PDM fue un equipo de ciclismo en carretera neerlandés entre los años 1986 y 1992, cuyo principal patrocinador era Philips Dupont Magnetics, una empresa nacida de la unión entre Philips y DuPont.

Historia Los años de Perico (1986-1987) 1986 El equipo surge en 1986 con Roy Schuiten como mánager de equipo y Jan Gisbers como director deportivo. El fichaje estrella y líder del equipo es el español Pedro Delgado, con el que se plantean conseguir la victoria en el Tour de Francia, dejando de lado en un principio incluso la Vuelta a España, aunque finalmente sí tomaron la salida en la ronda española.

Steven Rooks consigue uno de los primeros triunfos de la temporada al imponerse en la Vuelta a Andalucía. Entre otras carreras, Rooks también añadirá la Amstel Gold Race al palmarés del equipo. Wim Arras también logra diversos triunfos de etapa por diversas pruebas del circuito europeo, destacando una de la Volta a Cataluña. Gerrie Knetemann, con una etapa en la Vuelta a Suiza y la general de la Vuelta a los Países Bajos, entre otras victorias de menor categoría, también aporta su parte.

La gran cita del año, el Tour de Francia, no comenzó con demasiado buen pie para la escuadra debutante, pues en la segunda jornada de competición, durante la disputa de la contrarreloj por equipos del segundo sector, perdieron a tres gregarios, y más de tres minutos y medio respecto al vencedor de la etapa, el Système U de Fignon. Al día siguiente, Henk Boeve se quedaba a las puertas del triunfo de etapa, al acabar segundo al sprint, tras el norteamericano Davis Phinney. Hasta la 11.ª etapa, la primera montañosa, no llegaron las primeras alegrías, con la victoria de Pedro Delgado, que además conseguía situarse 4.º en la clasificación general. Al término de la 12.ª etapa, también montañosa, el equipo contaba con Delgado en 5.ª posición en la general y con el joven neerlandés Steven Rooks en 7.º lugar. Sin embargo, entre un despiste y el escaso equipo disponible, Delgado perdería un minuto más respecto a los primeros clasificados en la 14.ª etapa, al quedarse cortado. A pesar de ello, aún quedaba mucha montaña por delante y seguía contando con opciones. Pero todo se trastocó cuando el segoviano recibió la noticia del fallecimiento de su madre y se vio forzado a abandonar, falto de fuerzas. A raíz de este acontecimiento, el equipo se quedó demasiado tocado, y Rooks, que terminó en 9.ª posición en la general, fue el mejor representante final de la formación holandesa.

1987

En 1987, Gisbers toma las riendas del equipo como mánager general, puesto que mantendrá hasta la disolución del equipo en 1992. Como directores seportivos, se unen Piet van der Kruijs y Ferdi van den Haute. En el plano deportivo, se refuerzan con los fichajes de José Luis Laguía, Gert-Jan Theunisse y Adri van der Poel.

El equipo cosechó éxitos en diversas clásicas y carreras por etapas del calendario ciclista europeo, destacando una etapa de la Vuelta a Suiza de Rooks y el Giro del Piamonte y la París-Tours de Van der Poel. En el plano individual, Van der Poel se adjudicó el Campeonato de Holanda de ruta y Jörg Müller hizo lo propio en el Campeonato de Suiza.

En la Vuelta a España, Pedro Delgado acude como jefe de filas, dispuesto a ganar la clasificación general. Durante las primeras etapas, aguanta sin perder tiempo, y se mantiene entre los mejores en el primer contacto con la montaña. Sin embargo, en la etapa de los Lagos de Covadonga, Delgado se derrumba y pierde más de tres minutos respecto al vencedor, el colombiano Luis Herrera. Al término de esta edición de la Vuelta, Perico terminaría en 4.ª posición. René Beuker, 2.º en la 14.ª etapa y 3.º en la 17.ª, fue el integrante del equipo que más cerca estuvo de lograr un triunfo de etapa.

En el Tour de Francia, el equipo se presentaba de nuevo con el ciclista español como máximo candidato, esta vez rodeado de un equipo más experimentado. En esta ocasión, el comienzo de la prueba fue bastante satisfactorio. Por un lado, Delgado apenas cedió tiempo en la etapa prólogo, e incluso se permitió el lujo de batir a rivales de la talla de Fignon o Kelly. Al día siguiente, en la contrarreloj por equipos, el PDM marcaba el 6.º mejor tiempo, perdiendo apenas 41 segundos respecto a Stephen Roche, jefe de filas del Carrera, y aumentando la ventaja respecto a otros rivales como Kelly y Hampsten. La 9.ª etapa se sumó al palmarés del equipo PDM en el Tour de Francia, después de que Van der Poel se impusiera a otros cuatro corredores en una escapada. Al día siguiente, primera prueba de fuego para el líder de la formación, al afrontar una contrarreloj llana de 87,5 km, en la cual cedió casi dos minutos y medio respecto al vencedor, el irlandés Stephen Roche, un especialista contra el crono, quedando entre los diez mejores de la etapa y haciendo patente su mejora en la disciplina. Al término de la primera etapa pirenaica, Delgado ya estaba en 6.ª posición en la clasificación general. Dos días después, el segoviano se alía con el líder francés, Charly Mottet, y bajo las inclemencias meteorológicas, logra reducir su desventaja con Roche en un minuto. Al día siguiente, respaldado por el equipo, Delgado consigue recortar otro minuto, en este caso respecto a Mottet. Tras el paréntesis de la cronoescalada al Mont Ventoux, Delgado sumó un nuevo triunfo de etapa, que además le llevaba hasta la 3.ª posición en la clasificación general. Al día siguiente, en la etapa con final en Alpe d'Huez, Perico se hacía con el maillot amarillo. Consciente de que Roche era ya su único gran rival, y aún quedaba una contrarreloj que favorecía claramente al ciclista irlandés, Delgado continuó atacando en su especialidad, la montaña. Así, en la siguiente etapa, considerada la etapa reina de esta edición, con final en La Plagne consiguió aumentar su ventaja a 39 segundos contra su inmediato perseguidor, si bien un ataque de Roche al día siguiente, establecería la ventaja definitiva del segoviano, de cara a la contrarreloj, en 21 segundos, los cuales al final serían insuficientes, y el segoviano acabaría 2.º en la general, por detrás de Roche.

Al final de la temporada, tras muchos rumores, Pedro Delgado terminó abandonando las filas del PDM para recalar en el equipo Reynolds. En su lugar, la escuadra holandesa se hizo con los servicios del estadounidense Greg LeMond, que llevaba un año en el dique seco a causa de un accidente de caza.

El equipo más potente (1988-1989) Aun habiendo fichado a LeMond, su rehabilitación dejaba al equipo en principio falto de un líder claro en la temporada 1988. A pesar de ello, varias victorias de prestigio se fueron sucediendo a lo largo del año, como la Clásica de San Sebastián de Gert-Jan Theunisse, o la Lieja-Bastogne-Lieja y la Estrella de Bessèges de Adri van der Poel.

De nuevo el Tour de Francia representaba uno de los principales objetivos de la formación holandesa, y no defraudaron. Los holandeses del PDM se ocuparon de reventar la carrera en cuanto aparecieron las primeras cuestas, con el protagonismo de ciclistas como Rooks y Theunisse, primero y segundo respectivamente en la clasificación de la montaña al término de la carrera. La escuadra sumó dos triunfos de etapa individuales, primero con la victoria de Steven Rooks en Alpe d'Huez, y posteriormente Van der Poel, en la 16.ª etapa con final en Pau. Por si fuera poco, el equipo terminó 1.º en la clasificación por equipos. Sin embargo, el vencedor absoluto del Tour sería el exintegrante del equipo Pedro Delgado, que superó ampliamente en todo momento a Rooks, 2.º clasificado en la general final, a más de siete minutos del segoviano.

A finales de temporada, se anunciaba el fichaje del irlandés Sean Kelly. Otros refuerzos destacados para 1989 fueron el también irlandés Martin Earley y el mexicano Raúl Alcalá.

El equipo concluyó como la mejor formación profesional de 1988 según la clasificación de la Federación Internacional de Ciclismo Profesional (FICP).

Diversos corredores vencen en pruebas cortas por etapas de diverso prestigio en la temporada 1989. Alcalá vence en la Vuelta a México, Daams en el Tour de las Américas, Theunisse en la Vuelta a Asturias, Rooks en el Tour de Vaucluse y Pedersen en la Vuelta a Noruega. En carreras de un día, destacaban las victorias en el Gran Premio de las Américas de Müller y en la Lieja-Bastogne-Lieja, ganada por Kelly.

Más aún que los años anteriores, la formación holandesa planteaba un equipo realmente competitivo en el Tour de Francia. Con Kelly para luchar en los sprints, los ya confirmados Rooks y Theunisse en la montaña, y un emergente Alcalá, el único problema del equipo residía en decidir quién era el líder del equipo, una cuestión en la que no llegaron a ponerse de acuerdo. Al comienzo de la carrera, Alcalá logró el primer triunfo parcial, al vencer en la 3.ª etapa. Pocos días después, Martin Earley se imponía en la 8.ª jornada. Durante los Pirineos, el bloque del equipo se mantiene entre los mejores, aunque se muestra ajeno a la carrera de forma desconcertante y preocupante para el resto de rivales. De cara a los Alpes, con la anarquía patente dentro del equipo, el equipo PDM anuncia ataques en cabeza. Para abrir boca, Steven Rooks se impone en la cronoescalada de la 15.ª etapa. Dos días después, Theunisse se impone en la mítica cima de Alpe d'Huez. Aunque alejados de la lucha, al final el equipo resultó juez y testigo de la carrera, como el propio Pedro Delgado criticó. A excepción de la clasificación general, el PDM lo ganó todo aquel Tour: la clasificación por equipos, por segundo año consecutivo, la clasificación por puntos, con Sean Kelly, y la clasificación de la montaña, con Gert-Jan Theunisse. En la general, Theunisse fue 4.º, Rooks 7.º, Alcalá 8.º y Kelly 9.º.

Sean Kelly completó un buen año para la escuadra holandesa al adjudicarse también la Copa del Mundo. Asimismo, el PDM también venció en dicha competición por equipos. En febrero de 1990, se dio a conocer la clasificación FICP, volviendo el PDM a reeditar su 1.ª posición al frente de dicha clasificación.

El nuevo ídolo neerlandés: Breukink (1990-1992) 1990 230px|thumb|right|Uwe Raab en el Tour de Flandes. Dos de los líderes del equipo, Rooks y Theunisse, finalizaban contrato en 1989, y ficharon por el Panasonic, equipo al cual pertenecía precisamente Erik Breukink hasta entonces, y que decidió ser traspasado al PDM para la temporada 1990. Entre otras incorporaciones del equipo este año, también destacaron los alemanes Ampler y Raab, tras la liberación en cuanto a movimiento en Europa de deportistas de Alemania Oriental.

El equipo continuó rindiendo a un gran nivel, con numerosos triunfos. Alcalá reeditó su triunfo en la Vuelta a México del año anterior, además de ganar la Vuelta a Asturias. Ampler logró sendos triunfos parciales en la Semana Catalana y en la Vuelta a Suiza, carrera esta última en la cual se impondría el irlandés Sean Kelly. En la Vuelta a España, por su parte, cosecharon cuatro triunfos de etapa, por parte de Atle Pedersen y Uwe Raab, este último por partida triple, que además logró la clasificación por puntos. En la general, Ampler fue 9.º. Por su parte, el líder del equipo, Breukink, ganó etapas en Vuelta a Suiza, Tirreno-Adriático y Volta a Cataluña, además de imponerse en la Vuelta a Irlanda.