thumb|Colorados en desfile por la ciudad de Sucre, visten su tradicional uniforme del siglo XIX|250px
El Regimiento de infantería RI-1 Colorados de Bolivia es una unidad militar del Ejército Boliviano que se constituye como regimiento escolta presidencial cuya misión específica es resguardar la seguridad e integridad física del Presidente del estado plurinacional y a cuyo cargo se encuentra la custodia del Palacio de Gobierno y Residencia Presidencial.
Cuenta con dos batallones de infantería que son el BI-201 y BI-202 con sus respectivos cuarteles. El cuartel central Calama, ubicado en la calle del mismo nombre donde funcionan las oficinas centrales de la unidad y el centro de reclutamiento. El cuartel Mirador con asiento en el cerro de Quilli Quilli, zona de Villa Pavón, es un centro de adiestramiento en diversas áreas de especialización como asalto, apoyo, protección de personas, primeros auxilios, etc. Este regimiento es considerado como el más representativo del Ejército boliviano, por sus gestas libradas y el significado que tiene en la memoria histórica del pueblo boliviano.
Historia
Este cuerpo militar tiene sus orígenes en 1821, "Vocero Militar" publicación del ejército boliviano, Año:9, Nro. 436 mayo de 2009 año en que el guerrillero altoperuano José Miguel Lanza organizó una milicia independentista en los territorios que hoy son parte de República de Bolivia. En sus filas figuraron algunos personajes que posteriormente serían importantes en la historia boliviana entre otros José Ballivián, Mariano Torrelio y Manuel Dehesa. la primera referencia a este cuerpo aparece en 1857 cuando figura como Batallón "Colorados" 39 de Línea convirtiéndose desde entonces en una unidad de élite del ejército boliviano.Díaz Arguedas Julio "Historia del Ejército de Bolivia, 1825-1932", pág. 266 El ideólogo de este cuerpo de infantería fue el entonces coronel Plácido Yáñez, el que fuera responsable de la Matanza del Loreto (23 de octubre de 1861), quien impuso una disciplina férrea en extremo. Se recuerda muchas veces que él fue quien dispuso la prohibición de salir con permiso durante el primer mes de instrucción.
Yáñez tenía como lema El amor a las armas entra con sangre, lo que le servía para justificar incluso la muerte de quienes pedían su baja o morían en el transcurso del adiestramiento. Fue mediante este duro aprendizaje y disciplina que se formó una unidad de tipo pretoriana que luego pondría en el poder o mantendría en él a varios caudillos militares desde Belzu hasta Daza, que lo sostuvieron como un cuerpo profesional y permanente dándole tratos presénciales. Contando con el apoyo de los Colorados, Hilarión Daza derrocó al presidente Agustín Morales en 1876 asumiendo en adelante la presidencia de Bolivia. Los Colorados se convirtieron desde entonces en el brazo armado que mantuvo a Daza en el poder. La mayoría de sus miembros eran compadres o ahijados del mismo.Dámaso E. Uriburu "Guerra del Pacífico: episodios, 1879 á 1881" pág. 83 De sus 593 plazas, 370 ostentaban un grado superior al de soldado y recibían la paga de comandantes.Jorge Basadre "Chile, Perú y Bolivia independientes" pág. 387 Por este motivo eran conocidos popularmente como los Colorados de Daza.
Guerra del Pacífico
thumb|left|Colorado de Bolivia en 1879: nótese que lleva ojotas (sandalias) y chuspa (bolsa de lana), prendas ambas usadas por los indígenas como parte de su cultura.|200px
Al estallar la guerra del Pacífico, el ejército boliviano estaba compuesto de dos escuadrones de caballería, una batería de artillería y tres batallones de infantería siendo los Colorados el N.º 1 de Línea. Su armamento consistía en fusiles Remington mientras que los otros batallones, dada la poca confianza que inspiraban al presidente, se encontraban armados en su mayoría de anticuados fusiles de avancarga.Andrés A. Cáceres "Memorias de la Guerra del 79" pág. 14
A finales de 1879, el ejército boliviano al mando del presidente Daza, fue movilizado a Tacna donde se reunió con el ejército peruano al mando de su presidente Mariano Ignacio Prado. Tras la captura del monitor Huáscar y el inicio de la campaña terrestre marcharon junto al resto del ejército boliviano de Arica a Tarapacá en apoyo de las fuerzas peruano-bolivianas del general Juan Buendía que se encontraban prontas a enfrentarse al ejército chileno en la estación de Dolores. Sin embargo el temor de Daza de que las tropas que le sostenían en el poder fueran diezmadas y esto fuera aprovechado por sus enemigos internos para derrocarlo, hizo que a la altura del río Camarones diera media vuelta y contramarchara a Arica abandonando a Buendía a su suerte. Estas noticias desmoralizaron al ejército aliado y tras la derrota en Dolores las tropas bolivianas se dispersaron por completo con dirección a Oruro. Esta acción es conocida en la historia como la Traición de Camarones. Según el general boliviano Juan José Pérez Marañón (muerto posteriormente en la batalla de Tacna) cuando los soldados preguntaron a Daza cómo es que iban a contramarchar sin haber vengado a sus hermanos muertos en Pisagua este los engañó diciendo que el presidente Prado los necesitaba para defender Sama (al norte de Arica) que supuestamente iba a ser atacada por los chilenos al igual que Pisagua. Con ello los Colorados accedieron a dar la vuelta.Basadre Jorge "Historia de la República del Perú" Tomo VII pág. 1757
Como consecuencia de este desleal proceder, Daza fue derrocado por sus propias tropas poco después, asumiendo el mando del ejército el general Narciso Campero. Para evitar que siguiera siendo conocido como Colorados de Daza, el batallón fue renombrado "Alianza N.º 1".Dirección General de Estadística y Estudios Geográficos de Bolivia "De siglo a siglo: hombres celebres de Bolivia" Pág. 414
Batalla del Alto de la Alianza La ocasión en la que finalmente el batallón Colorados tendría la oportunidad de demostrar toda su capacidad fue en la batalla del Alto de la Alianza en la llanura ubicada al norte de la ciudad de Tacna. Allí se enfrentaron 8500 peruanos y 5150 bolivianos con 23 piezas de artillería contra 14 147 chilenos, de los cuales combatieron sólo 9000 pues la reserva no alcanzó a participar. Las fuerzas chilenas contaban con 41 piezas de artillería. El Batallón Colorados constituía el ala derecha del dispositivo aliado, pero al mediodía del 26 de mayo de 1880 recibió la orden de trasladarse al ala izquierda, donde flaqueaba la defensa aliada ante el ataque de las divisiones chilenas de los coroneles Barceló y Amengual. Su misión era reforzar a los aliados y arremeter contra el enemigo, al que buscó atemorizar con el famoso grito de "temblad rotos que aquí entran los Colorados de Bolivia". thumb|200px|Oficiales y soldados del batallón colorados de Bolivia durante la guerra del Pacífico.
Pese al éxito inicial pronto las tropas chilenas en retirada lograron reorganizarse y reamunicionarse. Reforzadas por una nueva división al mando del coronel Amunátegui volvieron al ataque, la superioridad material y militar finalmente se impuso y la batalla se perdió. Al ser destruido el único ejército con que contaba, Bolivia se retiró de la guerra del Pacífico. Entre los Colorados famosos en esta batalla, se hallaba Juan Pinto que era tamborillero en el regimiento, además del Coronel Ildefonso Murguía Anze que condujo a los Colorados durante la batalla.
En recuerdo a los soldados que lanzándose con sus armas cargadas y bayonetas caladas vencieron a cuatro cuerpos de ejército y a una carga de la caballería (formando un cuadro de infantería) y a los centenares que murieron, puesto que fueron los primeros en salir, se instituyó el 26 de mayo como el Día de la Infantería.
Guerra del Acre
En la Guerra del Acre la unidad participó como parte integrante del Ejército Nacional al mando del Presidente José Manuel Pando.
Guerra del Chaco
En la guerra del Chaco, ahora ya elevado a nivel de Regimiento, participó en distintas batallas. El 18 de julio de 1932, dada las escasas fuerzas en el sudeste chaqueño, el presidente Salamanca sugirió al general Osorio, que el regimiento Colorados, que se encontraba entre Ingavi y Picuiba abriendo un camino, se trasladara hacia Muñoz-Arce. Osorio se opuso a dar cumplimiento a esa orden y presentó su renuncia que fue aceptada por Salamanca. Resultó inexplicable para Salamanca la obstinación de Osorio teniendo en cuenta, dijo, que esa unidad «no tenía más que el prestigio de su glorioso nombre» y aunque, como otros regimientos, se encontraba en etapa de instrucción militar, hubiera ayudado en ese sector donde, mes y medio después, se iniciaría la guerra.
Afectado moralmente por el violento combate del 10 de diciembre de 1932, en Kilómetro Siete, juntamente con el RI-25, abandonó su posición dirigiéndose hacia Saavedra. El teniente coronel Bretel ordenó a la artillería que contuviera esta deserción lo que se logró apuntando los cañones directamente a la tropa. El 21 de enero de 1933 figuró en el ataque frontal al fortín Fernández (Herrera) donde fue diezmado por sus defensores. Los sobrevivientes fueron distribuidos en otros regimientos y su nombre pasó al regimiento 41.
En la Primera batalla de Nanawa llegó por el sur hasta el sector de las cocinas del fortín paraguayo pero fue desalojado luego de un combate cuerpo a cuerpo y sufrió fuertes pérdidas en la retirada al no ser apoyado por fuerzas amigas.
El 3 y 4 de diciembre de 1933 fue enviado por Kundt a contener la masa de maniobra paraguaya que había cortado el camino Alihuata-Saavedra a la altura del km 31 pero fue arrollado por esas fuerzas que eran muy superiores. El 11 de diciembre de 1933, en Campo Vía, realizó un último intento por romper el cerco pero fue rechazado con fuertes bajas resultando gravemente herido su comandante, el mayor Sinforiano Bilbao Rioja. Parte de su efectivo figuró en la lista de regimientos que se rindieron en El cerco de Campo Vía, el 11 de diciembre de 1933.
En mayo de 1934, se destacó en la Batalla de Cañada Strongest donde encerró y obligó a capitular a un batallón del regimiento "Lomas Valentinas" del ejército paraguayo.
Participó en la defensa del sector Ballivián a mediados de 1934:
Lucha contra la guerrilla Contra la guerrilla del Che Guevara en Ñancahuazú tuvo destacada participación en Overá, Lequira, El Espino y Muchiri. También participó contra la Guerrilla de Teoponte.
Homenaje left|thumb|250px|Monumento a la Batalla del Alto de la Alianza, Cerro Intiorko en Tacna La Ley No 2922, promulgada por el gobierno del presidente Carlos Mesa el 26 de noviembre de 2004, declaró Héroe Nacional al Coronel Ildefonso Murguía Anze, Comandantes, Clases y Soldados del batallón Colorados de Bolivia, por su valiente y patriótica acción en la Batalla del Alto de la Alianza.del 26 noviembre 2004.htm LEY No 2922 del 26de nov iembre de 2004
Es una tradición anual que una delegación del regimiento Colorados de Bolivia participe de la ceremonia realizada cada 26 de mayo en el Alto de la Alianza donde se desarrolló la Batalla de Tacna, ubicado al norte de Tacna, en la cual, tras izar los pabellones de ambas naciones, se entonan sus respectivos himnos y se colocan ofrendas florales en honor a los soldados peruanos y bolivianos caídos en la batalla. En el año 2009 esta tradición fue rota por el gobierno del presidente Evo Morales, que aduciendo tensiones diplomáticas, por el asilo político concedido en Perú a tres exministros del Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, no permitió la participación de la delegación boliviana en los actos protocolares."Radio Uno" Emisora de Tacna
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