thumb|Cuadro de David Wilkie que representa la reunión en una posada del mando de un grupo guerrillero español. Wilkie estuvo en España entre octubre de 1827 y junio de 1828. 250px|thumb|right|Escena de la ocupación francesa, de Eduardo Zamacois y Zabala (Walters Art Museum, Baltimore, 1866). La obra muestra a un grupo de guerrilleros ocultando el cadáver de un soldado francés.
La guerra de guerrillas es una estrategia militar conformada por guerrilleros, pequeños grupos de combatientes, a menudo paramilitares, irregulares o incluso civiles armados; los cuales utilizan ataques móviles a pequeña escala contra un enemigo mayor y menos versátil con el objetivo de debilitarlo o vencerlo mediante una guerra de desgaste. Estas tácticas pueden incluir emboscadas, sabotajes, saqueos, incursiones, guerra relámpago, corte de las líneas de suministro, incendios provocados, secuestro o asesinato de enemigos importantes e interceptación de las comunicaciones. Este término se acuñó en España durante el intento de conquista por parte de Napoleón Bonaparte.
La guerrilla generalmente nace de un conocimiento superior del terreno y el apoyo de la población local para operar de manera oculta y sorpresiva, moverse con rapidez y reunirse y dispersarse sin dejar rastro. Fundamentalmente, es un tipo táctico de guerra que lo subordina todo al hostigamiento en vez de a la conquista convencional de terreno, por lo cual se busca la larga erosión de una guerra atomizada y dispersa, sin confrontar directamente al grueso del enemigo. De este modo, se pueden alcanzar objetivos estratégicos que un ejército organizado y al descubierto no podría conseguir jamás. Henry Kissinger dijo al respecto, con ocasión de la guerra de Vietnam, que "un ejército pierde si no gana, una guerrilla gana si no pierde".
Este método de guerra se utiliza con frecuencia en situaciones de guerra asimétrica y resulta muy difícil de neutralizar gracias a su movilidad, a su habilidad para diluirse entre la población civil y a su fácil dispersión en pequeños grupos y sin uniforme identificativo.Funcionamiento y significado de la guerra irregular y guerra de guerrillas En zonas montañosas, como las que se prodigan en España, esta táctica ha sido determinante para repeler invasiones, tales como la de los romanos, los árabes y los franceses de Carlomagno y Napoleón Bonaparte.
Un aspecto distinto y destacado de actuación es el desarrollado por la guerrilla urbana, en las ciudades y ciertos núcleos rurales, como fue el caso del maquis frente a las tropas alemanas y muchas guerras coloniales en África entre los nativos y las fuerzas extranjeras de ocupación.
Guerra de intensidad media
Algunas clasificaciones de conflictos, como la utilizada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, dividen las guerras según varios criterios, entre ellos el del tipo del enemigo a combatir. Siguiendo este criterio, los conflictos armados pueden agruparse así: Conflictos de alta intensidad o guerras convencionales: el enemigo es otro ejército, mejor o peor armado que el propio, pero que dispone de cuarteles, centros de mando y territorio que defender, lo que provoca que la contienda sea más o menos pareja. Conflictos de media intensidad o guerra de guerrillas: los realizados contra grupos paramilitares sostenidos, pobremente armados, pero que controlan ciertas regiones de difícil acceso y con el apoyo tácito de la población directa o por los poderes electos a través de sus ejércitos. Conflictos de baja intensidad: implican a movimientos terroristas (pequeños grupos que no controlan territorio, pero que, a veces, son apoyados por una parte de la población). Sus ataques suelen ir dirigidos contra los poderes establecidos y las fuerzas del orden público, aunque también pueden provocar matanzas indiscriminadas contra la población civil.Guerra Irregular y Guerra de Guerrillas Cuando este tipo de lucha involucra tropas regulares, se denomina operaciones de comandos. El comando es un soldado o un grupo de soldados entrenados y armados en un ejército regular que realiza acciones especiales en campo enemigo. Los guerrilleros también pueden actuar en relación con el ejército regular, pero son normalmente milicias integradas por los civiles.
Origen del término
Los términos "guerrilla" y "guerrillero" comenzaron a usarse en España durante la invasión de Napoleón Bonaparte y continúan usándose a lo largo del durante las guerras carlistas. El sufijo "-illa" acepta la desigual lucha entre civiles y un ejército regular de soldados profesionales organizado por un Estado. Se trata de un vocablo castellano que, conocido a veces como guerilla, ha pasado al ámbito internacional. Sin ese nombre concreto, esta forma de lucha se ha dado en el transcurso de toda la historia. Por ejemplo: los judíos conquistaron Canaán, según el relato bíblico, mediante ataques sorpresivos; Alejandro Magno debió enfrentarse a las guerrillas de tribus montañesas durante su primera incursión contra los persas; y Aníbal perdió varios guerreros a manos de las tribus salasias cuando cruzaba los Alpes. En la propia península ibérica se encuentran ejemplos de guerrillas ya durante la invasión romana (Viriato, Corocota) y los primeros siglos de la Edad Media (Don Pelayo y sus seguidores contra los musulmanes en Asturias o los vascones contra Carlomagno en Roncesvalles). Este tipo de guerra fue usado también usado por los patriotas en la Revolución estadounidense.
Según la historiadora mexicana Guadalupe Jiménez Codinach, el término apareció por primera vez en el diario The Times, de Londres, en 1808:“Por primera vez aparece en la prensa internacional la palabra guerrilla en español. El diario The Times de Londres publica el 27 de octubre de 1808: En España están peleando civiles con guerrilla, y entre paréntesis ponen ‘little war’, pequeña guerra. Y explican que es una forma de pelear donde atacan y se retraen, atacan y se retraen… ¡No son ejército, son civiles!”Pero el término alcanzó su consagración durante las campañas napoleónicas en España, destacando Jerónimo Merino, Francisco Chaleco, Agustina de Aragón, Juana "La Galana" y Juan Martín Díez. Ensalzado, si se quiere, por el propio Napoleón que llegó a considerar a la resistencia española la causa principal de su derrota; por encima incluso, según su opinión, de las catástrofes en Rusia que, según los historiadores, fueron mucho más sangrientas que las españolas.Manuel Moreno Alonso, El Imperio, un sueño imposible, n.º 74 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, diciembre de 2004
En el Sáhara Occidental (aún de iure bajo administración española, pero de facto bajo administración marroquí en sus 2/3 partes), el Frente de Liberación del Sahara Occidental combinado con un ejército y tácticas convencionales desató la primera guerra de guerrillas a gran escala en el desierto, principalmente contra Marruecos, y en menor medida contra Mauritania, España, Estados Unidos y Francia, que apoyan o apoyaron tácita, moral, económica, material o militarmente, en función de cada caso, al "Sultanato alawí".
Resumen histórico
En general, la lucha de guerrillas es de resistencia a un invasor y está aureolada por motivos patrióticos, revolucionarios o religiosos.
En la segunda guerra púnica, el político y general romano Quinto Fabio Máximo, conocido como Cunctator ("el que demora") fue un precursor de la guerra de guerrillas, al rehusar un enfrentamiento directo con Aníbal Barca y, en cambio, hostigar constantemente a su ejército con tácticas de desgaste, como atacar líneas de suministro enemigas. En el , la guerra de guerrillas fue utilizada por las tribus lusitanas, al mando de Viriato, en la lucha contra la invasión romana de Hispania en lo que hoy es España y Portugal. Los galeses se opusieron a la invasión de los normandos mediante guerrillas de arqueros certeros en el . La leyenda de Robin Hood se basa probablemente en la resistencia de campesinos armados al reinado de Juan sin Tierra. Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido como el Gran Capitán, utilizó guerrilla contra los franceses en las Guerras Italianas. Uno de sus sucesores, Prospero Colonna, fue llamado Cuntatore en honor al antiguo Quinto Fabio Máximo. Posterior a la Rebelión de Manco Inca, los Incas de Vilcabamba efectuaron una resistencia mediante guerrillas contra el Imperio Español entre 1537 y 1572. En el , en el territorio de la actual Colombia, los indios pijaos emplearon la guerra de guerrillas contra España, a sabiendas de que un combate contra ellos a campo abierto terminaría en una estrepitosa derrota. La Guerra de Arauco, en Chile, tuvo en su principal característica esta forma de lucha del pueblo mapuche contra el Imperio Español. Las fuerzas del Imperio Español utilizaron guerrilla contra los contingentes británicos en Cuba durante la guerra del Asiento. En 1808 los españoles se sirven de la guerra de guerrillas como modo de lucha contra las tropas francesas de Napoleón en el contexto de la Guerra de la Independencia de España. Sin embargo, en esta guerra también se presentó combate en batallas de manera tradicional, como es el caso de la Batalla de Bailén. Durante todo el , los movimientos nacionalistas, como el de Garibaldi, la resistencia postunitaria de Carmine Crocco en Italia o la guerra de independencia de los griegos durante la dominación turca, se basaron en luchas de grupos civiles armados. La lucha independentista en Estados Unidos fue acompañada por guerrillas que sorprendían a las tropas inglesas en emboscadas. Tanto los ejércitos patriotas como realistas recurrieron a la táctica de guerra de guerrillas durante la Guerra de Independencia Hispanoamericana. Los principales focos de las guerrillas independentistas fueron Nueva España, Venezuela, Colombia, Alto Perú, noroeste argentino, Uruguay y el centrosur chileno. A mediados del , la guerra de guerrillas también fue usada por las tropas mexicanas republicanas al mando del presidente Benito Juárez durante la Segunda Intervención Francesa en México (1861-1867), que lucharon contra los invasores franceses apoyados por el grupo conservador, a los cuales lograron derrotar y expulsar de territorio mexicano. Durante la guerra de la Triple Alianza, en la conocida como Retirada de Laguna las tropas paraguayas del norte al mando del comandante Martín Urbieta utilizaron tácticas de guerrilla, tierra quemada y trampas al estilo de los indígenas guaraníes para derrotar a los invasores brasileños superiores en número y en tecnología. Durante la guerra del Pacífico, entre Perú y Chile, tras la toma de Lima, los peruanos, liderados por Andrés Avelino Cáceres, inician una guerra de guerrillas contra la ocupación chilena, en mayor medida en la sierra central. Esta fase es conocida como Campaña de la Breña. El patriota dominicano Matías Ramón Mella, que contribuyó de manera significativa como estratega durante la Guerra de la Independencia Dominicana contra la ocupación haitiana, siendo Ministro de la Guerra elaboró el Manual de Guerra de Guerrillas dado a conocer el 26 de enero de 1864. En Cuba, el Mayor General Ignacio Agramonte realizó un aporte en cuanto al empleo de la caballería en la guerra de guerrillas mediante cargas fulminantes al machete durante la guerra de la Independencia de Cuba. Durante la Guerra de los bóeres, en la actual Sudáfrica, los colonos holandeses utilizaron esa táctica. Los irlandeses también crearon un ejército de irregulares para oponerse a los británicos: el IRA (siglas en inglés de Ejército Republicano Irlandés). Lograda la independencia, la guerrilla siguió operando en la zona que quedó bajo control británico, el Úlster. En las primeras décadas del , el Partido Liberal Mexicano, Francisco Villa en el norte y Emiliano Zapata en el sur, formaron ejércitos de campesinos en México e iniciaron una revolución con métodos de guerrilla.