miniaturadeimagen|Logotipo de la asociación. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos [AMHD] (en árabe: الجمعية المغربية لحقوق الإنسان - en bereber: ⵜⴰⵎⵙⵎⵓⵏⵜ ⵜⴰⵎⵖⵔⵉⴱⵉⵜ ⵏ ⵉⵣⴻⵔⴼⴰⵏ ⵏ ⵓⴼⴳⴰⵏ - en francés: Association Marocaine des Droits Humains) es una organización no gubernamental de Marruecos con sede central en Rabat, cuya tarea principal es la defensa de los derechos humanos en dicho país.

Historia Se creó el 24 de junio de 1979 como apéndice de la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), un partido marxista de la oposición. En 1983, el control pasó a una corriente más radical, el Partido de la Vanguardia Democrática y Socialista (PADS), incorporando posteriormente a militantes de extrema izquierda de Vía Democrática y Partido Socialista Unificado.

Hasta 1988 su actividad estuvo muy limitada por la represión ejercida por la administración del Estado. A partir de ese año incrementó sus secciones, decreció la represión y pudo empezar a desarrollar su proyecto de manera más extensa y permanente hasta que en 1991 comenzó un amplio proceso de expansión, coincidiendo con una mayor apertura política, llegando a tener 74 secciones en 2008 y ser reconocida como entidad de utilidad pública.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos no es solo una ONG defensora de derechos. Se distingue por ocupar un lugar central en el llamado “frente de rechazo”, desmarcándose del consenso oficial sobre la transición democrática en Marruecos. Se la considera uno de los pocos actores con capacidad de movilización que mantiene una postura abiertamente crítica hacia el régimen de Mohamed VI.

Ha sido muy crítica con la Instancia, Equidad y Reconciliación (IER). Denuncia que el proceso dejó 66 casos de desapariciones forzadas sin resolver y que garantizó impunidad al descartar la vía judicial contra los responsables de las violaciones de derechos humanos durante los Años de Plomo.

Presidentes de la asociación

-       Ali Umlil (1979-1983)

-       Muhammad al-Hihi (1983-1991)

-       Abd al-Rahman Benameur (1991-2001)

-       Abdelhamid Amin (desde 2001)

Organización y fines Fuentes de 2010, indican que la organización creció hasta alacanzar tener 90 secciones y más de afiliados. Su máximo órgano es el Congreso Nacional que se reúne cada tres años que elige una Comisión Nacional como órgano ejecutivo.

A diferencia de otras ONG de cuadros o expertos, la AMDH se define como una asociación de masas, buscando una amplia implantación territorial y la participación de sectores populares y clases medias.

Se distingue por su rechazo a participar en instituciones oficiales como el Consejo Consultivo de Derechos Humanos (CCDH), al considerar que tienen un carácter meramente consultivo y están integrados por personas vinculadas a la represión.

La AMDH es un pilar fundamental del llamado frente de rechazo universalista, que se opone al consenso oficial y exige una Constitución democrática que establezca una separación real de poderes y la soberanía popular.

Su finalidad con carácter general es «trabajar por la preservación de la dignidad humana, el respeto de todos los derechos humanos en su universalidad y su carácter global, y la protección, defensa y promoción de estos derechos» y, para ello, desarrolla su labor dando a conocer su actividad entre los ciudadanos, difundiendo los valores de los derechos humanos, favoreciendo que Marruecos firme los tratados internacionales y demás pactos de respeto a los derechos fundamentales, la denuncia de las violaciones de derechos y el apoyo a las víctimas.

No solo defiende los derechos civiles y políticos, sino que sostiene que estos no pueden respetarse sin el mismo rango de protección para los derechos económicos, sociales y culturales. Su labor se basa en el respeto a los derechos humanos en su acepción universal y global, oponiéndose a visiones que intentan amputar la dimensión política de estos derechos.

Una de sus demandas centrales es la creación de una nueva Constitución elaborada por representantes de las fuerzas vivas del país, que garantice la soberanía popular y una separación efectiva de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Exigen explícitamente la separación entre la religión y el Estado. Denuncian la falta de independencia del poder judicial y exigen el fin de las prerrogativas judiciales para asegurar que la ley se aplique por igual a todos los ciudadanos.

A diferencia de otras organizaciones, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos critica el proceso de la Instancia Equidad y Reconciliación (IER) por garantizar la impunidad al descartar la persecución judicial de los responsables de torturas y desapariciones durante los Años de Plomo. Exigen revelar la verdad sobre 66 casos de desaparición forzada aún no resueltos y publicar la lista completa de las 742 personas desaparecidas que la IER investigó. Demandan la liberación inmediata de todos los presos políticos y la anulación de todas las sentencias de este tipo dictadas desde 1956.

Luchan por el derecho a un empleo digno, denunciando el cierre ilegal de empresas y la falta de cobertura social. Reivindican la igualdad total entre hombres y mujeres, denunciando la persistente discriminación laboral y en el acceso a la salud. Exigen el reconocimiento de la lengua amazigh como lengua oficial y el fin de la prohibición de nombres de origen amazigh. Incluyen en su agenda el derecho a un medio ambiente sano, denunciando que las leyes actuales en Marruecos son obsoletas o insuficientes.

Se definen como parte de una red antiimperialista y antiglobalización, oponiéndose a la hegemonía de EE. UU. y a la normalización de relaciones con Israel. Aunque existe un debate interno sobre el Sáhara Occidental, su postura oficial es exigir una solución democrática al conflicto basada en la legalidad internacional. Promueven un “Magreb de los derechos humanos sin fronteras”, exigiendo la apertura inmediata de la frontera entre Marruecos y Argelia.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos es miembro, entre otras, de la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos, de la Red Euromediterránea de Derechos Humanos y observador reconocido del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. También es miembro de la Union Interafricana de Derechos Humanos, la Coordinación Magrebí de Organización de Derechos Humanos y la Coalición Internacional del Hábitat.

Posicionamiento internacional y regional La Asociación Marroquí de Derechos Humanos mantiene una presencia activa en diversas redes globales de defensa de derechos. La asociación se define como parte de una red antiimperialista y se opone a lo que denomina la globalización liberal salvaje.

Denuncia la política de la administración estadounidense por considerar que atenta contra la autodeterminación de los pueblos y critica la cooperación de Marruecos con EE. UU. en materia de seguridad. Ha pedido formalmente al gobierno marroquí que renuncie al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Mantiene lazos de solidaridad con los pueblos de Palestina, Iraq, Afganistán, Somalia, Cuba y Chechenia, denunciando ocupaciones y bloqueos. Se opone radicalmente a la normalización de relaciones con el Estado de Israel, participando en campañas de boicot y protestas contra ofensivas militares en territorios ocupados.

Desempeña un papel central en la integración regional de la sociedad civil. En marzo de 2006, la AMDH fue la anfitriona en Rabat de la reunión constituyente de la Coordinadora Magrebí de Organizaciones de Derechos Humanos (CMODH), que agrupa a 14 asociaciones de Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Su entonces presidente, Abdelhamid Amín, fue designado coordinador general. Bajo el lema Por un Magreb de los derechos humanos sin fronteras, la organización exige la apertura inmediata de las fronteras terrestres entre Marruecos y Argelia y la libre circulación de personas en la región. Lideró la Coordinadora Marroquí de Apoyo a los Demócratas Tunecinos (CoMaSoDeT) durante las protestas en Túnez, movilizándose frente a la embajada tunecina en Rabat.

El posicionamiento sobre el Sáhara es uno de los temas más complejos dentro de la asociación debido a la convivencia de dos corrientes ideológicas. Coexisten una corriente nacionalista (vinculada a partidos como el P.A.D.S o el P.S.U) y otra corriente, más marginal pero significativa (ligada a Vía Democrática), que aboga por la autodeterminación del pueblo saharaui. Para mantener la unidad, la AMDH adoptó en sus congresos una fórmula de compromiso que exige una solución democrática al conflicto basada en la legalidad internacional.

Fue una de las primeras organizaciones marroquíes en abrir una sección local en El Aaiún en 1999. Además, ha decidido investigar las violaciones de derechos humanos en los dos campos, incluyendo los campamentos de Tinduf.

Se desmarca del consenso oficial al denunciar que el proceso de la Instancia Equidad y Reconciliación (IER) no resolvió adecuadamente las desapariciones forzadas de saharauis y garantizó la impunidad de los responsables.

Áreas de Trabajo específicas La AMDH defiende la indivisibilidad de los derechos humanos, otorgando el mismo rango a los derechos económicos, sociales y culturales que a los civiles y políticos.

Derechos Civiles y Políticos Esta es el área más tradicional de la asociación, donde realiza una labor de denuncia constante.

Fue la organización pionera en romper el silencio sobre los responsables de las violaciones de derechos humanos, llegando a entregar al Ministerio de Justicia en el año 2000 una lista con nombres de presuntos torturadores que seguían ocupando cargos de responsabilidad.

La AMDH investiga y documenta casos de secuestros tanto del pasado como del presente. Exigen esclarecer la verdad sobre casos emblemáticos como el de Mehdi Ben Barka y mantener la vía judicial contra los responsables.

Defienden la liberación de personas detenidas por expresar desacuerdos u opiniones críticas hacia el régimen. Distinguen entre presos de opinión, por los que exigen libertad inmediata y personas detenidas por actos violentos, para quienes exigen juicios justos.

Monitorean el hacinamiento extremo, la tortura, los malos tratos y la corrupción dentro del sistema penitenciario.

Trabajan en la defensa de la libertad de expresión, de prensa y de reunión, denunciando el acoso a periodistas y las trabas administrativas para constituir asociaciones.

Derechos Económicos, Sociales y Culturales La asociación dedica un esfuerzo considerable a este bloque, considerándolo esencial para la dignidad humana.

Documentan el desempleo, especialmente de titulados, los despidos improcedentes, el cierre ilegal de fábricas y el incumplimiento de las normas de seguridad e higiene en el trabajo, como en el caso del incendio de la fábrica Rozamor.

Denuncian la precariedad del sistema sanitario público y la exclusión de las capas más pobres, así como los desahucios y demoliciones de viviendas sin alternativas de realojo.

Reivindican el reconocimiento constitucional de la lengua amazigh como lengua oficial y el fin de la prohibición de nombres de origen amazigh.

Derechos de grupos específicos Denuncian la persistencia de la discriminación contra la mujer en el acceso al trabajo y la educación, y critican la exclusión de las ONG en la elaboración de planes de protección para la infancia.

La migración es un área de trabajo creciente donde denuncian las violaciones de derechos contra los migrantes subsaharianos en Marruecos y los abusos sufridos por los emigrantes marroquíes en el extranjero.

Áreas emergentes La asociación monitorea la insuficiencia y obsolescencia de las leyes ambientales en Marruecos.

Ante el aumento de la represión en el espacio digital, la AMDH ha asumido la defensa de usuarios de redes sociales e ingenieros informáticos acusados de "atentar contra los símbolos sagrados del Estado".

Referencias

Bibliografía