El trastorno límite de la personalidad (abreviado como TLP), también llamado limítrofe o fronterizo, es definido como un trastorno psicológico severo y frecuente que se vincula con un grave deterioro funcional y un elevado índice de suicidio. Suele estar vinculado con otros trastornos psiquiátricos y de personalidad.
El TLP se caracteriza por un patrón persistente de inestabilidad emocional, el temor intenso a ser abandonado, comportamiento impulsivo, comportamientos de automutilación (aunque no es un requisito imprescindible), comportamientos suicidas, alteración de la identidad, sentimientos crónicos de vacío, una ira inapropiada, intensa e incontrolable y una ideación paranoide transitoria. Para realizar el diagnóstico al menos deben cumplir 5 de los criterios. Se incluye dentro del grupoB de trastornos de personalidad, los llamados "dramáticos emocionales". Es, con diferencia, el más común de los trastornos de personalidad.
El término límite para referirse al trastorno está ampliamente extendido y fue usado por primera vez en 1884 por el psiquiatra C. Hughes y posteriormente por el psicoanalista Adolph Stern en 1938 para caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis, pero que no alcanzaban la psicosis (muchos autores califican los síntomas del TLP como pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el «límite».
El concepto formal de trastorno límite de la personalidad es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría hasta 1980 (DSM-III). Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de «trastorno de la personalidad», cuando se dispara el interés por esta patología. Esto se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años 1970. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se dejó atrás definitivamente la idea anterior de la afección como un fenómeno que fluctuaba entre la neurosis y la psicosis para constituir un cuadro con entidad propia y no un límite de un continuo entre otros dos.
Epidemiología Se estima que las cifras de prevalencia e incidencia del trastorno límite de la personalidad serían las siguientes:Thomas A. Widiger y Myrna M. Weissman, Epidemiology of Borderline Personality Disorder Hosp Community Psychiatry 42:1015-1021, octubre 1991Svenn Torgersen; Einar Kringlen y Victoria CramerThe Prevalence of Personality Disorders in a Community Sample, Arch Gen Psychiatry. 2001;58:590-596]Swartz, M.; D. Blazer, L. George, et al. (1990). “Estimating the prevalence of borderline personality disorder in the community”. Journal of Personality Disorders 4 (3): 257-72. Accedida el 2007-09-23. prevalencia media de 2,7 % pero puede llegar hasta el 5,9 % de la población general. 10-20 % de pacientes ambulatorios. 15 % de pacientes ingresados. Podría ser del 20 % y está creciendo.Estadísticas de pacientes hospitalizados en DSM-IV 50 % de los pacientes ingresados por trastornos de la personalidad. 76 % son mujeres.(2000) “Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders”. Washington, D.C.: American Psychiatric Association 4 Text Revision. Las razones de esta gran prevalencia entre mujeres no están claras.Skodol, A.E.; D.S. Bender (2003). Why are women diagnosed borderline more than men? Psychiatr Q 74 (4): 349-60. Accedida el 2007-09-23. 75-80 % provienen de familias no estructuradas. La tasa de incidencia estaría situada en torno a 1/1510 o bien el 0,07% anual. Cabe la posibilidad, según estas fuentes, de que estas cifras sean inferiores a las reales debido a las reticencias que muestran los pacientes y al estigma social. También hay estudios que sugieren que hay más mujeres diagnosticadas porque la población masculina suele acabar en centros penitenciarios.
Clasificación clúster de TLP Aunque técnicamente es posible crear grupos de personalidad en función de diversos criterios, cuando hablamos de este concepto solemos referirnos a tres grupos, concretamente aquellos en los que se clasifican y catalogan los trastornos de la personalidad. A esta clasificación se le denomina "clúster"
Las personas con TLP pueden o no tener rasgos o tipos mixtos, sin embargo, siempre va a dominar uno sobre otro, aunque esta dominación puede cambiar dependiendo del momento, es decir, en un momento determinado puede tener un tipo A, otro del tipo B o del tipo C.
Tipo A: “En el primer clúster de personalidad se agrupan aquellos trastornos de personalidad que tienen como elementos en común una tendencia al aislamiento social, excentricidad, desconfianza y extravagancia”.
Dentro de esta clasificación se encuentran el paranoide, el esquizoide y el esquizotípico.
Paranoide: se caracteriza por la sospecha y desconfianza justificada o injustificada sobre las personas o situaciones, en algunas ocasiones puede tener razones de peso externos. Esquizoide: se caracteriza por parecer distante y su desconexión social, además de su dificultad para poder interactuar con más personas.
Esquizotípico: patrón generalizado de déficits sociales e interpersonales marcado por una angustia aguda y una capacidad deteriorada para las relaciones íntimas y por distorsiones cognitivas o perceptivas y excentricidades en el comportamiento. A esto se añade una inclinación a crear teorías ilógicas predominantemente inconstantes, mágicas o misteriosas"
Tipo B: Las personas con este trastorno de la personalidad suelen mostrar actitudes egoístas y manipuladoras, comportamientos y reacciones teatrales muy intensas y desarrollo de relaciones interpersonales muy superficiales.
Dentro de este se encuentran el antisocial, el histérico, el límite y el narcisista.
Antisocial:se caracteriza por la violación de los límites de los demás debido al incumplimiento de las normas sociales. Histérico: es un estado mental en el que las personas se comportan de una manera muy emocional y dramática, que llama la atención.
Narcisista: se caracteriza por la arrogancia (en la fantasía o el comportamiento), una necesidad constante de ser admirado y una falta de empatía. Límite: se caracteriza por un predominio de la inestabilidad emocional, con la dificultad para regular la emociones y estallidos de ira e impulsividad.
Tipo C: las personas con personalidad límite tipo C son inseguras o no tienen una percepción positiva de ellas mismas. Este tipo se caracteriza por sentimientos frecuentes de vergüenza y una mayor sensibilidad a la humillación y el rechazo, lo que conduce a una baja autoestima y aislamiento social. El patrón de conducta más característico de este trastorno es la inhibición social general.
Aquí encontramos otros tres tipos: el evitativo, el dependiente y el obsesivo.
Evitativo: se caracteriza por un miedo constante al rechazo, la crítica y la desaprobación, lo que lleva a evitar situaciones sociales y al establecimiento de pocas conexiones significativas. Dependiente: se caracteriza por relaciones que tienden a ser apasionadas e inestables. La decepción con las expectativas emocionales puede provocar crisis por la dificultad para regular las emociones.
Obsesivo: se caracteriza por una condición diagnosticable que incluye inestabilidad y la impulsividad. Los síntomas incluyen inestabilidad emocional, sentimientos crónicos de vacío, autolesiones o amenazas de suicidio e identidades alteradas y fragmentadas. Sin embargo, en algunos casos, estos síntomas pueden coexistir con características de la esfera obsesiva.
Etiología La comunidad científica aún no ha podido establecer una teoría de la personalidad amplia y consensuada, ya que la gran pluralidad de investigaciones y enfoques hacen difícil la organización y estructuración de sus elementos.
Las causas de los TLP pueden variar, desde genéticas, dado que estos trastornos pueden ser hereditarios o estar influidos por otros trastornos mentales dentro de la familia, hasta relativos a anomalías cerebrales, como alteraciones en el cerebro relacionadas con la regulación de emociones, impulsos y la agresividad.
Aparte de las causas, hay ciertos factores que podrían considerarse de riesgo, tales como una predisposición genética, ya sea que haya ciertas personas dentro de la familia que padezcan de lo mismo u otros trastornos, o también que se haya sufrido de algún tipo de trauma durante la infancia, con episodios de estrés. Se entiende que muchas personas que han sido diagnosticadas con este trastorno han sido violentadas en algún momento de su vida, ya sea física o sexualmente o simplemente desatendidas durante su niñez.
Factores biológicos
Genética Algunos estudios habían observado una actividad metabólica reducida en el córtex prefrontal orbital y medial en asociación con la agresividad e impulsividad (Brown et al., 1982; Goyer, et al., 1994 Raine et al., 1997). Esto llevó a buscar algunos genes candidatos que pudieran explicar estos síntomas, en especial, el de la triptófano hidroxilasa (TPH), el transportador de la serotonina y los receptores de la 5-HT 1a, 1b y 2a entre otros.
miniatura|Probabilidad de aparición del trastorno borderline, ligado a ser portador del alelo DAT1 y a variables ambientales: Variable 1 = Crianza negligente y con abusos, Variable 2 = disposición (temperamento) borderline. Según Joyce (2006). Péptido inhibidor de la gastrina: resultan destacables algunas líneas de investigación, dirigidas por Eric Kandel, premio Nobel, neurobiólogo de la Universidad de Columbia.Shumyatsky GP, Tsvetkov E, Malleret G, Vronskaya S, Hatton M, Hampton L, Battey JF, Dulac C, Kandel ER, Bolshakov VY., "Identification of a signaling network in lateral nucleus of amygdala important for inhibiting memory specifically related to learned fear.", Cell. 2002 Dec 13;111(6):905-18. PMID 12526815 Junto con Shumayatsky, Catherine Dulac, de la Universidad de Harvard y otros, publicaron un extenso estudio en el que, a partir de un modelo animal (Ratones KO) identificaban una red de señalización en el núcleo lateral de la amígdala importante para inhibir la memoria específicamente relacionada con el pánico aprendido. La publicación rastreaba la expresión de un gen, el Grp, que codifica el péptido liberador de la gastrina, un neurotransmisor abundante en esa zona del cerebro. Cuando criaron ratones que no podían expresar ese gen (gen knoqueado) observaron que habían potenciado en gran medida sus respuestas de pánico aprendido y un proceso celular relacionado con el aprendizaje conocido como potenciación a largo plazo. Este trabajo ha provocado una cascada de estudios para esclarecer los detalles de la red y se ha visto que está implicada la actividad eléctrica resonante/oscilatoria de las neuronas de proyección del núcleo lateral de la amígdala, dando coherencia a un conjunto de fenómenos que implican plasticidad neuronal y expresión de genes.Pape HC, Stork O., Genes and mechanisms in the amygdala involved in the formation of fear memory.Ann N Y Acad Sci. 2003 Apr;985:92-105.PMID 12724151 El sistema colinérgico podría estar implicado en el mantenimiento del sistema.Pape HC, Narayanan RT, Smid J, Stork O, Seidenbecher T., Theta activity in neurons and networks of the amygdala related to long-term fear memory., Hippocampus. 2005;15(7):874-80. PMID 16158424 Los últimos trabajos de Kandel (marzo de 2007) revelan el papel central de la 5-hidroxitriptamina (5-HT) en la plasticidad neuronal induciendo la formación de citoesqueleto.Huang YY, Kandel ER., 5-Hydroxytryptamine induces a protein kinase A/mitogen-activated protein kinase-mediated and macromolecular synthesis-dependent late phase of long-term potentiation in the amygdala. J Neurosci. 2007 Mar 21;27(12):3111-9.PMID 17376972