thumb|250px|Rótulo de una calle de Aquisgrán afectado por la reforma de la ortografía. La reforma de la ortografía alemana de 1996 fue un acuerdo firmado en 1996 por los gobiernos de los países germanohablantes (Alemania, Austria, Liechtenstein y Suiza). Luxemburgo, país trilingüe y una de cuyas lenguas oficiales es el alemán, no ha apoyado la reforma.
Nuevas reglas
La reforma de la ortografía (Neue Rechtschreibung) es un intento de simplificar la ortografía y hacerla más fácil de aprender, sin cambiar sustancialmente las reglas básicas del alemán. Las nuevas reglas se centran en los siguientes puntos:
correspondencia entre letras y sonidos (incluyendo extranjerismos) uso de las mayúsculas palabras que se escriben juntas o separadas uso del guion puntuación división de palabras al final del renglón
Los topónimos y los apellidos no se ven afectados por esta reforma.
Sonidos y letras
La reforma pretende sistematizar la correspondencia entre los sonidos (fonemas) y las letras (grafemas), y fortalecer el principio de que las palabras derivadas deben escribirse igual que la primitiva.
ß y ss: un gran mito de esta reforma ortográfica es que se quiere acabar con la letra ß. Lo único que cambia es su uso: con la nueva reforma, ß solo aparece tras vocales largas y diptongos. der Fluß → der Fluss (el río) Tras vocal corta se escribe ss o s. Ich möchte, daß du kommst. → …, dass du kommst (quiero que vengas) pero das Haus → das Haus (la casa)
Igual que antes de la reforma, en Suiza y Liechtenstein se usa ss en lugar de ß. En Alemania y Austria se mantiene bajo las nuevas reglas simplificadas. La ß puede ser reemplazada por ss si no se puede escribir por motivos técnicos.
Hasta el 29 de junio de 2017, en el que el Consejo para la ortografía del alemán (Rat für deutsche Rechtschreibung (RDR), en alemán) la aprobó, la ß no existía en mayúsculas. Si no se pudiera escribir en mayúsculas, se escribirá siempre SS en lugar de ß: por ejemplo, Fußball (fútbol) pasa a FUSSBALL en mayúsculas.
Las consonantes triples ya no se reducen a dos: En los compuestos ahora se aceptan tres consonantes e incluso tres vocales iguales. Schiffahrt → Schifffahrt de Schiff + Fahrt (viaje en barco). Seelefant →Seeelefant de See + Elefant (elefante marino).
Las consonantes dobles se escribirán después de vocales cortas aunque vayan a final de palabra, para ir en consonancia con las formas plurales: As → Ass haciendo el plural Asse (as, ases). Tip → Tipp Se equipara al verbo tippen.
Cambios vocálicos, especialmente ä por e, o viceversa, para ir en consonancia con la familia de palabras: Stengel → Stängel (tallo) por Stange (barra)
Otros cambios menores para derogar una gran cantidad de excepciones u ofrecer otras posibilidades de escritura rauh → rau (crudo) por blau, grau, genau
Varios préstamos ahora tienen una ortografía más cercana al alemán. Especialmente los sufijos -phon, -phot, y -graph, que ahora pueden escribirse con f.
Mayúsculas
La reforma intenta uniformizar el uso de las mayúsculas en los nombres, y aclara los criterios para ello.
infrage stellen → in Frage stellen (poner en cuestión; Frage -cuestión- es sustantivo y debe ir en mayúsculas) eislaufen → Eis laufen (patinar sobre hielo; Eis -hielo- es sustantivo)
Ahora se permite usar mayúscula tras los dos puntos. Las mayúsculas corteses usadas en cartas en las palabras du, dein, ihr, euch quedan abolidas, aunque se mantienen para las formas formales Sie e Ihnen.
Palabras compuestas
Como antes, los nombres compuestos se escriben juntos, pero otros tipos de compuestos se escriben separados.
Los compuestos de sustantivo y verbo generalmente se separan: radfahren → Rad fahren (montar en bicicleta)
Los verbos compuestos con un infinitivo se separan: kennenlernen → kennen lernen (conocer por primera vez)
Otras construcciones ahora admiten formas alternativas: an Stelle von o anstelle von (en lugar de)
Hay cambios sutiles en el significado cuando las nuevas formas coinciden con formas ya existentes:
vielversprechend → viel versprechend (literalmente 'prometiendo mucho'; sin embargo, el significado de la primera forma es 'muy prometedor' mientras que la segunda forma significa 'que promete mucho')
Historia de la normativización de la ortografía alemana
El privilegio Duden En 1880 los prusianos regularon la ortografía alemana basándose en el diccionario de Konrad Duden. El diccionario de Duden continuó siendo el factor decisivo cuando el parlamento alemán (Reichstag) empezó a dictar normas para la ortografía en todo el Imperio alemán en 1902.
En las décadas siguientes, la ortografía alemana se decidía de facto por los editores de los diccionarios Duden. Tras la Segunda Guerra Mundial esta tradición se mantuvo en dos centros diferentes: Mannheim en la RFA y Leipzig en la RDA. A principios de los años 50, otras editoriales empezaron a atacar el monopolio Duden sacando a la venta sus diccionarios, que no siempre se ceñían a las normas "oficiales" de Duden. En respuesta a esto, los ministros de Cultura de la RFA declararon oficialmente las normas de Duden como vinculantes en noviembre de 1955.
Los editores de Duden usaron su poder cuidadosamente, porque consideraban que su cometido principal era la documentación del uso, no la creación de reglas. Al mismo tiempo, sin embargo, se vieron obligados a afinar las reglas de la ortografía alemana.
Debate sobre la necesidad de una reforma El debate de los eruditos sobre la ortografía correcta se polarizó a finales de los años 60, porque los jóvenes de esa generación apoyaron la regularización de la ortografía, por considerarla antigua represiva y un método para la discriminación social. Las sugerencias para una reforma ya no se limitaban a decidir casos dudosos, sino a simplificar la ortografía para hacer más fácil la tarea de aprender a escribir.
Muchas de las propuestas de reforma exigían eliminar el uso de las mayúsculas en todos los sustantivos alemanes, cambiándolo por un sistema como el del español, donde solo los nombres propios se escriben con mayúsculas. Varios países escandinavos habían hecho precisamente eso tras la Segunda Guerra Mundial.
Un estudio en los Países Bajos afirmó que el sistema alemán parecía mejorar la velocidad de lectura de ciertos grupos de prueba. Los sujetos podían leer textos de prueba con los sustantivos en mayúscula más rápidamente que si estuvieran escritos con el uso del español (solo nombres propios). El resultado tuvo cierta influencia, y en el Reino Unido pronto se sugirió cambiar el uso de las mayúsculas en inglés, pero el intento fue todo un fracaso.
Debates institucionales sobre la reforma desde 1980 En 1980 se creó el Grupo Internacional de Trabajo para la Ortografía (Internationaler Arbeitskreis für Orthographie), con lingüistas de las dos Alemanias, Austria y Suiza.
Sus propuestas iniciales se discutieron más tarde en dos convenciones en Viena en 1986 y 1990, a las cuales fueron invitados representantes de todas las regiones germanohablantes. En las conclusiones de la primera de estas convenciones, la reforma de las mayúsculas fue relegada a una "segunda fase" de intentos de reforma, pues no se había alcanzado ningún consenso.
En 1987, los ministros de cultura de la RFA encargaron al Instituto para la Lengua Alemana de Mannheim y la Sociedad para la Lengua Alemania en Wiesbaden un conjunto de nuevas reglas. En 1988 estos grupos presentaron un incompleto pero ambicioso sistema de nuevas reglas (por ejemplo, Der Kaiser im Boot se convertiría en Der keiser im bot), que fue rápidamente rechazado por el público y entonces retirado por los ministros de Cultura por ser inaceptable. Al mismo tiempo, se formaban grupos similares en Suiza, Austria y la RDA.
En 1992 el Grupo Internacional de Trabajo publicó una propuesta de reforma global para la ortografía alemana titulada Deutsche Rechtschreibung—Vorschläge zu ihrer Neuregelung (Propuestas de ortografía alemana para su nueva regulación). En 1993 los ministros de Cultura invitaron a 43 grupos a dar su opinión del documento, con vistas en Alemania (ya reunificada), Austria y Suiza. Basándose en estas vistas, el Grupo de Trabajo retiró la idea de eliminar las mayúsculas de todos los sustantivos, y permitió la aún diferente ortografía de las homófonas das (el) y daß (que).
En una tercera conferencia en Viena en 1994, se recomendaron los resultados a los respectivos gobiernos para que dieran su aceptación. Los ministros de Cultura decidieron impulsar las nuevas reglas el 1 de agosto de 1998, con un periodo de transición que duraría hasta el curso académico 2004–2005.
Entrada en vigor El 1 de julio de 1996, todos los estados alemanes, Austria, Suiza y Liechtenstein, así como otros países con minorías germanohablantes (sin embargo, no Luxemburgo) acordaron introducir la nueva ortografía el 1 de agosto de 1998. Unos pocos estados alemanes introdujeron las nuevas reglas en el curso académico 1996–1997.
Los diccionarios fueron los primeros en incluir las nuevas convenciones, lo cual resultó ser muy provechoso para ellos; durante algún tiempo, los diccionarios fueron los libros más vendidos en Alemania. También resultó impulsado el sector de los libros de texto.
Periodo de transición Algunos han sugerido que la principal causa de la controversia sobre la reforma ortográfica puede provenir del periodo de transición de ocho años. La experiencia de otras reformas que han afectado a grandes grupos de personas (la introducción del sistema métrico, el cambio al euro, el cambio sueco del sentido de la circulación, etc.) muestra que tales reformas son tanto más efectivas cuanto más corto es el periodo de transición. Cuando el periodo es largo, muchos ni se molestan en acostumbrarse a la reforma con la esperanza de que sea cancelada. Esto provoca la división de la sociedad entre grupos de entusiastas y de detractores. Muchos expertos aseguran que lo ideal es prepararse bien con antelación y entonces hacer el cambio de un día para otro.
El análisis antes descrito, sin embargo, ignora el hecho de que la decisión de los ministros de cultura solo afecta a las escuelas y las dependencias del Estado, puesto que cualquier otro puede escribir del modo que apetezca. Por ello es imposible introducir una reforma ortográfica "de la noche a la mañana". Incluso aunque la ortografía de todo el mundo pudiera ser legislada, aún quedarían millones de libros en las bibliotecas escritos con la antigua ortografía. Las comparaciones con los cambios de moneda o en la circulación del tráfico no son admisibles en estos casos, sin embargo, dado que en estos cambios el antiguo comportamiento desaparece totalmente tras el cambio (el dinero viejo no tiene valor y ha de ser cambiado; es ilegal e inseguro seguir conduciendo por el lado equivocado de la calzada).
Debate público después de la firma de la proposición La reforma no tuvo repercusión entre el público hasta que se firmó la declaración internacional de propósito. Se elevaron acaloradas discusiones sobre la conveniencia de esta decisión, con los profesores a la cabeza de los detractores de estas nuevas reglas. En la Feria del Libro de Fráncfort (la mayor de Alemania) de 1996, Friedrich Denk, profesor de escuela de Baviera, consiguió firmas de cientos de autores y científicos exigiendo la cancelación de la reforma. Entre los principales detractores estaban Günter Grass, Siegfried Lenz, Martin Walser, Hans Magnus Enzensberger y Walter Kempowski. La protesta adquirió importancia a nivel estatal con iniciativas como "Wir Lehrer gegen die Rechtschreibreform" ("Nosotros, los profesores, contra la reforma ortográfica") capitaneada por el profesor y activista Manfred Riebe.