<center> Este artículo forma parte de la serie del <span style="font-size:large"> Caso Dreyfus<center> 220px<center>Artículos de base Cronología · El ejército · Aspectos sociales · El derecho · Hipótesis · Política y diplomacia · La prensa y la edición<center>Documentos La acusación (en francés)· El bordereau (en francés) · J’accuse…!<center>Personalidades Alfred Dreyfus · Mathieu Dreyfus · Ferdinand Esterhazy · Hubert-Joseph Henry · Bernard Lazare · Auguste Mercier · Georges Picquart · Joseph Reinach · Auguste Scheurer-Kestner · Émile Zola<center>Artículos relacionados Antisemitismo<center>Categoría Caso Dreyfus

Se conoce como caso Dreyfus a la controversia provocada por una sentencia judicial, sobre un trasfondo de espionaje y antisemitismo,Voire un «crime judiciaire» selon Bredin, L'Affaire, Fayard, 1984 et Vincent Duclert, Biographie d'Alfred Dreyfus, Fayard, 2006Lire aussi le discours du ministre français de la justice, Pascal Clément, du 12 juin 2006 cuya víctima fue el capitán Alfred Dreyfus (1859-1935), de origen alsaciano,religión judía y que durante doce años, desde 1894 hasta 1906, conmocionó a la sociedad francesa de la época.

La revelación del escándalo en «J’accuse…!» ('Yo acuso', 1898), un artículo del célebre escritor Émile Zola, desencadenó una serie de crisis políticas y sociales inéditas en ese país y que, en su apogeo durante 1899, expusieron las fisuras subyacentes a la Tercera República francesa.

El caso dividió larga y profundamente a la opinión pública en dos bandos: los dreyfusards (partidarios de Dreyfus) y los antidreyfusards (opositores a Dreyfus). Reveló también la existencia de un núcleo de violento nacionalismo y antisemitismo fomentados por una prensa sumamente influyente —entre la que destacaba el periódico La Libre Parole de Édouard Drumont, con una tirada de ejemplares diarios—. Este evento se convirtió en un símbolo moderno y universal de la iniquidad en nombre de la razón de Estado.Guy Canivet, premier président de la Cour de cassation, De la Justice dans l'affaire Dreyfus, p. 15

Resumen del caso Dreyfus

A finales de 1894, el capitán del Ejército francés Alfred Dreyfus, un ingeniero politécnico de origen alsaciano, fue acusado de haber entregado a los alemanes documentos secretos. Enjuiciado por un tribunal militar, fue condenado a prisión perpetua y desterrado en la colonia penal de la Isla del Diablo, situada a 11 km de la costa de la Guayana Francesa (América del Sur), por el delito de alta traición, sin pruebas contundentes. En ese momento tanto la opinión pública como la clase política francesas adoptaron una posición abiertamente en contra de Dreyfus.

Convencida de la arbitrariedad de la condena, la familia del capitán, con su hermano Mathieu al frente, intentó probar su inocencia y para ello recurrieron a los servicios del periodista Bernard Lazare. Simultáneamente el coronel Georges Picquart, jefe del servicio de contraespionaje, comprobó en marzo de 1896 que el verdadero traidor había sido el mayor Ferdinand Walsin Esterhazy. El Estado Mayor se negó, sin embargo, a reconsiderar su decisión y sacó a Picquart de Francia destinándolo al norte de África.

Con el fin de llamar la atención sobre la fragilidad de las pruebas contra Dreyfus, su familia logró entrevistarse en julio de 1897 con el presidente del Senado, Auguste Scheurer-Kestner. Tres meses después, Scheurer-Kestner declaró estar convencido de que Dreyfus era inocente, y persuadió también de ello a Georges Clemenceau, por entonces un exdiputado,Sin escaño desde 1893, al haberlo perdido en las elecciones de agosto-septiembre frente al radical socialista Joseph-Auguste Jourdan. médico y periodista. El mismo mes, Mathieu Dreyfus denunció a Esterházy ante el Ministerio de Guerra por el acto de traición que había acarreado la condena de su hermano.

En enero de 1898, mientras el círculo de los partidarios de Dreyfus se ampliaba, sucedieron casi simultáneamente dos eventos de dimensión nacional: Esterházy, el verdadero traidor, fue absuelto y recibido con aclamaciones y aplausos por los sectores conservadores, monárquicos y nacionalistas. El escritor Émile Zola publicó «J’accuse…!», un alegato en favor de Dreyfus que llevó a cambiar de opinión a muchos intelectuales.

Se había iniciado un proceso de escisión de Francia que se prolongaría hasta finales del . Estallaron disturbios antisemitas en más de veinte ciudades. Hubo varios muertos en Argel. La República se conmovió, algunos hasta la vieron en peligro, generando el convencimiento de que había que acabar con el caso Dreyfus si se quería calmar la situación.

A pesar de las intrigas del Ejército para evitar la revisión, en 1898 el Tribunal Supremo reabrió el caso y al año siguiente anuló la sentencia que condenaba a Dreyfus. Ordenó en cambio realizar un nuevo Consejo de Guerra, que se efectuó en Rennes ese mismo año. Contra todo pronóstico, Dreyfus fue condenado otra vez, ahora a diez años de trabajos forzados, aunque en este fallo el tribunal mencionó que existían «circunstancias atenuantes». Diez días después, agotado y con su salud quebrantada por cuatro largos años de prisión en condiciones inhumanas, Dreyfus aceptó el indulto que le concedió el presidente Émile Loubet.

En 1906 su inocencia fue reconocida oficialmente por la Corte de Casación a través de una sentencia que anuló el juicio de 1899 —sin reenvío para realizar un nuevo juicio— y decidió la rehabilitación del capitán Dreyfus, algo inédito y único en la historia del derecho francés. Rehabilitado, el capitán Dreyfus fue reintegrado al Ejército con el rango de comandante; luego participaría en la Primera Guerra Mundial. Falleció en 1935.

Las consecuencias del caso Dreyfus fueron de gran importancia, pues impactó en todos los aspectos de la vida pública francesa: política (desde el éxito de la Tercera República, en que el caso adquirió el estatus de mito,Michel Winock, «L'affaire Dreyfus comme mythe fondateur», dans La France politique, Éditions du Seuil, coll. «Points Histoire», 2003, pp. 151-165 hasta la renovación del nacionalismo), militar, religiosa (limitó la reforma del catolicismo francés y la integración republicana de los católicos), social (en su transcurso se creó la Liga Francesa para la defensa de los Derechos del Hombre y el Ciudadano), jurídica, mediática, diplomática y cultural (el término intelectual fue acuñado precisamente durante el caso). El affaire también tuvo un considerable impacto internacional, como el haber definido las ideas del «padre del sionismo», Theodor Herzl, y haberlo impulsado a fundar la Organización Sionista Mundial en 1897, así como las manifestaciones antisemitas en el seno de las comunidades judías de la Europa Central y Occidental.

Términos derivados En francés se crearon tres palabras vinculadas con el caso, que a su vez no deben ser confundidas: dreyfusards, dreyfusistes y dreyfusiens: Los dreyfusards eran los primeros defensores de Dreyfus, quienes lo apoyaron desde un principio, incondicionalmente. Los dreyfusistes fueron quienes reflexionaron sobre las implicaciones profundas del caso y sostenían a partir de este la necesidad de realizar reformas políticas y sociales (algunos dreyfusards se hicieron luego dreyfusistes). Los dreyfusiens aparecieron justo en diciembre de 1898, cuando el enfrentamiento entre dreyfusards (partidarios de Dreyfus) y antidreyfusards (opositores a Dreyfus) se volvió extremadamente agudo y llegó a comprometer la estabilidad de la República. Aunque consideraban injusta la situación de Alfred Dreyfus, su principal preocupación era calmar la situación para salvar al régimen republicano parlamentario de entonces. Promovían una conciliación entre las partes. El texto que los representó es «El llamado a la unión» («L'Appel à l'union»), publicado el 23 de enero de 1899 en el periódico Le Temps. Apoyando casi siempre a Waldeck-Rousseau, abogaban por una secularización de la sociedad francesa.

Contextos

Contexto político En 1894 la Tercera República francesa (1870-1940) llevaba veinticuatro años de existencia. El sistema republicano parlamentarista de Francia acababa de afrontar tres crisis: el boulangismo en 1889, el escándalo del Canal de Panamá en 1892 y la «amenaza anarquista», que alcanzó ese año su punto más alto con el asesinato del presidente Marie François Sadi Carnot y fue reprimida por las «leyes malvadas» (sancionadas el año anterior) que terminaron consolidándola. Las elecciones de 1893, centradas en la cuestión social, otorgaron una clara victoria de los republicanos,A partir de las elecciones de 1876, los republicanos (opuestos a los monárquicos) se convirtieron en el sector político dominante casi hasta fines de siglo. Entre los republicanos el sector más importante fue denominado como "republicanos oportunistas", de tendencia centroizquierdista, liderados por Jules Ferry. Algunos republicanos como Léon Gambetta dieron origen a una rama de republicanos radicales que, luego del Caso Dreyfus, daría origen al Partido Radical y desplazaría a los oportunistas como primera fuerza política de Francia. que obtuvieron 317 bancas de las 581 en juego, superando a los republicanos radicales de Georges Clemenceau (122), a la derecha conservadora-monárquica (93) y a los socialistas (49).

La oposición de los radicales y de los socialistas empujó al Gobierno a desarrollar una política orientada hacia el proteccionismo económico, una cierta indiferencia por la cuestión social, la intención de romper el aislamiento internacional mediante la alianza con el Imperio zarista y el desarrollo del imperio colonial. La política de centro adoptada por los republicanos oportunistas en un régimen parlamentario llevó a su vez a una etapa de inestabilidad política, derivada de las diferentes alianzas que se iban concretando en la Asamblea Nacional (republicanos y radicales, orleanistas y legitimistas, etc.). Cinco Gobiernos y tres presidentes (Sadi Carnot, Jean Casimir-Perier y Félix Faure) se sucedieron entre 1893 y 1896.

Tras el fracaso del Gobierno radical de Léon Bourgeois en 1896, el presidente nombró primer ministro a Jules Méline, hombre bajo la protección de Jules Ferry. Su mandato se caracterizó por la oposición de izquierda y de ciertos republicanos (la Unión Progresista particularmente) y se aseguró de obtener siempre el apoyo de la derecha. Muy estable, procuró apaciguar las tensiones religiosas (desaceleración de la lucha anticlerical), sociales (ley de accidentes de trabajo) y económicas (conservación del proteccionismo), con una política bastante conservadora. Fue bajo este gobierno estable cuando estalló el caso Dreyfus.Pour ces trois paragraphes, cf. Jean-Marie Mayeur, Les débuts de la IIIª République, Éditions du Seuil, 1973, pp. 209-217

Contexto militar thumb|200px|El General Raoul Le Mouton de Boisdeffre, artífice de la alianza militar con Rusia.