, cuyo nombre de nacimiento era fue un novelista, ensayista, poeta, dramaturgo, guionista, crítico, compositor y jurista japonés de familia kazoku.

Considerado uno de los más grandes escritores de Japón del , fue reconocido como uno de los más importantes estilistas en lengua japonesa de posguerra. Sus obras se caracterizan por mezclar la estética moderna y el tradicionalismo japonés con enfoques en la sexualidad, la muerte y el cambio político. Candidato al Premio Nobel de Literatura en 1968, el galardón recayó en su mentor Yasunari Kawabata. La editorial Shinchōsha, que publicaría buena parte de sus trabajos, instauró en 1988 el Premio Mishima Yukio en su honor.

Escribió cuarenta novelas, dieciocho obras de teatro, veinte libros de relatos y, al menos, veinte libros de ensayos, así como un libreto. Entre las más conocidas figuran Confesiones de una máscara (1949), El pabellón de oro (1956), El marino que perdió la gracia del mar (1963), o el ensayo autobiográfico El sol y el acero (1967). El mismo día de su muerte entregó a su editor el manuscrito de La corrupción de un ángel, último libro de la tetralogía El mar de la fertilidad, completada con las novelas Nieve de primavera, Caballos desbocados y El templo del alba.

Ideológicamente clasificado como un nacionalista de derecha de fuertes valores sintoístas, Mishima se oponía a la occidentalización de Japón, cuya influencia sentía que lo estaba corrompiendo y arrebatándole su espíritu esencial (kokutai). Fundó el Tatenokai (盾の会?, literalmente: 'Sociedad del Escudo'), una milicia privada creada con el fin de restaurar el poder del emperador. El 25 de noviembre de 1970, Mishima y cuatro miembros de su milicia se infiltraron en una base militar en el centro de Tokio, tomaron al comandante como rehén e intentaron incitar a las Fuerzas de Autodefensa a revocar la Constitución de 1947. Tras el fracaso de su iniciativa, se suicidó mediante el seppuku o harakiri.

Biografía Primeros años thumb|180px|left|Mishima a su ingreso en la Gakushūin, hacia 1931. Mishima nació el 14 de enero de 1925 en Tokio, hijo de Shizue y Azusa Hiraoka, secretario de Pesca del Ministerio de Agricultura. Pasó los primeros años de su infancia bajo la sombra de su abuela, Natsu, quien se lo llevó y lo separó de su familia inmediata durante varios años. Natsu provenía de una familia vinculada a los samurái de la era Tokugawa y mantuvo aspiraciones aristocráticas —el nombre de juventud de Mishima, Kimitake, significa 'príncipe guerrero'— aun después de casarse con el abuelo de Mishima, un burócrata que había hecho su fortuna en las fronteras coloniales. Tenía mal carácter y se exacerbó por su ciática. Ella tenía tendencia a la violencia, incluso con salidas mórbidas cercanas a la locura que serán posteriormente retratadas en algunos escritos de Mishima. Asimismo, leía francés y alemán, y tenía un exquisito gusto por el kabuki.

Estudios y primeros trabajos A la edad de doce años, Mishima comenzó a escribir sus primeras historias. Leyó vorazmente las obras de Wilde, Rilke y numerosos clásicos japoneses. Aunque su familia no era tan rica como las de los otros estudiantes de su colegio, Natsu insistió en que asistiera a la elitista Gakushūin, donde acudía la aristocracia japonesa y, de forma eventual, plebeyos extremadamente ricos.

Después de seis años de colegio, continuaba siendo un adolescente frágil y pálido, si bien empezó a prosperar y se convirtió en el miembro más joven de la junta editorial en la sociedad literaria de la escuela. Fue invitado a escribir un relato para la prestigiosa revista literaria Bungei-Bunka (Cultura literaria) y presentó Hanazakari no Mori (El bosque en todo su esplendor). La historia fue publicada en forma de libro en 1944, aunque en una pequeña tirada debido a la escasez de papel en tiempo de guerra.

Mishima fue llamado a las filas de la Armada japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando pasó la revisión médica, coincidió con que estaba resfriado, con lo que el doctor de la armada dictaminó que tenía síntomas de tuberculosis y, debido a ello, fue declarado incapacitado, frustrando su sueño de ingresar como piloto kamikaze. Así, se sintió culpable por haber sobrevivido y haber perdido la oportunidad de una muerte heroica.

Aunque su padre le prohibió escribir más historias, Mishima continuó escribiendo en secreto cada noche, apoyado y protegido por su madre Shizue, quien era siempre la primera en leer cada nueva historia. Después de la escuela, su padre, simpatizante del nacionalsocialismo, no le permitió ejercer una carrera de escritor y, en lugar de ello, lo obligó a estudiar la ley alemana. Asistiendo a clase durante el día y escribiendo durante la noche, Mishima se graduó en la elitista Universidad de Tokio en 1947 en Derecho. Obtuvo un trabajo como funcionario en el Ministerio de Finanzas japonés y se estableció para una prometedora carrera. Sin embargo, acabó tan agotado que su padre estuvo de acuerdo con la dimisión de Mishima de su cargo durante su primer año para dedicar su tiempo a la escritura.

Años después, en una entrevista en 1963, recordaría:

Posguerra 220px|thumb|Mishima junto a Shintarō Ishihara.|alt=|izquierda

Mishima comenzó su primera novela, Tōzoku (Ladrones), en 1946 y la publicó en 1948. La crítica lo considera, junto con otros autores como Kōbō Abe, partícipe de la segunda generación de escritores de posguerra —una clasificación en la literatura japonesa moderna que agrupa a los escritores que aparecieron en la escena literaria entre 1948 y 1949—. En una entrevista, celebrada en febrero de 1970, definió así su estilo:

Su siguiente novela fue Kamen no Kokuhaku (Confesiones de una máscara), una obra con componentes autobiográficos sobre un joven que debe esconderse tras una máscara para encajar en la sociedad. Con sus referencias a la homosexualidad, las falsas apariencias y la crisis de identidad nacional japonesa tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial, la novela tuvo un enorme éxito y convirtió a Mishima en una celebridad a la edad de veinticuatro años.

La positiva recepción comercial de Confesiones de una máscara le permitió a Mishima dedicarse profesionalmente a la literatura donde desarrolló trabajos de poesía, novela, ensayos y teatrales. En la década de 1950 publicó algunas de sus novelas más conocidas como Sed de amor (1950), El color prohibido (1951), El rumor del oleaje (1954) o El pabellón de oro (1956).

Sin embargo, fue durante la década de 1960 cuando vieron la luz sus consideradas obras más importantes: El marino que perdió la gracia del mar (1963) y la tetralogía El mar de la fertilidad —compuesta de las novelas Nieve de primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y La corrupción de un ángel (editada póstumamente)—, que constituye una especie de testamento ideológico del autor, rebelado contra una sociedad que veía sumida en la decadencia espiritual y moral. Su ensayo más importante, Bunka boueiron (En defensa de la cultura), defendía la figura del emperador como la mayor señal de identidad de su pueblo.

En una entrevista de 1970, afirmó lo siguiente: «Los escritores que conocen la lengua japonesa han llegado a su fin [con su generación]. A partir de ahora, ya no tendremos autores que lleven dentro de su cuerpo la lengua de nuestros clásicos. El futuro será del internacionalismo».

En 1968 fundó la Tatenokai ('Sociedad del Escudo'), una milicia privada integrada por aproximadamente trescientos miembros reclutados principalmente a través del Ronsō Journal (論争ジャーナル?, o 'Diario Polémico'), un periódico universitario con tendencias de ultraderecha, conservadoras y nacionalistas. Sus miembros portaban un fastuoso uniforme que él mismo diseñó y en el que pretendía reencarnar los valores nacionales del Japón tradicional.

Como había dicho en 1963:

En los últimos diez años de su vida, actuó en varias películas, representaciones teatrales y espectáculos públicos, además de codirigir y producir la adaptación de una de sus historias, Yûkoku (Patriotismo).

Yukio Mishima vs el Tōdai Zenkyōtō En 1969 Yukio Mishima, consagrado novelista, poeta, cineasta, tres veces postulado al nobel de literatura aceptó la invitación a participar de un debate público con el Todai Zenkyōtō, que era la unión de las asambleas de todas las carreras y campus de la Universidad de Tokio. Las controversias relacionadas al debate, así como el enorme interés que existía respecto a este tenían relación por un lado con las antagónicas posiciones entre ambas partes y por otra con la inmensa fama que gozaban en la cultura japonesa de ese momento El debate se realizó el 13 de mayo de 1969 en el campus de Komaba de la Universidad de Tokio y "versó sobre los conceptos de violencia política, alienación, libertad, apatridia, nacionalidad y también sobre la figura del emperador", frente a más de 1000 participantes del movimiento estudiantil, durando en total aproximadamente dos horas y media.

Este debate fue vivamente controversial para la época y convocó las miradas de la sociedad nipona, justamente por las ideas que entraron en controversia: unas, vinculadas al deseo restaurador de la tradición japonesa; otras, impulsadas por el deseo de transformación revolucionaria; ambas, con una versada crítica del Japón de posguerra y de los impactos del gran milagro económico japonés ligados a la modernización en curso.Mishima que elogiaba los anticuados ideales del bushidō y el kokutai (esencia-identidad-carácter-política-comunidad-entidad nacional), era también fundador de la milicia privada Tate-no-kai (“sociedad del escudo”, que no usaba armas excepto la espada sagrada del líder) asistió al debate sin escolta, -aunque con la presencia de miembros desarmados de su milicia privada entre el público-, pese a que el novelista temió en momentos por su vida. El debate finalizaría con éxito y sin mayores conflictos, la transcripción posteriormente sería publicada en un libro best seller y las ganancias recaudadas dividas entre ambas partes. Mishima diría lo siguiente a propósito de las ganancias: «Yo gasté mi parte en los uniformes del Tate-no-kai, supongo que ustedes van a gastar su parte en cascos, garrotes y bombas molotov. Todos contentos».En algunas partes de su intervención Mishima destaca los posibles puntos en común que incluso permitirían una alianza entre izquierdistas y derechistas, y aprovecha de responder a un afiche puesto en la entrada campus en que se le describía como un “gorila anacrónico” reconociendo ser en efecto un “primitivo”Los puntos en común que proponía Mishima no solo eran un intento vano de mediar entre ambas posturas, sino que reconocía tanto en él como en el Zenkyoto respuestas distintas frente a un mismo fenómeno: la modernización acelerada de la sociedad japonesa de la posguerra, la perversión del mundo y la destrucción de la tradición que despertaba una nostalgia transversal. Es por ello que la popularidad de la obra de Mishima entre los miembros del movimiento estudiantil no tenía tanto de contradictorio como inicialmente parecería. Posterior al debate, Mishima aseguraría haberlo disfrutado y diría lo siguiente acerca de los estudiantes:Sentí simpatía por ellos. Somos amigos separados por una valla. Nos sonreímos; pero no podemos besarnos [...]. La posición de los Zegakuren (sic) y la mía es casi idéntica. Tenemos las mismas cartas sobre la mesa. Pero yo tengo un comodín: El emperador

Vida privada miniaturadeimagen|Mishima y su hermana Mitsuko (1944)