Las obras de misericordia, a veces llamadas actos de misericordia son prácticas consideradas meritorias en la ética cristiana. La práctica es comúnmente atribuida por la Iglesia católica como un acto tanto de penitencia como de caridad. Además, enseña que las obras de misericordia son uno de los medios para recibir la Gracia Divina,John Stephen Bowden (2005). “'Encyclopedia of Christianity”'. Oxford University Press. ISBN 978-0-19-522393-4. causa de la santificación. Diferentes comunidades protestantes están de acuerdo con estas afirmaciones.John Wesley (1840). “'The Works of the Rev”'. John Wesley, A.M.. J. Mason. p. 46.

Las obras de misericordia se han dividido tradicionalmente en dos categorías, cada una con siete elementos: «Obras de misericordia corporales», que se refieren a las necesidades materiales y físicas de los demás. «Obras de misericordia espirituales», que se refieren a las necesidades espirituales de los demás. El papa Juan Pablo II publicó una encíclica papal, conocida como , el 30 de noviembre de 1980, en la que declaraba que «Jesucristo enseñó que el hombre no solo recibe y experimenta la misericordia de Dios, sino que también está llamado a «practicar la misericordia» hacia los demás».Papa Juan Pablo II, “'Dives in misericordia”', §14, Libreria Editrice Vaticana, 30 de noviembre de 1980. Otra devoción notable asociada con las obras de misericordia es la Divina Misericordia, que deriva de las apariciones de Jesucristo a Santa Faustina Kowalska. En la Iglesia católica Basadas en la parábola de Jesús de Las ovejas y los cabritos y otros relatos del Nuevo Testamento, las obras de misericordia corporales y espirituales son un medio de gracia como buenas acciones; también son una obra de justicia que agrada a Dios, y un signo de la autenticidad de la adoración a Dios por parte del creyente.Papa León XIV, Dilexi te, párrafo 27, publicado el 4 de octubre de 2025, consultado el 27 de octubre de 2025

El precepto es una obligación afirmativa y en positivo, es decir, siempre es vinculante, aunque no siempre operativo debido a la falta de oportunidad, materia o circunstancias adecuadas. En la práctica, su fuerza real en un caso determinado depende en gran medida de la capacidad de la persona.

Existen claras limitaciones en cuanto a la aplicación de este precepto al desempeño de las obras de misericordia corporales. Del mismo modo, la ley que rige las obras de misericordia espirituales está sujeta a importantes salvedades en casos individuales. Algunos actos pueden requerir un tacto, una prudencia o unos conocimientos especiales. Por ejemplo, instruir a los ignorantes, aconsejar a los dudosos y consolar a los afligidos no está al alcance de todo el mundo. Por el contrario, otros deberes, como soportar con paciencia las injusticias, perdonar de buen grado las ofensas y rezar por los vivos y los muertos, no exigen ningún talento o don especial para su correcta observancia.Delany, Joseph. «Obras de misericordia corporales y espirituales» La Enciclopedia Católica. Vol. 10. Nueva York: Robert Appleton Company, 1911. 11 de julio de 2019

En su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de 2016, el papa Francisco sugirió «cuidar la creación» como una nueva obra de misericordia, describiéndola como un «complemento» de las obras existentes.Papa Francisco, Mostrar misericordia a nuestra casa común: Mensaje de Su Santidad el Papa Francisco para la celebración de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, 1 de septiembre de 2016, consultado el 16 de agosto de 2024 Francisco caracterizó esta nueva obra como algo que tiene componentes tanto corporales como espirituales. Corporalmente, implica «gestos cotidianos que rompen con la lógica de la violencia, la explotación y el egoísmo». Espiritualmente, implica contemplar cada parte de la creación para encontrar lo que Dios está enseñando a la humanidad a través de ellas.Papa Francisco: Mensaje sobre la Jornada Mundial de Oración por la Creación 2016 Como obra de misericordia espiritual, el cuidado de nuestra casa común exige una «contemplación agradecida del mundo de Dios» (Laudato si', 214) que «nos permite descubrir en cada cosa una enseñanza que Dios quiere transmitirnos» (ibíd., 85). Como obra de misericordia corporal, el cuidado de nuestra casa común requiere «gestos cotidianos sencillos que rompan con la lógica de la violencia, la explotación y el egoísmo» y «se hace sentir en cada acción que busca construir un mundo mejor» Parece tratarse de una traducción y revisión sustancial de Esta declaración citaba ampliamente la encíclica , y el cardenal Peter Turkson, que ayudó a redactar la encíclica, aclaró que la incorporación de esta obra de misericordia formaba parte de la intención de Francisco para . Obras de misericordia corporales miniatura|Las seis obras de misericordia corporales, Catedral de Friburgo, (c. 1230) miniatura|«Obras de misericordia», de Pierre Montallier, 1680

Las obras de misericordia corporales son aquellas que atienden las necesidades físicas de otras criaturas. La lista estándar la da Jesús en el capítulo 25 del Evangelio de Mateo, en el famoso sermón sobre el Juicio Final. También se mencionan en el Libro de Isaías. La séptima obra de misericordia proviene del Libro de Tobías: En los días de Salmanasar, había realizado muchas obras de caridad para mis parientes, miembros de mi pueblo. Daba mi pan al hambriento y ropa al desnudo. Si veía a uno de los míos que había muerto y había sido arrojado tras el muro de Nínive, solía enterrarlo. y de la mitzvá del entierro,Jabad: La taharah, el funeral y el entierro La ley judía es inequívoca en su insistencia en que el cuerpo, en su totalidad, sea devuelto a la tierra, de manera que permita el proceso natural de su descomposición y reintegración con su fuente primordial: la tierra de la que fue formado. También insiste en que, en el intervalo entre la muerte y el entierro, se respete y preserve la integridad y la dignidad del cuerpo aunque no se añadió a la lista hasta la Edad Media. [ref http://www.news.va/en/news/new-work-of-mercy-enshrined-in-first-papal-message Noticias. Va: Nueva obra de misericordia] Desde los tiempos bíblicos, los cristianos han sido llamados a realizar seis actos de misericordia, enumerados en el Evangelio de San Mateo: dar de comer y beber al hambriento y al sediento, acoger al extranjero, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al preso, a los que se añadió un séptimo, enterrar a los muertos, en la Edad Media.

Las obras incluyen: Dar de comer al hambriento: «Porque nunca dejará de haber pobres en la tierra; por eso te mando: «Abrirás tu mano generosamente a tu hermano, al necesitado y al pobre en tu tierra»». Dar de beber al sediento Vestir al desnudo Dar cobijo al sin techo Visitar al enfermo Visitar al preso o rescatar al cautivo Enterrar a los muertos Obras de misericordia espirituales Al igual que las obras de misericordia corporales tienen como objetivo aliviar el sufrimiento físico, las obras de misericordia espirituales tienen como objetivo aliviar el sufrimiento espiritual. Fueron codificadas en el Catecismo del Concilio de Trento de 1566 o antes.

Las obras incluyen: Instruir a los ignorantes Aconsejar a los dudosos Amonestar a los pecadores Soportar con paciencia a los que nos hacen daño Perdonar las ofensas Consolar a los afligidos Rezar por vivos y muertos miniatura|centro|vertical=1,5|Maestro de Alkmaar, Las siete obras de misericordia, c.1504, políptico (Ámsterdam, Rijksmuseum) Representación en el arte Las obras de misericordia corporales son un tema importante de la iconografía cristiana. En algunas representaciones de la Edad Media, las siete obras se yuxtaponían alegóricamente con los siete pecados capitales (avaricia, ira, envidia, pereza, lujuria, gula, soberbia). La representación pictórica de las obras de misericordia comenzó en el siglo XII. miniatura|derecha|upright=0.9|Las siete obras de misericordia de Caravaggio, 1606/07 (Nápoles) El Maestro de Alkmaar pintó el políptico de las «Siete obras de misericordia» (c.1504) para la Iglesia de San Lorenzo en Alkmaar, Países Bajos. Su serie de pinturas sobre paneles de madera muestra las obras de misericordia, con Jesús al fondo observando cada una de ellas, en este orden: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, enterrar al muerto, dar cobijo al viajero, consolar al enfermo y rescatar al cautivo.

La pintura de las «Siete obras de misericordia» de Frans II Francken (1605) representa los actos no como un ciclo pictórico, sino en una única composición.

Una obra importante de la iconografía de la misericordia es el retablo de Caravaggio (1606/07) en Nápoles, encargado por la Confraternidad del Pio Monte della Misericordia para su iglesia. Esta cofradía benéfica fue fundada en 1601 en Nápoles. El artista pintó las «Siete obras de misericordia» en una única composición. En cuanto a los fuertes contrastes del claroscuro de la pintura, el historiador de arte Ralf van Bühren explica que la luz brillante es una metáfora de la misericordia, que «ayuda al público a explorar la misericordia en sus propias vidas».Ralf van Bühren, «Las Siete Obras de Misericordia de Caravaggio en Nápoles. La relevancia de la historia del arte para el periodismo cultural», en Church, Communication and Culture 2 (2017), pp. 63-87, cita de las pp. 79-80. Véase también

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

"The Means of Grace" by John Wesley Seven Corporal Works of Mercy in English painted churches (online catalog of medieval depictions, Anne Marschall, The Open University)

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