Los residuos sólidos urbanos, denominados residuos domésticos en la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados (derogada por la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular), son aquellos que se generan en las actividades desarrolladas en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas. Se consideran también residuos domésticos los similares a los anteriores generados en servicios e industrias.
La Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular establece el concepto de «Residuos municipales»
Se incluyen también en esta categoría los residuos que se generan en los hogares de aparatos eléctricos y electrónicos, ropa, pilas, acumuladores, muebles y enseres así como los residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria.
Tendrán la consideración de residuos domésticos los residuos procedentes de limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas, los animales domésticos muertos y los vehículos abandonados.
Está compuesta por materia orgánica, que son los restos procedentes de la limpieza o la preparación de los alimentos junto a la comida que sobra. Además de papel y cartón como son los periódicos, revistas, publicidad, cajas y embalajes. Los plásticos que son botellas, bolsas, embalajes, platos, vasos y cubiertos desechables. Así como el vidrio, botellas, frascos diversos, vajilla rota. Y también metales como latas o botes, etc.
Legislación Los residuos sólidos urbanos en España se encuentran regulados por medio de tres medidas de carácter jurídico, que son la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados; el Plan Nacional de Residuos Urbanos (PNUR) 1978-2003 y el Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR) 2004-2025.
Residuos sólidos urbanos en España Los residuos sólidos urbanos, denominados residuos domésticos en la nueva Ley de Residuos (Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados), son aquellos que se generan en los domicilios particulares, los comercios, las oficinas y los servicios. También son catalogados como residuos domésticos los que no son identificados como peligrosos y que por su naturaleza o composición puedan asimilarse a los producidos en los anteriores lugares o actividades.1 Sin embargo, la mayoría de los residuos sólidos urbanos que genera una sociedad, es la basura doméstica. Ésta está compuesta por materia orgánica, que son los restos procedentes de la limpieza o la preparación de los alimentos junto a la comida que sobra. Además de papel y cartón como son los periódicos, revistas, publicidad, cajas y embalajes. Los plásticos que son botellas, bolsas, embalajes, platos, vasos y cubiertos desechables. Así como el vidrio, botellas, frascos diversos, vajilla rota. Y también metales como latas o botes, etc.
Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados Esta ley de residuos siendo es aplicable a cualquier clase de residuo con la excepción de las emisiones atmosféricas, los suelos no contaminados excavados y otros materiales naturales excavados durante las actividades de construcción, los residuos radioactivos, los explosivos desclasificados y las materias fecales si no están contempladas en el apartado 2b.
Con lo dicho en el artículo docede esta ley, se prevé la elaboración de planes nacionales de residuos (como es el caso del PNUR y el PNIR).
El motivo por el cual surgió esta nueva Ley de Residuos en el Estado español fue la adopción por parte de la Unión Europea (UE) de una novedosa política de residuos, consistente en abandonar la clasificación centrada en dos únicas modalidades (residuos generales y residuos peligrosos) para pasar al establecimiento de una norma común para todos ellos.
Plan Nacional de Residuos Urbanos (PNRU) 2000-2006 El PNRU fue aprobado por el Consejo de Ministros de España el 7 de enero del año 2000, permitiendo cumplir de este modo con la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea, así como desarrollar la Ley de Residuos, del 21 de abril de 1998. Además, el plan fue financiado con 3318 millones de euros, provenientes en una cantidad próxima al 85 % del Fondo de Cohesión de la Unión Europea.
En este plan se incluyen todos los residuos producidos en domicilios particulares, comercios, oficinas y servicios, además de productos textiles y residuos de maderas de origen doméstico, así como aquellos generados en la limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas. Otros residuos no peligrosos procedentes del ámbito doméstico o comercial, como pueden ser las grasas vegetales, también son considerados residuos urbanos.
Este primer plan nacional de residuos se planteó una serie de objetivos que deberían de ser cumplidos entre los años 2000 y 2006. A continuación quedan los principales propósitos:
Prevención: reducción del 6 % en la generación total de residuos urbanos totales y del 10 % en peso de los residuos de envases antes del 30 de junio de 2001. Recogida selectiva: en todos los núcleos poblacionales con un número de habitantes superior a los 1000, antes del mes de enero de 2006. Aumento en la reutilización, recuperación y reciclaje. Valorización de la materia orgánica: reciclaje mediante técnicas de compostaje (previsión de tratar al menos un 50 % de la materia orgánica en el año 2006) y fomento de técnicas como la biometanización. Eliminación: clausura y eliminación de todos los vertederos incontrolados antes del año 2006, con el objetivo intermedio de que a finales del año 2001 únicamente un 5 % de todos los residuos urbanos fuesen depositados de forma incontrolada.
Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR) 2008-2015 El Consejo de Ministros de España, en su reunión del 26 de diciembre del año 2008 aprobó el Plan Nacional Integrado de Residuos periodo 2008-2015, el cual fue financiado inicialmente con una cantidad de 23 millones de euros provenientes del Ministerio de Medio Ambiente.
El PNIR hace especial hincapié en lo que popularmente se conoce como las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar), aunque también manifiesta la intención de cumplir con los siguientes objetivos (sólo son mostrados los más relevantes):
Detener el crecimiento en la generación de residuos que se produce en la actualidad. Eliminar por completo el vertido ilegal. Reducir el vertido y fomentar la prevención, la reutilización, el reciclado de la fracción que pueda ser susceptible de ello y otros mecanismos de valorización de la fracción de residuos que no se pueda reciclar. Dotar al país de nuevas infraestructuras y mejorar las instalaciones ya existentes. Evitar que los residuos contribuyan al cambio climático.
La finalidad del plan es la de promover una política apropiada en la gestión de los residuos, disminuyendo su generación e impulsando un correcto tratamiento de los mismos. También pretende que las Administraciones públicas, los consumidores y usuarios se involucren de manera que cada una de las partes asuman sus respectivas cuotas de responsabilidad.
Producción Producción actual Evolución en la producción de residuos La cantidad total de residuos generados al año en España experimentó un incremento del 95,9 % en el período comprendido entre el año 1990 y el 2007, situándose la cifra total de residuos producidos en este último año en toneladas de residuos. Por lo tanto, la generación de residuos urbanos contemplada desde todas las perspectivas está experimentando un crecimiento extremadamente alto en el país español. En parte, esto se debe al no cumplimiento de determinados parámetros tratados en los planes nacionales de residuos (como ejemplo está la producción de ocho millones más de toneladas de las previstas en el Plan Nacional de Residuos Urbanos 2000-2006 en el año 2006), al progresivo crecimiento de la población españolas en las últimas décadas y al hecho de que España es el primer destino turístico de la Unión Europea.
Únicamente en el 2006 la producción de residuos sufrió un pequeño descenso con respecto al año anterior, aunque en 2007 la generación de residuos volvería a incrementarse.
España y Europa Desde hace cuatro años, la tendencia a la estabilización de la producción de residuos urbanos se ha generalizado en la mayoría de los países que forman parte del continente europeo, con algunas excepciones como es el caso de España, donde todavía existe una tendencia al crecimiento de la producción residual. De hecho, en 2006 la producción residual per cápita en España excedió ligeramente la media de los países de la UE-27 (537 kg/hab/año frente a los 517 kg/hab/año), si bien es cierto que hay países con tasas mucho más elevadas (por ejemplo, Irlanda produjo en 2006 unos 804 kg/hab/año).
En el año 2012, la media española en producción de residuos per cápita se situó en 484,4 kg por habitante y año.
Comunidad Autónoma kg/hab/día Población en el año 2004 Miles de t/año Porcentaje (%) Andalucía 1,780 4.809,4 18,90 Aragón 1,200 577.7 2,41 Asturias 1,360 535,3 2,35 Baleares 2,020 955.045 783.3 3,11 Canarias 2,010 1.310.2 6,20 Cantabria 1,610 554.784 320,9 1,39 Castilla La Mancha 1,130 920,4 3,36 Castilla y León 1,118 1.135,2 4,49 Cataluña 1,600 3.630,7 17,55 Comunidad Valenciana 1,430 2149 10,46 Extremadura 1,215 487,3 2,10 Galicia 0,910 1107,6 4,03 Madrid 1,567 2416,4 14,64 Murcia 1,200 642,6 2,50 Navarra 1,280 584.734 289,8 1,20 País Vasco 1,396 1.098,9 4,75 La Rioja 1,398 293.553 124,6 0,66 Ceuta 1,398 74.654 42.208 0,19 Melilla 1,711 68.016 42.477 0,19 ESPAÑA 1,447 22.324,5 100
Composición La composición de todos los residuos urbanos varía en función de tres factores, que son el nivel de vida de la población, la actividad desarrollada por esta y la climatología propia de la región. Dependiendo de estos factores, se consumirán y se emplearán determinados productos que a la postre producirán los correspondientes residuos. Según el Plan Nacional de Residuos Urbanos (PNRU) 2000-2006, la producción media en España de los distintos componentes de los residuos urbanos es la mostrada a continuación:
miniatura|derecha| Representación gráfica de la cantidad media de cada componente de los residuos urbanos en España. Materia orgánica (supone el 44,06 %): derivada de restos de alimentos o de actividades vinculadas a la jardinería (podas, rastrillados de campos, cortado del césped, recogida de hojarasca...). Es la materia orgánica el principal componente orgánico de los residuos, aunque en las sociedades más desenvueltas tiende a disminuir. Papel y cartón (suponen el 21,18 %): esta fracción, en la que la recogida en origen esta cada vez más extendida, ha experimentado un importante incremento en los últimos años. Los periódicos, las cajas o los envases son algunos de los ejemplos en los que se encuentra presente el papel y el cartón. Plástico (supone el 10,59 %): a pesar de ser un material de implantación relativamente reciente, pues su uso generalizado se produjo en la segunda mitad del , es masivamente empleado en la sociedad actual. Debido a su versatilidad, bajo coste, facilidad de producción y resistencia a los factores ambientales, es usado en casi todos los sectores industriales y para la fabricación de una amplia gama de productos, que van desde las bolsas de plástico y los embalajes hasta los ordenadores y algunas piezas de la carrocería de los vehículos. Vidrio (supone el 6,93 %): se estima que el consumo de vidrio en España ronda los 33 kilogramos por persona/año, por lo que este producto tiene una gran incidencia en el volumen total de los residuos urbanos.