un gran impulso, sobre todo en el reino de Silla, donde se utilizaba una llama desoxidante que le confería a la cerámica un color azul característico, y luego se decoraba la superficie con distintos diseños geométricos.
En el período Goryeo, se fabricaba celadón verde de primera calidad, el cual era muy apreciado.
La porcelana blanca se comenzó a fabricar en el y en poco tiempo llegó a ser aún más preciado que los artículos de alfarería bañados en celadón. Por lo general, la porcelana se pintaba o era decorada con diseños en cobre. Durante los ataques japoneses entre 1592 y 1598, casi todos los hornos de Corea destinados a la fabricación de porcelana fueron destruidos, a la vez que cientos de artesanías fueron llevadas a Japón, lo que motivó el florecimiento de la alfarería japonesa.
A finales del las piezas de porcelana blanca adornadas con detalles de color azul cobalto alcanzaron gran popularidad. La producción de cerámica disminuyó hacia finales del , cuando Japón extendió poco a poco su hegemonía sobre la península coreana.
Formas de vida tradicional
Viviendas tradicionales La ubicación de la casa se determina de forma tradicional, aplicando los principios de la geomancia. Se cree que cada configuración topográfica desencadena fuerzas invisibles buenas y malas (Gi). Por eso, un lugar será adecuado para construir, solo si las energías positivas y negativas (Yin y Yang) están en armonía.
La casa debe construirse dando la espalda a una colina, de manera tal que por el sur reciba tanta luz solar como sea posible. Aún hoy en día los coreanos prefieren las casas que cumplen con estas condiciones. Mediante la geomancia también se determina la forma de la vivienda, la dirección en que se construirá y los materiales que se emplearán para su edificación.
Las viviendas coreanas tradicionales cuentan con un ala interna (anchae) y un ala exterior (sarangchae). La arquitectura particular de cada vivienda varía según la región y el estatus económico de la familia que la habita. Por ejemplo, los aristócratas utilizaban el ala exterior para recibir a sus invitados, mientras que los campesinos guardaban allí al ganado y las provisiones. En términos generales, cuanto más pudiente era la familia, tanto más grande era la casa, pero estaba prohibido poseer una residencia de más de 99 kan. Un kan equivale al espacio existente entre dos de los pilares de madera que sostienen el muro exterior, tal como los que se solía emplear en las casas tradicionales coreanas.
Jardines