El cine iraní o cine persa es la actividad cinematográfica producida en Irán.
La industria cinematográfica en Irán se inició desde la década de 1900, cuando el sah de Irán, Mozaffareddín Shah Qayar, en un viaje por Europa, conoció el cinematógrafo en la Exposición Universal de París y encargó a su fotógrafo, Mirza Ebrahim Jan Akkás Bashí, que adquiriese la maquinaria necesaria para llevar el cine hasta Irán.
La producción cinematográfica específica de Irán se desarrolla a lo largo del . El surgimiento del cine motafavet o cine diferente en las décadas de 1960 y 1970 marca un giro en la industria filmográfica de Irán, tanto como la Revolución iraní de 1979. La nueva censura que pesó sobre los directores de cine con la llegada del régimen islámico revolucionario van a influir al cine iraní a todo lo largo de la década de 1980. A partir de los años 1990, el cine iraní adquirirá un creciente reconocimiento en el ámbito internacional: las películas de Irán han obtenido frecuentemente reconocimientos en los festivales internacionales y los festivales dedicados al cine iraní se celebran regularmente en el mundo.
Historia Los inicios del cine iraní Antes de la llegada del cine, las diversiones en Irán eran un lujo reservado al sector acomodado de la población.Morteza Ravandi, Tarikh Ejtemaie Iran (Histoire sociale de l'Iran), Vol. 3, citado por Hamid Sho'aie, Sedaye Pa, Gilan Press,Téhéran, 1973, p. 7.
El 8 de junio de 1900, con ocasión de un viaje a Europa, el sah de Irán Mozaffar al-Din Sah Kayar asiste a una proyección de un cinematógrafo en Contrexéville, una comuna de Francia. El soberano ordenó a su fotógrafo, Mirza Ebrahim Khan Akkas Bashi, que comprara una cámara Gaumont.
La película filmada en Ostende, con motivo de un festival floral, es sin duda la primera película filmada por un realizador iraní.« Cinema in Persia », Encyclopaedia Iranica, p. 567-569. Las primeras películas realizadas en Irán fueron encargadas por el soberano, tales como las películas sobre los animales del zoológico, las procesiones de Moharram, las fiestas de la corte filmadas y proyectadas por Akkās Bāshi.`Akkās-Bāshī, Ebrāhīm, por F. Gaffari
La primera sala de proyección cinematográfica fue inaugurada en noviembre de 1904 por Mirza Ebrāhim Sahhāf-Bāshi. Este, quien había viajado al extranjero, proyectó cortas comedias y montajes de imágenes de actualidad —obtenidos principalmente en Odesa y en Rostov del Don— durante un mes. Mehdi Rusi Khān, de origen inglés y ruso, era un antiguo fotógrafo de la corte de Mohammad Alí Shah Qayar. Él compró un proyector y quince películas a Pathé, una sociedad fundada en Vincennes, para organizar proyecciones en el harén real alrededor de 1907. Luego, abrió una sala con una capacidad para alrededor de 200 espectadores en el centro de Teherán. Organizó todas las tardes proyecciones de comedias francesas y de películas de actualidades. En enero de 1909, Rusi Khān dirigió alrededor de 80 metros de película fotográfica sobre las ceremonias del Muharram, las que fueron proyectadas en Rusia, pero nunca en Irán. Considerado como un apoyo del Shah y un amigo de la Brigada cosaco-persa, Rusi Khān presenció el saqueo de su sala en el curso de la Revolución constitucional de Irán en 1909. Mehdi Rusi Khān dejó su material a una persona que organizaba presentaciones itinerantes en provincias, antes de exiliarse.
Ardāshes Batmāngariān, también llamado Ardeshir Khān, trabajó en la sociedad Pathé en París durante varios años y llevó a Persia el cinematógrafo, el fonógrafo y la bicicleta. En 1913, abre una sala en Teherán, que presentaba algunas veces un acompañamiento de películas con piano o violín, así como renovaciones de temporada. A partir de 1920, el número de salas comienza a aumentar, tanto en Teherán como en provincia. En 1925, se abre el Grand Sinemā, con una capacidad para 500 espectadores, en el Grand Hotel de Teherán situado en la calle Lalezār.
thumb|left|Gholam Ali Sahrabi y Mohamad Zerabi en Abi o Rabi, de Ovanes Ohanian, 1930. El cine en Irán estaba, en principio, reservado a los hombres. En 1928, se abren salas reservadas para mujeres, pero no son rentables comercialmente y cierran rápidamente. El mismo año ven la luz las salas mixtas: hombres y mujeres entran en la sala por puertas separadas y se sientan a cada lado del recinto. Los empleados y la policía son encargados de velar por la presencia de « mujeres no castas y de hombres jóvenes corrompidos ».J. Omid, Tarikh-e Cinemā-ye Irān, 3 vol., Téhéran, 1984. p. 107 - 116.
thumb|Sadiqeh Saminejad y Abdol Hossein Sepanta en Dokhtar Lor, la primera película sonora iraní, realizada por Ardeshir Irani, 1933. Las primeras películas iraníes son las películas de Khan Baba Mo'tazedi, quien había trabajado como camarógrafo para Gaumont en Francia. Él filmó las escenas a la Majles-e Mo'assessān (« Asamblea constitucional ») en 1925 y la coronación de Reza Shah en 1926. En sus películas mudas, Mo'tazedi introdujo el uso de títulos en persa. En esta época, las películas mudas iban acompañadas por "comentarios hablados" pronunciados en voz alta en la sala por un hombre o una mujer. Avanes Ohaniān llega a Irán en 1930 después de su aprendizaje en la industria del cine en Rusia. Funda una escuela de actores de películas (Parvareshgāh-e artist-e sinemā) dirigida a hombres y mujeres jóvenes. En 1931, dirige a sus estudiantes en lo que será el primer largometraje de ficción del cine iraní: Ābi o rābi, una comedia, remake de una serie danesa con los actores Harald Madsen y Carl Schenstrøm. Esta película, filmada con movimiento y efectos especiales, fue un éxito. La segunda película de Ohaniān, Haji Aqā, Aktor-e sinemā, rodada en 1934, es particularmente conocida por sus escenas del interior de Teherán en esa época.
Ebrahim Moradi fue otro pionero del cine iraní. Supuestamente trabajó para la organización soviética filmográfica llamada Mezhrabpom y filmó su primera película en 1930, Enteqam-e Baradar, que deja inacabada. Seguidamente, ingresa a la escuela de cine fundada por Ohanian y produce Bu’l Havas en 1934. Esta película que no tuvo el éxito comercial de Dokhtar-e Lor introdujo una convención que va a perdurar en el cine iraní: el contraste entre el campesino que trabaja arduamente y el hombre malsano de la ciudad.Encyclopaedia Iranica, p. 569.
En 1932, Abdolhossein Sepanta, conocido como el padre de las películas sonoras iraníes, produce la primera película hablada iraní, titulada Dokhtar-e Lor (La muchacha Lor). Sepanta escribió el guion y representó el papel principal. Esta película fue filmada en India por un realizador parsi, Ardeshir Irani, y con técnicos locales. Al elegir rodar esta película en India, Sepanta aprovechó la mejor infraestructura de la industria filmográfica india. A pedido del Ministerio de Educación iraní, Sepanta filma "Ferdousí", una ficción histórica basada en la vida del autor. Entre 1935 y 1937, produce varias películas como Shirin-o Farhād (una historia de amor clásica iraní) y Los ojos negros (la historia de la invasión de la India por Nadir Sah); y Majnoun y Leila. El gran éxito alcanzado por Dokhtar-e Lor en las pantallas iraníes provoca temor por la aparición de productos iraníes a los distribuidores de películas extranjeras (que eran proyectadas en cantidad para la época) y, por ello, estos se encargan de impedir que Sepanta trabaje en Irán. No será filmado ninguna otra película de ficción iraní antes de 1947. thumb|Afiche de la película Shirin o Farhad, filmada por Abdol Hossein Sepanta, 1935.
1947 - 1960: El éxito del cine popular Después del éxito de la película Dokhtar-e Farāri (versión doblada en persa de "Premier Rendez-Vous") en 1945,cf. § « Importation et doublage de films étrangers » Esmail Koushan dirigió la primera película iraní hablada producida en Irán, Tufān-e Zendegi, filmada en 1947 por ‘Ali Daryābigi, un director formado en Alemania. La película no fue un éxito, pero Kushan fundó la compañía Pars Films, que será uno de los principales estudios de Irán hasta 1979. Esmail Koushan, diplomado en Economía en Europa, se lanzó a la producción de películas extranjeras dobladas en idioma persa y de películas comerciales iraníes. Asimismo, dirigió películas populares relativamente mediocres como Sharmsār (1950) y Mādar (« La madre », 1952). Produjo otras películas, como Velgard (« El vagabundo », 1952), dirigida por Mehdi Ra'is Firouz; varias películas históricas, como Āqā Mohammad Khān, dirigida por Nosrat-Allat Mohtasham, Qiām-e Pishevari en 1954 (una sátira de la crisis irano-soviética de 1945-1946), Amir Arsalān-e nāmdār (« El ilustre Amir Arasalan », 1955). Kushan produjo incluso la primera película dirigida por un iraní diplomado de una escuela extranjera: Hifdah ruz be e'dām (« Diecisiete días hasta la ejecución »), dirigida por Houshang Kavoushi en 1956. Las otras películas producidas por Koushan incluían melodramas rurales (Bolbol-e mazra'a, 1957), comedias dramáticas (Shab-neshini dar jahanam, 1957), thrillers (Chāhār rāh-e havādet, 1954 y Tufān dar shahr-e mā, 1958), una película sobre las miserias del pueblo (Cheshm be rāh, 1958), una película sobre las bandas de barrios (llamadas Kolah Makhmali), Lāt-e Javānmard (« Un granuja caballeresco », 1958) y una película sobre la importancia de la amistad y la insignificancia del dinero, Ganj-e Qarun (« El tesoro de Qarun », 1965). thumb|left|Mohammad Ali Ja'fari y Foruzan en Sahel-e Entezam, Esmail Koushan, 1963.
Es, pues, en los años 1950 cuando se desarrolla una industria cinematográfica iraní: entre 1949 y 1954, se producen 58 películas en Irán. En 1958, 22 compañías de producción filman en Irán. La moda de las películas comerciales de esta época era imitar las ficciones producidas en Turquía, Egipto y, particularmente, en la India. Así, se insertan secuencias cantadas y bailadas, a veces a color. Las películas producidas durante este periodo adoptan un género de nivel nacional, la película fārsi: « un melodrama popular donde se encuentra una dosis variada de secuencias de cantos, bailes, peleas y donde el final feliz debía siempre triunfar » según Agnès Devictor.Devictor (2003), p. 154
Es igualmente después de la Segunda Guerra Mundial que se funda el primer festival de cine en Irán. En diciembre de 1949, se establece la Kānun-e melli-e film («Sociedad Nacional de cine iraní») como club y librería de cinéfilos en el Museo de Arqueología de Irán. Sus miembros organizan el primer festival de cine en Irán, en el que proyectan películas británicas en 1950 y películas francesas en 1951. La Sociedad Nacional de Cine Iraní establece las bases de las películas alternativas y no comerciales en Irán.
Otro pionero del desarrollo del cine en Irán después de la Segunda Guerra Mundial fue Farrokh Ghaffari quien fue asistente de Henir Langlois en la Cinémathèque française y el secretario general de la Federación Internacional de los archivos de cine en París entre 1951 y 1956. Escribió críticas de cine en 1950, bajo el seudónimo de M. Mobārak (que significa « Felicitaciones »). Ghaffari escribió igualmente los primeros artículos sobre la historia del cine iraní en 1951. El aporte de Ghaffari al cine iraní fue determinante en la medida en que era parte de los primeros directores de películas de calidad más elevada, en comparación a aquellas realizadas en esa época. En 1958, Ghaffari dirigió Jonub-e Shahr (« El sur de la ciudad »), una película que cuenta la vida de gente de condición humilde al sur de Teherán. Esta película, de un estilo neo-realista, será prohibida por la censura. En 1963, Ghaffari adaptó uno de los cuentos de Las mil y una noches para producir Shab-e Quzi (« La noche del jorobado »), una comedia sobre el miedo en los diferentes medios de la sociedad de Teherán que fue presentada en el Festival de Cannes.