thumb|200px|derecha| Frank Petre. Francis (Frank) William Petre (27 de agosto de 1847 - 10 de diciembre de 1918) fue un destacado arquitecto nacido en Nueva Zelanda que vivió en Dunedin. Antes de él, la arquitectura de Nueva Zelanda estaba dominada por la institucionalización del neogótico, impulsado por el Imperio Británico en todas sus colonias. Petre, que fue uno de los primeros arquitectos nativos del país de Oceanía, jugó un importante papel en cambiar el estilo arquitectónico hacia los estilos paladinos y renacentistas del sur de Europa, los cuales eran más propicios para el clima de Nueva Zelanda que el gótico.

Frank Petre era capaz de trabajar con diferentes estilos arquitectónicos y tuvo un notable papel como pionero en el trabajo en el desarrollo y construcción con cemento. Diseñó números edificios públicos y privados, algunos de los cuales siguen en pie en Dunedin. Hoy sus casas privadas son las más distinguidas y buscadas de Nueva Zelanda. No obstante, es recordado, principalmente, por la monumental Catedral del Santísimo Sacramento, en Christchurch y en Dunedin, que sobreviven hoy como testimonio de su talento y de su experiencia en la arquitectura.

Primeros años

La familia Petres pertenecía a la aristocracia y provenían de Ingatestone en Essex, Inglaterra. La familia de Francis fue una de las primeras y más destacadas en las colonias familiares de Nueva Zelanda, de hecho la bahía de Petre (en las islas Chatham) fue nombrado por ellos, así como - originalmente - lo fue el pueblo de Wanganui en la isla del Norte. Petre era hijo del honorable Henry William Petre, el primero que llegó a Nueva Zelanda en 1840 como director de la Compañía de Nueva Zelanda. Ésta a su vez era propiedad del abuelo, William Henry Francis Petre, el undécimo Barón Petre, que fue jefe de dicha compañía. La Compañía de Nueva Zelanda había sido la que promovió la colonización de la isla, y compró, a veces de forma dudosa, miles de hectáreas de tierra a los Moari.* A consecuencia de ello, Henry Petre fue uno de los fundadores de Wellington. También fue el tesorero de la región neozelandesa New Munster. Henry pareció haber sido un hombre de extraña apariencia, según las descripciones de sus contemporáneos. Por ejemplo, el comentador social de Nueva Zelanda Charlotte Godley afirmó: "él es enormemente alto y delgado y parece como acero ardiente que cuelga vagamente".

Francis Petre nació en 1847 en la localidad de Petone, que hoy es una periferia de Lower Hutt en Isla del Norte. Esta fue uno de los primeros asentamientos ingleses en Nueva Zelanda. En 1855. según la tradición colonial británica, Petre fue enviado a Inglaterra para ser educado. Realizó sus estudios en el Mount St Mary's College al norte de Inglaterra. Esta institución pertenecía a los jesuitas. Después de algunos años, marchó al Royal Naval College, por entonces en Portsmouth ( en 1869 el instituto fue trasladado a Greenwich). Francis no se encontraba a gusto con la carrera naval, por lo que prefirió continuar sus estudios en Francia. Allí fue alumno del carismático cura Benoit Haffgreingue durante su estancia en Boulogne-sur-Mer. Volvió a Inglaterra para completar su educación en Usha College, en Durham.

Los miembros de las familias aristócratas británicas pocas veces "earn a living", es decir, se ganaban la vida. Generalmente ellos podían poseer terrenos que le reportaban beneficios, entraban en el ejército o bien en la Iglesia. No obstante, como era el tercer hijo de un padre joven, Petre tuvo que buscar una forma de buscar sus ingresos. A consecuencia de esto, fue aprendiz de Josep Samuda, un ingeniero y constructor de barco de Londres, de 1864 a 1869. Allí recibió los conocimientos de técnicas y habilidades concretas de producción, las cuales fueron más tarde empleadas en su dilatada carrera arquitectónica.

Sobre 1869, Petre logró titularse como arquitecto e ingeniero, y después de un breve periodo de prácticas privadas en Londres, con el arquitecto e ingeniero Daniel Cubitt NIcholls, volvió a Nueva Zelanda en 1872. Francis estuvo trabajando como ingeniero por la contratista de ferrocarriles Brogden and Sons (Brogden e hijos). Durante este tiempo, Petre supervisó la construcción de las líneas férreas entre Blenheim y Picton y las que transcurrían entre Dunedin y Blaclutha, así como el drenaje de las llanuras Taieri y la construcción del túnel en la estación central de Otago, alguno de los cuales aún están abiertos hoy día al público como parte de la actual estación. Cuando realizó acabó todas estas obras, él se estableció en Liverpool Street (Dunedin) como ingeniero y arquitecto por libre.

Arquitectura thumb|200px|derecha|Planos de la catedral de San José, en Dunedin. Este proyecto nunca se ejecutó.

Desde 1875 Petre dedicó su vida a la arquitectura, en particular, a la eclesiástica. No hay duda de que estaba influenciado por la moda de su tiempo, especialmente por el aclamado arquitecto Benjamin Mountfort, que se dedicaba al diseño de iglesias cristianas. Petre comenzó diseñando bajo las premisas del neogótico, del cual él dijo:

the great richness and delicacy of detail, and the closer application of geometrical rules to architecture–more especially in the window tracery which exhibits greater variety of design, together with an easier and more perfect flow into the various parts of the whole structure.

Es decir, describe la grandeza del estilo arquitectónico por la riqueza y delicadeza del detalle, y por la aplicación de las reglas geométricas, especialmente en las tracerías de las ventanas, las cuales exhiben grandes variedades de diseños, que se unen con una fluidez más que perfecta en varias partes de la estructura.

El neogótico inglés es un estilo que fue muy popular entre el protestantismo para la arquitectura en las colonias británicas. Ellos seguían el incipiente movimiento de la escuela de Oxford (intelectuales anglocatólicos que sentían la arquitectura medieval gótica como edificaciones con más espiritualidad que otros estilos basados en templos no cristianos). La iglesia anglicana de las colonias adoptó esta teoría, no solo como una reminiscencia nostálgica de los edificios del Imperio Británico, sino también como forma de impresionar a los nativos y convertirlos a la cristiandad. La Iglesia católica, no obstante, de la que Petre fue miembro, deseaba tener su propia característica. Por eso adoptó las formas arquitectónicas góticas y renacentista del sur de Europa. De este modo, el catolicismo le dio la oportunidad a Petre de demostrar su valía como arquitecto construyendo catedrales, basílicas e iglesias con estilos francés e italiano.

Los primeros años de trabajo de Petre estuvo protagonizado por el cemento, que era un material de construcción novedoso en Nueva Zelanda. Los tres primeros proyectos de Petre fueron construcciones con dicho material: La casa del juez Champan (hoy día conocida como "Castlamore", la villa del acantilado llamada Castillo de Cargill en 1876 y el priorato de San Domingo en 1877. No obstante, por el capricho de sus patrones, él tuvo que trabajar también con materiales más convencionales.

Priorato de San Dominico thumb|200px| izquierda|Priorato de San Domingo.

Petre realizó obras con este expresión artística entre 1876 y 1877, el priorato de Santo Domingo, con aperturas de ventanas straight-sloped. El estilo del edificación, sin embargo, era mucho más que la propia interpretación de Petre y solo fue influenciado ligeramente por la arquitectura anglosajona.

La construcción tuvo éxito por el uso del cemento y por la apropiada disposición de numerosas ventanas dispuestas a lo largo de la fachada. La estructura es, a la vez, grande y austera, que refleja bien la función del convento.

El priorato de Santo Domingo fue el edificio que menos refuerzos arquitectónicos necesitó en el hemisferio austral (el acero estaba siendo por entonces el material de construcción habitual), y Petre se ganó el sobrenombre de "Lord Concrete" (el señor del cemento).

Catedrales Francis Petre diseñó tres de las catedrales que existen en Nueva Zelanda, cada una se identifica con un estilo diferente. Estas construcciones son: Catedral de San José en Dunedin, Catedral del Sagrado Corazón en Wellington y la Catedral del Santísimo Sacramento en Christchurch.

Catedral de San José, Dunedin 1878

thumb| La Catedral de San José está inacada según los planes originales, aun así se trata de un edificio impresionante.

Aunque Petre diseñó varias iglesias, escuelas, edificios públicos y casas privadas; su proyecto más grandioso fue la catedral católica en Dunedin, que nunca fue acabada. La fachada de entrada y la nave fueron construida según el diseño original y revelan que la catedral era el renacer del gótico francés. La catedral de San José, que se encuentra junto al priorato de Santo Domingo, es una reminiscencia de las más grandes catedrales góticas de Europa, con dos torres gemelas y un rosetón central que nos recuerdan a Chartres o a Notre-Dame. La intención de Petre fue crear una fortísima estructura y que las dos torres gemelas dieran la sensación de empequeñecer debido a una majestuosa aguja de 60 metros de altura, la cual podría dar magnificencia al edificio. El proyecto tuvo que pararse cuando la diócesis católica fue reacia a endeudarse innecesariamente cuando apareció la depresión de 1880.

La idea que tenía Petre sobre la iglesia aún se pueden consultar, pues hay más de 90 páginas de bocetos en el archivo diocesal. La construcción comenzó en 1878 y las estructuras fueron consagradas en 1886. Fue una construcción importante desde su inicio: 40 enormes pilares de cemento, cada uno de 1,2 metros de ancho, que hundidos 10 metros en el terreno daban a la catedral una fuerte estabilidad en un terreno volcánico. La nave media 25 metros de longitud y 16 de altura. Las paredes son negra basalto con piedras Oamaru blanca, una combinación por la cual las arquitecturas de Dunedin y Christchurch son famosas (también se puede mirar en la estación de tren de Dunedin). Petre tuvo más tarde dos oportunidades más de diseñar una catedral, pero San José quedará como su trabajo más importante de una catedral neogótica.

Catedral del Sagrado Corazón, Wellington 1901

miniatura|Vista del interior miniatura|izquierda|El templo visto en el

La principal Catedral Católica de Wellington no es muy grande, sin embargo es más que perfecto su tamaño. La Catedral del Sagrado Corazón fue originalmente diseñada como una iglesia que señalara el lugar donde se incendió la Catedral de Santa María. Petre tuvo fuertes conexiones familiares con el sitio, como por ejemplo una parcela adyacente al lugar, y el abuelo y el padre del arquitecto habían cedido los terrenos a la Iglesia católica.

La catedral original tenía estructura gótica que era completada con arbotantes y que había sido construida en 1850. Sin embargo el edificio no aguantó ni 50 años ya que en 1898 un incendio lo destrozo. A los dos días Petre pidió diseñar la nueva iglesia en el mismo sitio donde el fuego había calcinado la anterior catedral, pero se pensó que era mejor acercar la Iglesia a las zonas más pobladas de Wellington como Te Aro y Newtown. En 1903 los planos ya estaban publicados. Petre describió su idea como crear una Iglesia romana pero con toques del Renacimiento de Florencia. Sin embargo este proyecto no siguió adelante como catedral. Sin embargo en el lugar que se había incendiado la antigua catedral si se construyó de forma rápida la Basílica del Sagrado Corazón.

La arquitectura de mitad del seguían las tesis de arquitectos tales como Pugin, que se adhería aún a las teorías de Benjamin Mountfort, arquitecto también de Nueva Zelanda. Según este maestro, tan solo el estilo gótico era adecuado para el culto cristiano. Petre ignoró esta antigua moda y diseñó la basílica del Sagrado Corazón con estilo Paladino, algo que hubiera sido considerado casi herejía pocos años antes.