thumb|250px|right|Denario de Adalberon de Reims, arzobispo de Reims, finales del s. X.

Adalberón de Reims (Reims, hacia 925 - ibídem, 23 de enero de 989) fue el trigésimo noveno arzobispo de Reims de 969 a 989. Hombre de letras y ciencias, Adalberón fue nombrado arzobispo de Reims por el rey Lotario para imponer una serie de reformas religiosas en esa provincia eclesiástica. Comenzó por poner a la cabeza de su escuela episcopal a uno de los mayores sabios de su tiempo, Gerbert d'Aurillac.

Originario de una familia lotaria, Adalberón soñó toda su vida con la reinstauración de un vasto imperio en Occidente que fuera dirigido por los Otones. Tras los repetidos ataques del rey Lotario contra Otón II para recuperar la Lotaringia, Adalberón abandonó al rey de los francos para unirse al emperador germánico. Acusado de traición por Lotario y más tarde por su hijo Luis V, fue llamado a Compiègne para ser juzgado (986-987). Salvado por las muertes sucesivas de los dos soberanos, el prelado recibió el apoyo del duque de los francos Hugo Capeto, al que consagró rey probablemente en Noyon en julio de 987. Pensando equivocadamente que Hugo Capeto se convertiría en un servidor del Imperio, Adalberón fue así el principal artífice de la ascensión al trono de la familia de los Capetos. A su muerte en 989 en medio de una crisis en Laon por Carlos de Lorena, el trono vacante se adjudicó a Arnoul, hijo ilegítimo de Lotario antes que a Gerbert d'Aurillac, el futuro papa Silvestre II.

Biografía La política de Aldaberón en Reims Una familia poderosa

Adalberón pertenecía a la ilustre familia lorenesa de los vigericos, proveniente de Vigerico. Era hijo de Gotelón, conde de las Ardenas, de Bidgau y Methingau y más tarde abad laico de Gorze y d'Oda de Metz. La abadía de Gorze es uno de los lugares destacados de la reforma monástica que tiene lugar en esta época en Lotaringia. La familia Aldaberón es una antigua familia franco-sajona que sabe dirigirse, según sus intereses, hacia Francia o hacia el Imperio. Por parte paterna desciende a la vez de los Carolingios y de los sajones/Otones. Cunegunda, la abuela paterna de Aldaberón, era la nieta del rey Luis II. En cuanto a su abuela materna, Oda de Sajonia, era la hija de Otón de Sajonia, el fundador de la familia otona.P. Riché, Les Carolingiens : une famille qui fit l'Europe, Hachette, Paris, 1997, p. 301-302 et 423.

En el la Casa de las Ardenas era poderosa y estaba bien establecida alrededor del río Mosa, destacando:

Federico I, conde de Bar, tío de Aldaberón de Reims y marido de Beatriz, hermana de Hugo Capeto, inmediato duque de la Alta Lorena.

Godofredo de Verdún, el Cautivo († h. 1002), el hijo mayor y sucesor de Gotelón, que recibió además el Condado de Verdún (963), el marquesado de Anvers (1969) y temporalmente el Condado de Henao (974-988).

Régnier de Bastogne, conde de Bastogne en 965, padre del obispo Adalberón de Laon, también conocido como Ascelin.

Henri, conde de las Ardenas.

Adalberón de Reims († 989), el hijo menor, entró en la orden antes de recibir en 969 el arzobispado de Reims. Reims era el arzobispado más poderoso de Francia, teniendo bajo su dependencia a 10 obispos: Senlis, Soissons, Beauvais, Amiens, Thérouanne, Tournai, Noyon, Laon, Châlons-sur-Marne y Cambrai (que es ciudad imperial).Pierre Riché, Gerbert d'Aurillac, le pape de l'an mil, Fayard Paris 1987, p. 36.

Nacido en las Ardenas, el joven Adalberón fue educado en el monasterio de Gorze en Metz, controlado por entonces por su tío Adalberón, obispo de Metz. Siendo canónigo de Metz, fue elegido por el rey Lotario para suceder a Odalrico en el trono arzobispal de Reims en 969.F. Menant (et alii), Les Capétiens. Histoire et dictionnaire (987-1328), Robert Laffont, Paris, 1999, p. 660. Después de una treintena de años, el arzobispado de Reims volvía a un prelado lorenés. Así, el clan de las Ardenas pretendía preservar su supremacía en esta región cercana a la Lotaringia.

Adalberón fue un fiel apoyo de los Otones para enfrentarse a los condes de Henao, que luchaban contra el poder imperial desde inicios del : Régnier III († 958) organizó numerosas revueltas y llegó a aliarse con el rey de Francia Luis IV de Ultramar.M. Bur, « Adalbéron, archevêque de Reims, reconsidéré », Le roi de France et son royaume autour de l'an mil, Picard, Paris, 1992, p. 57.

La reforma eclesiástica

left|thumb|200px|Escena del Juicio Final, capilla de San Esteban, abadía de Gorze ().

Siendo él mismo un gran humanista, según afirma Richer de Reims, Adalberón hizo de su nueva ciudad un crisol de la vida intelectual y artística atrayendo en mayo de 972 a uno de los grandes sabios del momento: Gerberto de Aurillac. Como demuestra Jean-Pierre Poly, el escolástico Gerberto dirige en Reims los estudios de derecho romano.Y. Sassier, Royauté et idéologie au Moyen Âge, Colin, Paris, 2000, p. 198-199.

Reims tenía tal reputación a finales del que el duque de los francos Hugo Capeto mandó allí a su hijo Roberto hacia el año 984 para que aprendiera los rudimentos del saber de su tiempo. Careciendo él mismo de instrucción y sin dominar el latín, Hugo deseaba que su hijo fuera tan instruido como los clérigos. Adalberón acogió de buen grado a Roberto, confiándolo al escolástico Gerberto, quien se había instalado en la escuela episcopal de la abadía de Saint-Rémi.L. Theis, Robert le Pieux. Le roi de l'an Mil, Perrin, Paris, 1999, p. 25. P. Riché (1987), p. 37-38. El nivel intelectual del joven Roberto se desarrolló con el trivium y el quadrivium, según reconoce el biógrafo del futuro soberano:

Formado con los monjes regulares de Gorze, Adalberón mostró un gran interés por la reforma monástica. Persiguió la reforma de la abadía de Saint-Rémi y le anexionó la de Saint-Timothée obteniendo por parte del papa Juan XIII un privilegio por el conjunto. Algún tiempo después envió un monje de Saint-Rémi a restaurar el monasterio de Saint-Thierry a varios kilómetros al norte de Reims. En 971 Adalberón fundó la abadía fortificada de Mouzon donde instaló las reliquias de san Arnaldo. Al año siguiente convocó un sínodo a fin de hacer releer los cánones relativos a la disciplina pastoral y a la liturgia. Tras pedirles que vivieran en comunidad (pues hasta entonces vivían en casas particulares y se ocupaban únicamente de sus asuntos personales), impuso a los canónigos de su provincia la Regla de San Benito . Preocupado por su "tropa", señala el Anónimo de Mouzon, Adalberón imitó su modelo de Gregorio Magno en su Regula Pastoralis como un pastor que indica el camino que deben seguir los fieles. Deseando el bien de su pueblo, expulsó definitivamente a los clérigos seglares, de quienes presumía una débil instrucción, una inexistente sabiduría y su incontinencia. Durante su arzobispado, la provincia de Reims experimentó una completa modificación de su liturgia.M. Bur (1992), p. 62.

Embellecimiento de Notre-Dame de Reims

El último punto de su política fue la expansión de la catedral de Reims, pues el cambio de la liturgia también se refería al orden arquitectónico. Esta construcción, como las demás de la época, tiene por origen la reorganización de las comunidades eclesiásticas que nacieron a lo largo del . Esta petición obligó a definir una regla, pero sobre todo un lugar de vida común. Después de un siglo de existencia, había que embellecer a Notre-Dame.X. Barral i Altet (1990 a), p. 178-179. El historiador Richer de Reims, discípulo de Aldaberón, nos ofrece una descripción bastante precisa de los trabajos efectuados por el arzobispo a partir del 976:

left|thumb|200px|Fachada de la iglesia de San Pantaleón de colonia, de estilo otón (), similar a la de Notre-Dame de Reims de la época de Aldaberón.

Este testimonio de la instalación de una sepultura al oeste de la iglesia se corresponde con lo que se sabe sobre la catedral carolingia de Reims iniciada por Ebon de Reims (816-817) en el momento de la consagración imperial de Ludovico Pío, consagrada por Hincmaro en el 862 antes de ser modificada, sobre todo en lo que respecta a la cripta, por Adalberón. Lo que aquí llamamos cripta es una planta baja abovedada, a menudo con un piso superior, dotada de un altar.X. Barral i Altet, « Reliques, trésors d'églises et création artistique », La France de l'an Mil, Seuil, Paris, 1990 (b), p. 190.

Los lujosos trabajos de Adalberón parece que molestaron al monje Richer, que criticó el coste del oro, la plata, la orfebrería y la vetrería (altar, coronas, vidrieras de colores, etc.) para vestir la casa de Dios.

El sueño de un Imperio otón en Occidente La concordia familiar

thumb|Sello imperial de Otón I, 968.

Hasta finales del Reims, siendo la sede arzobispal más importante de toda Francia, pretendió la primacía de los galos y de su titular sobre el privilegio de consagrar a los reyes y dirigir su cancillería. De hecho, el arzobispado de Reims fue tradicionalmente favorable a la familia reinante y tuvo, desde muy antiguo, un papel central en la política real (la figura más destacable es seguramente la de Hincmar de Reims, amigo del rey Carlos el Calvo). Pero la elección de Adalberón de reims parece haber marcado un punto de inflexión.

Muy pronto se volvió hacia la familia imperial, que su clan había sostenido desde decenios.F. Menant (1999), p. 21-22. Tras la eliminación de Carlos el Simple, que había deseado anexionar la Lotaringia "cuna de su familia", los reyes carolingios más tarde robertianos habían renunciado más o menos a este proyecto. Este debilitamiento del poder en la Francia occidental tuvo como consecuencia el fortalecimiento del rey de la Germania que fue proclamado en el mismo momento Emperador germánico (962). Para tener un representante permanente y asentar su autoridad Otón I hizo que se eligiera en Reims un arzobispo loreno y colocó a su hermano (Bruno de Colonia) como tutor del rey Lotario y del duque Hugo Capeto (954-965). Tras varios decenios Otón I y el papado validaron conjuntamente al candidato del rey al arzobispado de Reims. Esta última sede conoció la elección sucesiva de dos lorenos cercanos a la corte imperial: primero Olderico (962), después Adalberón (969).En el 978 el rey de los francos, Lotario, no se sobresaltó por la injerencia otona en su territorio, pues el poder germánico permitía imponer la calma en el reino. La fuerte intervención de Otón I en las nominaciones no le molestó, sino que respondió positivamente. Y. Sassier, Hugues Capet, Fayard, Paris, 1987, p. 152-153. Y. Sassier (2000), p. 191. Durante la década del 970, Adalberón fomentó una política de concordia familiar iniciada por Brunon. Sin embargo, la rivalidad creciente entre Otón II y Lotario colocó a Adalberón en una delicada situación.F. Menant (1999), p. 660. M. Bur (1992), p. 62.

"La orden otona"

El arzobispo de Reims, sede fronteriza afín al Imperio, tenía como objetivo político lo que los contemporáneos llaman "el orden otón". Quería reforzar la concordia familiar entre los francos y los sajones por medio de alianzas matrimoniales. Lotario era sobrino de Otón I, pues su padre, el difunto Luis IV, se había casado con Gerberga de Sajonia (939), hermana de Otón I. Lo mismo ocurría con Hugo Capote, pues Hugo el Grande se había casado con Hedwige de Sajonia, otra hermana de Otón I, a fin de oponerse a las pretensiones del carolingio sobre la Lotaringia. Durante su minoría de edad, Lotario se casó con Emma de Italia, cuyos dominios estaban estrechamente ligados al poder otón. Al final de estas múltiples alianzas entre las tres principales familias de Occidente (la carolingia, los robertianos y los otones), en el , se apeló a la indivisibilidad del territorio y a una cierta unicidad en torno a la corona imperial. Adalberón y Gerberto hablaron incluso de una renovatio de la res publica (un renacimiento del poder público) bajo la égida del emperador otón.M. Parisse, « Qu'est-ce que la France de l'an Mil ? », La France de l'an Mil, Seuil, Paris, 1990, p. 38. M. Bur (1992), p. 57. Y. Sassier (2000), p. 198.