Arquitectura mudéjar de Cuéllar 300pxLocalización País Comunidad Provincia 20px Segovia Municipio Cuéllar Coordenadas ComposiciónEdificiosIglesia de San Andrés (BIC) Iglesia de San Esteban (BIC)Iglesia de San Martín (BIC)Iglesia del SalvadorPalacio de Santa CruzArco de San Basilio (BIC)RestosIglesia de Santa María de la Cuesta (BIC)Puertas y torreones de la muralla (BIC)Puerta sur del castillo (BIC)Iglesia de Santo ToméÁbside de SantiagoÁbside de la TrinidadTorre de Santa MarinaAtrio de San Miguel<center>Arquitectura mudéjar
La arquitectura mudéjar de Cuéllar es un grupo de construcciones pertenecientes al arte mudéjar localizadas en la villa de Cuéllar, provincia de Segovia (España), que representa uno de los focos de este estilo más importantes en toda la cuenca del Duero, junto con Arévalo y Sahagún,Contreras y López de Ayala, 1934, págs. 61-70. y es el más numeroso de Castilla y León,En la revista especializada en este arte De mudéjar y castillos, se advierte que "el importante conjunto de iglesias románicas de ladrillo la configuran como la población que cuenta con mayor número de monumentos de esta progenie, y también con más calidad" (Ver: De mudéjar y castillos, 1998, pág. 16). por lo que es denominada Capital del mundo mudéjar.De mudéjar y castillos, 1998, págs. 16-21. Debido a ello, y por estar encuadrada dentro de la comarca Tierra de Pinares, desde hace años se autodefine en el ámbito turístico como "Isla mudéjar en mar de pinares".
La cronología del mudéjar cuellarano abarca desde el –por lo que procede del primer periodo de este arte- hasta el XVII y está presente en casi una veintena de edificios tanto civiles como religiosos, destacando entre todos ellos las iglesias de San Andrés, San Esteban y San Martín. Las principales peculiaridades del mudéjar religioso de Cuéllar son la escasa anchura de las naves laterales de los templos, los muros de mampostería que salvaguardan de la humedad sus ábsides y la decoración de éstos, diferente a la localizada en la provincia de Valladolid y otros focos castellanos; en lo que respecta a la arquitectura defensiva, tiene gran similitud con el mudéjar militar toledano, mientras que en la popular destacan los aleros de entramado de madera, de clara influencia musulmana.
Estos edificios fueron construidos por la comunidad musulmana de Cuéllar, de gran importancia a juzgar por el número de construcciones, por las cantidades económicas que tributaban y por su maqbara, la más importante localizada hasta el momento en Castilla y León,Las dos necrópolis más importantes halladas en Castilla y León hasta descubrir la de Cuéllar fueron la del “Alto del Val”, localizada en Adradas (Soria), en la que se exhumaron cuatro cadáveres, y la maqbara de la “Casa de Beneficencia” en Valladolid, donde se recuperaron 58 enterramientos. En lo que respecta a la de Cuéllar, fueron 118 las tumbas encontradas y aún permanece sin excavar una cuarta parte del cementerio (Ver: Herrerín López, 2004, págs. 16-17). y el periodo de construcción coincide con el momento de esplendor económico que vivió la villa en los siglos y , producto del importante comercio de lana que sostuvo hasta el , desaparecido durante la depresión económica que acusó a Castilla.
El mudéjar cuellarano Con motivo de la repoblación, las recién creadas Comunidades de Villa y Tierra se llenaron de templos y monasterios cristianos.Rodríguez Iglesias, 1995, pág. 4. Además, el buen nivel económico conseguido por Cuéllar al final del reinado de Fernando III de Castilla y muy especialmente durante el de su hijo Alfonso X el Sabio, convirtieron la villa en una de las poblaciones más importantes de la meseta del Duero.Herrerín López, 2004, pág. 12. El rey Alfonso, quien mostró una profunda predilección por la villa,Velasco Bayón, 1996, pág. 96. implantó en ella un importante emporio ganadero que, junto a las exenciones que hizo en su Fuero Real confortaron una próspera economía derivada de la producción lanera, exportada ya desde el a los telares flamencos utilizando los puertos del Cantábrico.Ubieto Arteta, 1961, pág. 27 (También puede verse la obra del mismo autor: Ciclos económicos de la Edad Media Española, Valencia, 1969, pág. 131. Este despegue económico favoreció la construcción de un gran número de iglesias, que incluso sorprende al historiador, pues a lo largo de los siglos posteriores y hasta el XV, se conocen los nombres de incluso veinticuatro iglesias, cuando su población entonces rondaba los 1700 habitantes.Velasco Bayón, 1996, pág. 276.
Arquitectura religiosa
El conjunto mudéjar de Cuéllar está formado principalmente por templos, obras de carácter popular de clara influencia románica, que suelen tener una o tres naves que en su origen estaban techadas con armaduras de madera. Datan en su mayoría del y son un buen ejemplo de la mezcla de culturas ocurrida en la Edad Media en las regiones fronterizas. Constituyen un destacado grupo de edificaciones que articulan la vida de cada una de las colaciones o barrios que formaban en la Edad Media la Villa, tanto a nivel espiritual como social y económico, pues en sus atrios se celebraban las reuniones vecinales, y tanto dentro como fuera eran enterrados los vecinos de la parroquia.
thumb|250px|Restos de una iglesia mudéjar localizada en las necrópolis de Las Iglesuelas, en la zona norte de Cuéllar, cuyo nombre se desconoce (Ver más)
Además de las iglesias existentes en la actualidad, a través del importante volumen documental de la Edad Media que se conserva en los archivos de Cuéllar, se tiene noticia de un nutrido grupo de templos que no han llegado hasta nuestros días, y que es probable alguno de ellos formase parte de este conjunto mudéjar: San Roque, San Lázaro, Santa Lucía, San Cosme y San Damián, San Sebastián (1272), San Juan (1325), San Bartolomé (1356), Santo Domingo (1356), Santa Águeda (1404), San Nicolás (1471), San Cristóbal (1415), San Gil (1363) y San Julián, además de las ermitas de Santa María de Luzmanes, del Henar, de la Encina y la Ventosilla, sumados a las iglesias conventuales franciscanas masculina y femenina, y la capilla del hospital de la Magdalena, sin olvidar los monasterios de Santa María de Contodo y la Trinidad, ubicados fuera del núcleo urbano.Velasco Bayón, 1996, págs. 136, 157, 276 y 453-461.Ubieto Arteta, 1961, págs. 23-24.
Además, es posible que existiesen otras cuyos nombres no han quedado registrados en la documentación medieval, como parece ser el caso de una iglesia mudéjar aparecida en el paraje de las necrópolis de Las Iglesuelas, que no coincide con la ubicación de las iglesias conocidas hasta el momento,De las iglesias documentadas se sabe que la de San Sebastián estaba cercana al monasterio de Santa Clara, y aún conserva su torre desmochada; San Juan, ubicada entre la Concepción y Santa Clara; San Bartolomé en la ronda de su nombre, junto al convento de la Trinidad; San Nicolás junto al castillo, fue derribada en el siglo XV con permiso del obispado para ampliar la fortaleza; San Gil en la plaza de su nombre, dentro de la ciudadela y junto a la judería; Santo Domingo junto a la huerta del castillo, cuya ubicación permanece señalada por un crucero de piedra; o Santa Águeda y Santa Lucía próximas a la iglesia de Santa María (Puede verse: Velasco Bayón, 1996, págs. 136, 157, 276 y 453-461; y Ubieto Arteta, 1961, págs. 23-24). y que por los escasos restos que se han conservado no existe duda alguna de que se trataba de otro ejemplo mudéjar más. Dentro del mismo paraje se han descubierto otras importantes necrópolis cristianas,En el año 2004, durante los trabajos de urbanización de la parte norte de Cuéllar se localizaron una serie de tumbas que fueron seccionadas por las máquinas excavadoras. Tras su investigación se determinó que la necrópolis contiene al menos 500 tumbas, de las cuales se excavaron 160, es decir, una tercera parte de la misma, que está situada cronológicamente entre los siglos y (Vega Melero, 2004). que hacen intuir que bajo el suelo urbano no excavado pueden existir restos de otras iglesias.Vega Melero, 2004, págs. 29-30.
Plantas Las iglesias mudéjares mantienen una relación arquitectónica con la estructura románica: constan de una o tres naves, y todas finalizan en un gran ábside central y dos más pequeños para las naves laterales en su caso. La planta de las iglesias de Cuéllar comparten una determinada singularidad, pues sus naves laterales son de escasa anchura y rematan en muros que no se reflejan en el exterior. Estas naves fueron diseñadas con una clara función constructiva: la de contrarrestar los empujes de la nave central, desechando así la opción de contrafuertes que utiliza el románico de piedra.Montero Pascual y Hernández Montero, págs. 18-26.
thumb|left|250px|Planta y alzado de la iglesia de San Martín. De entre todas ellas destaca la iglesia de San Andrés que, según afirmó el arquitecto Vicente Lampérez y Romea, posee la mejor planta de iglesia de este estilo. Se trata de un templo de triple cabecera con ábsides en batería y tres naves distribuidas en cuatro tramos, siendo el oriental de mayor longitud marcando con ello un crucero que no se manifiesta en la planta, como ocurre también en San Martín y San Esteban, aunque de menor amplitud en estos últimos casos. Sus naves están separadas por arcos formeros doblados y triples, cuyas roscas de medio punto arrancan de impostas de nacela y se apean en pilares de ladrillo compuestos.Enciclopedia del Románico de Castilla y León, 2007, págs. 575-586. Otro de los ejemplos más destacados es la iglesia de San Esteban. De planta basilical, muestra un cuerpo de tres naves, donde la central multiplica casi por cuatro la anchura de las laterales, y consta de cinco tramos, de menor longitud los de los extremos; a este cuerpo se adosa una ancha cabecera que excede los límites de la nave central.Enciclopedia del Románico de Castilla y León, 2007, págs. 587-593. Similares a esta, eran también las de la iglesia de Santiago y la de Santa Marina.Enciclopedia del Románico de Castilla y León, 2007, págs. 615-618.
Por su parte, la iglesia de San Martín, también de planta basilical, consta de tres naves algo irregulares, con cinco tramos y cabecera triple,Enciclopedia del Románico de Castilla y León, 2007, págs. 594-600. mientras que la de Santa María de la Cuesta repite el modelo de templo de una nave rectangular adosada a la cabecera absidal antecedida por un presbiterio distribuido en dos tramos por un arco fajón, en la que sorprende el gran desarrollo longitudinal de la nave, que dividida en cinco tramos compartimentados por pilares, es sin ninguna duda en este aspecto la más sobresaliente del conjunto cuellarano.Enciclopedia del Románico de Castilla y León, 2007, págs. 606-612.
Ábsides thumb|200px|Ábside de la iglesia de San Esteban.
Los ábsides son poligonales, cubiertos con bóveda de cuarto de esfera precedida por un tramo recto con bóveda de cañón, soportada por varios arcos fajones de ladrillo. Es en los ábsides donde precisamente los alarifes demostraron su maestría con el ladrillo por la gran variedad de combinaciones, pues estas estructuras decorativas que se manifiestan en el exterior además de su función estética también tienen una finalidad constructiva, la de contener y moldear el relleno de gran espesor a base de tapial y argamasa. Los huecos de las arquerías y casetones son ciegos y van rellenos de mampostería y, en algunos casos, se abren pequeños huecos, las saeteras.