El intestino grueso es la última porción del tubo digestivo, formada por el ciego, el colon, el recto y el canal anal. El intestino delgado se une al intestino grueso en el abdomen inferior derecho a través de la válvula ileocecal. El intestino grueso es un tubo muscular de aproximadamente un metro y medio de largo. La primera parte del intestino grueso se llama ciego. El intestino grueso continúa absorbiendo agua y nutrientes minerales de los alimentos y sirve como área de almacenamiento de las heces.
Desde el intestino delgado, los pocos nutrientes que no han sido digeridos previamente, y parte del agua, pasan al intestino grueso a través de una sortija muscular (válvula ileocecal) que impide que los alimentos vuelvan al intestino delgado. El intestino grueso necesita de 10 a 12 horas para finalizar el resto del proceso. En esta fase, los alimentos ya no se siguen procesando; el intestino grueso simplemente absorbe las vitaminas creadas por las bacterias que habitan al colon y el agua restante, compacta los excrementos y almacena la materia fecal al recto hasta que sea eliminada por el ano.
La diferencia más obvia con el intestino delgado es que es más ancho y que presenta una capa muscular longitudinal que se reduce a tres estructuras en forma de correa, de unos 5 milímetros de anchura, conocidas como taeniae coli, que empiezan en la base del apéndice y se extienden desde el ciego hasta el recto. La capa mucosa de su pared está formada por epitelio columnar simple y, en vez de tener las vellosidades del intestino delgado, el intestino grueso presenta criptas intestinales. A pesar de que los dos intestinos tienen células en forma de cáliz, al intestino grueso son más numerosas. La serosa externa es otra capa de tejido conectivo muy delgada que se continúa focalmente con el peritoneo.
El apéndice, que está unido a la superficie posteromedial del intestino grueso, contiene masas de tejido linfoide con una actividad inmunológica similar a la de las placas de Peyer de la tripa delgada. La apendicitis es el resultado de un bloqueo que atrapa material infectado en la cavidad, pero el apéndice, si es necesario, se puede extirpar sin ningún peligro ni consecuencia para el paciente, puesto que es una estructura vestigial (una remanente de la evolución) y hoy en día su ausencia no altera significativamente la función digestiva.
Estructura miniatura|Localización del intestino grueso al abdomen miniatura|Apéndice vermiforme miniatura|Sección de la pared colónica. Microscopio óptico. 40X. Tinción de HE. El intestino grueso es un tubo vacío y alargado de aproximadamente un metro y medio de largo, con movilidad peristáltica gracias a su musculatura lisa, y que está formado por el ciego, el colon, el recto y el canal anal. El intestino delgado se une al intestino grueso al abdomen inferior derecho a través de la papila ileal.
El colon consta de cuatro secciones: Colon ascendente. Es la primera sección y empieza en el área de unión con el intestino delgado. El colon ascendente se extiende hacia arriba por el lado derecho del abdomen y tiene una longitud de unos 12-15 cm. Colon transverso. Es la segunda sección y se extiende a través del abdomen del lado derecho hacia el lado izquierdo. Sus dos extremos forman dos recodos que se llaman: recodo cólico derecho, siendo la unión del colon ascendente con el colon transverso. recodo cólico izquierda, siendo la unión del colon transverso con el colon descendente. Colon descendente. Es la tercera sección y continúa hacia abajo por el lado izquierdo. Colon sigmoideo. Es la cuarta sección y se denomina así por la forma de S. El colon sigmoideo se une al recto, y este desemboca en el canal anal
El intestino grueso procede embriológicamente de la parte de la nansa intestinal primitiva que tiene un menor número de recodos. Al completar el intestino a la décima semana de gestación un giro positivo de 270° (contrario a las agujas del reloj) alrededor del eje del arteria mesentérica superior, el comienzo del intestino grueso se ubica a la fosa ilíaca derecha de forma definitiva. Teniendo en cuenta que existe un punto fijo, la cloaca primitiva que posteriormente originará el ano, el recorrido que hace el intestino primitivo dibuja perfectamente el futuro marco cólico del adulto. El marco cólico encuadra las nansas del yeyuno y el íleon, que tienen una situación inframesocólica.
Partes del intestino grueso Ciego y papila ileal. El ciego es la primera porción del intestino grueso. Es casi siempre intraperitoneal. En su continuación a colon ascendente pasa de intraperitoneal a retro peritoneal. Por eso se forman unos recesos para arrancar el mesoapéndice y la unión ileocecal. La papila ileal está en el lugar por el cual el íleon terminal va a desembocar en el ciego. Esta desembocadura se hace por medio de una apertura longitudinal rodeada de músculo circular (el longitudinal se continúa directamente con el colon ascendente y el ciego). Su función es posiblemente retrasar el progreso del contenido intestinal hacia el intestino grueso.
Apéndice vermiforme. Es un divertículo u órgano vestigial que aparece al intestino grueso, en el sector del ciego, muy infiltrado por células linfoides. Su longitud es variable, de 2 a 15 centímetros, y como media unos 9 centímetros, así como su posición al abdomen, que es ventromedial, el ciego, retro cecal, subhepático, etc. Que depende en gran manera de la amplitud del mesoapéndice. Es de gran interés diagnóstico por la frecuencia con que se inflama, dando lugar al apendicitis aguda y si derrama su contenido a la cavidad abdominal, se transforma en una peritonitis. Este no tiene funciones digestivas conocidas, aunque es un lugar donde se cumplen respuestas inmunitarias. Colon ascendente. Se extiende desde el ciego hasta la flexura cólica derecha (impresión cólico a la cara inferior del hígado, formando el ligamento hepatocólico). Se relaciona con las nanses de intestino delgado, el riñón derecho, y porción descendente del duodeno, además de las estructuras musculares de la pared posterior: psoas, cuadrado lumbar, transverso del abdomen y los nervios femorales, cutáneo femoral lateral, iliohipogástrico, ilioinguinal y genitofemoral. Los vasos gonadales, la arteria ilíaca interna y la hueso ilíaco completan las relaciones. Colon transverso, De la flexura cólica derecha a la flexura cólica izquierda. Retenido por el mesocólon transverso. Su borde de inserción pasa a lo largo de la cabeza y cuerpo del páncreas. Su fusión con el omento mayor determina sus relaciones anatómicas: hígado, estómago, porción descendente del duodeno, páncreas, bolsa omental, bazo. Un repliegue de peritoneo, el ligamento frenocólico une el diafragma con la flexura cólica izquierda. Colon descendente y sigmoideo. Tiene unas relaciones muy parecidas a las del colon ascendente en cuanto a la pared abdominal. Progresivamente se inclina hacia la línea mediana para continuar con el colon sigmoideo, especie de "S" que hace el colon antes de continuar con el recto a nivel de la vértebra S3. El colon sigmoideo tiene su mesocólon, con vértice hacia la bifurcación de la arteria ilíaca común izquierda. De aquí se bifurca en dos partes para cada una de las curvas del colon sigmoideo. El mesocólon sigmoideo se relaciona por detrás con órganos de la cavidad pelviana, el uréter, el músculo piriforme y la arteria ilíaca interna.
Desarrollo El intestino grueso empieza a desarrollarse a la fase inicial de la gestación. Su ritmo de crecimiento es bastante lineal. Logra una medida de 5 cm a la duodécima semana de embarazo, 10 cm a la decimocuarta, 15 cm a la decimoséptima y 20 cm a la veintena, y continúa creciendo hasta una medida mediana de 66 cm al momento del nacimiento, momento en el cual su anchura mediana es de 1,7 cm al ciego y 1,0 cm al resto. Entre el nacimiento y la adultez, el intestino grueso crece hasta medir unos 180 cm y las criptas de Lieberkühn (que se encargan de secretar enzimas digestivas) aumentan en medida y, sobre todo, en número.
Patología miniatura|Imagen endoscópica de un cáncer de colon detectado al colon sigmoideo durante una colonoscópia de criba por la enfermedad de Crohn El intestino grueso se puede ver afectado por muchos tipos diferentes de enfermedades y trastornos que se clasifican en varios grupos.
Una primera categoría es la de las enfermedades inflamatorias intestinales, que consisten principalmente en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Estos trastornos son provocados por una sobre-reacción inmunitaria hacia microorganismos naturalmente presentes al intestino (flora intestinal). A pesar de tener características, síntomas y localizaciones diferentes, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa se asemejan mucho e incluso hay ha científicos que consideran que en realidad se trata de dos formas de una misma enfermedad (a pesar de que no es, ni mucho menos, la teoría más aceptada). Durante mucho tiempo se pensó que las enfermedades inflamatorias intestinales eran la consecuencia de una disfunción inmunitaria idiopática, pero desde medios de la década del 2000 el consenso ha sido que la causa es uno o más patógenos todavía no identificados que, al infectar individuos susceptibles, provocan una respuesta inmunitaria que se acaba autoperpetuando. Algunos de los candidatos son Mycobacterium avis paratuberculosis (que provoca una enfermedad similar en el ganado vacuno), una variante adherente-invasiva de la escherichia coli, Listeria monocytogenes, Campylobacter jejuni, Yersinia enterocolitica, la salmonela, o parásitos unicelulares.
Los cánceres del intestino grueso se conocen con el nombre genérico de «cáncer colorrectal», a pesar de que hay una serie de diferencias entre el cáncer de colon y el cáncer rectal. De hecho, parece que también hay diferencias significativas entre los cánceres del colon derecho y los del colon izquierdo, cosa que ha llevado algunos investigadores a afirmar que, en realidad, son dos patologías distintas.
El cáncer colorrectal es el tercer cáncer que mata más gente en el mundo, después del cáncer de pulmón y el cáncer de mama. Esto es debido de no tanto a su mortalidad relativamente moderada como su alta incidencia en la población. Este tumor se encuentra entre los tres más comunes en la mayoría de países desarrollados, cosa que hace que mate más gente que otros cánceres más letales pero menos comunes.
Una de las cosas que hacen que el cáncer colorrectal mate tanta gente es que a menudo es diagnosticado cuando la enfermedad ya está avanzada. Como otros muchos cánceres, no suele dar síntomas hasta que ya ha metastatizado y es incurable en la gran mayoría de casos. Las autoridades sanitarias han llevado a cabo campañas de sensibilización sobre la importancia que las poblaciones de alto riesgo de cáncer colorrectal (gente de más de 45 años, gente con antecedentes de este cáncer en la familia, gente con ciertas mutaciones genéticas y gente que sufre de enfermedades inflamatòries intestinales desde hace muchos años) se hagan pruebas de diagnóstico periódicamente para detectar cualquier tumor antes de que se haya esparcido. Parte de este trabajo de sensibilización se ha concentrado al hacer entender a la gente que no se tiene que esperar a tener síntomas, puesto que entonces a menudo es demasiado tarde. Las pruebas más utilizadas para detectar el cáncer colorrectal son la prueba de detección de sangre en heces (más barata y fácil de hacer, pero menos eficaz) y la colonoscopia, que es la estándar de referencia por el diagnóstico de este tumor.
Los tumores carcinoides originados en las células caliciformes colónicos son muy raros.
Otras enfermedades del intestino grueso: colitis pseudomembranosa por Clostridium difficile diverticulosis diverticulitis estreñimiento megacólon tóxico oclusión intestinal perforación intestinal enfermedad de Hirschsprung