Tolosa es una villa y municipio español situado en la parte central de la comarca de Tolosaldea, en la provincia de Guipúzcoa, comunidad autónoma del País Vasco. Durante una década, de 1844 a 1854, fue capital de la provincia.
Situado en el valle del río Oria, tiene una población de . La industria del papel ha sido históricamente uno de sus motores económicos más importantes, aunque cuenta con empresas de amplio espectro industrial. El comercio, la gastronomía –con los asadores, la alubia y los dulces como principales referentes–, la agricultura y el turismo son también otras de las actividades económicas más influyentes de la ciudad. Asimismo, Tolosa es de sobra conocida por su gran actividad cultural. También cuenta con servicios de salud, bancarios, comerciales, oficiales y juzgados.
Toponimia La etimología del topónimo Tolosa no está clara, pero tiene origen occitano, como Toulouse, la ciudad más importante de Occitania.
Geografía Tolosa se encuentra en el este de la provincia de Guipúzcoa, a escasos 27 kilómetros de San Sebastián. Actúa como capital de la comarca de Tolosaldea y cuenta con una superficie de 37,38 km².
El término municipal está atravesado por la autovía del Norte N-I entre los pK 433 y 438, así como por las carreteras provinciales GI-2130, que comunica con Berrobi, GI-2135, que permite la conexión con Lizarza, y GI-2634, que se dirige hacia Azpeitia.
El municipio presenta un relieve accidentado, que ha imposibilitado el desarrollo urbano de la villa más allá de las márgenes del río Oria. El núcleo urbano de Tolosa se sitúa a 75 metros sobre el nivel del mar. La altitud del municipio oscila entre los 1250 metros en el exclave de Bedayo, cerca de la sierra de Aralar, y los 70 metros a orillas del río Oria.
El exclave de Bedayo limita con Alzo, Lizarza, Gaztelu, Alegría de Oria, Amézqueta y el municipio navarro de Araiz.
Inicialmente Tolosa era una isla rodeada por el río Oria y la regata Erretengibel. El núcleo urbano estaba amurallado, y había cuatro puentes para entrar al mismo. En este mismo punto, el río Oria recibe a sus afluentes Araxes y Berástegui. Se encuentra rodeado de montañas: Uzturre, Hernio, Artubi...
Barrios Tolosa se divide en distintos barrios: Iurre, Berazubi, Bidebieta, San Esteban, Izaskun, San Blas, Amarotz, Usabal, Santa Lutzia, Monteskue, Belate, Belabieta, Alde Zaharra (Parte Vieja), Auzo Txikia, Alliri, Arramele, Iparragirre, y más alejados del núcleo urbano, los barrios rurales Urkizu, Aldaba, Aldaba Txiki y Bedayo.
Demografía
Tolosa cuenta con una población de .
Población por núcleos Desglose de población según el Padrón Continuo por Unidad Poblacional del INE.
Núcleos Habitantes (2014) Varones Mujeres Aldaba 70 35 35 Auzotxikia 134 65 69 Bedayo 98 47 51 Monteskue 135 69 66 San Blas 5680 2785 2895 San Esteban 385 188 197 Santa Lucía 123 66 57 Tolosa 12188 5764 6424 Urkizu 42 23 19 Usabal 81 44 37
Patrimonio miniatura|Río Oria y la iglesia de Santa María miniatura|Archivo provincial miniatura|Convento de San Francisco miniatura|Plaza de toros miniatura|Palacio Idiáquez, molino e iglesia de Santa María Archivo provincial de Guipúzcoa, construido en 1904 por el arquitecto Cortázar, fue uno de los primeros en construirse en hormigón en la provincia. Desde el Tolosa era ya sede del Archivo de la provincia, ubicado anteriormente en la parroquia. Casa consistorial, construida entre 1657 y 1672, de estilo barroco, con la planta baja porticada y balcones de hierro forjado. Obra del maese cantero Juan de Arburola. Casa de cultura (), edificio de planta rectangular alargada que sigue la línea de la antigua muralla, por lo que su fachada es perpendicular a las calles del casco antiguo, cegando su visión meridional. De estilo neoclásico isabelino, fue totalmente remodelado en la década de los ochenta para casa de cultura. Entre 1844 y 1854 fue sede de la Diputación Foral de Guipúzcoa. Convento de San Francisco, situado a la salida del Camino Real a Castilla. De planta basilical, fue construido hacia 1676 por Nicolás de Zumeta y Agustín de Lizarraga. A resaltar el retablo de su altar mayor y la capilla de los Antia. Convento de Santa Clara. Cenobio barroco () de monjas clarisas. Artístico retablo mayor dorado churrigueresco-rococó. Iglesia de Santa María, con 1630 m² de superficie en la actualidad. La iglesia original se vio afectada por el incendio de 1503, y hasta 1548 no pudieron iniciarse las obras por falta de dinero. Se levanta entonces un edificio con tres naves altas rematadas por bóvedas de falsa crucería, sostenidas por seis columnas, en la variante local del gótico llamada gótico vasco. En 1761 Martín de Carrera la dota de la actual fachada barroca con espadaña central y dos torres unidas por balaustrada, y unos años más tarde se añade el atrio. En el Silvestre Pérez realiza unas reformas con corte neoclásico. Dispone de un retablo central, y en una de las capillas laterales se guarda la portada románico-gótica de la ermita de San Esteban, que resultó destruida por una inundación. Iglesia del Corpus Christi Mercado del Tinglado Palacio de Aramburu (), prototipo del barroco vasco. Edificio exento de planta irregular con tejado a cuatro aguas. Fachada austera de sillares almohadillados siguiendo los principios de simetría y centralidad propios del clasicismo. Es imponente el decorado de la puerta principal enlazando con el del balcón central. Está presente el escudo de armas del jurisconsulto Miguel de Aramburu, autor en 1697 de la Recopilación de los Fueros de Guipúzcoa. Palacio de Atodo (), en el n.° 35 de la calle Mayor. De estilo renacentista, de amplias proporciones y fachada de sillares amparada por alerón doble de canes tallados. Hermosos balcones forjados en la planta noble y veinte huecos simétricos de arco rebajado en la última planta. Artístico escudo con león rampante mostrado por una pareja de infantes en gracioso escorzo. Cuna de Fermín de Atodo, conde palatino, capitán de los Tercios tolosanos en 1558 y embajador de Felipe II en Roma. Palacio de Justicia (año 1853), ocupa uno de los lados de la plaza porticada cuadrada de 50 m de lado. Conjunto neoclásico de composición unitaria, destacando el palacio por una mayor riqueza de materiales y dos plantas en lugar de tres que tienen las viviendas contiguas. El pórtico se transforma aquí en arcada. Fachada de sillares calizos en planta baja y recerco de huecos e impostas. Obra de los arquitectos locales Unanue y Escoriaza. En la cárcel de este juzgado compuso el bardo José María Iparraguirre el sentido zortziko de evocación materna Nere amak baleki (Si mi madre supiera). Desde 2009 es la sede del Centro Internacional del Títere de Tolosa TOPIC. Palacio Idiáquez, edificado en 1605, se levanta sobre la muralla, en la zona de la antigua Puerta de Navarra. El edificio actual se estima del , después de que un incendio destruyera la anterior casa-torreón. Su fachada principal es de sillería en martillo (cierra la Plaza Vieja), mientras que el posterior es de ladrillo en diente de sierra sobre el río. En 1794 lo ocupó el fabulista Félix María de Samaniego y Zabala, cuando ejerció de alcalde tolosano. El edificio es hoy la sede social del Casino de Tolosa. Plaza de toros inaugurada el 24 de junio de 1903 (estaba previsto que lo hiciera Bombita, pero por una lesión fue sustituido por Bonarillo y Guerrerito), cuenta con un ruedo de 37,5 m con un callejón de 1,8 m y 5300 localidades. Las gradas y los palcos están sobre el tendido, lo que la dota de una proporcionalidad especial. Se celebran en ella competiciones de deporte rural vasco (korrikalaris, aizkolaris, levantamiento de piedras, etc.). Los Carnavales de la ciudad la tienen de centro neurálgico, corriendo vaquillas todas las tardes desde el día de Jueves Gordo y el toro del aguardiente la mañana del Martes de Carnaval. Casa Bengoetxea Puerta de Castilla Torre de Andía ubicada en el n.° 17 de la calle Mayor. Solo quedan vestigios del escudo y dos gárgolas, además de los cimientos, de este edificio medieval donde vivió el esclarecido Domenjón González de Andía, considerado «Rey de Guipúzcoa». Asilo Hospital Yurreamendi
Historia En el barrio de San Esteban se descubrió un asentamiento humano de 9000 años de antigüedad. Por los instrumentos y restos de talla de sílex encontrados, se trataría de un grupo cuya economía se basaba en la caza y recolección de frutos.
De la Edad del Bronce, unos 4000 años de antigüedad, son los dólmenes de Belabieta y Añi, construcciones funerarias testimonio de las primeras manifestaciones religiosas.
En la Edad del Hierro, hace unos 2300 años, surgen los primeros poblados. Se asientan en montes de altura media, como por ejemplo Intxur en Aldaba, y se protegen rodeándose de murallas. Además de conocer el hierro, eran ya agricultores y ganaderos.
Toda la Antigüedad, incluida la romanización y hasta al menos el año 1025, en que Guipúzcoa entra en la Historia, es un período oscuro del que se sabe bien poco.
Tolosa siempre ha tenido una gran importancia estratégica. Era el cruce de caminos entre Castilla, Navarra y Francia. Cuando en 1200, el territorio guipuzcoano fue incorporado a Castilla, el rey Alfonso X el Sabio nombró Villa a Tolosa, y más adelante, en 1256, otorgó el fuero a Tolosa. En este fuero se concedían a los habitantes de Tolosa unos privilegios con los que no contaban los habitantes de las aldeas cercanas, ni los de otras provincias. Igualmente dispuso la fortificación de Tolosa, Ordizia y Segura, puntos fronterizos con Navarra. La ciudad original se levanta en una isla separada por un brazo del Oria que pasaba por la actual calle de la Rondilla (anteriormente de Pablo Gorosábel) y está totalmente amurallada, con seis puertas dotadas de torreones de defensa (puertas de Castilla, Arramele, Navarra, casa de las Damas, Matadero y Nuestra Señora del Socorro).
En 1282 sufre un incendio que la destruye. Sancho IV de Castilla la concede nuevos privilegios para fomentar su reconstrucción y la llegada de nuevos habitantes; entre ellos libra a quienes fueran a establecerse allí de todo tributo a la Corona (Vitoria, 20 de abril de 1290), privilegios confirmados con posterioridad por Fernando IV de Castilla y Alfonso XI de Castilla.
Sin embargo, el mantenimiento de estos privilegios fue problemático en ocasiones, como cuando en 1463 el recaudador Jacob Gaón exigió el pago del impuesto llamado pedido a los tolosanos. Estos le contestaron que estaban exentos de pagarlo, por las disposiciones aprobadas por el rey. Gaón les amenazó, y varios de ellos lo mataron, decapitaron y expusieron su cabeza en lo alto de una picota, como castigo por haber puesto a Tolosa en lo alto de su lista de recaudaciones. El rey Enrique IV de Castilla se dirigió a Tolosa a vengar su muerte, pero los autores huyeron de la villa. El rey mandó derribar la casa en la que se había cometido el crimen. No llegó a ejecutar a los autores, ya que antes de atraparlos le llegó una petición de las Juntas de Guipúzcoa que le rogaba perdón para los tolosanos, y le exponía los argumentos de estos, y Enrique IV reconoció que estaban exentos del pago.
La inseguridad reinante desde el hace que durante dos siglos varias villas y aldeas se unan y separen al concejo de Tolosa, entre ellas Abalcisqueta, Aduna, Albístur, Alegría de Oriai, Alquiza, Alzo, Amasa, Amézqueta, Andoáin, Anoeta, Asteasu, Baliarráin, Belaunza, Berástegui, Berrobi, Cizúrquil, Elduayen, Estella, Ezama, Gaztelu, Hernialde, Ibarra, Icazteguieta, Irura, Lascoáin, Leaburu, Lizarza, Orendáin, Oreja y Yurre. Tolosa se compromete a la defensa de las villas, que quedan bajo la jurisdicción del alcalde, y por lo general se adscriben a los privilegios y fueros de Tolosa. Durante el se producen varias desavenencias con estas ciudades, y un conflicto con San Sebastián por los casos de Andoáin, Aduna y Alquiza, que se zanja en 1479 con el paso de estas tres villas a la jurisdicción donostiarra.