Adolfo López Mateos (Atizapán de Zaragoza, Estado de México,[http://www.scielo.org.mx/article_plus.php?pid=S0185-26202016000100132&tlng=es&lng=pt Investigación genealógica sobre Adolfo López Mateos (Consultado lunes, 27 de junio del 2022.)Artículo "El guatemalteco que gobernó México", de Soledad Loaeza (Consultado lunes, 27 de junio del 2022) 26 de mayo de 1909-Ciudad de México, 22 de septiembre de 1969) fue un abogado y político mexicano que se desempeñó como presidente de México del 1 de diciembre de 1958 al 30 de noviembre de 1964.
Aunque poco se sabe con certeza de sus orígenes, fue hijo de Elena Mateos y nació entre 1908 y 1910. La versión oficial que él mismo difundió y que actualmente es la más desacreditada, indica que nació en Atizapán de Zaragoza el 26 de mayo de 1910 y que su padre fue Mariano Gerardo López, quien oficialmente murió en 1915, pero los registros indican que habría muerto en 1904.
Fue bibliotecario, orador, amante del boxeo y practicante asiduo de la caminata en su juventud. Durante la campaña presidencial de José Vasconcelos, el futuro presidente López Mateos puso a las órdenes del candidato sus cualidades oratorias. Tras la represión a partidarios vasconcelistas, hizo un viaje a Guatemala para ponerse a salvo. A su regreso, comenzó a incursionar en la política. Se recibió de abogado en 1934 por la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue profesor y director, entre 1944 y 1946, del lugar donde efectuó su secundaria y el bachillerato, el Instituto Científico y Literario Autónomo (ICLA), hoy Universidad Autónoma del Estado de México, y posteriormente senador por el Estado de México de 1946 a 1952. Asimismo, se le encomendaron diversas labores referidas a la educación y a la diplomacia en la década de 1940. Ocupó el puesto de secretario del Trabajo en el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines, ejerciéndose como tal de 1952 a 1957, fecha en la que se le designa candidato presidencial por el Partido Revolucionario Institucional. Triunfó en las elecciones sobre el candidato panista Luis H. Álvarez. López Mateos, al ser elegido gobernante de México en 1958, se convirtió en el segundo presidente nacido en el , el segundo en llegar a la presidencia a los 49 años de edad y el primero en ser electo por sufragio universal masculino y femenino.
Durante su administración se crearon el ISSSTE y el Museo Nacional de Antropología. También se nacionalizó la industria eléctrica. Su gobierno se caracterizó por una política de equilibrio entre las fuerzas conservadoras y las progresistas. Durante su gobierno, el dirigente campesino Rubén Jaramillo fue asesinado por el ejército. A pesar de este y otros episodios de represión, López Mateos gozó de gran popularidad.
Una fulminante enfermedad cerebral multinfarto por aneurismas cerebrales múltiples lo llevó a la tumba en 1969, a la edad de 60 años, tras cinco años de haber dejado la presidencia y haber permanecido en coma durante dos años. Junto con Lázaro Cárdenas y Ruiz Cortines, suele ser clasificado como uno de los presidentes mexicanos más populares del .
Versiones contradictorias sobre su nacimiento Según la versión oficial, Adolfo López Mateos nació en el número 11 de la avenida Juárez en el pueblo de San Francisco Atizapán, hoy Ciudad López Mateos, municipio de Atizapán de Zaragoza en el Estado de México, aunque también se difundió el rumor de que había nacido en Patzicía, Guatemala,Guatemalteco que gobernó México, Soledad Loaeza. la tarde del miércoles 26 de mayo de 1909, mientras sus padres se encontraban de vacaciones por el lugar. Dichas especulaciones posteriormente le traerían problemas y se volverían un arma de doble filo que utilizarían sus enemigos en contra de su carrera al rebatir que no había nacido en México, en contra de lo estipulado por el artículo 82 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual señalaba que aquellas personas que aspiraran a la presidencia de México debían haber nacido en México.
El 10 de agosto de 1946 un excandidato a senador, llamado Adolfo Manero, entregó a la Oficialía Mayor de la Cámara de Senadores y a la Procuraduría General de la República los expedientes en los que demostraba que López Mateos nació en Guatemala. Manero entregó la copia de un acta de nacimiento guatemalteca que dice que Carlos Adolfo López Mateos nació en Patzicía, Departamento de Chimaltenango, Guatemala. También entregó varias declaraciones juradas de testigos que aseguraban que López Mateos no había nacido en el Estado de México, sino en Guatemala.
Siete días más tarde, el 17 de agosto de 1946, López Mateos contestó entregando otros documentos que supuestamente comprobaban que sí era mexicano. Entregó una fe de bautismo expedida en Zacatecas a nombre de su padre, la copia de su inscripción al Instituto Científico y Literario del Estado de México, su acta de matrimonio (donde aparece como originario del Distrito Federal) y su cédula de filiación como empleado de la Secretaría de Hacienda. Sin embargo, López Mateos no entregó el documento más importante que habría aclarado todo sobre su origen: un acta de nacimiento mexicana expedida a su nombre (como ya se ha dicho, esta acta hubiera revelado que era hijo natural y que había nacido en la Ciudad de México). Además, en sus documentos se encontraron datos que no concordaban. La fe de bautismo dice "Mariano Francisco", cuando en todos los demás papeles aparece como "Mariano Gerardo", y el acta de nacimiento señala que nació en 1908, además del documento de la Secretaría de Hacienda, que dice que fue en 1908.
Hay, por otra parte, una constancia de la Universidad Nacional Autónoma de México donde se establece que estuvo inscrito en la Escuela Nacional Preparatoria entre 1923 y 1926, pero no su título de bachillerato, ni el de abogado.
El 29 de agosto de 1946, la Primera Comisión Revisora de Credenciales de la XL Legislatura de la Cámara de Senadores resolvió que los documentos de Manero no eran concluyentes, así que López Mateos era mexicano por nacimiento, hijo de padres mexicanos por nacimiento. Esa decisión impulsó la carrera política de López Mateos, le abrió la puerta para que doce años más tarde fuera presidente. Sin embargo, en el dictamen, la Comisión agregó un apartado muy interesante, que dice:
Suponiendo sin conceder que López Mateos hubiese nacido fuera del territorio nacional, se aplicará el artículo 1 de la Ley de Extranjería y Naturalización del 28 de mayo de 1886, que dice que "será mexicano todo extranjero que tenga un hijo mexicano y no desee conservar su nacionalidad anterior."
Las investigaciones más recientes han sacado a la luz un acta de nacimiento original, en la que consta que nació en la Ciudad de México y que fue hijo natural de Elena Mateos. El Dr. Mariano Gerardo López murió el 12 de marzo de 1904, horas antes del nacimiento de Rafael Fernando, en cuya acta de nacimiento consta que era hijo suyo, aunque una carta de Gonzalo de Murga lo incluye entre sus hijos. Rafael Fernando murió en 1905. Tanto Esperanza como Adolfo fueron registrados como hijos naturales, aunque documentos no oficiales atribuyen su paternidad al español Gonzalo de Murga.
Juventud miniaturadeimagen|250px|Adolfo López Mateos, c. 1920. López Mateos fue el menor de los cinco hijos –Mariano José (1900), Elena de los Ángeles (1901), Rafael Fernando (1904) y Esperanza (1907) de Elena Mateos. Los primeros fueron hijos de su esposo, el Dr. Mariano Gerardo López Sánchez, con quien se había casado en 1899. El Dr. Mariano Gerardo López era cirujano dentista tlaltenanguense. Elena Mateos Vega trabajaba como profesora, era amante de la ópera y poetisa, autora incluso de un libro de poemas titulado Corazón de cristal. Elena Mateos descendía de una familia de liberales del entre los que destacan el abuelo del futuro presidente, el magistrado y luchador liberal José Perfecto Mateos Lozada; el periodista Francisco Zarco, el escritor Juan A. Mateos y el liberal Ignacio Ramírez "El Nigromante". Asimismo, la familia Mateos tiene parentesco con el cinefotógrafo y director de fotografía mexicano Gabriel Figueroa, quien fue primo hermano de Adolfo.
Elena Mateos, viuda de López, y sus hijos se enfrentaron a una difícil situación económica. Desprovista de medios monetarios para la manutención de su familia, Elena Mateos se desempeñó como directora de un orfanato situado cerca de la Tlaxpana. Con el sueldo que obtenía de su empleo y con el apoyo económico que le proporcionaba su primogénito, la joven Elena Mateos pudo sacar adelante a sus hijos. Sin embargo, el peculio que poseía no era suficiente para pagar los estudios de todos sus vástagos. Por ello, Adolfo cursó la primaria en el Colegio Francés, dirigido por los Hermanos Maristas, a merced de una beca que le fue proporcionada por la Fundación Rafael Dondé. En ese tiempo, aunque estaba desprovista de medios económicos, Elena Mateos y sus hijos asistían puntualmente a la ópera.
En el Colegio Francés, Adolfo fue aplicado y siempre llevó una buena conducta. Ahí tuvo por maestro a Luis Donateur. Esa institución fue el escenario de sus primeros sueños, de sus inquietudes deportivas. Jugando fútbol y practicando el boxeo con algunos de sus condiscípulos, López Mateos concluyó su educación primaria obteniendo buenas calificaciones. Amigo fiel y leal, amable y simpático; en el Colegio Francés hizo sus primeras amistades, muchas de las cuales lo acompañaron siempre durante su ascendente carrera política. Desde pequeño, López Mateos acostumbraba a hacer largas excursiones a pie en compañía de sus dos primeros amigos Quirino Díaz Reynoso y Luis Macedo, a los que se les conoció como “Los Tres Mosqueteros”, por ser inseparables. Viviendo con su familia en la colonia Santa María en la capital, se cuenta que en una de sus largas caminatas por el centro, cierto día se detuvo hojeando libros en un antiguo almacén y depósito. Alguien le ofreció trabajo y el joven Adolfo aceptó. La paga era de cinco pesos a la semana, mismos que le daba a su adorada madre Elena Mateos. En la librería “Selfa” de las calles de 5 de Mayo, empezaría su contacto y afición por los libros, la cual cultivó toda su vida.
Entre 1923 y 1925, López Mateos estudió de manera irregular en la Escuela Nacional Preparatoria. En 1926, viviendo en Toluca, continúa sus estudios de secundaria y bachillerato en el famoso Instituto Científico y Literario de Toluca, dirigido por el enérgico sobrino de José Vasconcelos, Eduardo Vasconcelos Pérez. Ahí, para costearse sus estudios, buscó que lo nombraran bibliotecario. Durante esta etapa no se distinguió como un alumno brillante. Muchas de las materias que presentó fueron salvadas mediante exámenes extraordinarios, o, como se estilaba decir entonces, a título de suficiencia. No es de extrañarse su distracción pues, el joven López Mateos, amaba demasiado la oratoria, el campismo y el amor. Pese a que durante esta época mostró poco interés por el estudio, con su energía e inteligencia se ganó el afecto de varios profesores, entre ellos el del licenciado Enrique González Aparicio (1890-1940), quien lo aceptó como pasante en su bufete y más tarde le consiguió un empleo en la Editora Popular, donde Adolfo reforzó su gusto por la lectura.
Aficiones deportivas: boxeo y caminata