Septiembre Negro (en árabe, أيلول الأسود aylūl al-aswad), también denominada como guerra civil jordana, fue una guerra de baja intensidad que tuvo lugar en Jordania en septiembre de 1970 entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el régimen de Hussein de Jordania.

El conflicto armado entre el ejército jordano y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) comenzó en septiembre de 1970. La lucha no terminó hasta julio de 1971, cuando la OLP fue expulsada definitivamente de Jordania y reubicada en Líbano.Fahrer. (2020). Black September. In Conflict in the Holy Land : From Ancient Times to the Arab-Israeli Conflicts (pp. 62–63).

Las relaciones entre Jordania y la OLP se habían deteriorado constantemente a finales de la década de 1960 por dos razones principales. En primer lugar, los ataques de la OLP contra Israel lanzados desde territorio jordano provocaban con frecuencia represalias israelíes desproporcionadas contra Jordania. En segundo lugar, la OLP pretendía crear un Estado dentro de otro Estado en el norte de Jordania. Las tensiones aumentaron a principios de septiembre, cuando el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) obligó a tres aviones occidentales a aterrizar en una base aérea abandonada del norte de Jordania. Los pasajeros sobrevivieron, pero los aviones explotaron. Los aviones fueron destruidos deliberadamente el 12 de septiembre de 1970, en un acto teatral escenificado para los medios de comunicación. Los secuestros y sus consecuencias parecían demostrar que el rey Hussein no tenía el control de su propio país.

Hussein ordenó a su ejército que lanzara una ofensiva contra las organizaciones guerrilleras de la OLP. La operación comenzó el 17 de septiembre de 1970. El conflicto que siguió enfrentó a 70.000 soldados jordanos con armamento pesado contra la OLP, que contaba con unos 12.000 soldados regulares y 30.000 milicianos armados con armas ligeras. La ofensiva debía durar unos días, pero se convirtió rápidamente en una guerra de desgaste debido a la fuerte resistencia palestina y a los errores tácticos jordanos. Los combates se concentraron en el norte de Jordania, especialmente en los alrededores de Amán e Irbid.

El 19 de septiembre de 1970, Siria envió tanques y tropas para ayudar a la OLP, pero al final fueron rechazados por la aviación jordana. Los combates entre Jordania y la OLP no terminaron hasta julio de 1971, cuando la OLP se retiró al Líbano. Aproximadamente 600 jordanos murieron en los combates y más de 1.200 resultaron heridos. Las bajas palestinas se contaron por miles, pero se desconocen las cifras exactas.

Septiembre Negro produjo numerosas consecuencias. En Siria, el ministro de Defensa Hafez al-Assad aprovechó los acontecimientos de Septiembre Negro para hacerse con el poder en un golpe de Estado incruento el 13 de noviembre de 1970. Las fuerzas de la OLP se trasladaron a Líbano, donde sirvieron como catalizadores de la guerra civil libanesa (1975-1990) y de la invasión israelí de Líbano en 1982. Septiembre Negro también dio lugar a un grupo terrorista del mismo nombre, cuyos ataques incluyeron la masacre de atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972.

Antecedentes Los refugiados palestinos en Jordania

Tras finalizar el Mandato Británico de Palestina y con la expulsión o el exilio de más de palestinos durante la guerra de 1948, los palestinos pasaron a vivir en campos de refugiados en países limítrofes de Israel como Líbano, Siria y Jordania, para nunca poder regresar a su tierra. De todos aquellos estados, solo el Reino de Jordania les dio ciudadanía, aunque en otros lugares como la Franja de Gaza, ocupada por Egipto, estuvieron bajo una administración militar. Los palestinos en Cisjordania, por ejemplo, no hacían discriminación entre ellos y los árabes jordanos. Pero entre los palestinos había una fuerte desconfianza hacia el reino jordano y radicales como el Jeque Haŷ Amín al-Husseini catalogaban a los dirigentes jordanos de traidores que querían hacer la paz con Israel. En 1951 el Rey Abd Allah ibn Husayn, el primer monarca de Jordania, fue asesinado en Jerusalén por un palestino en un atentado en el que la investigación jordana señaló a dos dirigentes palestinos como cerebros del complot: el doctor Abd Allah Husayni y el coronel Abd Allah Tell, antiguo gobernador militar de Jerusalén. Le sucedieron primero su hijo Talal y luego su nieto Hussein.

En junio de 1967, la Guerra de los Seis Días tuvo como resultado la ocupación israelí de la Franja de Gaza y la Península del Sinaí, de Egipto, Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este), de Jordania y los Altos del Golán, de Siria. En diciembre de 1967, 245.000 palestinos habían huido de Cisjordania y la Franja de Gaza hacia Jordania, 11.000 habían huido de la Franja de Gaza hacia Egipto y 116.000 palestinos y sirios habían huido de los Altos del Golán hacia Siria.

Durante el inicio del periodo comprendido entre 1967 y 1968, los refugiados aún se encontraban resguardados por la agencia UNRWA. Sin embargo, con el paso del tiempo, una cantidad considerable de estos individuos empezó a ser influenciada por los fedayines. Por su parte, la UNRWA se encontraba en una posición donde ofrecía escasas alternativas a estos refugiados, debido a que había abandonado en su mayor parte las obligaciones iniciales que había asumido. Estas obligaciones, relacionadas con la repatriación y el reasentamiento de los refugiados, habían sido previamente delineadas en las resoluciones emitidas por la Organización de las Naciones Unidas. Debe enfatizarse que, bajo todas las circunstancias, el reasentamiento representaba una solución poco adecuada al dilema de los refugiados. Esto se debía a que la mayoría mantenía la esperanza de ser repatriados de manera incondicional, conforme a lo prometido en la resolución 194 de la Organización de las Naciones Unidas

Después del conflicto bélico de 1967, los cambios en la política de la UNRWA fueron mínimos, al igual que las modificaciones en las actitudes de los países receptores de refugiados. Consecuentemente, las condiciones socioeconómicas adversas no experimentaron mejoras significativas. Según las estadísticas disponibles, tras 1967 la agencia destinaba tan solo 13 dólares anuales por cada refugiado, lo que en términos prácticos significaba una dieta carente de carne, frutas y verduras. La subsistencia se basaba en una ingesta diaria de 1500 calorías, proporcionadas principalmente por alimentos como harina, azúcar, arroz, legumbres y aceite. Por otro lado, el gasto de las Naciones Unidas en salud era inferior a cuatro dólares por persona al año, y menos de 12 dólares se asignaban para educación. Estos montos se redujeron aún más después de 1967 debido a la disminución de las donaciones.

Entretanto, la OLP veía los campos de refugiados como zonas clave para reclutar nuevos miembros para su causa de liberación. Los aspirantes participaban en un programa que combinaba formación militar básica con educación en el nacionalismo. Aquellos que completaban con éxito este entrenamiento inicial eran recompensados con roles influyentes dentro de sus comunidades. En varios de estos campos, lograron establecer sistemas propios de asistencia, educación y salud que superaban a los proporcionados tanto por la UNRWA como por los países anfitriones.

El foco operativo del movimiento se trasladó de entornos urbanos y de clase media a los campos de refugiados, especialmente en Líbano y Jordania. Geográficamente, esto significaba mover su base de operaciones más cerca de la comunidad de refugiados y, por ende, de las fronteras con Israel. En este punto, el movimiento fedayín se encontraba listo para iniciar una guerra de guerrillas contra Israel y empezar a competir por la prominencia en la gestión de los campos, donde comenzaron a ofrecer servicios sociales y económicos.

La resistencia palestina en Jordania

Después del conflicto de 1967, el enfoque principal de la resistencia palestina (al-Muqawama) se orientó hacia la lucha por liberar Cisjordania y la Franja de Gaza, entonces bajo ocupación. Su estrategia inicial consistía en una guerra de guerrillas con amplio apoyo popular en estos territorios ocupados. Para este propósito, Arafat mismo se trasladó al terreno, buscando establecer una base rural sólida para una insurgencia fundamentada en las tácticas y la filosofía maoístas. A pesar de ser perseguido por los israelíes, quienes no lograron capturarlo, tampoco consiguió Arafat cumplir con su meta. Tras varios meses, quedó claro que el modelo maoísta no era adecuado para una población que no estaba preparada para ser el pilar activo de tal conflicto.

La idea anterior de utilizar Jordania como un equivalente al "Vietnam del Norte de Israel", es decir, usarla como base para lanzar ataques guerrilleros, ganó nuevamente fuerza. Esta operación empezó en 1967, con 100 ataques a instalaciones y bases militares, aumentando a más de 2000 en 1970. Al-Fatah emprendió una serie de ataques sistemáticos contra objetivos e instalaciones militares desde el Jordán. Las represalias de Israel no tardaron, aunque no siempre fueron exitosas. Un ejemplo notable fue en marzo de 1968, cerca del asentamiento palestino de Karameh, en el Valle del Jordán -uno de los raros éxitos de la UNRWA en el reasentamiento de refugiados-, donde combatientes palestinos y soldados jordanos repelieron a un significativo contingente israelí.

Karameh Al-Karameh (árabe: الكرامة), o simplemente Karameh, es una ciudad del centro-oeste de Jordania, cerca del puente Allenby que cruza el río Jordán. Karameh se encuentra en la orilla oriental del río, en la frontera entre Jordania, Israel y la zona C de Cisjordania (Palestina), ocupada por Israel. Aquí se encuentra uno de los varios pasos fronterizos jordano-palestinos, conocido en Jordania como el Puente del Rey Hussein. La ciudad fue escenario de un enfrentamiento militar de 15 horas entre las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y las fuerzas combinadas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y las Fuerzas Armadas de Jordania (JAF) en la ciudad jordana de Karameh el 21 de marzo de 1968, durante la Guerra de Desgaste.Pierpaoli. (2019). Karameh, Battle of (March 21, 1968). In Middle East Conflicts from Ancient Egypt to the 21st Century : An Encyclopedia and Document Collection: G-N (pp. 690–691).

En marzo de 1968, después de que un autobús israelí pisase una mina en el Néguev con resultado de dos muertos, una fuerza especial de las Fuerzas de Defensa de Israel lanzó un ataque de represalia e invadió Jordania, lo que desencadenó la batalla de Karameh entre el ejército israelí de un lado, y las milicias palestinas y el ejército jordano del otro. Aunque, militarmente hablando, Israel ganó la batalla asegurando sus objetivos, Karameh representó la mayor victoria de las guerrillas hasta ese momento. La guerrilla palestina tuvo una participación limitada, pero varios factores convirtieron esta batalla en un mito político y en el símbolo de la dignidad de la resistencia palestina. En primer lugar, el simbolismo del lugar, pues "Karameh" significa "dignidad" en árabe. En segundo lugar porque, por primera vez, una fuerza palestina logró hacer frente de una manera organizada al ejército israelí, deteniendo a una fuerza abrumadoramente superior y causándole 28 muertos por 61 de los jordanos y 120 palestinos. Además, los israelíes dejaron atrás un tanque, un semioruga y varios camiones, cuyas fotografías ayudaron a reforzar la imagen de la resistencia palestina. Los propios israelíes admitieron que Karameh había sido una "victoria moral" para los palestinos.