thumb|280px|Bandera de la Tierra, con la fotografía del planeta conocida como La canica azul, tomada desde la nave espacial Apollo 17 en 1972. La Carta de la Tierra es una declaración internacional de principios y propuestas de corte progresista. La Carta de la Tierra afirma que la protección medioambiental, los derechos humanos, el desarrollo igualitario y la paz son interdependientes e indivisibles.

Historia En 1997 se formó una comisión para el proyecto llamado "La Carta de la Tierra". Personas y organizaciones de distintas culturas y sectores participaron en su redacción..

Promovida en el entorno de las Naciones Unidas y de sus organizaciones, ha sido traducida en más de 30 lenguas desde su lanzamiento en el año 2000. Desde entonces la Carta ha ido ganando difusión y reconocimiento en todos los países.

La declaración contiene un planteamiento global de los retos del planeta, así como propuestas de cambios y de objetivos compartidos que pueden ayudar a resolverlos.

La Carta de la Tierra no pretende ser la única respuesta posible a los problemas actuales de la humanidad, y tampoco ser exhaustiva. No obstante, al tener un contenido consistente, trabajado, fruto de un diálogo internacional muy amplio, goza de aceptación generalizada.

Se ha ido desarrollando a la vez un movimiento internacional que trabaja para poner en práctica sus principios. Esta red civil global es conocida como la Iniciativa de la Carta de la Tierra.

Los antecedentes de la Carta Entre otros:

1982: La Carta Mundial de la NaturalezaCarta Mundial de la Naturaleza. El País, 12/11/2004. Es probablemente la declaración ecológica internacional más consistente hasta el 2000, cuando se lanza definitivamente la Carta de la Tierra. El documento, claramente progresivo para su tiempo, fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1982.

1987: Informe Brundtland La Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas (Comisión Brundtland), en su informe de 1987 Nuestro Futuro Común, conocido como Informe Brundtland, hace un llamamiento a la creación de una carta que contenga los principios fundamentales para una vida sostenible. En él se afirma:

1990-1992: Cumbre de la Tierra en Río Siguiendo la recomendación del Informe Brundtland, se redactan diversos borradores de carta de la Tierra, dentro de la actividad de preparación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Cumbre de la Tierra), en Río de Janeiro en 1992. En ellos se intentan establecer las bases éticas sobre las cuales se fundarían la Agenda 21 y otros acuerdos de la Cumbre.

La posibilidad de esa base ética suscita gran entusiasmo, llevando a varios gobiernos y ONG a remitir propuestas y recomendaciones sobre el tema y a celebrar abundantes reuniones internacionales.

La aprobación de ese texto no es posible en la Cumbre de Río. De esta forma, la Agenda 21 (el documento más importante de aquella Cumbre) acentúa su carácter técnico, al quedar privado de fundamentación y de una visión de mayor alcance. En lugar de la carta, se decide redactar y aprobar lo que llega a ser la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

Sin embargo, durante el Foro Global de las ONG, desarrollado paralelamente a la Cumbre y con estatus consultivo en ella, las ONG de 19 países redactan una carta de la Tierra basada en el trabajo hecho durante el proceso preparatorio. Éste es el primer arranque real de lo que más adelante sería la Carta de la Tierra.Mirian Vilela. "Historia y procedencia de la Carta de la Tierra".

1997: Kioto, Japón Asistieron 190 países y acordaron reducir las emisiones de contaminantes a la atmósfera que provocaba el efecto invernadero. Se firmó el Protocolo de Kioto. Sin embargo, Estados Unidos de América puso sus condiciones para favorecer a sus industrias altamente contaminantes. Los países firmantes acordaron disminuir la emisión de dióxido de carbono en 5.2% para 2012, en relación con los niveles de 1990. Entró en vigor hasta 2004.

1998: Buenos Aires, Argentina Los gobernantes que en 1997 firmaron el Protocolo de Kioto se reunieron para posponer su marcha hasta 2000, la razón fue la desigualdad de países pobres y ricos para hacer frente a los programas de reducción de contaminantes. En 2001 nuevamente se reunieron para posponerlo; asistieron 180 países, excepto Estados Unidos de América.La cumbre de Buenos Aires acuerda reforzar los sistemas de observación y control del clima

2009: Copenhague, Dinamarca XV Conferencia sobre el Cambio Climático. Estados Unidos de América mantiene su compromiso de reducir los gases del efecto invernadero que produce.

La historia reciente thumb|Templo hoysala de Somnathpur (siglo XIII). Mysore (India). "Nuestra diversidad cultural es una herencia preciosa" (Texto final de la Carta - El camino hacia adelante).

1993-1994 Los organizadores de la Cumbre de Río, especialmente Maurice Strong, secretario general de la Cumbre y presidente del Consejo de la Tierra, y Mijaíl Gorbachov, presidente de Green Cross International, deciden en 1994 retomar la elaboración de una Carta de la Tierra, con el apoyo de Ruud Lubbers, primer ministro del gobierno de los Países Bajos. Lo hacen de una forma nueva, como una iniciativa de la sociedad civil, más que de organismos internacionales.

Se trata de promover un diálogo mundial para formular una Carta de la Tierra que nazca desde abajo hacia arriba.

Tras esta nueva orientación está la preocupación -compartida por representantes de gobiernos, empresas y sociedad civil - porque el debate respecto al desarrollo sostenible era demasiado limitado en su perspectiva: En la sostenibilidad no se abordan asuntos cruciales como la solidaridad, la paz, la diversidad cultural, la justicia social o la democracia. Es patente la necesidad de un documento mundial de referencia que sintetice los muchos asuntos en juego en torno a la sostenibilidad, no sólo los ecológicos, de forma tal que la mayoría de la gente y las organizaciones lo puedan comprender y aplicar fácilmente. Aunque el papel legislativo de los gobiernos es esencial, las leyes y otras normas carecen de una dimensión ética explícita y clara que refleje los valores humanos que se poseen universalmente. Las Naciones Unidas y los gobiernos no son capaces de resolver por sí mismos los problemas mundiales.Ibíd. Los grandes programas o agendas internacionales no sirven de mucho. Como se vio en las Cumbres de Estocolmo (1972), de Río (1992), y se verá luego en la de Johannesburgo (2002), se fijan ambiciosas agendas de acción que luego apenas se llevan a la práctica.Agenda 21. El estado de la cuestión. Esto se debe al desinterés, a intereses contrapuestos cuando no a la oposición de gobiernos y otras instituciones. Sigue siendo por ello clave el apoyo por parte de la sociedad civil, los pueblos del mundo.

1995-1999 Se forma en 1997 la Comisión de la Carta de la Tierra, compuesta por 23 personalidades de varios continentes, para organizar un proceso mundial de consultas a través del que se dio forma al texto.

Participan, entre otros, además de Lubbers, Gorbachov (premio Nobel de la Paz 1990), y Strong, Amadou Toumani Touré (presidente de Malí en 1991-1992 y 2002-2012), Mohamed Sahnoun (Argelia), Federico Mayor Zaragoza (España), Mercedes Sosa (Argentina), Leonardo Boff (Brasil), Erna Witoelar (Indonesia), Wangari Maathai (premio Nobel de la Paz 2004, Kenia), (Ceilán), Wakako Hironaka (Japón).

Durante estos cinco años, a través de una secretaría de apoyo ubicada en San José (Costa Rica), se impulsan consultas y discusiones que involucran a 46 países y miles de personas, en uno de los procesos más abiertos y participativos que se hayan dado en relación con un documento internacional. Participan cientos de ONG, comunidades, colectivos, asociaciones profesionales y expertos internacionales.

2000 La versión final de la Carta se aprueba por la Comisión en la reunión celebrada en la sede de la Unesco en París en marzo de 2000. El lanzamiento oficial de la Carta de la Tierra tiene lugar en el Palacio de la Paz en La Haya el 29 de junio de 2000, en un acto presidido por la reina Beatriz de Holanda.

Principios El texto de la Carta está estructurado en torno a 4 principios básicos o angulares, desplegados en 16 principios generales, desarrollados y complementados a su vez en 61 principios de detalle o de apoyo. Todos ellos van precedidos de un Preámbulo, y finalizan con un texto de conclusión (El camino hacia adelante).

Estos son los 16 principios generales:

thumb|Pimpinela (Anagallis arvensis). thumb|Delfines en el Estrecho de Gibraltar. thumb|Campo de refugiados de Kibati, cerca de Goma, en Kivu del Norte - (República Democrática del Congo). Nov. 2008. thumb|Jardin Majorelle. Marrakech. Marruecos. Luc Viatour. thumb|Aurora boreal sobre el Lago Bear, Fairbanks, Alaska, Estados Unidos.

La Carta finaliza con estas palabras:

La Carta hoy Especialmente en la última década, la opinión pública ha ido concordando con la opinión científica de que se avecinan cambios dramáticos en los patrones de producción y consumo.

Desde el nacimiento del texto, y especialmente desde 2007, no ha dejado de crecer el respaldo formal y la legitimidad de la Carta. Han dado su apoyo explícito más de 5.000 organizaciones junto con multitud de adhesiones personales directas, configurando un respaldo global de millones de personas.The Initiative Story

El tercer pilar del desarrollo pacífico thumb|Jerusalén. Cúpula de la Roca. Al fondo, iglesia del Santo Sepulcro. En primera línea, abajo, almenas del Muro de las Lamentaciones. "En medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común". (Preámbulo de la Carta).

Mijaíl GorbachovMijail Gorbachov. "El tercer pilar del desarrollo pacífico". afirma que el mundo actual encara tres problemas principales que abarcan a todos los demás: el reto de la seguridad, armas de destrucción masiva y terrorismo; el reto de la pobreza y de las economías subdesarrolladas; y el reto de la sostenibilidad ambiental.

Existen dos documentos en el derecho internacional al servicio de la comunidad mundial para enfrentar los dos primeros: La Carta de las Naciones Unidas, que reglamenta las relaciones entre estados y, por consiguiente, establece normas de conducta para conseguir la paz y la estabilidad. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, que regula las relaciones entre estados y personas, y garantiza a todos los ciudadanos un conjunto de derechos inalienables que sus respectivos gobiernos deberán asegurarles. La trascendencia de ambos documentos no debe sobreestimarse.

Resulta evidente la necesidad de un tercer documento que pueda reglamentar específicamente las relaciones entre estados, individuos y naturaleza, definiendo los deberes de los seres humanos hacia el medio ambiente y hacia la comunidad de la Tierra.

La Carta de la Tierra, que recoge los tres problemas, y no sólo el ambiental, bajo una idea amplia de sostenibilidad, parece estar llamada a llenar ese vacío, convirtiéndose en ese tercer pilar del desarrollo pacífico del mundo moderno.

Sigue en marcha un proceso internacional de apoyo, con un número creciente de gobiernos locales y nacionales respaldando a la declaración (los de España, Brasil y México entre otros), así como la Unesco y multitud de organizaciones no gubernamentales.

El objetivo de ese proceso es la adopción de la Carta de la Tierra como referencia ética y jurídica sobre la sostenibilidad por las Naciones Unidas y la comunidad internacional. Se sigue trabajando a favor del reconocimiento oficial que, aunque pueda sorprender, todavía no se ha producido.