miniatura|derecha|450px|Animación de los cambios de organización política, fronteras y división territorial de Colombia, desde 1810 hasta 2012.
A través de la historia, las fronteras y la organización territorial de Colombia han sufrido diversas transformaciones, debido particularmente a criterios políticos, poblacionales y en mucha menor medida culturales, entre otros factores (tanto internos como externos al país). Si bien los gobiernos de las diferentes épocas han tratado de organizar el territorio nacional para una mejor administración, por lo general los límites artificiales impuestos para las entidades subnacionales siguieron el perfil que se configuró en la conquista y colonia española.
Es de notar que muchos de los cambios más profusos se realizaron a lo largo del , época de la independencia de Colombia y también de las guerras civiles más sangrientas que ha vivido el país.
Antecedentes
La historia de la organización política y administrativa de Colombia no comienza, de modo alguno, con la llegada de los españoles al continente americano. Antes de ocurrido este suceso, existieron numerosos pueblos con sus propias estructuras culturales, que variaban de uno a otro. Uno de los principales pueblos, y quizás el más desarrollado, que habitaron el territorio colombiano fue el grupo aborigen de los Muiscas, que formaron en el interior del país una de las sociedades más organizadas del continente.
En 1508 se dio inicio al señalamiento de las entidades político-administrativas coloniales que sentarían las bases de la actual Colombia.
En ese mismo año se crea el Reino de Tierra Firme, primera entidad colonial española en la América continental, que abarcaba los territorios costeros septentrionales de América del Sur y meridionales de América Central, desde las actuales Guayanas hasta el Cabo Gracias a Dios entre las actuales Honduras y Nicaragua. Habían pasado 16 años desde la llegada de Cristóbal Colón a la isla de Guanahani y 9 años del momento en que Alonso de Ojeda tocó el Cabo de la Vela en la península de la Guajira, la punta más septentrional de Suramérica.
Cambios en el sistema administrativo Primeras divisiones territoriales
Las primeras entidades administrativas que se formaron de forma permanente fueron las fundaciones (muy ligadas a las misiones católicas), que solo constaban de pequeños poblados (en su mayoría fuertes militares costeros o cercanos a ella) y sus territorios aledaños, los cuales servían de puestos de avanzada para la exploración, colonización y conquista de las tierras del interior del continente. De estas las primeras fueron San Sebastián de Urabá y Santa María la Antigua del Darién, ambas ubicadas en el Golfo de Urabá.
Sin embargo el proceso histórico por el cual se definen las divisiones político-administrativas y su incidencia en la determinación de las fronteras del actual territorio colombiano comienza en 1508, año en que la Junta de Burgos dispuso la creación de las dos primeras gobernaciones del Reino de Tierra Firme, fijando como frontera el Río Atrato: la Gobernación de Urabá, llamada también Nueva Andalucía (que luego se fragmentaría en las de Santa Marta, Cartagena y Caracas) a cargo de Alonso de Ojeda, y Castilla de Oro (ubicada mayormente en el istmo de Panamá) a cargo de Diego de Nicuesa, ambas dependientes de la Real Audiencia de Santo Domingo. Esta división no duró mucho. En 1513 la corona española suprime la gobernación de Nueva Andalucía y pone sus territorios bajo la administración de la gobernación de Castilla de Oro, y nombra a Pedro Arias Dávila como gobernador.
En 1525 se funda la gobernación de Santa Marta, ese mismo año el Rey resuelve a petición de los vecinos de Santa María la Antigua del Darién, fijar nuevos límites entre Castilla de Oro y la recién creada Gobernación de Santa Marta.
Hacia 1542 el territorio colombiano estaría dividido en 3 gobernaciones que surgieron paralelas a la fundación de las respectivas ciudades. Esas gobernaciones fueron, en orden cronológico: Santa Marta (1525), Cartagena (1533), Popayán (1536).
Hacia 1550 se crearon en el interior las gobernaciones del Nuevo Reino de Granada y Popayán, también subordinadas de la Real Audiencia de Santo Domingo y al Virreinato del Perú. Muchos de estos gobiernos tenían por jurisdicción las mismas que tenían los territorios indígenas que existían allí antes de la llegada de los conquistadores, como por ejemplo la de Santa Marta, que agrupada diversas etnias caribes, y el Nuevo Reino de Granada, que agrupaba el territorio de los Chibchas y Pijaos, o la de Popayán que incluía la provincia de los Barbacoas. En 1538, como avanzada hacia el sur en la conquista del Imperio inca, Francisco Pizarro decidió unir las gobernaciones de Popayán y las de Quito en una sola, con aprobación de Carlos V.
Además estos gobiernos eran vitales para la corona española porque de ellos los conquistadores se servían para la exploración y conquista de las tierras americanas del interior. La jefatura de la gobernación estaba en manos de un gobernador cuya labor consistía en administrar militar y jurídicamente el territorio a cargo. A medida que los exploradores y posteriormente los conquistadores penetraban más en el territorio, se iban ampliando o creando nuevas gobernaciones.
Período hispánico
Con la posterior conquista del Perú y del interior de Colombia se reorganizaron las entidades administrativas del territorio conquistado; algunas de las gobernaciones que abarcaban territorios de la actual Colombia prontamente se convirtieron en provincias (llamadas también gobiernos) legalmente constituidas, que para una mejor gestión se agruparon bajo la figura de las reales audiencias, y de las presidencias. Es preciso diferenciar ambas entidades: mientras las reales audiencias eran tribunales que tenían a su cargo la impartición de justicia y acelerar la resolución de juicios y pleitos entre los pobladores de las provincias, en tanto las presidencias eran una institución que se ocupaba de administrar los recursos de las regiones, designando a las personas encargadas de estos y la utilización de los mismos. En esta periodo se crearon las Presidencias de Quito (1563) y de Santafé (1564).
Las audiencias y las presidencias dependían a su vez de los virreinatos, en el caso de Colombia, del enorme Virreinato del Perú (que entonces iba desde el istmo de Panamá hasta la Patagonia argentina). Esta división territorial se mantuvo hasta la instauración del Virreinato de Nueva Granada en 1717, el cual comprendía territorialmente lo que hoy son Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela. Las audiencias sobre las que tenía jurisdicción el virreinato eran las de Panamá con jurisdicción sobre las gobernaciones del istmo, Quito con jurisdicción sobre Popayán y Quito, y Santafé, son jurisdicción sobre el Nuevo Reino de Granada, Cartagena y Santa Marta.
Debido a varias circunstancias, particularmente la derrota sufrida por España en la guerra contra la Cuádruple Alianza, que recortó de manera sustancial el flujo de recursos económicos entre el Nuevo Mundo y la península, y a la pobre administración que se llevó a cabo en el virreinato neogranadino, este fue suprimido en 1723 volviendo a ser parte del Virreinato del Perú; más tarde en 1739 fue recreado con las mismas condiciones de 1717 y se mantuvo casi sin variaciones hasta 1819, con la salvedad de la segregación en 1777 de la Capitanía General de Venezuela y sus provincias (si bien jurídicamente esta dependía de la Nueva Granada).
De la colonia a la independencia Panorama general de Colombia Periodo Descripción División territorial Tierra FirmeCastilla de OroNueva Andalucía(1510—1538) El nombre de Tierra Firme le fue dado a todo el territorio americano recién descubierto. En 1508 la corona española segrega de esta dos unidades administrativas, las cuales se llamaron gobernaciones o gobiernos: la de Castilla de Oro y la de Nueva Andalucía; la primera comprendía entre el Golfo de Urabá y la Veragua Colombina, mientras la segunda abarcaba territorios que iban desde Urabá hasta la península de Paria en Venezuela. Estas entidades no abarcaban territorio más allá de las costas. Virreinato del Perú Presidencia de SantaféPresidencia de Quito(1538—1717)(1723—1740) La configuración territorial de Colombia (llamada en aquel entonces Nueva Granada) empezaba a tomar forma: hacia el sur se encontraban las provincias indígenas de San Juan y Barbacoas, mientras al centro se ubicaban los gobiernos del Nuevo Reino de Granada, Popayán y Quito, en tanto al norte aparecían los de Cartagena y Santa Marta. Estos territorios hicieron parte del Virreinato del Perú en dos periodos históricos definidos entre 1542-1717 y 1723-1740. Los divisiones coloniales de esta época ubicadas en el actual territorio colombiano fueron:
Gobiernos Nuevo Reino de Granada, Barbacoas, Cartagena, Popayán, San Juan, Santa Marta y Quito. centrado|250px Virreinato de Nueva Granada(1717—1723)(1740—1810)(1816—1819) Entre los siglos y se crearon varias gobernaciones y corregimientos en la región central de la Nueva Granada, semillas de varios departamentos colombianos actuales: Mariquita (1550), Pamplona (1555), Antioquia (1576), Neiva (1610) y Casanare (1660). Al crearse el virreinato, se suprimió la presidencia de Quito y se agregó a la de Santafé, de modo que sus provincias quedaron bajo jurisdicción de Bogotá. En 1739 se agregan al virreinato las gobernaciones de Panamá, Portovelo, Veragua y el Darién que estaban adscritas al Virreinato del Perú. En 1742 fue segregada del Virreinato de Nueva Granada la Capitanía General de Caracas, y desde este momento hasta 1777 fueron sucesivamente integradas a Venezuela las provincias de Maracaibo, Cumaná, Coro, y Guayana. A principios del fueron adjudicados al virreinato los territorios del archipiélago de San Andrés y Providencia, junto con Mosquitia. Las divisiones territoriales del Virreinato de Nueva Granada ubicadas en el actual territorio colombiano eran:
Gobiernos Santafé, Antioquia, Cartagena, Chocó, Popayán, Riohacha y Santa Marta.
Corregimientos Casanare, Mariquita, Neiva, Pamplona, Pasto, Socorro y Tunja.
Período republicano
En la época de los gritos de independencia de la América española (1808-1811), el virreinato de la Nueva Granada estaba dividido en aproximadamente 22 provincias, cuyos límites a la larga serían los que definirían la posterior organización territorial de la región. Estas se camuflaron muchas veces dentro de otras entidades que surgieron después (estados o departamentos), pero siempre mantuvieron su perfil territorial.
En este periodo algunas de dichas provincias se reunieron en la federación denominada Provincias Unidas de la Nueva Granada, mientras otras se mantuvieron fieles a España y otras se declararon independientes por sí mismas (por ejemplo, Cartagena y Cundinamarca). Esto desembocó en un caos político (el cual se manifestó en una guerra civil) que permitió a la corona española llevar a cabo sus planes de reconquista del Virreinato y los demás territorios americanos, que acabó, efímeramente, con los sueños de libertad de los habitantes del continente. La provincia de Casanare nunca fue totalmente conquistada y en 1818 erigió como capital transitoria de las Provincias Unidas a la ciudad de Pore, epicentro de la conformación del ejército de vanguardia donde se unieron las guerrillas del llano y patriotas del interior del país, el cual sería la base sobre la cual Bolívar emprendió la campaña final para la liberación de Colombia, conocida como Campaña Libertadora, fase final de 8 años de resistencia en Casanare.