thumb|250px|Imagen de las extravagancias atribuidas a los fanariotas: Nicholas Mavrogenes pasea por Bucarest en un carruaje tirado por ciervos (1780.) Los fanariotas (; en turco, Fenerliler; ) fueron un grupo de familias griegas prominentes que residían en Fanar"Phanariote", Encyclopedia Britannica 2006 (el moderno FenerLos nombres Fener y Φανάρι (Fanari) son derivados de la palabra náutica griega significando "faro" (literalmente "linterna" o "lámpara")), el principal barrio griego de Constantinopla, donde se encuentra situado el Patriarcado Ecuménico. Los fanariotas dominaron la administración del Patriarcado e intervinieron con frecuencia en la elección de prelados, incluso del Patriarca Ecuménico, quien tiene el estatuto de "primus inter pares" entre los obispos ortodoxos del este.
Durante el , algunos miembros de estas familias, que habían acumulado grandes fortunas, accedieron a puestos de gran importancia dentro del Imperio Otomano, como el de intérprete principal de la Sublime Puerta, compartiendo con el ministro de asuntos exteriores otomano la dirección de la política exterior del imperio; como intérpretes del kaptan bajá (almirante de la flota otomana), ejerciendo funciones de gobierno en las islas de la flota otomana y también entre los años 1711-1716 y 1821, fueron nombrados "gospodaros" u hospodares (voivodas o príncipes) de los Principados Danubianos (Moldavia y Valaquia), a ese período se le llama habitualmente la "época fanariota" en la historia de Rumania.
Junto con dignatarios de la Iglesia y las personas influyentes de las provincias, los fanariotas representaron a la clase gobernante griega durante el reinado otomano, hasta la guerra de Independencia de Grecia. Durante la guerra de independencia, los fanariotas tuvieron un papel importante e influyeron en las decisiones de la Asamblea Nacional, el cuerpo representativo de los revolucionarios griegos, que se reunieron en seis ocasiones entre 1821 y 1829.
Alza de la influencia griega en el Imperio otomano Después de la conquista otomana de Constantinopla en 1453, cuando el sultán virtualmente reemplazó al emperador bizantino "de facto" y "de iure" entre los residentes cristianos, el patriarca ecuménico fue reconocido por el sultán como el líder nacional y religioso de los griegos y de las otras etnicidades de fe griega ortodoxa.Glenny, p. 195. El Patriarcado cobró mayor importancia y ocupó un papel clave entre los cristianos del Imperio, porque los otomanos no distinguían legalmente entre nacionalidad y religión, así que consideraban a todos los cristianos ortodoxos del Imperio una sola entidad.Svoronos, p. 83.
La posición del Patriarcado en el estado otomano estimuló proyectos de renacimiento griego, centrados en la resurrección y revitalización del Imperio bizantino. El Patriarca y los dignatarios de la Iglesia constituyeron el primer centro de poder para los griegos dentro del Estado otomano, un centro que consiguió inflirtrarse en las estructuras del Imperio otomano, atrayendo también a la antigua nobleza bizantina.
Como resultado de la administración fanariota y eclesiástica, los griegos llegaron al cenit de su poder, en el , convirtiéndose en la etnia más influyente entre las sometidas por el Imperio. Esto no había sido siempre así en el Imperio otomano, ya que en el los serbios y búlgaros fueron los más importantes en los asuntos del Estado otomano. Al contrario que los griegos, los eslavos, particularmente los serbios, fueron más receptivos a convertirse al Islam, con el propósito de gozar de todos los derechos de la ciudadanía otomana, y siempre tendieron a obtener importantes posiciones dentro del ejército.Stavrianos, p. 270
Con el tiempo, la presencia eslava dentro de la administración llegó a ser una molestia para los líderes otomanos, ya que tendieron a ofrecer su apoyo al ejército habsburgo en el contexto de las guerras del . Hasta el , el Patriarca griego de Constantinopla llegó a ser el dirigente religioso y administrativo absoluto de los súbditos cristianos del Imperio otomano, con independencia de su origen étnico. Todos los patriarcados ortodoxos que antes habían sido independientes, incluso el Patriarcado Serbio renovado en 1557, entraron bajo la autoridad de la Iglesia Griega.Hobsbawm pp. 181–85.
Además, desde el los otomanos se enfrentaron con problemas en su política exterior, y ya no era tan fácil imponer condiciones a sus vecinos; la Puerta se vio por primera vez obligada a participar en negociaciones diplomáticas. Debido a la tradición otomana de ignorar a las lenguas y culturas del Oeste de Europa, los oficiales otomanos se vieron incapaces de manejar semejantes asuntos. La Puerta designó a los griegos como embajadores, ya que eran considerados los más educados del Imperio. Como resultado, los así llamados "fanariotas", familias griegas de Constantinopla, llegaron a ocupar cargos importantes de secretarios e intérpretes para los oficiales otomanos.
Dos grupos sociales griegos emergieron y contestaron al liderato de la Iglesia GriegaSvoronos, p. 87 Estas poderosas clases sociales fueron los fanariotas en Constantinopla y los hombres influyentes de las provincias helénicas. Conforme a Constantine Paparregopoulus, importante historiador griego, los fanariotas buscaron inicialmente los cargos seculares más importantes dentro de la Corte Patriarcal, y, de esta manera, podían intervenir con frecuencia en la elección de los obispos, así como en las decisiones importantes del Patriarca.Paparregopoulus, Eb, p. 108. Comerciantes griegos y clérigos de origen bizantino, que habían acumulado una gran prosperidad económica e influencia política, y que llegaron a ser conocidos como "fanariotas", se asentaron en el distrito situado en el extremo noroeste de Constantinopla, que había llegado a ser crucial para los intereses griegos, después del establecimiento de la sede del Patriarca en 1461 (a poco tiempo después de que Hagia Sophia fue convertida en mezquita).Svoronos, p. 88.
Los fanariotas como oficiales importantes Durante el , los fanariotas emergieron como grupo hereditario clérigo-aristocrático, dirigiendo los asuntos del Patriarcado, y llegando a ser el poder político dominante en la comunidad griega de tierras del Imperio otomano. Con el tiempo, llegaron a ser un factor político muy importante dentro del Imperio, y, como agentes diplomáticos, tuvieron un papel considerable en los asuntos del Reino Unido, de Francia o del Imperio ruso.Svoronos, p. 89.
Los fanariotas llegaron a competir por cargos administrativos otomanos muy importantes, que incluían recaudar impuestos imperiales, administrar los monopolios comerciales, trabajando con contrato en varias empresas, siendo proveedores para la Corte, e incluso dueños de los dos Principados Danubianos - Moldavia y Valaquia. Al mismo tiempo, entraron en negocios separados, adquiriendo el control sobre el comercio de trigo del Mar Negro. Los fanariotas consiguieron expandir sus actividades económicas en un principio hasta el Reino de Hungría, y después hasta todos los estados del Centro de Europa. Estas actividades intensificaron su contacto con las naciones de Occidente, familiarizándose con las lenguas y culturas europeas.
Justo antes de la guerra de Independencia de Grecia, los fanariotas se establecieron como élite política del pueblo griego. Conforme a Paparregopoulos, fue una evolución natural, dada la educación de los fanariotas y su experiencia en supervisar vastas regiones del Imperio. Además Svoronos argumentó que ellos subordinaron su identidad nacional a su identidad de clase, ya que su único propósito era conseguir la coexistencia pacífica entre el conquistador y los conquistados; Svoronos piensa que, de esa manera, los fanariotas no consiguieron enriquecer la identidad nacional griega, y perdieron terreno frente a grupos que evolucionaron gracias a su confrontación con el Imperio otomano, primeramente los kleftes y después los Armatoloi.Svoronos, p. 91.
El dominio fanariota en los Principados Danubianos Establecimiento y contrastes
Este período no debe entenderse como el comienzo de la presencia griega en los dos Principados, ya que príncipes griegos fueron nombrados ahí incluso antes del . Después del fin de la época fanariota, varias familias de ascendencia fanariota, tanto en Valaquia como en Moldavia, se identificaron como rumanos, y permanecieron en la sociedad rumana - entre ellos, la familia Rosetti, cuyo miembro Constantin Alexandru Rosetti (C.A. Rosetti) llegó a representar a la causa radical y nacionalista durante la Revolución de 1848 en Valaquia, y la familia Ghica - que, a pesar de la ascendencia fanariota, llegó a ser representada en el trono de Valaquia después de 1821 por Grigore IV y Alexandru II, llamados entonces los primeros gobernantes "no fanariotas".
La atención de los fanariotas se concentró en ocupar los cargos más favorables que el Imperio podía ofrecer, y no quedaron excluidos los dos Principados Danubianos, que todavía eran relativamente ricos y autónomos - aunque pagaban tributo como estados vasallos. Muchos griegos encontraron ahí condiciones favorables para sus actividades económicas, mejores que en el contexto problemático del Imperio otomano, y también encontraron la oportunidad de adquirir poder político. Muchos pasaron a ser parte de los boyardos de Valaquia y Moldavia a través del casamiento.
Aunque raros, no estaban excluidos los reinados de príncipes locales. Esta situación determinó a dos familias rumanas helenizadas de la nobleza, los Callimachi (inicialmente "Călmaşul") y los Racoviţă, a penetrar en el núcleo de Phanar, para facilitar y aumentar sus oportunidades de ocupar los tronos de los Principados, y más tarde mantener con éxito su posición.
Si bien la mayoría de las fuentes estarían de acuerdo que 1711 fue el momento en el cual la erosión gradual de las instituciones tradicionales llegó a su último estado, características normalmente asociadas con la época fanariota se hicieron sentir antes de esta época. El sultán había influenciado y a veces forzado la elección de su candidato desde el , y los boyardos extranjeros - particularmente de Grecia o del Levante mediterráneo - compitieron con los boyardos locales desde el . Dueños como Dumitraşcu Cantacuzino en Moldavia y George Ducas, príncipe de origen griego, en Valaquia (nacido en 1673) estuvieron obligados a renunciar a todos los miembros de sus familias, que pasaron a ser rehenes en Constantinopla. Al mismo tiempo, el tradicional sistema electivo de los Principados fue causa de largos períodos de desorden político, y estaba dominado por un pequeño número de familias ambiciosas (locales o extranjeras), que entraron en una competición violenta para los tronos y monopolizaron la propiedad de los terrenosDjuvara, pp. 123, 125–26. - relevante es el ejemplo de la oposición entre las familias Craioveşti y Cantacuzino, antes de 1711.
1711-1715 Un cambio claro en la política estuvo determinado por el hecho de que Valaquia y Moldavia, aunque autónomas, habían entrado en un período de continuas peleas con los otomanos, debido a la insubordinación de los príncipes nativos, especialmente asociada con el ascenso del Imperio ruso con Pedro I de Rusia, y con la presencia del Imperio Habsburgo en la frontera que los Cárpatos hacían con los Principados. La disidencia de parte de los dos principados llegó a ser más peligrosa para los turcos, quienes se enfrentaban con el atractivo que suponía para la población de ahí la protección ofrecida por un Imperio ortodoxo. Esto llegó a ser evidente durante el segundo reinado de Mihai Racoviţă en Moldavia, cuando el príncipe complotó con Pedro I para derrocar al dominio otomano. De manera incidental, su sustituto, Nicholas Mavrocordatos, pasó a ser el primer fanariota oficial, en su segundo reinado en Moldavia (él también habrá de reemplazar a Ştefan Cantacuzino en Valaquia, para ser el primer dueño fanariota de ese principado).