La guerra anglo-española de 1655-1660 fue un conflicto bélico librado entre la Commonwealth de Inglaterra bajo El Protectorado de Oliver Cromwell y España bajo el reinado de Felipe IV, motivado por la rivalidad comercial entre ambos países en las Indias Occidentales. El detonante de esta guerra fue el Designio Occidental elaborado por Oliver Cromwell.

Los privilegios de exclusividad que España mantenía sobre el comercio y la navegación en las Indias desde la época de su descubrimiento, y los ataques a los navíos contrabandistas ingleses en la zona, considerados como contrabandistas por las autoridades españolas, fueron considerados por Inglaterra como injustos y contrarios a su propia libertad comercial.

Entre los enfrentamientos habidos entre ambas partes en el transcurso de la guerra, destacaron el ataque fallido de la flota inglesa a La Española en abril de 1655, la toma de Jamaica al mes siguiente y el ataque con captura o destrucción de parte de la flota de Indias española en Cádiz (1656) y en Tenerife (1657). Este mismo año, Inglaterra firmó una alianza militar con Francia, que también se encontraba en guerra contra España desde 1635, lo que permitió el ataque conjunto de las tropas de ambos países a las fuerzas españolas en Flandes en la batalla de las Dunas de 1658, resultando en la conquista de Dunquerque, Mardyck, Gravelinas e Ypres.

Las hostilidades perdieron fuerza tras la muerte de Oliver Cromwell en 1658 y los conflictos internos ingleses derivados de su sucesión por su hijo Richard Cromwell. Tras la paz hispano-francesa de 1659 y la restauración de la monarquía en Inglaterra en 1660, el nuevo rey inglés Carlos II firmó la paz con España, lo que no detuvo las hostilidades en las Indias en los años siguientes.

Contexto histórico thumb|right|180px|Felipe IV. España La crisis de 1640, bajo el reinado de Felipe IV y el gobierno del conde-duque de Olivares, vino a sumarse al proceso de la decadencia española que desde los tiempos de Felipe III venía arrastrando el país. La guerra de Flandes y la guerra de los Treinta Años habían terminado mal para los españoles, con la firma de la Paz de Westfalia de 1648, pero seguían abiertos varios frentes de guerra, tanto en la península como en América y en Europa: los levantamientos independentistas ocurridos en Cataluña (1640), Andalucía (1641), Sicilia (1646–1652) y Nápoles (1647–1648) vinieron a sumarse a la guerra con la Francia de Mazarino, la independencia de Portugal y los ataques de piratas y corsarios ingleses y neerlandeses a los virreinatos.

Los gastos económicos de tanta guerra y la disminución de los ingresosCarlos Álvarez Nogal: Las remesas americanas en las finanzas de la Real Hacienda, págs. 53–88. que la flota de Indias traía desde América, importante fuente de financiación del estado, dejaron la hacienda pública en la ruina. El estado declaró la suspensión de pagos a sus acreedores extranjeros en 1607, 1627 y 1647, debiendo recurrir a renegociaciones de la deuda externa, devaluaciones de la moneda y arbitrarias subidas de impuestos.Douglas C. North y Robert P. Thomas: El ascenso del mundo occidental .Carlos Álvarez Nogal: Los banqueros de Felipe IV. La expulsión de los moriscos de 1609, las bajas habidas durante las guerras y las graves epidemias de 1647–1652.Joaquín de Villalba: Historia cronológica de las pestes...que han acaecido en España, págs. 71–108. provocaron una disminución en la población españolaVéase la evolución de la población española en la época precensal. que también afectaría negativamente a la economía.

Inglaterra thumb|right|180px|Oliver Cromwell. Desde 1640 los reinos de Inglaterra, Escocia e Irlanda, ambos bajo el reinado de Carlos I, atravesaban por una etapa plagada de conflictos políticos, religiosos y bélicos: la Revolución inglesa. La guerra de los obispos de 1639–1640 en la que Carlos I se enfrentó a los covenanters escoceses por motivos religiosos abonó el terreno para las Guerras de los Tres Reinos, en las que se entremezclaron las guerras civiles en todo el territorio de las islas británicas: la guerra civil escocesa (1644–1650); la rebelión irlandesa de 1641 desembocó en las guerras confederadas de Irlanda (1641–1653) en las que los irlandeses católicos se enfrentaron a los colonos ingleses y escoceses protestantes. En 1642 estalló la guerra civil inglesa, que enfrentó a los adeptos a la monarquía absolutista de Carlos I contra los parlamentaristas partidarios del Parlamento de Inglaterra.

En 1649 Carlos I fue ejecutado y se instauró la república, conocida como la Commonwealth de Inglaterra.An Act declaring England to be a Commonwealth, 1649. Oliver Cromwell consiguió pacificar los tres reinos entre 1649 y 1652 conquistando militarmente Irlanda y Escocia. El nuevo rey Carlos II fue derrotado por las fuerzas de Cromwell en la batalla de Worcester de 1651, viéndose obligado al exilio.

En el exterior, la política proteccionista de Inglaterra hacia su comercio, plasmada en la publicación de las Actas de Navegación de 1651, le llevaron a enfrentarse a las Provincias Unidas en la primera guerra anglo-neerlandesa, de 1652–1654.

En 1653 Oliver Cromwell, respaldado por el ejército, acaparó el poder absoluto, siendo nombrado Lord Protector perpetuo en base al Instrumento de gobierno,Instrument of Government, 1653, en wikisource. dando paso al período conocido como El Protectorado.

Casus belli: las Indias thumb|right|350px|Colonización mundial a mediados del . El Breve Inter caetera de 1493 concedido por el papa Alejandro VI a los Reyes Católicos al año siguiente del descubrimiento de América, otorgaba a éstos la posesión y el monopolio del comercio en todos los territorios descubiertos o por descubrir en las Indias; el dominio sobre estos territorios sería ratificado por España en los años sucesivos en las Leyes de Indias, al igual que la prohibición de comerciar a los súbditos no españoles.Leyes de Indias: Libro III, título I, ley i, donde se establece la posesión española de las Indias. Libro III, título XIII, ley viii, donde se prohíbe a los extranjeros el comercio en las IndiasRafael Antunez y Acevedo: Memorias históricas sobre la legislación y gobierno del comercio de los españoles con sus colonias en las Indias Occidentales (1797), págs. 267–278. Sobre la base de estas leyes, el comercio por parte de navíos mercantes extranjeros en la zona estaba considerado por las autoridades españolas como contrabando y castigado severamente.

A mediados del el Imperio español incluía casi la totalidad del continente americano; Portugal mantenía bajo su dominio la costa de Brasil, según los acuerdos del tratado de Tordesillas; otros países europeos mantenían pequeños e incipientes asentamientos: la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales en las Antillas Neerlandesas y Nueva Ámsterdam, Francia en Acadia y la Guayana e Inglaterra en Virginia y en algunas islas menores del Caribe.

Hostilidades de preguerra Ataque inglés a La Española thumb|right|200px|Jamaica a mediados del , que sería tomada por los ingleses tras el fracaso al intentar tomar Santo Domingo. thumb|right|200px|Robert Blake, almirante inglés El 26 de diciembre de 1654 zarpó de Portsmouth en dirección al Caribe la Western Design, una expedición compuesta por 18 navíos de guerra y 20 de transporte bajo el mando del almirante William Penn, con Robert Venables como general de las tropas de tierra y 2500 soldados de infantería, con el objetivo de ocupar una o varias islas y establecer una base de operaciones desde la que poder atacar la costa continental, apoderándose de la flota del tesoro española.C. H. Firth: The narrative of General Venables...relating to the expedition to the West Indies and the conquest of Jamaica; Instrucciones de Cromwell a la expedición, págs. 107–115 (en inglés).

A finales de enero la expedición llegó a Barbados y en los dos meses siguientes reclutaron en ésta y en las islas cercanas (San Cristóbal y Nieves, Montserrat y Leeward), otros 5000 hombres más, levados de entre los sirvientes de los ingleses.Ibíd. págs. v–xli. La indisciplina de estos nuevos reclutas, las discordias entre los mandos, el calor y las enfermedades tropicales se sumaron a los inconvenientes habidos. Ya desde antes de salir de Inglaterra la organización de la expedición había incurrido en numerosas deficiencias: las provisiones eran escasas, las armas insuficientes para un grupo tan numeroso, y el equipamiento inadecuado (acostumbrados al clima británico, los soldados no tenían recipientes donde poder llevar agua).

El 23 de abril de 1655 desembarcaron a 40 km de Santo Domingo, con la intención de apoderarse de La Española, pero la resistencia de las tropas españolas dirigidas por el gobernador Bernardino de Meneses, junto con los esclavos negros y mulatos, obligaron a los atacantes a retirarse. El 14 de mayo la armada inglesa levó anclas.Grandiosa vitoria, qve ciento y sesenta hombres de lanza de la Isla de Santo Domingo, tuuieron contra siete mil ingleses (1655).William Penn: Narrative of the Expedition to San Domingo .

Toma de Jamaica Tras el fallido ataque contra La Española, la expedición marchó contra la vecina isla de Jamaica, adonde arribaron el 11 de mayo. Ante las propuestas de rendición hechas por el almirante Penn, los escasos españoles presentes en Santiago de la Vega, comandados por el gobernador Cristóbal de Isasi, se retiraron hacia el interior de la isla, destruyendo tras de sí sus propias instalaciones.Relación de lo sucedido a la armada inglesa de Guillermo Pen en la isla de Xamaica, 1655. Penn y Venables, en abierta discordia, volvieron a Inglaterra cada uno por su lado, donde fueron imputados por abandono de su puesto. Las fuerzas inglesas levantaron Fort Cromwell, alrededor de la cual se levantó la villa de Point Cagway o The Point, que tras la restauración inglesa se renombraría como Port Royal.

Bloqueo naval de Cádiz En junio de 1655 el almirante inglés Robert Blake recibió órdenes de Cromwell para capturar la flota de Indias que por esas fechas debería llegar a Cádiz. Durante todo el verano Blake, al mando de una armada de 28 navíos, se mantuvo bloqueando la entrada al estrecho de Gibraltar,Jerónimo de Barrionuevo: Avisos, 1654–1658, vol. II. Barrionuevo era primo del embajador Alonso de Cárdenas. aprovisionándose en Lisboa.Samuel Rawson Gardiner: History of the Commonwealth and Protectorate, vol. III, págs. 390–405. Advertida de la amenaza inglesa, la flota española invernó en el Caribe; el 6 de octubre Blake debió regresar a Inglaterra sin haber establecido contacto con ella.

Rompimiento formal En mayo el embajador español en Londres, Alonso de Cárdenas y el embajador extraordinario Willem Bette, marqués de Leyde, presentaron a Cromwell un memorial informando de la negativa de Felipe IV a permitir el comercio inglés en las Indias y la inmunidad de los ciudadanos ingleses residentes en España frente a la inquisición, y proponiendo a Cromwell una alianza militar anglo-española.Memorial presentado a Cromwell (inglés).

A finales de julio llegaron a Europa las noticias del ataque inglés a La Española y Jamaica. A finales de agosto Cárdenas fue instruido por Felipe IV para exigir la devolución de Jamaica y reafirmarse en el derecho de monopolio comercial español en las Indias. La negativa de Cromwell fue interpretada como una declaración de guerra.

Embargo de los bienes ingleses en España Los comerciantes ingleses en territorio español habían sido advertidos por Cromwell de su intención de declarar la guerra en abril para que no comprometieran su capital en España; algunos de ellos habían liquidado sus mercancías a bajo precio en previsión de la ruptura de relaciones entre ambos países.Jerónimo de Barrionuevo: Avisos, 1654–1658, vol. I, pág. 362. En septiembre Felipe IV ordenó confiscar todos los navíos y mercancías inglesas en territorio español y cortar las relaciones comerciales con Inglaterra. Cárdenas abandonó Inglaterra en dirección a Flandes a finales de octubre.