Juan Evo Morales Ayma (Orinoca, Oruro, 26 de octubre de 1959) es un político y sindicalista cocalero boliviano, que se desempeñó como presidente de Bolivia desde el 22 de enero de 2006 hasta el 10 de noviembre de 2019, fecha en que presentó su dimisión debido a una crisis política. De ideología socialista y populista de izquierda, fue dirigente y fundador del partido Movimiento al Socialismo desde 1997 hasta 2024 y líder de su propio partido, EVO Pueblo desde marzo de 2025.
Inició su activismo en el movimiento sindical en la década de 1980 en la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB). Alcanzó la dirección de la Federación Especial del Trópico, una de las seis federaciones sindicales de productores de coca que se encuentran organizadas en la zona de la provincia del Chapare y que, desde 1991, son coordinadas por un Comité de Coordinación presidido por él. Fue uno de los fundadores del Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (IPSP), que luego se aliaría con el Movimiento al Socialismo (MAS) conformando así la alianza política denominada Movimiento al Socialismo - Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS–IPSP) para participar en las elecciones generales de 1997, en las que resultó elegido diputado por Cochabamba; tras la conformación de la alianza política MAS–IPSP, del cual dirigió desde 1997 hasta 2024, cuando el Tribunal Constitucional Plurinacional emitió un fallo en favor de Grover García como el nuevo presidente del partido, dicha decisión llevó a renunciar su militancia.
Morales se presentó por primera vez a las elecciones presidenciales en 2002. Quedó en segundo lugar por detrás de Gonzalo Sánchez de Lozada. En las elecciones de 2005, obtuvo casi el 54% de los votos. De esta manera, se convirtió en el primer presidente indígena de Bolivia. Fue reelegido en las elecciones de 2009 con el 64,22 % de los votos y, en las de 2014, con el 63,36 %.
Durante su presidencia, Morales aumentó los impuestos a la industria de los hidrocarburos para impulsar el gasto social y enfatizó proyectos para combatir el analfabetismo, la pobreza y la discriminación racial y de género. Criticando abiertamente el neoliberalismo, el gobierno de Morales llevó a Bolivia hacia una economía mixta, redujo su dependencia del país al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y supervisó un fuerte crecimiento económico. Reduciendo la influencia de Estados Unidos en el país, además construyó relaciones con gobiernos de la marea rosa latinoamericana, especialmente la Venezuela de Hugo Chávez y la Cuba de Fidel Castro, y firmó a Bolivia en la Alianza Bolivariana para las Américas. Su administración se opuso a las demandas autonomistas de las provincias orientales de Bolivia, ganó un referéndum revocatorio en 2008 e instituyó una nueva constitución que estableció a Bolivia como un estado plurinacional.
Durante su gestión, Bolivia fue uno de los países con mayor crecimiento económico en Sudamérica, con un crecimiento promedio del PIB del 5 % anual, lo que le valió el mote del «milagro económico boliviano». La pobreza extrema en Bolivia disminuyó del 36,7 % al 16,8 % entre 2005 y 2015. También se presentó una mejora de la distribución del ingreso, con un descenso del índice de Gini de 0,60 en 2005 a 0,47 en 2016, según datos del Instituto Nacional de Estadística de Bolivia.
En lo que respecta a la educación, a partir del 2006 se aplicó el método de alfabetización cubano «yo, sí puedo», que permitió pasar del 13,3 % de analfabetismo, que indicaba el censo de 2001, al 3,7 %. Esta cifra le valió al país la declaración de «libre de analfabetismo», según la Unesco en 2008. Además, en 2010 se aprobó la Ley Educativa Avelino Siñani-Elizardo Pérez, que establece la educación gratuita e intercultural. En materia de salud, se estableció el Sistema Único de Salud para ofrecer sanidad universal y gratuita. En derechos humanos, destaca el reconocimiento de los derechos indígenas contemplados en la Constitución de 2009 y la ley de identidad de género aprobada en 2016.
El 10 de noviembre de 2019, en un contexto de fuertes protestas sociales, acusaciones de fraude en las elecciones generales del 20 de octubre Evo Morales presentó su renuncia después de recibir amenazas contra su persona, sus colaboradores y su patrimonio, así como la sugerencia pública de renuncia de las Fuerzas Armadas bolivianas«¿Golpe de Estado en Bolivia?», artículo publicado el 13 de noviembre de 2019 en el sitio web de la BBC (Londres). y la policía.Lambert, Renaud (2019): «Un golpe de Estado demasiado fácil en Bolivia», artículo publicado en diciembre de 2019 en el sitio web del diario Le Monde Diplomatique (París). Al día siguiente salió de Bolivia y se le concedió el asilo político en México ofrecido por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.México otorga asilo político a Evo Morales tras el golpe de Estado en Bolivia. Publicado el 11 de noviembre de 2019. Consultado el 11 de noviembre de 2019 El 12 de noviembre de 2019 arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde lo recibió el canciller mexicano, Marcelo Ebrard. Un mes después, el 12 de diciembre de 2019, Evo Morales se trasladó a Argentina en calidad de refugiado, acompañado del exvicepresidente Álvaro García Linera y otros exministros. Tras casi un año de exilio en Argentina, volvió a Bolivia el 9 de noviembre de 2020. Por seguridad, fue acompañado a su regreso por el presidente argentino Alberto Fernández.
En diciembre de 2023, el TCP declaró inaplicable la «reelección indefinida», dejándolo inhabilitado para postularse en las elecciones de 2025 al haber gobernado tres períodos consecutivos. En octubre de 2024, la Fiscalía abrió una investigación por «trata de personas» contra Morales, acusándolo de estupro contra una menor de quince años, con la que supuestamente procreó una hija.
Primeros años
Evo Morales nació el 26 de octubre de 1959 en la comunidad Isallavi, del cantón Orinoca en el departamento de Oruro, en el Altiplano de Bolivia. Es hijo de Dionisio Morales Choque y María Ayma Mamani y descendiente de una familia de agricultores y criadora de llamas. Morales es de origen indígena uru-aimara y su idioma materno es el aimara. Desde niño trabajó la tierra y fue pastor de llamas. Eran siete hermanos de los que sólo tres sobrevivieron: Esther la mayor (fallecida), Evo y Hugo el menor, radican en Oruro. Perdió a otros cuatro: Luis, Eduvé, Reyna y el cuarto falleció al nacer.
Desde niño, Morales ayudó en las tareas agrícolas. A los seis años emigró con su familia durante el periodo de la zafra de la caña de azúcar a la comunidad de Galilea (en la provincia de Tucumán) y Campo Santo (en la provincia de Salta), en el norte de la Argentina.
Allí fue por primera vez a la escuela, en abril de 1966, cursando el primer grado en la Escuela n.º 4136 Julio Argentino Cornejo, ubicada en la finca La Población de la localidad de Campo Santo, a unos 60 kilómetros de Salta.
En 2014, visitó la escuela a la que definió con la expresión «acá empezó todo» y decidió apadrinarla:
Al año siguiente regresó a Bolivia.
Trabajando durante toda su niñez, Morales se las ingeniaba para dedicarse a su deporte favorito: el fútbol, deporte que le llevó más tarde a ocupar su primer cargo sindical, el de secretario de Deportes de su comunidad. También entrenó en el Club San José, de Oruro.
Educación y servicio militar
Desde muy joven comenzó a demostrar sus dotes de liderazgo.
Cuando tenía quince años ―explicó su prima Adela Ayma― visitó con sus compañeros del colegio de la Unidad Educativa Central Orinoca el Palacio Quemado en La Paz. El equipo logístico no les permitió hablar con el presidente porque este se encontraba ocupado. Evo quedó tan ofendido que le dijo a sus amigos: «Algún día voy a ser presidente y fácil me van a encontrar».
Para continuar sus estudios, viajó a Oruro, donde trabajó de ladrillero, panadero y trompetista. Llegó a tocar en la Banda Real Imperial, actividad que le permitió viajar y conocer diversas realidades.
Estudió hasta primero de primaria en el colegio Beltrán Ávila. Después se marchó para cumplir el servicio militar obligatorio en el Estado Mayor en La Paz. En ese periodo fue testigo de los golpes de Estado de Juan Pereda Asbún y David Padilla Arancibia, ambos en 1978.
Al salir del cuartel, volvió a su comunidad para trabajar la coca. Pero la naturaleza cambió la vida de los Morales y de otros miles de comunarios de Orinoca. En 1980, el fenómeno El Niño acabó con más del 70 % de la producción agrícola y se llevó más del 50 % de los animales.
Poco después, su familia emprendió un viaje a Cochabamba para iniciar una nueva vida de colonos en San Francisco, en la provincia del Chapare.
Sindicalista cocalero
En 1981 fue nombrado secretario de Deportes de su sindicato, San Francisco. En 1983 falleció su padre. Dejó entonces sus responsabilidades sindicales para dedicarse íntegramente al trabajo familiar. Además, debía trasladarse con frecuencia del Chapare a Orinoca para atender actividades agrícolas en su comunidad de origen.
En El Chapare, Morales se unió a un sindicato de cocaleros (cultivadores de coca), siendo nombrado secretario local de Deportes. Organizando torneos de fútbol, entre los miembros del sindicato se ganó el apodo de "el joven jugador de béisbol" debido a su tendencia a organizar partidos durante los recesos de las reuniones. Influenciado para unirse al sindicato por acontecimientos más amplios, en 1980 el militar Luis García Meza tomó el poder mediante un golpe militar, prohibiendo otros partidos políticos y declarándose presidente; para Morales, un "acontecimiento fundamental en su relación con la política" ocurrió en 1981, cuando un campesino (cultivador de coca) fue acusado de tráfico de cocaína por soldados, siendo golpeado y quemado vivo. En 1982, el izquierdista Hernán Siles Zuazo y la Unión Democrática y Popular (UDP) tomaron el poder en elecciones democráticas representativas, antes de implementar reformas capitalistas neoliberales y privatizar gran parte del sector estatal con apoyo estadounidense; La hiperinflación se controló, pero el desempleo subió al 25%. Cada vez más activo en el sindicato, de 1982 a 1983, Morales fue secretario general de su sindicato local en San Francisco. En 1983, el padre de Morales, Dionisio, falleció y, aunque se perdió el funeral, se retiró temporalmente de su trabajo sindical para organizar los asuntos de su padre.
Entre 1984 a 1985, Morales fue Secretario de Registros del movimiento y en 1985 se convirtió en Secretario General del Cuartel General de August II. De 1984 a 1991, los sindicatos emprendieron una serie de protestas contra la erradicación forzosa de la coca ocupando oficinas del gobierno local, estableciendo controles de carretera, iniciando huelgas de hambre y organizando marchas y manifestaciones masivas. Morales participó personalmente en este activismo directo y en 1984 estuvo presente en un bloqueo donde murieron 3 campesinos. En 1988, Morales fue elegido secretario ejecutivo de la Federación de los Trópicos de Cochabamba. En 1989, intervino en un acto conmemorativo de un año de la masacre de Villa Tunari, en la que 11 agricultores de coca fueron asesinados por agentes de la Unidad Móvil Policial para Áreas Rurales (UMOPAR). Al día siguiente, agentes de UMOPAR golpearon a Morales, dejándolo en las montañas para que muriera, pero fue rescatado por otros miembros del sindicato. Para combatir esta violencia, Morales concluyó que una milicia cocalera armada podría iniciar una guerra de guerrillas contra el gobierno, pero pronto decidió seguir un camino electoral. En 1992, realizó varios viajes internacionales para defender la causa cocalera, hablando en una conferencia en Cuba y también viajando a Canadá, durante el cual se enteró de la muerte de su madre.