La segunda guerra italiana, enmarcadas en el conjunto de las guerras italianas, tuvo lugar entre 1499 y 1501La complejidad de las guerras italianas, desarrolladas en distintos teatros con numerosos participantes y alianzas cambiantes, hace que la división entre los distintos conflictos que forman el conjunto sea confusa, pudiendo variar los ordinales en función de los autores. en la mitad norte de la península itálica, originada por las pretensiones de Luis XII de Francia al ducado de Milán y por las ambiciones de los Borgia sobre las ciudades de la Romaña.

Ascendido al trono de Francia en 1498, Luis XII firmó alianzas con la república de Venecia y con los Borgia Alejandro VI y su hijo César Borgia de los Estados Pontificios, e invadió el ducado de Milán derrocando a Ludovico Sforza. Este contraatacó en enero de 1500 al frente de un ejército de mercenarios suizos, pero en abril fue traicionado por estos y apresado junto con su hermano Ascanio Sforza. En virtud de los acuerdos firmados, Milán y Génova quedaron en poder de Francia, Venecia obtuvo Cremona y César Borgia avanzó por la Romaña tomando Imola, Forli, Rímini, Pésaro y Faenza.

Pendientes de la reacción de Maximiliano I de Habsburgo, protector de los Sforza, las tropas franco-veneciano-papales gastaron el verano de 1500 en el asedio infructuoso de Pisa, en apoyo de la república de Florencia que pretendía la conquista de esta ciudad. Una vez firmada la tregua con Maximiliano I, las fuerzas de la coalición se dirigirían hacia Sicilia Citerior con la intención de conquistarla.

Contexto

Casus belli: la pretensión de Luis XII sobre Milán y Sicilia Citerior Poco después de su ascenso al trono, Luis XII hizo valer los derechos que por su ascendencia genealógica le correspondían al ducado de Milán y al reino de Sicilia Citerior. Ambas pretensiones eran, cuando menos, bastante discutibles:

los derechos al ducado de Milán: Luis XII era hijo de Carlos I de Orleans; la madre de este, Valentina Visconti, había sido hija del primer duque de Milán Gian Galeazzo Visconti. El contrato matrimonial por el que Valentina se había casado con Luis de Valois en 1385 especificaba que en caso de faltar la sucesión masculina de los Visconti, el señorío de Milán pasaría a la descendencia masculina del matrimonioWilliam Russell, Charles Coote: The History of Modern Europe, págs. 474-475. (en esta fecha Milán no era todavía un ducado: lo sería diez años después). La bula imperial por la que Milán se había constituido en ducado había excluido expresamente a las mujeres de cualquier derecho a la sucesión.Jean Charles Leonard de Sismondi: A History of the Italian Republics, pág. 191. Cuando murió Filippo Maria Visconti en 1447, y tras el período de la República Ambrosiana, Carlos de Orleans había intentado ejercer su derecho a la sucesión del ducado, pero este le había sido arrebatado por Francisco I Sforza, casado con Bianca Maria Visconti, hija ilegítima de Filippo Maria Visconti.

los derechos al reino de Sicilia Citerior: el padre de Luis XII había muerto cuando este tenía tres años, y el rey Luis XI le había adoptado. Luis XI era hijo de Carlos VII y María de Anjou, hija de Luis II de Anjou, hijo a su vez de Luis I de Anjou, quien en 1380 había sido adoptado por la reina de Sicilia Citerior Juana I. A la muerte de ésta, la sucesión al trono napolitano se resolvió con un enfrentamiento entre su sobrino Carlos III de Sicilia Citerior y su hijo adoptivo Luis I de Anjou, de la que salió vencedor el primero; así, Luis I de Anjou y su descendencia, de la que procedía Luis XII, se convirtieron en pretendientes al trono, aunque nunca llegaron a detentarlo efectivamente.

Antecedentes: la primera guerra italiana Ya en la guerra italiana de 1494-1498 Carlos VIII de Francia había alegado sus derechos sobre el ducado de Milán para invadir la península itálica. En aquella ocasión, casi con los mismos actores, pero en distintas alianzas, las fuerzas francesas habían cercado a Alejandro VI en Roma y llegado hasta Nápoles, pero la liga formada por Milán, Venecia, el Sacro Imperio Romano Germánico, España y los Estados Pontificios había conseguido rechazar a los franceses, obligándolos a retirarse de Italia. En ese campaña militar también participó Luis de Orléans, primo de Carlos VIII, que a su temprana muerte se convertiría en el nuevo rey Luis XII.

Alianzas de preguerra

Francia, Venecia y los Borgia se alían contra Milán A fin de allanar el camino para su campaña militar, Luis XII comenzó a buscar alianzas entre los estados vecinos. La superioridad militar de Francia sobre todos los demás estados de Italia sería determinante para la consecución de las mismas.

El enfrentamiento habido en la anterior guerra entre Francia y la Santa Sede se vio superado por los intereses comunes. El hijo del papa Alejandro VI, César Borgia, fue nombrado duque de Valentinois por Luis XII en compensación por la bula papal que permitió el divorcio de este de Juana de Valois y su boda con Ana de Bretaña. Los Borgia planeaban apoderarse de las ciudades de la Romaña, por lo que se aliaron militarmente con Francia.

Venecia, con el dogo Agostino Barbarigo en el gobierno, resentida con Ludovico Sforza por el abandono de que les había hecho objeto en la primera guerra italiana y en la defensa de Pisa, acordó prestar su ayuda militar atacando Milán desde el este, en tanto Francia lo hacía desde el oeste; los términos del acuerdo especificaban que en compensación por su ayuda Venecia recibiría los territorios de Cremona y Gera d'Adda.

Los ducados de Saboya y Montferrato, pequeños estados en la órbita de Francia, permitirían el paso y el establecimiento del ejército francés en sus territorios.

Luis XII había renovado los tratados que sus antecesores mantenían con Suiza para levar mercenarios para su ejército.1911 Encyclopædia Britannica. Sin embargo los mercenarios suizos estaban habituados a alquilar sus servicios militares a quien quisiera contratarles,Wilhelm Oechsli: History of Switzerland, 1499-1914, págs. 127-129. y en el desarrollo posterior de la guerra combatirían también a sueldo de Milán, de los Borgia o de quien les pagase.

Igualmente firmó tratados de paz con Fernando II de Aragón y con su yerno Felipe I de Castilla.Jerónimo Zurita: Historia del rey Don Fernando el Católico. De las empresas, y ligas de Italia, libro III, cap. XXV y XXVI.

Ludovico Sforza no encuentra apoyos A su vez, el duque de Milán Ludovico Sforza intentó sin éxito pactar alianzas con terceros que acudiesen en su ayuda. Maximiliano de Austria, casado con la sobrina de Ludovico, estaba embarcado en su propia guerra contra los suizos, por lo que no estaba en condiciones de asistirle militarmente; Federico de Sicilia Citerior se mostró dispuesto pero incapaz, dado el lamentable estado en que habían quedado sus tropas tras la primera guerra italiana; el duque de Ferrara Hércules I de Este, suegro de Sforza, denegó su ayuda aduciendo el peligro de enfrentarse a Venecia y a los Estados Pontificios, estando su ducado geográficamente enclavado entre ambos.Francesco Guicciardini: Delle Istorie d'Italia (italiano) o The history of Italy (inglés). Los números de página se indican para la versión inglesa. Libro IV, págs. 300-312. Solo los turcos del sultán Bajazet, siempre dispuestos a colaborar con cualquier enemigo de Venecia, aceptaron ayudarle atacando por Dalmacia, distrayendo así al ejército veneciano.

Florencia se mantiene neutral La república de Florencia, amenazada por las intrigas de los Médici que intentaban retomar el gobierno, y embarcada en su guerra particular contra Pisa, que era socorrida por Siena, Lucca y Génova, fue requerida tanto por Francia como por Milán. Los florentinos decidieron mantenerse neutrales en previsión de que su hipotética ayuda a uno de los dos bandos pudiera atraer contra ellos los ataques del otro; en un ejercicio de equilibrio diplomático prometieron a Ludovico Sforza enviar en su ayuda a Paolo Vitelli con su ejército cuando hubieran tomado Pisa, pero en un tratado firmado poco después con Francia se comprometían a no secundar a Sforza.Tratado de alianza entre Francia y Florencia de octubre de 1499, en Documenti di storia italiana, pág.32, recopilación de Giuseppe Molini.

Rompe la guerra contra Milán

El ejército francés ocupa el Milanesado En agosto de 1499 partió desde Lyon el ejército francés, 2600 lanceros, 8000 soldados franceses y 5000 mercenarios suizosGuicciardini, libro IV, págs. 312-332.Edward Smedley: The history of France, págs.471-472, habla de 25.000 hombres. bajo el mando de los franceses Louis De Ligny y Bérault Stuart d'Aubigny y el milanés Gian Giacomo Trivulzio; en un rápido avance cruzaron los Alpes, se adentraron en el ducado de Milán y tomaron por la fuerza los fuertes de Arazzo y Annone; Valenza fue entregada por su gobernador. Ante el rápido avance de los franceses, el jefe del ejército milanés Galeazzo Sanseverino, que había salido a su encuentro con 1.600 lanceros, 1.500 hombres de caballería y 10 000 soldados italianos, se retiró a Alessandria della Paglia, donde fue sitiado. Sanseverino abandonó la ciudad dejando tras de sí a sus tropas, y volvió hacia Milán. Alessandria fue saqueada y semidestruida,Bon-Joseph Dacier: The chronicles of Enguerrand de Monstrelet. y los franceses siguieron avanzando: rindieron Tortona y cruzando el río Po tomaron Mortara y Pavía.

Entretanto los venecianos, llegando desde el este, habían tomado Caravaggio, cruzado el río Adda y llegado hasta Lodi, gracias a la traición de Francesco Sanseverino, quien estando al mando de las fuerzas milanesas en la frontera oriental del ducado, llegó a un acuerdo con los franceses y abandonó a Sforza. Por su parte, el florentino Paolo Vitelli tomaba Cascina y asediaba Pisa, bajo la defensa de Gurlino di Ravenna. El 23 de agosto, a punto de tomar la ciudad, una epidemia de peste cayó sobre las tropas de Vitelli, que levantó el asedio contrariando las órdenes de Florencia. Fue decapitado.Guicciardini, libro IV, págs 332-348.En septiembre los turcos atacaban Zara, cruzaban el río Isonzo y llegaban hasta el Friul, arreciando en su propia guerra contra Venecia.Sismondi, pág. 240.

El 2 de septiembre Ludovico Sforza salió de Milán hacia Innsbruck, refugiándose con Maximiliano, dejando la defensa del castillo a Bernardino da CortePietro Verri: Storia di Milano, págs. 251-296. con suministros y municiones suficientes para resistir varios meses. Sin embargo, cuatro días después da Corte entregó el castillo y las tropas francesas ocuparon Milán. El resto de Lombardía sería rendido con facilidad; Génova se entregó a los franceses, Cremona se declaró por los venecianos. Trivulzio fue nombrado gobernador del ducado. Luis XII visitaría la ciudad entre el 2 de octubre y el 5 de noviembre.

Además de Milán, Luis XII tomó bajo su protección al marqués de Mantua y al duque de Ferrara; Giovanni II Bentivoglio, signore de Bolonia, también se acogió a él. Florencia firmó un tratado de alianza con Francia.Guicciardini, libro IV, págs. 348-353.

Contraataque de los Sforza, su derrota y prisión Las imposiciones fiscales a las que Trivulzio sometía a la población y la crueldad con la que castigaba su incumplimientoGuicciardini, págs. 361-362. le hicieron aborrecido de los milaneses, que reclamaron el regreso de Ludovico.

En enero, al frente de un ejército de 500 borgoñones y 800 suizosGuicciardini, págs. 362Smedley habla de 30.000 soldados. en su mayoría mercenarios, Sforza penetró en Lombardía desde el Tirol, y fue reconquistando Chiavenna, Bellinzona, Bellagio, Nesso, Como y finalmente Milán,Giuseppe Rovelli: Storia di Como, vol. III, pág. 381. mientras las fuerzas francesas quedaban en el castillo. Sforza pagó un ducado por cada cabeza francesa. Reforzando su ejército con nuevos efectivos a medida que avanzaba, Ludovico salió hacia Pavía, dejando la defensa de Milán a su hermano Ascanio.