Carlos Enrique Rangel Guevara (Caracas, 17 de septiembre de 1929-Caracas, 14 de enero de 1988) fue un periodista, académico y diplomático venezolano. Fue una figura de la televisión y uno de los principales difusores del liberalismo en Venezuela.
Introducción Carlos Rangel se destacó principalmente por su aguda crítica a la cultura política latinoamericana tradicional, al populismo y al anti-americanismo. Las obras de Rangel suscitaron un intenso debate en múltiples espacios del espectro ideológico y se convirtió en una figura fundacional del pensamiento liberal en la región. Sus escritos, discursos y programas de televisión contribuyeron a conformar la base intelectual del liberalismo latinoamericano de finales del , y han suscitado reconocimientos en toda la región y más allá, desde Baltimore hasta Seúl, París y Milán.
Su influencia ha sido significativa desde la publicación en 1976 de su libro Del buen salvaje al buen revolucionario (publicado en inglés como The Latin Americans: Their Love-Hate Relationship with the United States), con un prólogo de Jean-François Revel, quien también escribió los prólogos de las primeras ediciones de los otros dos libros de Rangel, El tercermundismo, y Marx y los socialismos reales y otros ensayos. Su primer libro ha pasado a ser una de las obras no literarias de mayor distribución en español, con al menos diecisiete ediciones distintas en varios países hispanoparlantes. Sus obras han sido traducidas al francés, italiano, inglés, portugués y alemán. Ediciones recientes de Del buen salvaje incluyen una edición chilena actualizada (2024), una traducción al portugués en Brasil (2019) y una edición italiana (2024). La edición brasileña de 2019 incluye una nueva introducción biográfica escrita por su hijo, Carlos J. Rangel, que ha sido incorporada a ediciones posteriores. thumb|Colección Biblioteca Carlos Rangel - CEDICE Libertad (2022) En 2022, el laboratorio de investigación académica venezolano CEDICE Libertad publicó ediciones digitales de las tres obras principales de Rangel. En la reunión anual de la Sociedad Mont Pelerin, celebrada en la Ciudad de México en marzo de 2025, se presentó una mesa redonda dedicada al legado intelectual de Rangel, moderada por el intelectual y empresario Marcel Granier.
Biografía
Primeros años y educación Carlos Rangel nació en Caracas, Venezuela, hijo de José Antonio Rangel Báez, empresario relacionado con el Banco Caracas y Telares de Palo Grande, y Magdalena (Malala) Guevara Hermoso. Pasó sus primeros años en el vecindario de la Alta Florida de Caracas, en esa época semirrural, y en donde paseaba a caballo por campos abiertos y bosques, lo que años más tarde se convertiría en el sector comercial de Sabana Grande, y en el piedemonte de la montaña Cerro El Ávila. Estas primeras experiencias alimentaron la conexión que tuvo de por vida con los paisajes de Caracas y Venezuela.
Rangel era nieto de Carlos Rangel Garbiras, influyente figura política y militar de la Venezuela de finales del y principios del . Era también descendiente directo (tataranieto) del coronel José Antonio Rangel, líder destacado de la Guerra de Independencia venezolana. Por parte de su madre, era nieto del general Lorenzo Guevara Ron, líder regional de la región de Río Chico, en la región de Barlovento, Venezuela, quien obtuvo su reputación militar durante la Revolución Liberal Restauradora y fue nombrado gobernador del Estado de Bolívar por Cipriano Castro, rival político del otro abuelo de Rangel, Carlos Rangel Garbiras.
El medio-hermano mayor de su madre fue el controvertido caudillo Tomás Funes, caudillo regional y gobernador del territorio del Amazonas, quien fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento en 1921 por orden de Juan Vicente Gómez como parte de su campaña de pacificación y unificación de Venezuela.
Rangel recibió su educación temprana en Caracas antes de realizar estudios superiores en el extranjero. Obtuvo una licenciatura en la universidad Bard College en 1951, un Certificat d’Études Supérieures de la Universidad de París (La Sorbona ) en París en 1953, y una maestría en la Universidad de Nueva York en 1958.
Sus años formativos coincidieron con las tensiones geopolíticas de la Guerra Fría. Mientras estudiaba en París, estuvo relacionado brevemente con un grupo de exiliados comunistas venezolanos que envió una delegación a la Conferencia de los Pueblos para la Paz en Viena en 1952, evento patrocinado por el Consejo Mundial de la Paz, una organización alineada con la Unión Soviética.
Tras completar sus estudios en Francia en 1953 volvió a Caracas, en donde la dictadura de Marcos Pérez Jiménez se había consolidado en el poder. Durante este período en su país Rangel emprendió actividades de negocios en el sector privado junto con su hermano mayor, José Antonio Rangel: proyectos de construcción civil, copropietario de una concesionaria de motocicletas, y una participación mayoritaria en la incipiente revista venezolana Momento.
Junto con su primera esposa, Barbara Barling, Rangel participó discretamente en actividades de la oposición a la dictadura. Su hogar fue refugio ocasional clandestino de disidentes, y la pareja prestó su apoyo a la red de resistencia vinculada a la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas, en donde Barling continuaba sus estudios artísticos. Para finales de 1955, preocupado por los riesgos que acechaban a su joven familia, que para entonces incluía tres niños menores de tres años, Rangel decidió partir a un exilio autoimpuesto en la Ciudad de Nueva York. Durante su estadía en esa ciudad de 1955 a 1958 obtuvo una maestría en literatura española y latinoamericana en la Universidad de Nueva York, en donde además se desempeñó como instructor. Su fluido manejo de los idiomas español, inglés y francés le permitió también titularse allí como traductor certificado.
La invasión soviética durante la Revolución húngara de 1956 fue un momento decisivo en la formación de la perspectiva política de Rangel, fortaleciendo su postura antiautoritaria y llevándole a percibir a las promesas del comunismo como esencialmente falaces. Sin embargo, en su primer libro también expresó preocupación por los excesos del anticomunismo en las instituciones democráticas estadounidenses, particularmente la influencia del macartismo y, en términos más amplios, al Temor rojo.
En 1960, tras una breve designación diplomática en Bruselas, Rangel regresó a Venezuela, donde procedió a consolidar su carrera pública como periodista, escritor y defensor de la democracia liberal.
Carrera profesional Actividad diplomática y política Aunque la participación de Carlos Rangel en cargos públicos fue limitada, esa experiencia jugó un papel clave en la conformación de su visión del mundo. A finales de 1958, tras el derrocamiento del dictador venezolano General Marcos Pérez Jiménez por una , revuelta popular el 23 de enero, Rangel se incorporó al servicio diplomático por instancia de uno de sus colegas en el exilio, Carlos Ramírez MacGregor. Periodista y copropietario del periódico Panorama, con una trayectoria política propia, Ramírez MacGregor fue designado Embajador en Bélgica por el gobierno de transición. Invitó a Rangel a unírsele en la embajada venezolana en Bruselas como primer secretario y agregado cultural.
Su cargo diplomático terminó con la elección de Rómulo Betancourt, el primer presidente democráticamente electo del período democrático moderno de Venezuela. Ramírez MacGregor trabajó previamente bajo el presidente Isaías Medina Angarita a principios de la década de 1940 y fue encarcelado brevemente después del golpe de Estado de 1945 liderizado por Betancourt y Pérez Jiménez que sustituyó a Medina por una junta cívico-militar. En 1960 Ramírez MacGregor fue retirado del cargo de embajador en Bélgica y continuó su carrera política, principalmente en oposición a Betancourt. thumb|Carlos Rangel junto a su esposa Barbara Barling en visita oficial a la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, como presidente del Concejo Municipal de CaracasTras muchos años de participación en círculos políticos, intelectuales y disidentes en París, Caracas y Nueva York, Carlos Rangel se involucró activamente en la transición democrática de Venezuela. Habiéndose distanciado de la ideología comunista, se alineó con el movimiento social demócrata del país, que en Venezuela tuvo su mejor representación en el partido Acción Democrática liderizado por Rómulo Betancourt, aunque nunca fue miembro del partido. En 1963, Rangel se lanzó como candidato para un escaño en el Concejo Municipal de Caracas, el cual ganó y ocupó de 1964 a 1968. Durante su período de ejercicio como concejal, fue nombrado presidente del Concejo, cargo que en ese momento era efectivamente equivalente al de alcalde de la ciudad de Caracas. Su hijo, Carlos J. Rangel, describe este periodo: "En su papel de concejal, vio de cerca el trabajo cotidiano del político y los efectos negativos del populismo en la gestión gubernamental. Caminó por vecindarios, distribuyó alimentos, inauguró obras públicas, debatió presupuestos y redactó decretos. Fue nombrado presidente del Concejo Municipal de Caracas y, en consecuencia, recibía a necesitados de todo tipo que le suplicaban asistencia. Años más tarde, en una conversación acompañado por su segunda esposa, Sofía Ímber, Rangel me comentó que para él lo peor de la vida política pública era tener que recibir a personas que venían a verle para pedir, pedir y pedir. Me dijo que esto se debía en parte a la frustración de no poder atender necesidades justificadas de los ciudadanos, en parte a la frustración de tener que escuchar a élites privilegiadas que se sentían con derecho a una parte del tesoro nacional, y en parte a su frustración por el desarrollo del clientelismo político que acostumbraba a todos a someterse al paternalismo del estado: "Es deprimente ver filas de gente en las puertas de la casa de un ministro, esperándolo desde temprano en la madrugada para entregar su petición en un pedazo de papel al salir de su casa en la mañana. De 1971 a 1972 Carlos Rangel y su segunda esposa, Sofía Ímber, ocuparon cargos diplomáticos honorarios en la Embajada de Venezuela en Londres. Rangel fue Consejero de Asuntos Culturales, mientras que Ímber fue Agregada Cultural del Centro Simón Bolívar, encargada de identificar y adquirir obras de arte para lo que más tarde se convertiría en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas.
Compromiso público y participación cultural Como figura pública reconocida y respetada en Venezuela, los presidentes del ejecutivo nacional a menudo invitaban a Carlos Rangel a que participara en cargos ejecutivos en distintos gobiernos. Él rechazó consistentemente estas ofertas prefiriendo mantener su independencia, aunque ocasionalmente aceptó ejercer funciones ceremoniales representando al país en delegaciones internacionales. En 1976, fue el jefe de la delegación de Venezuela enviada a República Dominicana para la inauguración del mandato del presidente Joaquín Balaguer.
También contribuyó con las instituciones culturales del país, participando como miembro de la junta directiva de la Fundación Teatro Teresa Carreño, el principal centro de las artes escénicas de Venezuela, y de la junta directiva del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber, uno de los principales museos de arte moderno de América Latina en aquel momento.