Proserpina, un drama mitológico en dos actos (título original en inglés: Proserpine, a mythological drama in two acts),Proserpine puede ser pronunciado en inglés como pro-ser-pine, que rima con wine (vino), o pro-ser-pin-ee, que rima con metonymy (metonimia). es un drama en verso escrito para niños por el matrimonio de escritores románticos británicos Mary Shelley y Percy Bysshe Shelley. Mary escribió el verso blanco del drama y Percy contribuyó con dos poemas líricos. Compuesto en 1820 cuando los Shelley vivían en Italia, a menudo se le considera pareja de Midas, también obra del matrimonio. Proserpina se publicó por primera vez en 1832 en el periódico londinense The Winter's Wreath. Si alguna vez hubo intención de representar la obra es tema de debate entre los expertos.

El drama se basa en el relato de Ovidio sobre el secuestro de Proserpina por Plutón, que a su vez se basa en el mito griego de Deméter y Perséfone. La versión de Mary Shelley se centra en los personajes femeninos. En una versión en gran parte feminista, vista desde la perspectiva de Ceres, Mary Shelley pone de relieve la separación de la madre y la hija, así como la resistencia que ofrece una comunidad de mujeres. Ceres representa la vida y el amor, Plutón la muerte y la violencia. Los géneros del texto también reflejan los debates contemporáneos al respecto. La contribución de Percy en la forma de los versos líricos estuvo en la línea que tradicionalmente habían dominado los hombres; Mary creó un drama con elementos comunes en la escritura feminista de principios del : detalles cotidianos y diálogos con empatía.

Proserpina es parte de una tradición femenina literaria que, como describió la crítica literaria feminista Susan Gubar, ha usado la historia de Ceres y Proserpina para «redefinir, reafirmar y celebrar su propia conciencia femenina». Sin embargo, la obra fue descuidada y marginada por los críticos.

Contexto

thumb|200px|Retrato de William "Willmouse" Shelley justo antes de morir a causa de la malaria (Amelia Curran, 1819).

En marzo de 1818, los Shelley se mudaron a Italia, donde sus dos hijos, Clara y William, murieron al poco tiempo. Mary cayó en una profunda depresión, y llegó a alejarse de su marido. Se recuperó, hasta cierto punto, con el nacimiento de Percy Florence Shelley, ya entrado 1819.

A pesar de su inconsolable pena, Jimena continuó estudiando y leyendo como había hecho a lo largo de su vida. Entre 1818 y 1820 Mary asimiló una gran cantidad de dramas, y leyó la mayoría de las obras de William Shakespeare, algunas de ellas con Percy, quien consideró que Mary tenía talento para las obras dramáticas, y la convenció para que estudiara las grandes obras de la literatura inglesa, francesa, latina e italiana, así como teoría dramática. Percy incluso le pidió consejo sobre su obra Los Cenci, y Mary transcribió el manuscrito de su drama Prometeo liberado. Los Shelley también asistían a óperas, ballets y representaciones teatrales, y Percy alentó a su esposa a traducir la obra de Vittorio Alfieri Mirra (1785), una tragedia sobre el incesto entre padre e hija que la influyó a la hora de escribir su novela Mathilda.

Los estudios de Mary Shelley durante esos años fueron amplios. Empezó a estudiar griego en 1820 y a leer mucho. Por ejemplo, leyó el tratado filosófico de Jean-Jacques Rousseau Emilio, o De la educación (1762) y su novela sentimental Julia, o la nueva Eloísa (1761), y también el libro para niños de Thomas Day, La historia de Sandford y Merton (1783-89). La crítica Marjean Purinton apunta que sus lecturas, en el periodo en el que escribió Proserpina, incluyeron «tratados educativos y literatura infantil, repletas de moralismos acerca de los comportamientos de los géneros», al igual que las obras de su madre Mary Wollstonecraft, Reflexiones sobre la educación de las hijas (1787) y Relatos originales de la vida real (1788), que eran parte de los tradicionales libros de conducta que cuestionaban el papel de la mujer. Mary Shelley también había estado leyendo Las metamorfosis, de Ovidio, al menos desde 1815, y continuaba haciéndolo en 1820.

Composición y publicación

right|225px|thumb|Proserpina, por Dante Gabriel Rossetti.

Mary Shelley escribió Proserpina en 1820, y la concluyó el 3 de abril, según consta en su diario personal. Percy Shelley contribuyó con dos poesías líricas: «Aretusa» y «Canto de Proserpina mientras recoge flores en la llanura de Enna».Cuyos títulos originales en inglés son Arethusa y Song of Proserpine While Gathering Flowers on the Plain of Enna. Un fragmento del manuscrito, que se conserva en la Colección Carl H. Pforzheimer de la Biblioteca Pública de Nueva York, demuestra que ambos trabajaron de manera conjunta en el proyecto."Introducción", Vidas Literarias, XL-XLI. Según su amigo Thomas Medwin, Percy disfrutó mucho de la obra y, a veces, alteró el manuscrito conforme lo iba leyendo. En su biografía de Mary Shelley, Miranda Seymour especula que ambas obras, Midas y Proserpina, fueron escritas para dos chicas jóvenes que conocieron y entablaron amistad con Mary, Laurette y Nerina Tighe. Las jóvenes eran hijas de unos amigos de los Shelley en Italia, y su madre era una antigua alumna de Mary Wollstonecraft, la madre de Mary Shelley. Ese mismo año, Mary Shelley escribió la historia infantil de Maurice para Laurette.

En 1824 Mary presentó Proserpina al The Browning Box, dirigido por Bryan Walter Procter, para su publicación, pero fue rechazada. La obra se publicó por primera vez en 1832 en el periódico londinense The Winter's Wreath. Mary suprimió una quinta parte de la obra —unas 120 líneas— en esa versión, eliminó algunas de las historias del primer acto, incluyó el poema de Percy «Aretusa» (que en 1824 incorporó en su colección póstuma llamada Poemas póstumos, Posthumous Poems, de su esposo), y reescribió algunas líneas. Añadió además un siniestro sueño al drama, que presagiaba el secuestro de Proserpina. Sus esfuerzos para publicar el drama en el encabezado de esos periódicos durante la composición de la obra sugieren que Proserpina era una obra de literatura infantil. En 2004 se han reeditado ambas obras conjuntamente:

Argumento

right|250px|thumb|El secuestro de Proserpina (c. 1650) por Simone Pignoni.

El primer acto comienza cuando Ceres deja a su hija Proserpina bajo la protección de dos ninfas, Ino y Eunoe, a las que advierte que no salgan a pasear. Proserpina le pide a Ino que le cuente una historia, y esta recita el cuento de Aretusa. Tras contar la historia, las tres se dedican a recoger flores. Buscando más flores, las dos ninfas se desvían y pierden de vista a Proserpina, quien se ha marchado cuando regresan; la búsqueda resulta en vano. Ceres vuelve enfadada y asustada por la pérdida de su pequeña:

El segundo acto comienza tiempo después; Ino se lamenta:

Aretusa llega y cuenta a Ceres que ha visto a Plutón llevándose a Proserpina. Ceres le pide ayuda a Júpiter y aparece Iris diciendo que el destino de Proserpina es inamovible. Sin embargo, Júpiter está de acuerdo en que, si Proserpina no prueba la comida del inframundo, podrá regresar. El grupo sale en busca de Proserpina, quienes creen que no ha comido ningún alimento contaminado, pero la joven es tentada por Ascálafo, una sombra del inframundo, con unas semillas de granada que acaba comiendo. Ceres, Ino y Aretusa se exilian voluntariamente al inframundo, y llevan consigo sus tesoros, como la fecundidad. Sin embargo, su sacrificio no es permitido. Iris relata la decisión de Júpiter recordando el destino de Proserpina:

Ante esto, Ceres promete que la Tierra solo será fértil cuando Proserpina viva junto a ella.

Género

thumb|250px|Percy Bysshe Shelley escribió sobre Proserpina en su poema Prometeo liberado (Amelia Curran, 1819).

Proserpina es un drama en verso blanco escrito por Mary Shelley que incluye dos poemas líricos de Percy Shelley. A principios del la poesía lírica estaba asociada a los poetas y la poesía cotidiana a las poetisas, reflejando esa tendencia la división del trabajo en Proserpina. Los poemas de Percy ayudan a enfatizar la naturaleza mítica de la historia de Proserpina; Percy continuó su trascendental descripción de Proserpina en su poema Prometeo liberado. El drama de Mary consta de objetos descritos cuidadosamente, como flores. Además, sus personajes no hablan en monólogos —a excepción de en los poemas de Percy— mejor dicho, «casi cada discurso es dirigido a otro personaje y suele ocuparse de la descripción del estado emocional de otro, o suscitar una reacción emocional». El diálogo en Proserpina se basa en la empatía, y no en el conflicto típico del drama. Mary Shelley también se negó a adoptar el sensacionalismo visual del teatro de principios del , centrándose en su lugar en «escenas de emoción realzada».

Los expertos han discutido sobre si la intención de Mary Shelley fue la de llevar a escena la obra. La mayoría coincide en que nunca hubo la intención de que fuera interpretada, coincidiendo con el romántico Alan Richardson en que la obra es un «drama lírico» o «teatro mental» en el estilo del drama privado romántico «haciendo énfasis más en los personajes que en el argumento, en la reacción que en la acción, y en su alejamiento del teatro». Sin embargo, en el el erudito teatral Judith Pascoe cuestionó esta conclusión, señalando detalladamente en el manuscrito indicaciones para su puesta en escena: «Ceres y sus compañeros están alineados a un lado esperando impacientemente; de la cueva del otro lado entra a escena Proserpina, asistida por varias oscuras y lúgubres formas que portan antorchas, entre las que se encuentra Ascálafo. Ceres y su hija se abrazan; sus ninfas la rodean». Con esta prueba, sostiene que Shelley intentó llevar a escena su obra.

El erudito literario Jeffrey Cox ha expuesto que Proserpina, junto con Midas, Prometeo liberado y otras obras escritas por el círculo Leigh Hunt, eran «no un rechazo al escenario sino un intento de rehacerlo». Alejándose de los géneros tradicionales de la tragedia y la comedia de enredo, estos escritores reinventaron el drama escribiendo mascaradas y dramas pastorales. Sostiene que Midas y Prometeo liberado son un par de dramas mitológicos que demuestran «las fuerzas de la opresión». Por ello, Proserpina «celebra un mundo pastoral [...] amenazado por la violencia sexual masculina y la tiranía de un dios celestial».

Temas

thumb|left|200px|La versión de Mary Shelley del mito de Proserpina es una versión feminista. Retrato de Mary Shelley por Richard Rothwell, 1840. National Portrait Gallery.