miniaturadeimagen|Escultura de bronce de un anciano matrimonio de Casubia situada en la plaza Kaszubski de Gdynia, Polonia, que conmemora su fidelidad monógama, durante el tiempo de su separación, mientras él trabajaba temporalmente en Estados Unidos. La monogamia (del griego mónos, ‘uno’, y gamos, ‘unión’), en el mundo animal, se refiere a la relación de la pareja que mantiene un vínculo sexual exclusivo durante el período de reproducción y crianza (de las crías). En los humanos, la monogamia es un modelo de relaciones afectivo-sexuales o afectivas basado en un ideal de exclusividad sexual o afectiva por un periodo de tiempo indefinido entre dos personas unidas por un vínculo sancionado por el matrimonio, por la ley o por el derecho consuetudinario. Al practicante o creyente en este modelo de relación se le llama monógamo.

A diferencia de la monogamia, existen otros modelos de relaciones que posibilitan vincular afectiva y sexualmente a más de dos personas a la vez, como la no monogamia, que incluye la poligamia (sea poliándrica o poligínica) y el poliamor, entre otras.

Monogamia seriada La monogamia seriada se refiere a la práctica de restringir el contacto sexual o amoroso a una sola persona, por un tiempo limitado, después de lo cual se termina la relación para empezar alguna otra. Aunque se entiende que nunca hay más de una pareja al mismo tiempo, en la práctica, suele haber un período de traslape con la nueva pareja, pero también suelen existir períodos sin relación o de soltería. Dentro de la cultura occidental, esta forma de monogamia es más prevaleciente que la monogamia estricta, donde se tiene o se aspira a tener una sola pareja para toda la vida.

Antecedentes biológicos y antropológicos

Según Barash,Barash P., David and Lipton, Judith E. The Myth of Monogamy: Fidelity and Infidelity in Animals and People. 2001. New York. Henry Holt and Company LLC. existe abundante evidencia biológica, primatológica y antropológica que muestra, por mucho, que los humanos han sido propensos a tener múltiples compañeros sexuales, y por otro lado, parece no existir evidencia para mostrar que la monogamia sea algo natural o normal en el ser humano. Este estudio ha sido muy criticado por la comunudad científica.

Según Páez,P. Barash, David; E. Lipton, Judith, 2003. El mito de la monogamia; la fidelidad y la infidelidad en los animales y en las personas. Madrid, Ed. Siglo XXI de España Editores, S.A. 377 p. de la comunidad mamífera, solo un 3% es monógama. Ejemplos de mamíferos monógamos son: las orcas, algunos roedores y los caninos. Ejemplos de aves monógamas son: los pingüinos, los cuervos, los loros y las águilas.

Las cinco reglas que constituyen la monogamia (por Páez, 2006):P. Barash, David; E. Lipton, Judith, 2003. El mito de la monogamia; la fidelidad y la infidelidad en los animales y en las personas. Madrid, Ed. Siglo XXI de España Editores, S.A. 377 p. Cohabitación de macho y hembra y asociación selectiva de la pareja a largo plazo en períodos de crianza o no; Agresión hacia miembros no familiares de la especie; Atención intensa a la cría; Procesos de reproducción regulados a nivel social; Prevención del incesto de los individuos adultos. En un estudio que realiza el antropólogo Ford junto con el psicólogo Beach,Ford, C.S.; Beach, F. 1951. Patterns of Sexual Behaviour. New York. Harper & Row en 185 sociedades humanas encuentra que menos del 16% restringen sus miembros a la monogamia, pero solamente 5% desaprueban sexo extramarital (aunque esto no tiene en cuenta lo relativamente grandes que sean en tamaño, o a cuántos individuos practiquen la poligamia dentro de las sociedades donde se permite; la mayoría practican una monogamia de facto). En otro estudio de estructura social que abarca 238 diferentes sociedades humanas en todo el planeta, MurdochMurdoch, G.P. 1949. Social Structures. London. Macmillan encontró matrimonio monógamo en solo 43 de ellas; esto es, un porcentaje similar de alrededor del 16%. Un estudio llevado a cabo en los Estados Unidos,MIRANDA M. LIM, ZUOXIN WANG, DANIEL E. OLAZÁBAL, XIANGHUI REN, ERNEST F. TERWILLIGER3 & LARRY J. YOUNG. 2004. "Enhanced partner preference in a promiscuous species by manipulating the expression of a single gene". Nature 429, 754 – 757; doi:10.1038/nature02539 publicado en la revista Nature, revela que el tipo de relación que sostienen dos tipos distintos de ratones (de pradera y de pantano) depende exclusivamente de un gen, encargado de codificar la proteína que tiene por nombre receptor de vasopresina. La proteína antemencionada trabaja en el paladium ventral, región cerebral que regula la sensación de premio, e íntimamente relacionada con la memoria. Un virus, procesado genéticamente para expresar el mencionado gen, fue inyectado en el cerebro de ratones de pantano, conocidos por sus conductas polígamas. Sorprendentemente su conducta cambio radicalmente al volverse monógamos. Como en otros casos, se podrían extrapolar resultados al ser humano; pero los artífices del experimento afirman, "esta investigación podría dar una orientación para explicar por qué algunos seres humanos no se comportan igual que otros en sus relaciones de pareja", sin asegurar nada.

Según el paleoantropólogo Owen Lovejoy, el ardipithecus ramidus, un ancestro del ser humano, habría encontrado la ventaja de caminar sobre sus dos pies con el fin de poder tener las manos libres para llevar comida a una hembra. Esta conducta habría disminuido la lucha entre esta clase de homínidos por el apareamiento, pues la hembra preferiría al macho sustentador más que al macho alfa. Asimismo, esta conducta habría hecho desaparecer antiguas espinas de queratina presentes en el pene de estos homínidos, lo que a su vez habría disminuido la sensibilidad táctil reproductiva e incrementado la duración del coito, lo que generaría una mayor duración de la cópula en nuestra especie respecto de nuestros antepasados, favoreciendo la creación de un vínculo más estable en la pareja y con ello la monogamia. Alan Dixson concluye que «La propensión de los hombres y las mujeres a formar relaciones duraderas con fines reproductivos es un rasgo antiguo, probablemente presente en los primeros miembros del género humano. La existencia de tales relaciones entre los sexos es universal en las poblaciones humanas existentes, y su existencia en formas ancestrales proporcionó la base biológica para la aparición posterior del matrimonio».

La monogamia en los seres humanos Expansión de la monogamia La culturización que impuso la expansión europea expandió la monogamia a todas las colonias, y de ahí al mundo occidental hasta la actualidad. La tradición del matrimonio y la idea de relaciones monógamas están ampliamente enraizadas en la sociedad occidental, especialmente en las esferas de la tradición judeocristiana y grecorromana, que lo considera la única manera natural y moral de sexualidad, pero también en la esfera política y social por sus leyes y normas.

Se sabe, sin embargo, que en la mayoría de culturas por fuera de la élite es común la monogamia, ya que esto facilita la crianza de los hijos, además de que la mayoría de los varones no pueden mantener a múltiples parejas (el caso de las sociedades islámicas por ejemplo, con la regla de mantener a la familia de las esposas).

La sociedad occidental establece como forma aceptable y deseable de relación humana la monogamia, bajo un paradigma basado en el amor romántico que en la actualidad domina el pensamiento planetario. En una forma inconsciente, las personas buscan afanosamente establecerse dentro de algún vínculo de pareja, pues admiten que la relación es factible solo entre dos personas. Hoy en día se incluye en dichas personas, a todas las preferencias sexuales. Su alto sentido de posesividad otorga seguridad pero también sometimiento, y encuentra su contraparte, en la inseguridad y el celo.

Sin embargo, esta tendencia monógama parece alejada de la naturaleza biológica y de las manifestaciones antropológicas que hemos señalado las cuales por el contrario muestran una tendencia, en gran medida, distinta a la monogamia.

A pesar de la expansión de la cultura occidental, en la tradición musulmana y en ciertos grupos étnicos adeptos a la poliginia o poliandria, se han logrado mantener su cultura de relación hasta nuestros días y hasta cierto punto. En unos casos, incrementando la poligamia por despoblación ante problemas de guerra y desastres naturales, y en otros reduciendo sus integrantes a la pareja, por factores globales de economía y sobrepoblación.

Origen social de la monogamia A lo largo de la historia y según la cultura la sexualidad ha transformado sus prácticas. Existen dos teorías sobre la sexualidad natural humana. La clásica afirma que los humanos nos emparejamos pero mantenemos una estrategia mixta: una pareja de larga duración en la que se concentra el grueso del esfuerzo reproductivo y enlaces esporádicos tanto por parte del hombre como la mujer. A esta teoría clásica se enfrenta la propuesta por Christopher Ryan y Cacilda Jethá en su obra Sex at Dawn. En ella afirman que la teoría clásica es incompatible con muchos hechos o que la interpretación que se hace de los mismos no soporta el escrutinio. Así mismo, afirman que una sexualidad de muchos hombres-muchas mujeres fue la práctica más habitual en las sociedades de cazadores-recolectores, así como lo es también en bonobos y chimpancés. +HechoTeoría ClásicaTeoría Ryan-JetháInfidelidad universal en matrimoniosEstrategia mixta de reproducciónTendencia natural a la variedad sexualOrgasmo de la mujer lento respecto al hombre pero con capacidad de repetirse varias veces en un mismo encuentroEl orgasmo en la mujer se considera algo accidental, como los pezones en el hombreEl hombre tiene un orgasmo rápido para dejar el camino libre al siguiente hombre. Sería normal en un encuentro sexual que varios hombres copularan con la misma mujer sin enfrentamiento ni violencia entre ellos ni con ellaForma del pene que evacua eyaculaciones anteriores de la vaginaProtección contra infidelidad ocasionalParte fundamental en la competición seminal por la reproducción, en vez de la competición entre individuosTestículos externos al cuerpoMejora de la producción de espermaDisponibilidad de esperma para sexo esporádicoDimorfismo sexual: hombre 20% mayor que la mujerLeve tendencia a la poligamiaIgual dimorfismo que en bonobos y chimpancés. Los gibones, que son monógamos perfectos, no tienen dimorfismo. Las especies con poligamia como los orangutanes presentan dimorfismos muy por encima del 20%Composición del esperma: el principio de la eyaculación contiene agentes protectores, el final contiene espermicidaProtección contra infidelidad ocasionalParte fundamental en la competición seminal. Los hombres compiten por la fecundación en la vagina a través de su semenAcidificación de la vagina para matar espermaProtección contra violacionesParte fundamental en la competición seminal. La mujer elige de forma velada -e inconsciente- qué semen podrá fecundarlaOvulación ocultaMecanismo para mantener al hombre cerca de la mujer todo el tiempo para evitar el acceso de otros hombresCuestiona que realmente sea tan oculta cuando los hombres muestran preferencia por mujeres ovulantes en diversos estudiosCelosMecanismo para evitar que el hombre provea con bienes y servicios a otra mujer, así como para evitar que la mujer alumbre hijos de otro hombre. Es decir: protege que la descendencia esté genéticamente enlazada con la parejaLa considera cultural y relacionada con las emociones de inseguridad y miedo. En sociedades modernas de cazadores recolectores no se observan celos relativos al sexo. Al contrario, hay documentadas muchas costumbres de compartir pareja con invitados y de que se considera descortés rechazar una propuesta sexual.