El Mercado Central de Santa Ana es una de las principales plazas comerciales de la ciudad de Santa Ana (El Salvador). A su vez es el más antiguo de la localidad y forma parte de su centro histórico.

Historia Desde la época colonial el mercado principal de la ciudad se encontraba ubicado en la plaza mayor, como era común en las poblaciones hispanoamericanas. En el 18 de junio de 1886, por acuerdo ejecutivo firmado por el presidente Francisco Menéndez se dispuso que se construyeran parques en las principales ciudades de occidente, empezando con Santa Ana. En Santa Ana se determinó que el parque se construyera en su plaza central;Tomando originalmente el nombre de Parque Guzmán y luego Parque Libertad. debido a ello el concejo municipal decidió buscar ideas para la construcción de un nuevo mercado.

El 11 de agosto de 1887, la idea presentada por los contratistas y arquitectos estadounidenses David Clark y José McIlivaine fue aprobada. El acuerdo final se firmó el 18 de octubre de ese mismo año, y el nuevo mercado (conocido en la actualidad como Mercado Central) fue construido en el barrio de San Sebastián en la cuarta avenida sur entre la primera y tercera calle poniente, su costo fue de aproximadamente $21,143.00 que fue desembolsado totalmente por la compañía anónima fundada por Clark y McIlivaine que posteriormente se hizo cargo del mercado durante 50 años; el mercado fue construido en 24 meses siendo finalizado y puesto en servicio en 1890, tras lo cual la compañía anónima de Clark e Ilivaine se hizo cargo de la administración del lugar durante 50 años hasta el 19 de abril de 1940 cuando pasó a propiedad de la alcaldía municipal, asimismo luego de ser inaugurado el mercado la alcaldía prohibió las ventas fijas en calles y plazas públicas, así como también no permitió que personas u compañías fundaran otro mercado que compitiera con el recién establecido durante le período de duración del contrato.

Hechos del 2021

Explosión En el mediodía del 4 de enero de 2021, una explosión de gas ocurrió al noroeste del mercado cuando un carro arrolló la manguera que suministraba al cilindro de gas del Don Pollo ubicado frente al mercado. En otras descripciones, la explosión ocurrió cuando la manguera se desprendió, causando una chispa que detonó el gas propano. 31 locales fueron dañados por la explosión dentro de un radio de 50 metros. 23 personas resultaron lesionadas por la explosión; diez fueron llevados a la unidad de máxima urgencia y tres se encontraron en estado crítico, entre estos un bebé de cuatro meses, hijo de una vendedora del mercado. La Policía Nacional Civil capturó a dos empleados de la compañía Z Gas implicados en la explosión, acusándoles de ser los presuntos responsables.

Incendio Tres meses después de la explosión, el 10 de marzo de 2021, cerca de las 8:10 p. m. (UTC-4), el mercado sufrió un grave incendio que lo destruyó. Según testigos, cerca de las 7:40 se escuchó una serie de explosiones al interior del edificio. El incendio inició en el área de mariscos de la llamada zona nueva del mercado, en su oeste, donde se ubican sus sastrerías y ventas de cócteles entre otros negocios. El Cuerpo de Bomberos intentó evitar que el incendio no se expandiera al mercado viejo, pero la alta inflamabilidad de los materiales comerciales provocó su rápida propagación y el incendio se propagó por todo el mercado; según un elemento del Cuerpo de Socorro, los bomberos también tuvieron que enfrentar el problema de que varios hidrantes se encontraban obstaculizados con láminas y otros objetos de los puestos informales en los contornos del mercado. Mientras tanto, algunos vendedores del mercado intentaron rescatar lo que pudieron de sus puestos, pero todas las puertas del mercado tenían candado y el fuego avanzaba rápidamente. Algunos de los comerciantes informales alrededor del mercado lograron salvar sus productos. Por la magnitud del incendio, que se catalogó como Incendio estructural nivel III, bomberos de las sedes de Ahuachapán, Metapán, Sonsonate, Antiguo Cuscatlán y del Cuartel Central de Bomberos se sumaron al trabajo de extinguir el incendio. La Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados envió camiones cisterna para auxiliar el trabajo de los bomberos. Trabajaron 30 bomberos con 5 motobombas apoyados por 500 elementos de Protección Civil, logrando controlar el incendio a las 10:45 de la noche.

En la mañana siguiente, la PNC con apoyo del ejército formó un cerco de acceso a unos 200 metros de las entradas del mercado por permanecer insegura la zona. Los vecinos y dueños de negocios se acercaron al mercado para calcular las pérdidas, pero algunos comerciantes lamentaban no poder acceder a sus puestos por el cerco. Más de 2,000 puestos fueron destruidos. Según las autoridades, pese a la magnitud del incendio, no hubo personas lesionadas, aunque algunos sufrieron crisis nerviosa.

La alcaldesa Milena Calderón Sol de Escalón dijo que se realizará un censo para conocer el número de afectados; el gobierno municipal era saliente y según la alcaldesa querían hacer un préstamo constando alrededor de $15 millones sin aval, agregando que la falta del FODES le imposibilitaba brindar más ayuda a los afectados. Expresó también que el gobierno entrante será el que tendrá la oportunidad de auxiliar a los afectados. Un grupo de arrendatarios ya formaron fila para apuntarse como afectados en el Parque Isidro Menéndez. El gobierno expresó un agradecimiento público a los cuerpos involucrados en controlar el incendio y ordenó la distribución de 5,000 paquetes alimentarios a las familias afectadas por el incendio. El gobierno también aseguró en redes sociales que apoyará la reconstrucción del mercado. Además, el gobierno anunció la preparación de un paquete de financiamiento por medio del Banco de Desarrollo de El Salvador para dar créditos a los comerciantes afectados.

Hechos después del incendio de marzo 2021

Reubicación de vendedores La reubicación de los vendedores afectados por el incendio se empezó a llevar a cabo en el 13 de marzo, habiendo para esa fecha unos 589 vendedores afectados según el censo de la alcaldía. Los primeros en ser reubicados fueron los que perdieron todo en el incendio, siendo llevados al Parque Isidro Menéndez; el resto de los afectados fueron reubicados en las calles. Un representante del sindicato de vendedores independientes santanecos, Luis Flores, explicó que se llegó a un acuerdo con la alcaldía para asignar puestos desde 2x2 metros de tamaño. Los vendedores también expresaron que preferirían que el gobierno central diera un bono de $300 a cada afectado en vez de esperar que el dinero provenga de préstamos del sistema bancario, que requeriría más tiempo cuando estos necesitaban volver a trabajar. El sindicalista Flores manifestó que el administrador del mercado, Hugo Rivera, y el gerente de servicios municipales, Vladimir Guerra, habían ordenado el desalojo de los vendedores reubicados en el parque, pero la alcaldía aseguró que no había emitido orden de desalojo para los vendedores.

Mientras se efectuaba la reubicación de los vendedores, el gobierno continuó trabajando en remover los escombros del mercado. El Director de Centros Penales, Osiris Luna Meza, informó que 150 privados de libertad serían puestos a trabajar en las tareas de limpieza a través del Plan Cero Ocio.

En junio de 2021, unos vendedores recibieron un subsidio económico por parte del Banco de Desarrollo de El Salvador.

En 2024, el Banco Mundial, que financiaría la reconstrucción del mercado central, advirtió que las condiciones de los vendedores reubicados en los parques Menéndez y Colón y en las calles aledañas eran desfavorables e insistieron la necesidad de que se mejore la programación de reubicación.

Retrasos en el proyecto de reconstrucción A mediados de 2021, el nuevo alcalde de Santa Ana, Gustavo Acevedo, anunció que el costo de la reconstrucción del mercado central ascendería entre $6 y $8 millones que serían sujetos a un desembolso del Banco Mundial. La alcaldía optó por el financiamiento por el Banco Mundial en lugar de la concesión o privatización del mercado, asegurando que de esta forma el proyecto servirá como una "inversión social para poder apoyar la economía local, a los vendedores por cuenta propia, y que los costos no se eleven tanto de los alquileres."

El alcalde le aseguró a los vendedores, además, que se esperaba que el mercado sería construido en menos de dos años, diciendo "ya empezamos a hacer el estudio de suelo para lo que va a ser el mercado más moderno de todo El Salvador. Nosotros tenemos planificado terminarlo antes de la mitad de nuestra gestión, es decir sumamente rápido." En octubre, el alcalde volvió a asegurar que el proyecto del nuevo mercado avanzaba, estando "en la fase final de la carpeta técnica." El proyecto de construcción fue puesto bajo la dirección de la recién creada Dirección de Obras Municipales (DOM), que estaba iniciando el proceso de licitación. Detalles acerca del proyecto fueron anunciados también, incluyendo que podría ser un edificio con más de tres niveles, incluiría estacionamiento, y que los primeros en ingresar serían los que perdieron sus puestos al interior del mercado original, buscando además permitir suficientes espacios en el nuevo para que se reduzca el número de vendedores ambulatorios "al mínimo." También se explicó que se proyectaba hacer mercados periféricos para reducir el tráfico en el mercado central.

Los vendedores santanecos sufrieron otra pérdida cuando en octubre del mismo año, un incendio destruyó gran parte de la estructura del Mercado Colón, dejando el mercado inhabilitado y afectando a cientos de vendedores. Los mercados Central y Colón formaron parte de los mercados en El Salvador que fueron dañados o destruidos por incendios en 2021, incluyendo los mercados de San Miguel y Usulután y el Mercado San Miguelito de San Salvador.

El gobierno municipal explicó que la aprobación del proyecto, cuyo costo se estimaba en $17 millones, se debía realizar entre febrero y marzo de 2023, abriendo la licitación entre abril y julio. A dos año del incendio, la alcaldía aún estaba en espera de que la carpeta técnica de la obra sea aprobada por el Banco Mundial. La Dirección de Obras Municipales hizo público el proceso de licitación de la reconstrucción del mercado, obedeciendo las directrices del Banco Mundial, siendo el límite para presentar ofertas el 2 de octubre de 2023. La DOM había previsto iniciar los trabajos del mercado a finales del año, pero para noviembre, el proyecto siguió en fase de licitación. En diciembre, el alcalde Acevedo confirmó que el plazo para la presentación de ofertas fue ampliado por segunda vez y la DOM propuso que los trabajos habían de iniciar en 2024, sin fecha definida. También en diciembre, el Banco Mundial visitaron la ciudad para verificar la reubicación de los vendedores.

Administración del proyecto por el MOPT El proyecto no estaba siendo adjudicada porque las empresas interesadas no cumplían con los requisitos del Banco Mundial. Además de esto, el Banco Mundial determinó que la DOM no tenía la capacidad técnica para realizar los requerimientos del proyecto. En el septiembre de 2024, el alcalde Gustavo Acevedo anunció que la DOM ya no ejecutará el proyecto del nuevo mercado, siendo puesta la dirección del proyecto a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Transporte. El MOPT había de habilitar un nuevo proceso de licitación posteriormente a la firma del convenio que le encargaba del proyecto. El alcalde también detalló que el diseño tendrá mejoras pero mantendrá su diseño de dos niveles y capacidad para 2,000 puestos. El proyecto enfrentó más retrasos por el cambio de instituciones.