Buscando a Nemo (título original ) es una película infantil de animación producida por Pixar Animation Studios. La historia se basa en el padre de Nemo, llamado Marlin, un pez payaso, que va en busca de su pequeño hijo junto a una pez cirujano azul llamada Dory que tiene problemas de memoria.
Se estrenó en Estados Unidos el 30 de mayo de 2003. El guion está basado en un argumento de Andrew Stanton. La película se reestrenó en 2012 en 3D. En abril de 2013 se anunció la secuela de este largometraje, Buscando a Dory, para el 17 de junio de 2016. Es la sexta película de animación más taquillera de la historia actualmente. La película recibió cuatro nominaciones en la 76.ª edición de los Premios Óscar, resultando ganadora del Óscar a la mejor película de animación. Forma parte del AFI's 10 Top 10. Esta película está dedicada al supervisor de animación Glenn McQueen, quien falleció el 29 de octubre de 2002 de cáncer de piel durante la producción de la película.
Argumento
En un arrecife viven Marlin y Coral, una pareja de peces payaso que esperan el nacimiento de sus más de 400 huevos. Cierto día, la pareja discute los nombres para sus hijos y Marlin sugiere poner nombre a cada mitad con los suyos para evitarse muchas complicaciones, pero Coral sugiere uno que es de su agrado: Nemo. Sin embargo, ese mismo día aparece una barracuda que amenaza con devorarlos y, aunque Marlin trata de convencer a su esposa de que el sitio donde se encuentran los huevos es seguro, Coral intenta proteger los huevos pero es atacada por la barracuda, Marlin trata de luchar contra esta pero es golpeado y lanzado al interior de la anémona, donde queda inconsciente durante el transcurso del ataque. Al despertar, se da cuenta de que tanto Coral como todos los huevos fueron devorados en el ataque, lo cual lo deja destrozado, hasta que se da cuenta de que sólo uno de los huevos sobrevivió. Lo toma y decide llamarlo con el nombre que Coral había sugerido: Nemo. Debido a que el cascarón del huevo sufrió un raspón, Nemo se ve afectado con una limitación en su capacidad de nadar que consiste en que su aleta derecha sea más pequeña y tiembla mucho, pero esto pese a que le moleste, le gusta y la llama "Aleta feliz" ("aleta de la suerte" en España).
Con el tiempo Nemo se vuelve un pececito extrovertido, lleno de curiosidad y muchos deseos de aprender, mientras que Marlin se vuelve un padre sobreprotector a causa de los acontecimientos con la barracuda. Marlin avergüenza a Nemo durante una excursión escolar, por lo que él aprovecha esta ocasión y se escapa del arrecife. Posteriormente le capturan unos buceadores. Cuando Marlin se da cuenta, emprende una búsqueda en la que se encuentra con Dory, una pez cirujana azul de buen corazón y optimista que sufre de pérdida de memoria a corto plazo. En el trayecto, Marlin y Dory se encuentran con tres tiburones: Bruce, un tiburón blanco, Ancla, un tiburón martillo, y Chum, un tiburón mako, quienes tienen en un antiguo campo de minas submarinas una guarida en la que asisten a una clase de terapia grupal, que consiste en dejar de comer peces y volverse amigos de ellos. Allí Marlin descubre el visor de uno de los buzos que capturó a Nemo, que se le había caído, y se da cuenta de una dirección escrita en ella, pero Marlin, en el afán de encontrar a su hijo, discute con Dory y accidentalmente la golpea con el visor y a ella le sale un poco de sangre. El olor de la sangre hace que Bruce entre en frenesí de alimentación por su instinto de tiburón, por lo que empieza a perseguir a Marlin y a Dory a pesar de que Anchor y Chum tratan de evitarlo; afortunadamente, logran salir ilesos.
Mientras tanto, el captor de Nemo, un dentista llamado P. Sherman, lo coloca en un tanque de peces en su oficina en el puerto de Sídney. Allí Nemo conoce a los otros peces del acuario, llamado Tank Gang: Globo, un pez globo que se infla al asustarse; Bubbles, una espiga amarilla obsesionada con las burbujas; Peach, una estrella de mar; Gluglú, un gramma real; Jacques, un camarón limpiador pacífico; y Deb, una damisela de cola negra que cree que su reflejo es su hermana gemela. Nemo se entera de que será un regalo de cumpleaños para Darla, la sobrina de Sherman, quien tiene una pésima fama para con los peces, pues es una niña desesperada que tiene el afán de sacudir violentamente las bolsas de agua donde yacen los peces que le obsequia su tío hasta matarlos. Aterrado, Nemo quiere salir de la pecera pero termina atascado en un tubo de la misma; es ahí cuando aparece el líder del grupo: Gill, un ídolo moro que, al igual que Nemo, tiene una aleta afectada. Él le incita a salir por su cuenta y lo consigue. Gil, un pez también proveniente del océano, ha llevado mucho tiempo tratando de sacar a sus amigos y a él mismo de la pecera y ningún plan había funcionado, así que pretende darle antes que nada una bienvenida a Nemo.
Continuando con Marlin y Dory en el océano, por culpa de un descuido, después de quedarse dormidos en un submarino de la batalla atlántica de la Segunda Guerra Mundial, la máscara de buceo cae en lo profundo de un hueco oscuro. Marlin y Dory van a buscarla pero caen en una borrachera por la gran profundidad, y aparece un rape abisal que comienza a perseguir a Marlin. Durante una lucha peligrosa con el rape abisal, Dory ve el visor de buceo y logra leer lo que está escrito: «P. Sherman, calle Wallaby 42, Sídney». Con el visor lograron atar al rape abisal a una roca. Afortunadamente para ellos (en un principio, exasperante para Marlin), el rape abisal queda atorado y Dory logra recordar esa dirección y no para de repetirla.
Esa noche, Nemo es sometido a un ritual de iniciación por Globo. Una vez cumplido, Gill le da el apodo de «Tiburoncín» («Cebo» en España) y le explica su plan para escapar del acuario antes de que se lo lleve Darla, la sobrina del dentista. Nemo, esperanzado, acepta.
Mientras Dory repite una y otra vez la dirección de P. Sherman calle wallaby 42 Sídney, Marlin trata de recibir instrucciones para llegar a Sídney por medio de un cardumen de atunes. Estos, al principio, no aceptan al pensar que Marlin estaba molestando a Dory, hasta que en una desesperación por creer que nadie quiere ayudarle a encontrar a su hijo, Dory logró convencerlos al avisar que si conocían Sídney, por lo que les dieron las direcciones a la Corriente de Australia Oriental y así lograrían llegar a Sídney. Los peces le avisaron de que cuando lleguen a la fosa deben nadar a través y no sobre ella; sin embargo, cuando llegaron a la fosa, Marlin, por su miedo al océano, se negó al nadar a través de la fosa debido a que, según el, era "La fosa del miedo", a pesar de que no era tan aterradora, e insistió en ir sobre ella al pensar que era más seguro. Dory le pidió a Marlin que confiara en ella para nadar a través de la fosa, pero era tanto el miedo y la desconfianza al océano de Marlin que decidió engañar a Dory para así ir sobre la fosa. Como consecuencia, Marlin y Dory se topan con una floración de medusas, por lo que se inicia una carrera para salir de ellas sin problema. Descubrieron que las puntas de las medusas no picaban, pero eso casi resulta fatal debido a un electrochoque provocado por las medusas, puesto que Marlin salió y encontró a Dory casi inconsciente a causa de tanto electrochoque, por lo que se la lleva con él lo más rápido posible. Al salir, tanto Marlin como Dory se desmayan por el electrochoque.
Mientras tanto en la pecera, Gill pone en acción su plan de escape. Consiste en la interferencia en el filtro del tanque, lo que obligaría al dentista a meter los peces en bolsas con el fin de limpiar el acuario. Nemo por poco lo logra pero casi es cortado en pedazos, pues la piedra que usó para tapar el ventilador que gira era menos fuerte y resistente, por lo que Gill se arrepiente de haberlo puesto en peligro y acaba resignándose a no volver a salir de la pecera.
Más tarde, Marlin y Dory despiertan en una colonia de tortugas, entre ellas Crush y su hijo Chiqui. Marlin comienza a entender que, aunque vale la pena ser precavido, también hace falta tomar riesgos de vez en cuando. Él les cuenta su historia a todos y en pocas horas se va difundiendo por los mares hasta que la historia llega a Nigel, un pelícano amigo de los peces del consultorio.
Mientras tanto, tras el plan fallido, Nemo está triste y resignado a morir en manos de Darla. Gill le pide perdón por poner su vida en peligro, pues tenía tantas ganas de volver al océano que no consideró que arriesgaba la vida de un niño para lograr su objetivo. Llega Nigel y les cuenta toda la historia de Marlin desde que vio cómo se llevaban a su hijo. Sin poder creer todo lo que su padre ha hecho por volver a su lado, Nemo intenta hacer el plan de Gill de nuevo y esta vez con éxito, lo que significa que el plan para escapar del acuario continúa. En la corriente, Marlin y Dory salen con ayuda de las tortugas, pero se quedan nadando en la nada durante horas hasta que se encuentran a lo lejos una figura. Dory intenta comunicarse a gritos pero resulta que dicha figura es una ballena azul. Afirmando hablar su idioma, le pide que los lleve a Sídney con rapidez; la ballena desaparece para acabar reapareciendo detrás de ellos y los engulle junto al krill que pasaba en ese momento. En la pecera han crecido algas verdes, lo que indica que el plan ya casi funciona.
Dentro de la boca de la ballena, Marlin, que estaba dubitativo en el tema, se da cuenta de que, efectivamente, su compañera se logra comunicar con la ballena (en un principio creyó que no, al pensar que la ballena quería comérselos), lo que los lleva a Port Jackson y ahí la ballena los expulsa a través de su espiráculo. Al día siguiente, al buscar el consultorio a Dory y a Marlín los atrapa un pelícano, quien Dory lo confundió con un cisne, quien después se encuentran con Nigel, quien reconoce a Marlin por las historias que había escuchado en el puerto. Nigel intenta llevar a Marlin y a Dory, pero son perseguidos por una bandada de gaviotas. Al fin logran alejarse de ellas y los lleva a la oficina del dentista.
En la pecera, el filtro fue reemplazado por uno de alta tecnología y a todos les entra el pánico: la sobrina de Sherman, Darla, llegó a la oficina y Nemo, dentro de la bolsa de agua, intenta hacerse el muerto para que Sherman lo tire por el inodoro y eso lo lleve al drenaje, que lleva directo al océano. Pero en vez de eso, lo lleva directamente a la papelera hasta casi tirarlo. Cuando Nigel llega, haciendo un alboroto en el consultorio, Marlin ve a su hijo Nemo y cree que está muerto, por lo que Gill ayuda a Nemo a escaparse hacia un desagüe. Marlin decide separarse de Dory, está destrozado al creer a su hijo muerto y no tiene ganas de seguir viviendo; en medio de la histeria, Dory pierde la memoria y se confunde, pero se encuentra con Nemo, quien finalmente alcanzó el océano.
La memoria de Dory se restaura después de que ella lee la palabra «Sídney» en una tubería cercana. Luego ella guía a Nemo para ayudarse a encontrar con Marlin en una zona pesquera. Le dio la dirección un cangrejo egoísta que se veía muy parecido al que Nigel se iba a comer antes de recibir el mensaje de Marlin en búsqueda de su hijo, quien desde un principio se negó a decir donde fue Marlin hasta que Dory lo forzó llevándolo a la superficie indicando que si no se lo dice será devorado por gaviotas.
Al fin Nemo y Marlin se reencuentran, pero una red grande de pesca empezó a atrapar a todo un cardumen de reinetas, incluyendo a Dory. Esto hace que Nemo entre en la red y dirija el cardumen, que también está dentro de la red, para nadar hacia abajo todos juntos y romperla, lo que les permitiría escapar. Marlin le pide a su hijo perdón por haberlo alejado tanto de los peligros y finalmente se reconcilian. Después de regresar a casa, Nemo va hacia la escuela y Marlin, que ya no es un padre sobreprotector, tranquilamente observa a Nemo nadar a lo lejos con Dory a su lado.