La cordillera de los Andes es una cordillera que ocupa la zona occidental de América del Sur, bordeando toda su costa en el océano Pacífico. Nace en el extremo sur del subcontinente, en Tierra del Fuego, y atraviesa de sur a norte los territorios de Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.
Tiene una longitud de más de 8500 kilómetros, por lo que es la cordillera continental más larga de la Tierra, y una anchura variable de entre 250 y 750 km; abarca una superficie aproximada de . Tiene una altitud media entre 3000 y 4000 m s. n. m., y su punto más alto es el Aconcagua, cuyos lo convierten en la montaña más alta fuera de Asia. Alberga los volcanes más altos del planeta y por su actividad volcánica forma parte del cinturón de fuego del Pacífico.
En la zona central, se ensancha y da lugar a las mesetas elevadas del altiplano y la puna, compartidas por Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Desde el altiplano central hacia el norte del Perú y en Ecuador, se estrecha. En Colombia se ensancha nuevamente al dividirse en tres ramales: Cordillera Occidental, Cordillera Central y Cordillera Oriental. Esta última continúa hacia el noroeste, entrando en Venezuela, convirtiéndose en la Cordillera de Mérida. Desde el altiplano hacia el sur, zona en la que se hallan las montañas más altas, la cordillera tiene dirección general norte-sur. En el extremo austral, se curva y toma dirección oeste-este y se hunde en el Océano Atlántico al este de la isla de los Estados.
Se formó al final de la era mesozoica, a finales del Cretácico tardío, por el movimiento de la convergencia de la placa de Nazca debajo de la placa sudamericana. En la configuración de su relieve han tenido más importancia los movimientos sísmicos y la actividad volcánica posteriores que los agentes erosivos externos. En la morfología actual se encuentran elevadas cordilleras, junto con extensos altiplanos y profundos valles longitudinales paralelos a los grandes ejes montañosos. Los valles transversales son escasos, salvo en los Andes argentinos-chilenos.
Etimología miniatura|izquierda|Machu Picchu, antiguo poblado incaico en los Andes centrales. El nombre Ande(s) aparece tempranamente en las crónicas para referir a la cadena montañosa y lo hace también en el segundo diccionario quechua de 1586.Anónimo (probablemente Blas Valera, 2014 ). Arte y vocabulario en la lengua general del Perú (R. Cerrón-Palomino, R. Bendezú Araujo & D. Torres Menchola, Eds.). Lima: PUCP, p. 51, s.v. anti. Este uso deriva probablemente de manera directa del nombre de uno de los suyos o grandes parcialidades del Imperio incaico, el Antisuyo (literalmente 'región de los antis). Respecto de este último nombre, explica el Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios reales (1609) lo siguiente:
Una propuesta etimológica extendida atribuye el nombre del Antisuyo al término geográfico quechua anti, que hoy en día significa 'oriente, punto cardinal por donde sale el sol'. Es más probable, sin embargo, que el significado como punto cardinal se derive del nombre de la región geográfica y no al revés. El sentido de 'oriente' no aparece en ninguna de los vocabularios quechuas tempranos. De hecho, anti y anteruna aparecen en el diccionario del jesuita Diego González Holguín apenas definidos como 'habitante de los Andes'.González Holguín, D. (1608). Vocabvlario de la lengva general de todo el Perv llamada lengua Qquichua o del Inca. Lima: Francisco del Canto. Es probable, entonces, que Andesuyo ~ Antisuyo deriven de un topónimo o del nombre del grupo étnico anti (lo que a su vez requiere ser explicado etimológicamente).
La relación entre las palabras de pronunciación similar anti (pronunciado [antɪ] o [andɪ]) y anta [anta ~ anda], que significa 'cobre', es, por otra parte, muy dudosa. Como anotó el filólogo alemán Johann Karl Eduard Buschmann, el quechua mantiene la a final en palabras compuestas, como en Antamarka ('provincia del cobre').
La forma castellana, con letra d, revela que el préstamo se tomó de alguna variedad que presentaba el fenómeno de sonorización de oclusivas tras una consonante nasal (probablemente de la antigua variedad quechua chinchaysuya, el dialecto utilizado como lengua general en la época incaica), tal como ocurrió con otros quechuismos escritos hoy cóndor, tambo o pongo. Todos esos términos se pronuncian todavía en las variedades surandinas con oclusivas sordas: anti, kuntur, tampu, punku. La tradición garcilasiana, que suele restringirse a en sus étimos al quechua cuzqueño, ha atribuido incorrectamente esas sonorizaciones a una supuesta «corrupción» de los oyentes españoles, cuando en realidad se trata de un fenómeno plenamente quechua.
Geología
miniatura|Perfil simplificado de la situación actual a lo largo de gran parte de los Andes miniaturadeimagen|El Sol de Mañana, ubicado en el suroeste de Bolivia, es un área de intensa actividad volcánica incluyendo fumarolas y géiseres. La capa sólida superficial de la Tierra, llamada litosfera, está dividida en fragmentos relativamente rígidos, llamadas placas tectónicas, que se mueven sobre la astenosfera, una zona relativamente plástica. Existen 15 grandes placas y más de 40 micro placas. Las placas incluyen una capa superior llamada corteza la que puede ser corteza oceánica o continental y así las placas pueden clasificarse en placas oceánicas y mixtas. La cordillera de los Andes se origina por la interacción de la placa de Nazca con la parte continental de la placa sudamericana. En la región central de los Andes, se encuentra el Oroclinal de Bolivia, una curvatura prominente que resulta de estas interacciones tectónicas. En sus zonas norte y sur, también participan en el proceso las placas de Cocos, Antártica y la microplaca de los Andes del norte.
Los límites entre placas pueden clasificarse según el tipo de movimiento relativo entre ellas. Pueden ser divergentes, convergentes o de fricción. La formación de montañas continentales, proceso llamado orogénesis, así como los terremotos, tienen lugar en los límites convergentes. En estos pueden darse procesos de subducción o colisión. Los procesos de colisión tienen lugar cuando dos masas continentales se acercan entre sí. El proceso de subducción ocurre cuando una de las placas se pliega, hacia el interior de la Tierra, y se introduce bajo la otra. Los Andes se han levantado por la subducción de placas oceánicas por debajo de la placa Sudamericana. Las placas que actualmente son subducidas son la de Cocos, Nazca y la Antártica. La subducción de las placas de Nazca tiene una velocidad de 7-9 cm/año y la de la Antártica, de 2 cm/año. Los procesos de subducción incluyen la generación de una fosa oceánica que en el caso de los Andes es la fosa de Perú-Chile o de Atacama.
La cordillera de los Andes posee actividad volcánica que están asociados a un ángulo de convergencia de las placas oceánicas mayor a 25° y a la fusión parcial de la cuña del manto que suele ocurrir en zonas de subducción.
El margen occidental de Sudamérica había sido escenario de varias orogenias en distintas eras geológicas. Pero el proceso principal por el cual la cordillera ha legado a su configuración actual, denominado orogenia andina viene actuando desde el Jurásico hasta el presente. Con importantes periodos de reorganización en el Cretácico (hace 90 millones de años) y el Oligoceno (30 Ma).
En los Andes peruanos y patagónicos, gran parte de los macizos corresponden a batolitos de tonalita, granito, diorita y granodiorita que corresponden a antiguas cámaras magmáticas que han sido dejadas al descubierto por una combinación de alzamiento tectónico y erosión. Las batolitos más grandes son el Batolito Costero Peruano y el Batolito Patagónico.
Glaciares y balance de masa
Los glaciares andinos se encuentran entre los que se reducen más rápidamente en el planeta y son uno de los mayores contribuyentes al aumento del nivel del mar fuera de las capas de hielo polares. Además, representan un recurso hídrico crucial para millones de personas en zonas tropicales y semiáridas, especialmente durante las épocas de sequía.
Variaciones regionales y aceleración del deshielo La pérdida de hielo no es uniforme en toda la cordillera. Las tasas más intensas se registraron en las siguientes zonas clave: Patagonia: Esta región, que alberga los campos de hielo más grandes del hemisferio sur fuera de la Antártida, experimentó la pérdida más severa, con un adelgazamiento promedio de -0.86 m e.a. por año en la Patagonia Sur. Andes tropicales: Incluye los glaciares de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Mostraron una pérdida significativa de -0.42 m e.a. por año. Andes desérticos y Andes centrales: En contraste, estas zonas experimentaron una pérdida más moderada, especialmente los Andes desérticos con -0.12 m e.a. por año.
Uno de los hallazgos más significativos fue la aceleración del deshielo a partir de 2009. Mientras que entre 2000 y 2009 los glaciares de los Andes Desérticos y Centrales se mantuvieron relativamente estables, después de 2009 pasaron a un estado de pérdida de masa fuertemente negativa. Este cambio coincide con la megasequía que ha afectado a Chile central y Argentina desde 2010, lo que sugiere que el derretimiento de los glaciares ha actuado como un amortiguador, mitigando parcialmente los impactos hidrológicos de la sequía al aportar agua a los ríos.
La siguiente tabla, adaptada del estudio de Dussaillant et al. (2019), detalla el balance de masa para las diferentes subregiones de los Andes durante el periodo 2000-2018.
+ Balances de masa regionales para diferentes subregiones de los Andes (2000-2018)RegiónÁrea glaciar total (km²)Área glaciar medida (%)Balance de masa (m e.a. año⁻¹)Balance de masa (Gt año⁻¹)Trópicos internos17480 -0.37 ± 0.25 -0.1 ± 0.0Trópicos externos196794 -0.42 ± 0.23 -0.9 ± 0.5Andes desérticos38797 -0.12 ± 0.17 -0.1 ± 0.1Andes centrales179597 -0.31 ± 0.19 -0.6 ± 0.3Patagonia norte175396 -0.57 ± 0.22 -1.0 ± 0.4 Patagonia sur21 36270 -0.86 ± 0.27 -18.3 ± 5.7 Andes fueguinos405362 -0.48 ± 0.27 -1.9 ± 1.1 Andes totales31 63174 -0.72 ± 0.22 -22.9 ± 5.9m e.a. año⁻¹ = metros de equivalente en agua por año. Gt año⁻¹ = gigatoneladas por año
Zonificación
A lo largo de su gran longitud, la cordillera de los Andes puede dividirse en sectores o zonas. Existen diversas zonificaciones de escala continental de acuerdo con diversos criterios que intentan transcender las divisiones político-administrativas, según la cual se suele hablar de Andes venezolanos, colombianos, ecuatorianos, etc.
Geológica En 1973, el geólogo Augusto Gansser propuso una división, hoy considerada clásica, que tiene en cuenta la relación de las placas tectónicas oceánicas con el continente. miniatura|400x400px|Placa tectónica de Sudamérica
Andes del norte o septentrionales: se desarrollan desde su extremo norte hasta el golfo de Guayaquil (4.º S) en Ecuador donde la dorsal de Carnegie toca el continente. En esta zona se encuentran los Andes venezolanos, colombianos y ecuatorianos. Presentan una ordenación de montañas en forma de abanico o de haz. Este segmento es el resultado de la compleja interacción entre las placas tectónicas Nazca, Caribe y Suramérica y elementos litosféricos discretos como el Bloque Panamá-Choco y el Bloque Norandino que, según otros autores, constituyen sendas placas menores llamadas placa de Panamá y placa de los Andes del norte.