La Cultura Llolleo fue una cultura del llamado Chile prehispánico, desde el 200 al 700 d. C. Eran cazadores-recolectores que practicaban la alfarería.

Primeros asentamientos

Los primeros asentamientos humanos evidenciados en el espacio que se desarrolla entre el río Maipo/portal.herramientas/nuestros_sitios/bdrios/sitio/zona3/cuenca1.htm y el río Mapocho/portal.herramientas/nuestros_sitios/bdrios/sitio/zona3/scuenca4.htm en el territorio que corresponde actualmente a la Comuna de Talagante, Chile, datan de hace 200 años antes de Cristo (a.C.) y pertenecen a dos grupos que practicaban la caza de animales (guanacos, zorros, aves, roedores) y la recolección de vegetales silvestres propios del paisaje de aquella época.

Tradición Bato

El primer grupo, y el más antiguo, corresponde a la Tradición Bato que se establece entre los años 300 a. C. y 400 después de Cristo (d.C.).Cultura el Bato (300-800 a. C.): asentada en la zona central de Chile, en el área comprendida entre la desembocadura del río Petorca (Región de Valparaíso) y el río Cachapoal (Región de O'Higgins). Las familias de esta cultura –que vivieron en la fase temprana del Agroalfarero– sepultaban a sus muertos en posición fl ectada y bajo el piso de sus habitaciones, junto a un ajuar mortuorio constituido por los tembetás, un adorno que insertaban entre el labio inferior y el mentón. En el caso de los asentamientos en la costa, los difuntos se enterraban entre los conchales sin ofrendas.Su cerámica se caracterizaba por recrear formas de animales y vegetales, probablemente de camélidos y de calabazas.

Cultura Llolleo El segundo grupo temprano lo constituye la Tradición Llolleo, también denominada Complejo Cultural Llolleo, establecido entre los años 200 y 800 después de Cristo (d. C.), el cual coexiste con aquel de la Tradición Bato. Complejo cultural Llolleo Ubicación geográfica El Complejo Cultural Llolleo ocupó un amplio territorio desde el límite norte de la cuenca del río Choapa,/portal.herramientas/nuestros_sitios/bdrios/sitio/zona2/cuenca8.htm Región de Coquimbo de Chile, hasta el límite sur de la cuenca del río Lontué,/portal.herramientas/nuestroa_sitios/bdrios/sitio/zona3/cuenca7.htm VII región de Chile y entre el río Aconcagua/portal.herramientas/nuestros_sitios/bdrios/sitio/zona2/cuenca5.htm y el río Tinguiririca./portal.herramientas/nuestros_sitios/bdrios/sitio/zona3/scuenca13.htm Por la costa, sus sitios se concentran entre Valparaíso y el río Rapel. En el interior, en los valles del río Mapocho, Rancagua, el río Cachapoal y también la cuenca de Santiago, RM. Esta es una región de clima templado y con una gradiente que, en cerca de 100 km. va desde el nivel del mar a más de los 6000m de altitud en la Cordillera de Los Andes. Los grupos Llolleo ocuparon la región central de Chile, entre los ríos Aconcagua y Cachapoal.

Organización social Se conoce muy poco acerca de la organización social de este grupo. Se piensa que funcionaban en pequeños núcleos familiares relativamente independientes, entre los cuales la única autoridad era el jefe de familia. Dedicaban gran parte de su tiempo a la agricultura, complementada con alguna caza de animales y aves. No hay evidencias claras de jerarquías dentro de la sociedad. Pero la presencia de cráneos con deformaciones intencionales podría indicar la existencia de un marcador o diferenciador de estatus social. El poder debió radicar en los jefes de familias, los cuales pueden haber formado ciertas alianzas con sus vecinos más cercanos. Patrón de asentamiento Su patrón de asentamiento es disperso y no compromete a grupos más numerosos que el de una familia extensa, con lugares de habitación permanente en el interior y de corta duración en la costa desde Llolleo a El Quisco. Algunos sitios habitacionales alcanzan dimensiones relativamente grandes, donde habitaban varias familias. Sin embargo no constituían aldeas propiamente tales, ya que cada familia se ubicaba a cierta distancia de sus vecinos y existían muchos lugares donde se asentaba únicamente una familia. Los asentamientos se distribuían cerca de las áreas de cultivo, sin que existieran jerarquías entre ellos. Dieta

Estaba predominantemente basado en la Quinoachenopodium quinoaLa dieta es una de las tantas soluciones que los grupos humanos deben incorporar para habitar y desarrollarse en sus territorios. De acuerdo a sus particulares opciones culturales, desarrollo tecnológico y necesidades sociales, cada grupo humano define una estrategia de obtención, preparación y uso de recursos alimenticios, los que configuran su particular sistema de subsistencia. Estas estrategias constituyen un aspecto sustantivo de los modos de ser y hacer de cada grupo humano. Al igual que las tradiciones líticas, alfareras, espaciales u otras, los patrones alimentarios son elecciones culturales que configuran estilos tecnológicos particulares. Qué comen, cuándo lo comen, quienes lo comen, dónde, cuándo y cómo lo obtienen son todas preferencias resultado de las disposiciones socialmente validadas y sancionadas en cada sociedad, tanto en períodos de estabilidad como de estrés y cambio. con pocas proteínas de corte animal.DIETA EN SOCIEDADES ALFARERAS DE CHILE CENTRAL: APORTE DE ANÁLISIS DE ISÓTOPOS ESTABLES Los grupos Bato, aun siendo productores y usuarios de alfarería, por sus contextos líticos han sido reconocidos como con mayor tradición de caza que sus contemporáneos Llolleo, con un equipamiento de molienda que denota menor envergadura del vegetal procesadoVásquez 2000Para los grupos Llolleo de interior contamos con 21 muestras, la mitad de ellas del sitio arqueológico El Mercurio y las restantes provenientes de cuatro sitios de la cuenca de Santiago y tres de la cuenca de Rancagua. Los contextos Llolleo tienen gran amplitud cronológica, entre 350 y 1.000 d. C.

Los resultados de la apatita forman dos conjuntos; en uno se agrupan los individuos del sitio El Mercurio con valores δ13C más negativos y en otro todos los restantes con valores más positivos (Tablas 2 y 4). Esta diferencia en el enriquecimiento de δ13C señala menor consumo de maíz en El Mercurio (27% de la dieta total) que en los otros sitios (35% de la dieta total). Este resultado es inesperado. En este sitio se han rescatado restos de mazorcas y cariopses carbonizados de maíz en dos vasijas y dos urnas y algunas de ellas contenían residuos de color amarillento cuyos fitolitos parecen también corresponder a un "preparado" sobre la base de Zea mays (Planella y McRostie 2005a). Además existe un abundante complejo artefactual de molienda morfológicamente adecuado a la producción de harinas (Vásquez 2000). Desde la evidencia cronológica y artefactual no existen distinciones entre El Mercurio y el resto de sitios Llolleo que hicieran predecir una diferencia de esta naturaleza en la alimentación, como tampoco que los individuos Llolleo de El Mercurio pudieran coincidir, en este aspecto de la dieta, con individuos Bato del valle. En este sitio los huesos estaban muy deteriorados y en la mayoría no se logró obtener colágeno. Los resultados de la apatita del hueso y del molar son muy coherentes, así como los resultados de los individuos entre sí, lo que nos hace estimar que los resultados de la apatita son confiables, a excepción del individuo N° 13 que entregó valores incoherentes entre el colágeno y la apatita, este último significativamente distinto al promedio del sitio y al del esmalte dental, por lo que podría estar contaminado.

La población de los restantes sitios Llolleo de valle (Country Club, Villa Virginia, Lonquén, Alto Jahuel, Condominio Los Llanos, Las Pataguas, Las Coloradas, La Granja) tienen perfiles isotópicos bastante regulares y similares entre la cuenca del Maipo y la del Cachapoal. De éstos sólo La Granja ha sido extensivamente excavado (Ciprés Consultores 2002; Planella et al. 1997). Si bien el registro es especial por tratarse de una gran área con una sucesión de ocupaciones y sectores de función ritual, los vegetales y fauna recuperados son especies conocidas, manejadas y utilizadas por estas poblaciones. En el caso de la fauna, la especie más abundante es el guanaco y los restos presentan características que implican el transporte al sitio, desde el lugar de caza, de las partes anatómicas de mayor rendimiento. Esta estrategia es común a otros sitios Llolleo (Becker 1995-1996). En relación a los vegetales, junto con una variada gama de restos de plantas silvestres, se encontró un conjunto significativo de restos carbonizados de especies cultivadas (Chenopodium quinoa, Zea mays, Lagenaria sp. Phaseolus sp.) (Planella y Tagle 1998). La utilización de éstas para la vida cotidiana o su uso preferencial en el marco de las actividades ceremoniales era algo que no había podido ser dilucidado en investigaciones previas. Con los resultados isotópicos podemos evaluar al menos el consumo de maíz, el que parece haber sido suficientemente regular como para representar cerca del 35% del total de la dieta de los individuos estudiados.

En relación a variaciones entre la dieta adulta y juvenil, El Mercurio se comporta sin diferencias, al igual que los grupos CAI y Bato. En cambio en el resto de los sitios Llolleo los valores en estas distintas etapas de la vida son diferentes, con señales que indican mayor consumo de plantas C4 en la niñez (Figura 4). No se advierten diferencias significativas por sexo.

En la costa se analizaron ocho individuos de los sitios arqueológicos Los Puquios, LEP-C, Tejas Verdes 4 y Tejas Verdes 5, que son significativamente distintos en alimentación respecto a los Llolleo de interior, a excepción de un individuo masculino del sitio TV5, y presentan cierta dispersión en sus valores isotópicos (Tabla 2, Figura 3), lo que significa variabilidad en la dieta. El consumo de maíz que podemos inferir para estos costeros es de una proporción similar a la de El Mercurio, por lo tanto menor que en la mayoría de los sitios Llolleo de los valles. Estos valores reflejan una dieta mixta con productos marinos de baja escala trófica (mariscos, algas, algo de peces), probablemente un poco de fauna terrestre (guanaco), vegetales C3 y maíz. Existe variación tanto del nitrógeno en función del tipo de recurso marino como variación de δ13C del colágeno (proteína) y la apatita (dieta total). En los sitios costeros se han encontrado restos arqueobotánicos y faunísticos como para dar cuenta de esta dieta, sin embargo las abundancias sugerían aportes proporcionalmente diferentes (Falabella y Planella 1979; Falabella y Planella 1991). En LEP-C se han encontrado frutos y semillas de plantas silvestres comestibles C3, como peumo (Cryptocaria alba) y coco de palma chilena (Jubaea chilensis), una variada gama de moluscos, peces principalmente de orilla y de pozas intermareales, guanacos, aves y fauna de laguna como el coipo y la rana (Falabella y Planella 1991). Se obtuvieron escasos restos de plantas cultivadas en el análisis de las tierras flotadas del contenido de las vasijas (Planella y McRostie 2005b). Sin embargo en el sitio TV4, al interior de una urna, se recuperó un rico contexto que incluía quínoa, maíz, Lagenaria sp., documentando una variedad de plantas cultivadas asociadas a una mujer, con fecha AMS de 890-1.020 d. C. calibrada (Planella 2005).

Esta dieta "costera" de los Llolleo es muy distinta a la de los individuos Bato del litoral, pese a ser relativamente contemporáneos y a ocupar ambientes semejantes. La principal diferencia está en un mayor consumo de plantas C4 entre los Llolleo que, como hemos visto, debe corresponder al maíz. En cambio parecen aprovechar los mismos tipos de recursos marinos que los individuos Bato.

En los individuos Llolleo de la costa la dieta juvenil y la adulta es similar (Figura 4), y no se registraron diferencias significativas por sexo.