thumb|right|275x275px|Valle de Cayucupil, perteneciente a la comuna de Cañete, VIII Región, Chile.

Cayucupil, (mapudungún: Seis cunas), es una localidad del sur de Chile, perteneciente a la comuna de Cañete, Provincia de Arauco de la VIII Región del Biobío. Se encuentra ubicada al este de la ciudad histórica de Cañete y su población es de 1.897 habitantes, concentrando 1.645 habitantes en la zona más poblada. Se puede acceder a este sector por la Ruta P-560, ruta pavimentada que se encuentra en óptimas condiciones todo el año. Desde el 11 de noviembre de 2011 es considerada zona urbana.

Etimología

La palabra Cayucupil proviene del mapudungún, y de la asociación de las palabras Cayu (Seis) y Cupil (Cunas). La acepción del nombre más aceptado proviene de las seis quebradas que rodean al valle, ubicado en la precordillera de Nahuelbuta.

Existen otras derivaciones que son menos aceptados como significado, tales como seis chamuscados, seis pelados, seis flechas o seis armazones de casa. En los primeros documentos notariales de la zona, también se le denomina Caicupil. En algunas comunidades mapuche también lo denominan Kaiküpü.

Sectores

El Valle de Cayucupil comprende una serie de sectores rurales, que conforman la localidad:

Cayucupil: Villa Cayucupil, Tres Sauces, Rucañirre, Puchacay. San Antonio: Anique, Clarisa, Palmeras/Llancao, Avellanal, San Antonio, Pulebu, Conhueco, La Curva. Butamalal: Butamalal Bajo, Butamalal Alto, Tres Marías, Porvenir, Provoque, El Natri. Cayucupil Alto: El Descanso, La Esperanza, Puente Largo, El Chacay, Pillimpilli, Pichinahuel.

Historia

275x275px|thumb|right|Pulebu, localidad ubicada en el Valle de Cayucupil

El Valle que enfrentó a mapuche y español

El Valle que cobija al sector de Cayucupil en los tiempos de la conquista fue ocupado por las fuerzas araucanas que luchaban contra la invasión española. En ella se hacían reuniones y ceremoniales mapuches que mostraban el poderío de combate y la unión de fuerzas del mapuche en los denominados lof.

En 1553, los guerreros del lof de Cayucupil se contabilizan en una fuerza superior a los 3.000 hombres, y son descritos por los cronistas como "hombres que trajo de la cordillera hechos al trabajo y duros como sus peñas".

A fines de 1557 tras la reconstrucción del Fuerte Tucapel, Alonso de Reinoso y Felipe de Mendoza irrumpen en una reunión de guerreros mapuche en el valle de Cayucupil. Pese a la rotunda victoria española, tras comprobar las embriaguez de muchos de los araucanos, la victoria no fue total, pues tres españoles fueron muertos, entre ellos el único espadero de la fortificación.

Célebres capítulos de poemas épicos, como La Araucana de Alonso de Ercilla y Zúñiga, reconocen a los alrededores de este terreno como los más complicados de atravesar en las rutas de aquellos tiempos. Las cercanías del valle fueron el escenario de la Batalla de Cayucupil el 20 de enero de 1558, donde los españoles que regresaban de La Imperial, debieron lidiar con el acecho de las fuerzas araucanas lideradas por Caupolicán en este episodio de la Guerra de Arauco, consignado en el Canto XVIII de La Araucana. Este hecho desencadenaría la persecución de Pedro de Avendaño a las huestes mapuches, finalizando días más tarde en la captura de Caupolicán en Antihuala.

En septiembre de 1561 se produjo un levantamiento mapuche que desencadenó nuevas acciones bélicas, que condujeron a las comunidades mapuche de los valles de Cayucupil y Pilmaiquen a registrar una serie de encuentros con tropas españolas, como dos combates en el sector de Lincoya, donde levantan un fuerte, como parte de las estrategias de defensa y ataque.

Entre 1566 y 1568, Agustín de Cepeda y Ahumada se convierte en corregidor de Cañete y toma encomiendas en la zona Cayucupil.

En 1602, cuatro años después del Alzamiento de Curalaba, los españoles dejan el territorio en poder de los mapuche, denominados por los españoles del como los tucapelinos, puesto que pertenecían al Ayllarehue Tucapel (territorio comprendido desde el sur del río Lebu y el norte del río Lleu-Lleu).

El 15 de enero de 1605, Alonso de Ribera nombra a Pedro Cortes Monroy como maestre de campo. La carta de información es escrita en Cayucupil. Posteriormente en 1615, el Rey otorgará una Real Cédula a Cortes Monroy pagadera desde Perú.

En 1605 el padre Luis de Valdivia permanece nueve meses en la zona de Arauco, sin resguardo militar, bautizando a más de cinco mil mapuches de diversas comunidades, entre ellas Cayucupil. Esta acción respaldó su estrategia conocida como Guerra defensiva. Inclusive el Cacique Utamblame de Cayucupil y Elicura le pediría que intercediera en la liberación de uno de sus hijos.

Alonso García Ramón en 1606 informaba al Rey Felipe III que la zona de Cayucupil era: "El peor lugar y más rebelde que hay en toda aquella provincia y donde se cuajan, forman y determinan todas las maldades de esta guerra". Tanto fue el ensañamiento de García Ramón que los cronistas indican que el exterminio fue tal, que no respetó la vida de mujeres ni de niños.

Durante 1609 también se registran algunos hechos en el Valle de Cayucupil, como escaramuzas con el maestre de campo Diego Bravo de Saravia.

Bajo el reinado de Felipe IV, el 15 de diciembre de 1664 se comenzó la realización de algunas campañas militares en la zona de Purén y Cayucupil, encargadas por Francisco de Meneses Brito al maestre de campo Tomas de Calderón, las que volvieron aún más belicosas a las tribus locales, que en ese momento se encontraban en paz y que incluso habían recibido a los españoles con ofrendas de alimentos. Se habla de ejecuciones masivas y de la captura de cerca de 400 personas.

En el parlamento de 1692, realizado en la Plaza de San Carlos de Austria en Yumbel, asisten por el lof de Cayucupil los loncos Anteni, Coliepi, Aucallanca y Marinaguel. También están registrados los nombres de Gullipel, Aigopillan, y Colelan, pero estos pertenecerían al lof de Molhuilla. Si bien acuerdan las paces, mantienen el dominio de su territorio, con el límite histórico del Río Biobío.

Fuerte Cayucupil

Durante la Ocupación de la Araucanía el Coronel Cornelio Saavedra con el objetivo de incomunicar a las belicosas tribus de la costa con las del valle central decide instalar distintas plazas fuertes en Cayucupil, Contulmo y Relbún.

En aquel tiempo el refundado Cañete solo tendría alrededor de mil incipientes habitantes que luchaban por construir en los cerca de 200 sitios dispuestos gratuitamente por el gobierno. Las construcciones se limitaban a ranchos pajizos, puesto que las tejas no habían sido suficientes para toda la población.

En aquel tiempo el Cayucupil lelbun o Valle de Cayucupil sería controlado por el cacique Mariñanco (Mariñan) quien se había mostrado dispuesto a la entrada de las fuerzas de Saavedra tras intervención del Padre Buenaventura Ortega.

En 1868, bajo la dirección del Sargento Mayor Gregorio Urrutia, se funda el Fuerte de Cayucupil debido a la importante conexión que brindaba con sus caminos con Angol y la zona que hoy corresponde a la Provincia de Malleco. Según lo escrito por Clímaco Hermosilla Silva en el libro “Cañete de la Frontera y las fortificaciones coloniales y republicanas de su entorno” vemos que hay mucha suposición incluso hoy en día en torno al sitio exacto de la ubicación de la fortificación. Según el profesor Hermosilla, la ubicación del enclave tendría dos lugares tentativos: El cerro La Bandera y el cerro El Descanso.

El cerro La Bandera es más bien por el nombre de la montaña, que correspondería por suposición a que en este lugar flameó la Bandera de Chile en algún cuartel en la antigüedad. La ubicación de este lugar está a unos 400 metros al noreste de los terrenos de la actual sucesión Arnaboldi, quienes han encontrado en dicho lugar muchas evidencias arqueológicas que incluso están siendo exhibidas en el Museo Mapuche de Cañete. Lamentablemente ningún otro antecedente aporta la existencia verídica de la empalizada.

El cerro El Descanso hoy es una plantación forestal casi en el 90%, pero conserva fielmente unos surcos amplios que corresponderían a los fosos o trincheras descritos por Saavedra. 36 metros de largo y 4,5 metros de ancho de supuesta trinchera que fue labrada entre tierra y roca que hoy sirve de pasadizo para ir a la mutilla. Por otro lado, a 180 metros se encuentra otro surco. Mientras que esta trinchera se separa a 520 metros del camino forestal existente ahí.

Muchos de los cayucupilanos no mencionan el verdadero nombre del Puente Cayucupil, ubicado a unos 500 metros del fundo de Dámaso Acuña Jaque, contiguo al cerro El Descanso, sino que eligen el de Puente Cuartel. Esta acepción quizá sirva para dar una pista más de la ubicación del Fuerte sumado al hecho que muchos hablan que a los pies de aquel cerro habría existido hace muchos años una gruta de la Virgen del Carmen, patrona del ejército de Chile, aunque otros mencionan la ubicación específica a la entrada del antiguo Puente, que estaba a solo metros del nuevo.

Los antecedentes de la entrega de terrenos

El primer antecedente que se tiene de una entrega legalizada y concreta del Fundo Caicupil es el 17 de enero de 1853 cuando José Ignacio Palma, socio del poderoso Juan Alemparte y cuñado de Juan de Dios Rivera, recibe la donación de los terrenos comprendidos desde el filo de la Cordillera de Nahuelbuta por el este, los llanos de Tucapel al poniente, Caramávida (San Alfonso) al norte y territorios indígenas colindante a Butamalal por el sur. Ese día llegaron hasta Concepción. Varios indígenas de la zona liderados por José María Quintriqueo y, destacan entre sus acompañantes, los caciques José Pichiquintriqueo, Juan Mariñan, Pablo Antibil, Pablo Llancamilla, Lorenzo Carpuán, Pascual Lincoggi y José Güenavil. Además comparecen José Melita, Pascual Lepillán, Francisco Marillanca, Pablo Llaupi, Juan Pasllani, Francisco Huenillao, José Mariqueo (hijo), Martín Antillao, Francisco Calbucoi, Juan Güichucura, Juan Leviqueo, Juan Güenuan, Mateo Himanque, Marcos Nicolás Cariqueo, Pascual Liempillán, Luis Calbuqueo, José Buricoi y Bartolo Curapil. Lo hacen junto a los capitanes Ángel Méndez y Anselmo Arévalo.

La donación fue efectuada conforme a beneficios personales, dinero, hospedaje, auxilio y cooperaciones recibidos por los caciques y a la buena relación que se acentúo en el apoyo manifestado por Palma en perseguir los frecuentes robos de animales. Manifiestan de la misma manera que no se hacen pobres con la donación, puesto que de aquel terreno no sacan provecho, ya que el Valle de Cayucupil poseía varios humedales y pantanos en aquel entonces.

Al morir Palma, su concuñado Cornelio Saavedra toma posesión del extenso predio el 14 de diciembre de 1853. Aun así, ya el 15 de febrero de 1853 una tercera parte del predio había sido traspasado a don Domingo Ocampo. La viuda de Palma tendría problemas con la familia Cousiño respecto a este territorio tras una venta posterior a José Petit, su nuevo esposo.

El 13 de octubre de 1875 se crea el Departamento de Cañete y Cayucupil conforma parte de las 9 subdelegaciones.

En 1876, tras la muerte de José Petit, se vende la propiedad a Francisco Méndez Urrejola.

En los primeros días de noviembre de 1881 tras el Alzamiento General Mapuche, Francisco Méndez Urrejola reúne un pequeño ejército en la zona de Cayucupil para defender Cañete de un casi seguro ataque. La llegada de sus hombres inquieta a la población cañetina, pensando que eran los mapuche.

Entre 1882 y 1885, el sacerdote Luis Mansilla Vidal celebró ceremonias católicas en Cayucupil enviado por la Misión Franciscana de Santa Rosa de Tucapel, lo que ayudó a traer paz a la zona.