thumb|derecha|250px|Portada de la revista Puck del 21 de septiembre de 1889, donde se alude a los asesinos no identificados de Whitechapel; caricatura de un hombre con un cuchillo ensangrentado, mirando con desprecio un afiche con media docena de sospechosos. Durante el siglo , tras los asesinatos cometidos por Jack el Destripador en el barrio londinense de Whitechapel, en Inglaterra, se levantaron grandes incógnitas por saber la identidad del famoso asesino.

La circunstancia de que este asesino nunca fuese capturado y procesado, no supuso que durante el breve período que duró su reinado de terror Scotland Yard dejase de investigar y de arrestar a sujetos sobre quienes recayeron sospechas de haber sido el ejecutor.

Luego de clausurarse formalmente el respectivo expediente policial –en 1892– continuaron emergiendo a la luz pública nombres de individuos signados con similar suspicacia aunque jamás se llegó a responsabilizar penalmente a ninguno de ellos, y el caso se mantuvo sumido en el más profundo de los misterios.

Respetando un orden cronológico en la aparición de tales sospechosos a la identidad del asesino, y omitiendo mencionar a seudos sospechosos que en verdad solo constituyeron personajes de ficción (de los cuales empero hubo muchos), una lista bastante completa de personas nominadas como candidatos plausibles o, al menos, en su momento muy mediáticos, sería la que seguidamente se desarrolla.

Sospechosos señalados por la policía de la época

Montague John Druitt thumb|150px|Montague John Druitt.

Uno de los nombres que más se mencionó como sospechoso de los crímenes de Whitechapel fue el de Montague John Druitt,Paul Woods, Gavin Baddeley (2008), Saucy Jack: The Elusive Ripper, Hersham, Surrey, Ian Allan Publishing, ISBN 978-0-7110-3410-5 un abogado hijo de un cirujano de muy buena familia, que desapareció justo tras el crimen de Mary Kelly y cuyo cuerpo fue hallado un mes después flotando sin vida en el Támesis; al fallecimiento esa persona tenía 31 años.

La sospecha hacia John Druitt parte de unas investigaciones realizadas años después de que el caso fuese cerrado por el jefe de policía de Scotland Yard, Sir Macnagthen. No hay evidencia sobre por qué Macnaghten lo consideró un sospechoso serio porque el expediente del caso sigue cerrado al día de hoy y sus únicas declaraciones públicas habían sido que no solo él sospechaba de la culpabilidad de Druitt porque era "sexualmente insano", sino que además su propia familia creía que había sido el asesino.Casebook: Jack the Ripper, sitio digital en Internet.

Montage John Druitt nació el 15 de agosto de 1857 en Wimborne, Dorset. Fue un graduado del Winchester College, abogado, profesor, y deportista que integró equipos de críquet. Esa persona falleció a los treinta y un años de edad, escasos días después de acaecido el último y más terrible de los asesinatos del mutilador victoriano (el de Mary Jane Kelly, nueve de noviembre de 1888). Su cadáver en estado de descomposición fue retirado de las aguas del río Támesis el 31 de diciembre.

Aunque en ensayos posteriores sobre los crímenes victorianos se planteó que pudo haber sido víctima de homicidio, la opinión más compartida es que su muerte se debió a suicidio.

La candidatura de Druitt a la identidad del Destripador experimentó su apogeo desde la década de los años sesenta de la centuria pasada, a raíz de la publicación de “Otoño de terror” del escritor estadounidense Tom Cullen, y de la sencillamente rotulada: “Jack the Ripper” del ensayista británico Dan Farson.

Estos especialistas exhumaron las antiguas notas del memorándum Macnaghten en donde se mencionaba a este suicida como un sospechoso de primera categoría. En dicho informe, aquel alto mando policial expresó que Druitt era de familia bastante acomodada y que su cuerpo sin vida fue rescatado del Támesis el 31 de diciembre de 1888 –datos ciertos-, pero falló al sostener que se trataba de un médico de cuarenta y un años –lo que, como ya se dijo, no era así-. También destacó que los parientes del fallecido creían que él era el asesino.

Sin embargo, no existen pruebas que avalen esta última aseveración la cual, aunque fuese verídica, tampoco implica necesariamente que Montague hubiese en verdad sido Jack el Destripador.

Es más, actualmente la proposición de este hombre al cargo de ejecutor del East End londinense se ha diluido considerablemente, frente a la total ausencia de evidencias objetivas para incriminarlo.

Joseph Isenschmid, tildado por los periódicos como “El charcutero loco”

El 13 de septiembre de 1888, la policía detuvo a un hombre que se dedicaba a la comercialización de piezas cárnicas. Un par de días antes de ese arresto, dos médicos de Whitechapel lo habían denunciado a causa de sus hábitos extraños, y su propia esposa declaró en su contra alegando que Joseph Isenschmid era violento, que siempre portaba encima grandes y afilados cuchillos, aún en los momentos en que la práctica de su oficio no se lo requería, y que había amenazado con matarla.

Se supo que el indagado había sido sometido ya a una prolongada internación en un hospicio debido a padecer severos trastornos psíquicos y, luego de una nueva revisión médica donde se constató su total desquicio, la justicia ordenó su encierro por causa de enajenación mental.

Dado que se hallaba preso cuando acaecieron los homicidios de Liz Stride y Kate Eddowes, el 30 de septiembre de 1888, fue descartado definitivamente como posible asesino de las mujeres.[Wilson ₰ Odell] Colin Wilson, Robin Odell, Jack el Destripador: Recapitulación y veredicto, traducción de Cristina Pagés, Editorial Planeta S.A., Barcelona, España (1989), págs. 268-269.

Severin Klosowski (alias George Chapman) thumb|150px|George Chapman.

El joven barbero polaco, residente a sus veintitrés años en el este de Londres en 1888, prefería que lo conocieran por un nombre más británico. Debido a tal vanidad adoptó el de George Chapman, tomando ese apellido típicamente inglés de una de sus ocasionales concubinas. Casualmente, el mismo apellido de la segunda de las víctimas canónicas de Jack el destripador.

En el tiempo de los homicidios victorianos no se lo asoció con ellos. Años después, el polaco alcanzaría la fama que tanto ansiaba. Mas se trató de una fama aciaga, porque le fue dada como asesino. Más concretamente por su condición de uxoricida, pues se descubrió que mediante dosis de arsénico había mandado a la tumba sucesivamente a tres esposas.

En el año 1903, se impartió orden de captura en su contra y el mérito de concretar el arresto lo tuvo el sargento detective de la Policía Metropolitana George Albert Godley, quien en el pasado había sido uno de los más tenaces perseguidores de Jack el Destripador. thumb|170px|izquierda|Ilustración de George Chapman en un viejo periódico.

El antiguo jefe de Godley, el inspector detective Frederick Abberline, felicitó públicamente a su ex subordinado. “Has atrapado a Jack el Destripador”, parece que le dijo.

Y resulta que Klosovsky-Chapman constituyó para el famoso detective Abberline el primordial sospechoso de haber sido el degollador de los barrios bajos londinenses. Empero, al presente la mayoría de los expertos descartan a este hombre como candidato plausible.

Aunque es cierto que residió en una zona cercana a dónde se consumaron los asesinatos, su instinto homicida recién se habría despertado años más tarde y, sobre todo, el modus operandi de un envenenador muy remota relación guarda con las sangrientas carnicerías perpetradas por Jack the Ripper.Paul Begg, Jack the Ripper: The definitive history, Editorial Pearson Education Limited, Londres, Inglaterra (2005), págs. 348 a 352, ISBN 978-0-582-50631-2

Aarón Kosminski

Otro de los sospechosos de Macnaghten fue Aarón Kosminski,Alex Werner (editor), Jack the Ripper and the East End, Londres, Chatto & Windus (2008), ISBN 978-0-7011-8247-2 un judío polaco residente en Whitechapel que sentía un odio más patológico que visceral hacia las mujeres, y que fue ingresado en un hospital psiquiátrico en marzo de 1889 por sus tendencias homicidas.

El doctor Houchin, quién certificó la locura de Kosminski, describió su comportamiento: "declaró que es dirigido y que sus movimientos son controlados por un instinto que informa su mente; dijo que conoce las actividades de toda la humanidad, y rechazó casi todos los alimentos porque su instinto le decía que no lo haga".

En los registros del hospital solo se ha encontrado una mención de comportamiento agresivo por parte de Kosminski, si bien su estado mental parecía deteriorarse con el tiempo: "Incoherente, de vez en cuando excitado y violento. Hace unos días se subió una silla, e intentó golpear al asistente."

Durante el tiempo que permaneció recluido, había sido diagnosticado como "enfermo crónico inofensivo, de vez en cuando molesto, pero no violento, que se recluye cada vez más en su propio mundo hasta el punto de no saber su edad o cuanto tiempo ha estado interno".

El escritor Russell Edwards, obsesionado con el caso, compró en el año 2007 un chal de dudosa procedencia, que él afirmaba pertenecía a Catherine Eddowes, la segunda mujer asesinada en el distrito de Whitechapel. Mandó la prenda al doctor Jari Louhelainen, especialista en genética. El científico localizó a algunos de los descendientes de los sospechosos para poder realizar la comparación pertinente del ADN encontrado. Y encontró a una pariente británica de la hermana de Kosminski que comparte el ADN mitocondrial con el presunto asesino. Los dos ADN coincidían en más de un 99%, un porcentaje que ascendió al 100% tras el segundo análisis.Descubrieron quién fue "Jack el destripador" a partir de pruebas de ADN, sitio digital 'Minuto uno'. Sin embargo hay serias dudas sobre los métodos y resultados empleados por Edwards.Gabriel Pombo: "El enigma de Jack el Destripador sigue tan campante como antes", sitio digital 'Crimen y criminólogo', 11 de septiembre de 2014.Gabriel Pombo, Jack el Destripador: La leyenda continúa (reedición ampliada, en google libros), editorial Torre del Vigía, Montevideo, 2015, ISBN 978 9974 99 868 1, pág 232-236.

Michael Ostrog thumb|izquierda|150px|Michael Ostrog.

Michael Ostrog era un médico ruso que además se dedicaba a la estafa, por lo que pasó una gran parte de su vida en la cárcel. No era un delincuente ordinario, era muy inteligente, tenía buena educación, y en algunas ocasiones durante los juicios por sus delitos, su astucia le había llevado a simular que sufría un trastorno mental, lo que le había salvado de la cárcel en más de una ocasión.

No se sabe a ciencia cierta porqué figura entre la lista de los sospechosos del Destripador, pues no hay indicios de que haya asaltado a ninguna mujer, y con sesenta años que debía tener en 1888, parecen demasiados para encajar en las descripciones del asesino.

John Pizer, apodado por la prensa “Mandil de Cuero” thumb|150px|John Pizer.

Se trataba de un judío pobre que trabajaba de zapatero y portaba habitualmente un delantal o mandil de cuero cuando ejercía su oficio, y de ahí su apodo “Mandil de Cuero” (Tablier de cuir en francés, Leather Apron en inglés).

El 10 de septiembre de 1888 resultó arrestado por el sargento detective William ThickSergeant William Thick (1845-1930), biografía corta en inglés (incluye foto). de la Policía Metropolitana. Ulteriormente declaró en el juzgado presidido por el magistrado (“coroner”) Wynee Baxter, durante la encuesta judicial instruida con motivo del asesinato de Annie Chapman.