Papel Prensa S. A. es una empresa argentina dedicada a la producción de papel prensa. Fue fundada en 1971, y su planta, inaugurada el 27 de septiembre de 1978, está en la localidad bonaerense de San Pedro. Provee de papel a más de 170 diarios en la Argentina.«La empresa» , artículo publicado en el sitio institucional del Grupo Clarín, sin fecha, en español; consultado el 21 de enero de 2014.Es la única empresa que produce este insumo en el país.

Es operada por un directorio elegido por la asamblea de accionistas. El Grupo Clarín posee el 48,7 % de las acciones y el resto se reparte entre el diario La Nación (22,5 %) y el Estado nacional de Argentina (28,8 %).

La empresa estuvo involucrada en una causa judicial iniciada en 2010 sobre supuestos crímenes de lesa humanidad relacionados con la adquisición de las acciones por parte de estos diariosSin embargo, en 2016, en una sentencia el juez a cargo de la causa resolvió que no se había podido demostrar la existencia de crímenes de esa naturaleza vinculados a la compra.

Historia Origen de la empresa Fundación Papel Prensa S. A. (PPSA)Formalmente «Papel Prensa Sociedad Anónima, Industrial, Comercial, Forestal y de Mandatos». fue fundada en Buenos Aires, el 15 de noviembre de 1971. Sus socios fundadores fueron: Civita, César Augusto; Lambardi, Roberto; Kuhl Livio Guillermo; Zavala Juan Ovidio; Barreira Delfino, Eduardo A.; Doretti, Cesar Alberto; Rey, Luis Alberto; Selasco, Alberto José; Levi, Alberto y Editorial Abril  SAICIFA.Secretaría de Comercio Interior 2010, 115. Su primer objeto social fue la instalación de una o más fábricas de papel prensa.Secretaría de Comercio Interior 2010, 19.

Producción papelera en Argentina thumb|left|Publicidad de importación de papel y pasta para Argentina desde Finlandia en la revista Plus Ultra de octubre de 1922. A mediados de 1969, durante la dictadura militar encabezada por Juan Carlos Onganía, el ministro de economía José Dagnino Pastore anunció un plan para desarrollar industrias básicas en el país, entre ellas la rama de la celulosa y el papel. También se anunció que se realizarían estudios para determinar el tamaño óptimo de planta así como sus características. Las alternativas eran 500 o 1000 toneladas diarias de papel. Según el ministro, la adjudicación del permiso para la producción se otorgaría a aquellos que mayores garantías den al gobierno y que el mismo apoyaría financieramente.

Este anuncio tuvo como voces opositoras dos frentes: los importadores de esta materia prima y la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) que argumentaba que la aplicación de un impuesto a la importación para financiar la nueva empresa, encarecería las publicaciones y además se oponía a que el Estado Nacional pudiera ingresar como socio capitalista del emprendimiento.

En agosto de ese año, por medio de la Ley 18.312, Dagnino Pastore creó el Fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel y Celulosa, impulsando así la creación de la primera empresa nacional de papel prensa y celulosa.Texto Ley N.º 18.312

La ley preveía un sistema de financiamiento compuesto de un fondo destinado a la producción del papel prensa, administrado por el Banco Industrial de la República Argentina y un impuesto sobre las importaciones de papel de diario que duraría diez años. Su producido tendría afectación específica al mencionado fondo.Cecchini y Mancinelli 2010, 38.El decreto 4400/1969, que reglamentaba la Ley 18.312, establecía entre otras cosas: «Es dable presumir que si se desea una producción económica, será necesario promover la instalación de una sola planta de papel para diario» y que «se ha estimado conveniente obviar la intervención del Estado en la administración de la empresa adjudicataria, estableciendo que su participación, en caso de efectuarse, se limitará a la suscripción de acciones preferidas sin derecho a voto». Por lo que el decreto obligaba al Estado a financiar a la empresa sin tener intervención en la misma, ya que además el mismo preveía «pudiendo llegar a ser significativo el aporte estatal, es preferible que se capitalice a fin de mantener una adecuada relación entre capital y deuda».

La instalación de la planta tendría dos etapas previas: en la primera el gobierno llamaría a un concurso internacional de antecedentes y precios donde la ganadora del mismo realizaría un estudio técnico-económico para la instalación de una planta de papel prensa. La segunda etapa era realizar un licitación donde el pliego de condiciones sería dicho estudio ya realizado. No se llegaron a realizar ninguna de las dos etapas.Cecchini y Mancinelli 2010, 39.

El 26 de marzo de 1971 asumió la presidencia de facto Alejandro Agustín Lanusse. El 31 de marzo a través del decreto 43/1971, el gobierno llamó a licitación internacional para la instalación de una o más plantas productoras de papel,Resumen del decreto 43/1971. declaró de interés nacional la producción de papel para diario, estableció que los aportes que realizara el Estado Nacional recibirán como contrapartida acciones ordinarias de las sociedades adjudicatarias, con derecho a voto, el capital social de las sociedades adjudicatarias debería estar conformada en un 51 % de capital nacional, el 20 % del capital social debería estar conformado por acciones suscriptas por usuarios habituales de papel de diario radicados en el país, quienes tenían derecho ―por dicha participación― a elegir como mínimo un director de la sociedad.Cecchini y Mancinelli 2010, 40 y 41.

El concurso internacional duró 180 días y el gobierno, mediante el decreto 1309/1972,Resumen del decreto 1309/1972. estableció que de las tres presentaciones recibidas, solo una podía ser calificada como oferta. Se trataba de la presentación en conjunto hecha por César Augusto Civita, César Doretti, Luis Alberto Rey y Editorial Abril SA que, cumpliendo con los requisitos formales, no se ajustaba a todos los aspectos del pliego de condiciones, en particular al precio de venta del papel, tecnología utilizada y volumen de producción, por lo que el gobierno declaró desierto el concurso y adjudicó el emprendimiento en forma directa a la empresa Papel Prensa SAcuyos garantes serían los oferentes Civita, Doretti, Rey y Editorial Abril SA.

El gobierno exigía que la planta se instalara en la margen derecha del río Paraná, aguas abajo de la localidad de San Nicolás de los Arroyos, y que se realizaran ensayos para utilizar la tecnología que se había descrito en el pliego de condiciones. La inversión sería de un equivalente de 62 millones de dólares estadounidenses, con una producción anual de 105 600 toneladas. También dispuso llamar a concurso internacional para la instalación de otra planta que cubriera las 234 400 toneladas de diferencia entre lo proyectado por Papel Prensa y las 340 000 del pliego.Cecchini y Mancinelli 2010, 41. De acuerdo al contrato entre el Estado y la empresa, el primero asumiría una participación minoritaria y se retiraría del proyecto a los 10 años de la puesta en marcha, lo que nunca ocurrió.

Adquisición de la empresa por David Graiver thumb|David Graiver. La asamblea de Papel Prensa S.A. del 30 de abril de 1973 aprobó una emisión de acciones donde la empresa pasó a ser controlada casi en su totalidad por Luis A. Rey y por Rafael Ianover, quienes eran testaferros de David Graiver. En 1975, Ingeniería Tauro SA y el Ing. César A. Doretti transfirieron 1 568 650 acciones a la compañía Galerías da Vinci S. A., que pertenecía al Grupo Graiver desde el 17 de abril de 1975. El 2 de noviembre de 1975, Rey transfirió 271 050 acciones; la titularidad de 86 000 de las mismas era controvertida.

Graiver quedó así en control de la compañía hasta su fallecimiento, ocurrido el 7 de agosto de 1976 en un supuesto accidente aéreo en México.

Luego de la muerte de David Graiver, algunos medios de Argentina comenzaron a realizar publicaciones que acusaban al Grupo Graiver de tener vinculaciones con montoneros. El diario Clarín incluyó estas cavilaciones en su portada de los días 17, 26 y 29 de septiembre y del 6, 15, 22 y 28 de octubre de 1976. El diario La Nación realizó notas similares en sus ediciones del 11, 15 y 24 de octubre de 1976. La revista Gente publicó un informe sobre Graiver el 14 de octubre de 1976. La revista Somos hizo lo mismo el 15 de octubre de 1976.

Papaleo dijo que a su marido lo mataron por Papel Prensa. Acorde a la denuncia, en 1976, una vez fallecido Graiver –accionista mayoritario de Papel Prensa–, la viuda comenzó a recibir amenazas para que la empresa fuera vendida a una sociedad conformada por Clarín, La Nación y La Razón. Días antes, el mexicano Gabriel Alarcón dueño del diario El Heraldo, le dijo a David Graiver "Tu debes vender Papel Prensa, porque te va a costar la vida."http://tiempo.infonews.com/nota/19343

Adquisición de la empresa por Clarín, La Nación y La Razón La viuda de David Graiver, Lidia Papaleo de Graiver, quien había regresado al país en 1976, fue contactada por diversas personas allegadas a la dictadura militar, quienes le instaron a vender las acciones de Papel Prensa SA. Pedro Martínez Segovia, el presidente de Papel Prensa SA y cercano al ministro de economía José Martínez de Hoz, invitó a Lidia Papaleo a tomar el té en el Plaza Hotel en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. En dicha reunión le ordenó que: «No puede vender Papel Prensa ni a judíos ni a extranjeros». A su vez, el entonces Secretario de Estado Raymundo Juan Pío Podestá, a través del exministro de Bienestar Social, Francisco Manrique, le comunica al abogado de la familia, Miguel de Anchorena que debía realizarse la venta del control accionario de Papel Prensa SA a los diarios Clarín, La Nación y La Razón.

Según el Diario Clarín la operación fue legal y pública, mediante un artículo publicado el 24 de agosto de 2010, dijo que Lidia Papaleo de Graiver no participó en las negociaciones y que estas habían sido llevadas adelante por Juan Graiver e Isidoro Graiver, padre y hermano de David.«Una historia inventada para quedarse con Papel Prensa». Consultado el 8 de enero de 2012.

Guillermo Gainza Paz fue el intermediario entre los diarios y el llamado Grupo Graiver. El 2 de noviembre de 1976 el intermediario, luego de otras reuniones en que los accionistas rechazaron las ofertas por considerarlas «inadecuadas», convocó al abogado de la familia a una reunión urgente entre los directivos de los diarios Clarín, La Nación, y La Razón. Así, Lidia Papaleo y su hermano vendieron sus acciones a la sociedad denominada FAPEL, constituida por el diario Clarín, el diario La Nación, el diario La Razón, Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto, Marcos Peralta Ramos, Hugo Fernando Peralta Ramos y Bernardo Sofovich.Copia de la presentación efectuada por FAPEL SA ante IGJ el 3 de septiembre de 1975, copia de las observaciones efectuadas por IGJ y de la Resolución IGJ 441/76, agregadas a fs 225, 227-234 y 242 del folio 72 del cuerpo 10 del expediente de la referencia El valor total del traspaso de acciones fue de U$D 7 345 400.

En esa oportunidad, se firmaron los boletos de compra-venta de las acciones de la sucesión de Graiver, a través de Juan Graiver, Eva Gitnacht de Graiver y Lidia Papaleo de Graiver, esta última ejerciendo la patria potestad de su hija María Sol Graiver; de las acciones de Rafael Ianover, contador y confeso testaferro de Graiver; y de las acciones en manos de Galería Da Vinci. Poco después Papaleo fue llevada detenida a un centro clandestino de detención, donde recordó posteriormente.Cuanto más sangraba yo, él me eyaculaba encima. De tanto picanearme, me dislocaron los hombros. Me ponían sobre un elástico, atada, y para escapar de la picana, me movía hacia un costado y el otro. Después ellos me tiraban en un calabozo, muy chiquito, muy frío.Al terminar la reunión, el abogado del Diario Clarín, Bernardo Sofovich, apartó a Lidia Papaleo y le advirtió que debía huir del país esa misma noche por su propia seguridad.

FAPEL SA