El náhuatl (autoglotónimo: nawatlahtolli) o mexicano es una macrolengua yutoazteca que se habla principalmente en México y Centroamérica. Durante la mayor parte de la historia del náhuatl, este se mantuvo como lengua franca de la región. En la actualidad, el idioma mexicano es la lengua autóctona de México con mayor número de hablantes, con cerca de tres millones, la mayoría bilingüe en español.
La expansión de la lengua podría haber empezado con la expansión de la cultura coyotlatelca durante el y en Mesoamérica,Solar, 2006; Hers, 1993: 107. la lengua comenzó su rápida difusión por el Eje Neovolcánico y se extendió por la costa del Pacífico. Fue así como dio origen al pochuteco y a otra rama en la región geográfica de Veracruz que más tarde daría origen al náhuat de El Salvador.
Poco a poco, el náhuatl comenzó a imponerse a otras lenguas mesoamericanas hasta convertirse en lengua franca de buena parte de la zona; en una primera etapa se difundió en el área central de México gracias a los toltecas y los tepanecas; posteriormente, en una segunda etapa, que tuvo lugar a partir del , esta lengua se expandió en todos los territorios conquistados y dominados por el Imperio mexica.
Durante los siglos que precedieron a la conquista española y tlaxcalteca del Imperio mexica, los mexicas habían incorporado a sus dominios gran parte del centro de México gracias al avance de la Triple Alianza. La influencia imperial convirtió a la variante del náhuatl que hablaban los habitantes de México-Tenochtitlan, capital del imperio, en lengua de prestigio en la región de Mesoamérica. Después de la llegada de los españoles a México, se sistematizó la gramática del náhuatl, que hasta entonces no tenía grafía latina.
Los novohispanos escribieron muchas crónicas, gramáticas, obras poéticas y documentos administrativos en náhuatl durante los siglos y .Canger, U. Five Studies inspired by Nahuatl verbs in -oa. Copenhagen: The Linguistic Circle of Copenhagen, 1980 Esta temprana práctica escrita, generalmente basada en la variante de Tenochtitlan, ha sido denominada náhuatl clásico y es una de las lenguas más documentadas y estudiadas de América. Debido a la popularidad y prestigio del idioma y, en parte, a la expansión territorial a causa de los conquistadores, el rey Felipe II de España estableció el náhuatl como idioma oficial del Virreinato de Nueva España en el año 1570.
Actualmente, diversas variantes del náhuatl se encuentran en comunidades dispersas, principalmente en áreas rurales del centro de México y a lo largo de la costa del Golfo. Hay diferencias considerables entre variantes y algunas no son mutuamente inteligibles. La región de la Huasteca concentra una gran parte de los hablantes, siendo el mexicano de la Huasteca la variante más hablada. Todas las variedades han tenido diferentes grados de influencia del español. Ninguna de las variantes contemporáneas es idéntica al náhuatl clásico, aunque las variantes centrales, habladas alrededor del Valle de México, están más estrechamente relacionadas con este que las de la periferia.
Evidencia dialectológica indica que las variantes modernas no evolucionaron de la variante hablada en Tenochtitlan, sino de variantes regionales ya existentes antes de la codificación del llamado náhuatl clásico. Siguiendo esta idea, se ha propuesto que la lengua de la capital fue una koiné resultante del contacto entre hablantes de distintas variantes.Canger, U. (2011). El nauatl urbano de Tlatelolco/Tenochtitlan, resultado de convergencia entre dialectos: con un esbozo brevísimo de la historia de los dialectos. Estudios de Cultura Náhuatl, 42, 246–258. https://nahuatl.historicas.unam.mx/index.php/ecn/article/view/26560. Hoy se habla principalmente en 17 de los 31 estados de México (Puebla, Veracruz, Hidalgo, Guerrero, San Luis Potosí, estado de México, Nuevo León, Morelos, Tlaxcala, Jalisco, Tamaulipas, Oaxaca, Michoacán, Durango, Nayarit, Colima y Tabasco), en la Ciudad de México y en comunidades nahuas de Estados Unidos.
Nombre La terminología utilizada para describir las variedades del idioma se aplica de manera inconsistente. Se utilizan muchos términos con múltiples denotaciones, o una sola agrupación de dialectos tiene varios nombres. A veces, los términos más antiguos se sustituyen por otros más nuevos o con el propio nombre de los hablantes para su variedad específica. La palabra «náhuatl» es en sí misma una palabra náhuatl, probablemente del término nawatlahtolli (), que deriva de nawatl, ‘sonido agradable’, y tlahtolli, ‘lengua’ o ‘palabra’. Francisco J. Clavijero propuso que el término podría provenir de anawak (cerca del agua), ya que anawatlakah o nawatlakah era la voz con la que se denominaba a las naciones de la cuenca del valle de México. Los lingüistas suelen identificar los dialectos locales del idioma añadiendo como calificativo el nombre de la región donde se habla.
Durante la época del Imperio mexica, centrado en México-Tenochtitlan, el idioma llegó a identificarse con el grupo étnico políticamente dominante mexica y, en consecuencia, el idioma mexicano se describió a menudo como mexihkakopa, lit. ‘en la forma mexica’, o mexihkatlahtolli, ‘lengua mexicana’. Según Ixtlilxochitl, el náhuatl en aquel tiempo era conocido con el nombre de «colhua», es decir, de Colhuacan. El término «aztecano» rara vez se usa para el idioma, sin embargo, el nombre tradicional usado por los lingüistas norteamericanos para las lenguas nahuanas (la rama de las lenguas yutoaztecas que comprende el náhuatl y el pipil) es «aztecano general», aunque esta denominación no incluye al idioma pochuteco.
Los propios hablantes de náhuatl a menudo se refieren al idioma como «mexicano» o alguna palabra derivada de masewalli, la palabra náhuatl para ‘persona común’. Un ejemplo de esto último es el caso del náhuatl hablado en Tetelcingo, cuyos hablantes lo llaman mösiewalli̱. Los nahuas de Durango y Nayarit se refieren al idioma como «mexicanero». Los hablantes de las variantes que usan ⟨l⟩ y ⟨t⟩ en lugar del dígrafo ⟨tl⟩ prefieren llamarlo «náhual» y «náhuat», respectivamente. Sin embargo, el náhuat de El Salvador también es conocido por los lingüistas como «pipil», término que los hablantes no suelen utilizar. Los hablantes de náhuat del Istmo de Tehuantepec lo llaman melaꞌtahto̱l, lit. ‘lengua recta’. Algunas comunidades de nahuatlatos usan el término «náhuatl» como el nombre del idioma, aunque parece ser una innovación reciente.
Clasificación lingüística derecha|250px|miniatura|Árbol genealógico del náhuatl El náhuatl pertenece a la familia yutonahua (yutoazteca) el cual tiene una división prehistórica en “yutonahua del norte” y “yutonahua del sur”. De esta última rama se desarrollaron cuatro grupos, de los cuales, el grupo “nahuatlano”,Así llamado por el Inali; Catálogo de las Lenguas indígenas… primera sección, p. 63. también llamado “nahuano” o “aztecano”, dio origen al náhuatl.
El protonahua es el ancestro de todas las variantes conocidas. Según algunos autores la primera división del proto-nahua dio origen al extinto pochuteco, quedando por otro lado lo que los lingüistas norteamericanos llaman General AztecEthnologue usa la expresión core nahuatl. o “náhuatl nuclear” según el INALI, el que a su vez se divide en dos ramas: el “náhuatl occidental” y el “náhuatl oriental”. Por último, la rama occidental se divide en “náhuatl de la periferia occidental” y “náhuatl central”. Todas las variantes dialectales de hoy se desprenden de estos grupos.
La subclasificación actual del náhuatl se basa en las investigaciones de Una Canger (1980, 1988) y Yolanda Lastra (1986). Canger inicialmente introdujo el esquema de una agrupación central y dos grupos periféricos; Lastra concordó con esta noción, aunque difiere en algunos detalles. Canger y Dakin (1985) replantearon una división básica más antigua de la comunidad de hablantes del protonahua en solo dos ramas, la Occidental y la Oriental para justificar y comprender las variaciones de las variedades orientales que muestran una mayor profundidad temporal.
Canger originalmente consideró la zona central como una sub-área innovadora dentro de la rama occidental, pero en 2011, sugirió que emanó como una lengua koiné urbana con características de ambas áreas, tanto occidental como oriental. Canger (1988) incluyó provisionalmente los dialectos de la Huasteca en el grupo central, mientras Lastra de Suárez (1986) los sitúa en la periferia oriental; Kaufman (2001) y la mayoría de los investigadores actuales aceptan estas conclusiones.
Desde un punto de vista tipológico, el náhuatl resalta su importancia como ejemplo de lengua polisintética y aglutinante, particularmente en la morfología verbal y en la formación del léxico. Tipológicamente es, además, una lengua de núcleo final, en la que el modificador suele preceder al núcleo modificado.Peralta, 2007:2.
Historia
Época prehispánica Sobre la cuestión del punto geográfico de origen, los lingüistas durante el coincidieron en que la familia de lenguas yutonahuas se originó en el suroeste de los actuales Estados Unidos. Tanto la evidencia de la arqueología y la etnohistoria es compatible con una difusión hacia el sur a través del continente americano; este movimiento de comunidades hablantes se dio en varias oleadas desde los desiertos del norte de México hacia el centro de México. El proto-nahua, por lo tanto, surgió en la región entre Chihuahua y Durango.
La migración propuesta de hablantes de la lengua proto-nahua en la región mesoamericana se ha colocado en algún momento alrededor del año 500, hacia el final del período Clásico Temprano en la cronología mesoamericana. Antes de llegar al centro de México, grupos pre-nahuas probablemente pasaron un periodo de tiempo en contacto con las lenguas cora y huichol del occidente de México (que también son yutoaztecas).
El surgimiento del náhuatl y sus variantes, por lo tanto, pudo haber tenido lugar durante la época de apogeo de Teotihuacán. Las rutas comerciales teotihuacanas sirvieron para una rápida difusión de la nueva lengua. La identidad de la lengua hablada por los fundadores de Teotihuacán es desconocida, sin embargo, durante mucho tiempo ha sido objeto de debate; de esta manera en los siglos y algunos investigadores creían que Teotihuacán había sido fundada por hablantes de náhuatl; más tarde hacia finales del siglo pasado la investigación lingüística y arqueológica comenzó a contradecir ese punto de vista. miniaturadeimagen|264x264px|Vista de la ciudad de Teotihuacán. Ahora se cree que es más probable que la lengua teotihuacana estuviera relacionada con el totonaco o fuera de origen mixezoqueano.Kaufman, 2001: 6-7 Buena parte de la migración nahua al centro de México fue consecuencia y no causa de la caída de Teotihuacán.Manzanillla, 2005. Desde estas épocas tempranas se dieron préstamos entre las diferentes familias lingüísticas, incluso a nivel morfosintáctico.
En Mesoamérica, las lenguas mayenses, otomangues y mixezoques habían coexistido durante milenios. La interacción de estas lenguas generó una serie de rasgos comunes en todas ellas que permiten que pueda hablarse de un área lingüística mesoamericana, como una unidad lingüística, independientemente de la evolución de cada lengua en su propio grupo. Después de que los nahuas llegaron a la zona de alta cultura de Mesoamérica, su lengua también adoptó algunos de los rasgos que definen el área lingüística mesoamericana; así, por ejemplo, los nahuas adoptaron el uso de sustantivos relacionales y una forma de construcción posesiva típica de las lenguas mesoamericanas.