El apresto es el proceso final en la fabricación de tejidos donde se aplican sustancias químicas o tratamientos mecánicos para modificar sus propiedades físicas, tales como rigidez, brillo, peso o resistencia.
Clasificación Los métodos de apresto se dividen generalmente en dos categorías:
Aprestos mecánicos No utilizan sustancias químicas adicionales, sino que aprovechan las propiedades termoplásticas de las fibras: Calandrado: Consiste en pasar el tejido entre rodillos a alta presión y temperatura para aplanar las fibras y obtener un acabado lustroso. Sanforizado: Tratamiento para evitar que la tela encoja tras el lavado. Moiré: Proceso de calandrado que produce un efecto visual de "ondas" o "aguas" en la superficie.
Aprestos químicos Implican la impregnación de la tela con diversos compuestos: Tradicionales: Se utilizaban principalmente almidón, dextrina, gelatina o añil (para mejorar la blancura). Estos suelen ser temporales y desaparecen tras el lavado. Modernos: Utilizan resinas sintéticas (como el poliacrilato o el poliuretano) para conferir propiedades de "planchado fácil", repelencia al agua (hidrofugado) o resistencia al fuego.
Uso en Bellas Artes En el ámbito de la pintura, el apresto es la aplicación de una capa aislante sobre el soporte (lienzo o madera). Esta capa evita que la tela absorba excesivamente el aglutinante de la pintura y protege las fibras naturales de la acidez de los aceites. Un apresto mal aplicado puede provocar que la capa pictórica se cuartee o se desprenda.
Referencias
Categoría:Industria textil Categoría:Técnicas de pintura