Pablo de Azcárate y Flórez (Madrid, 1890-Ginebra, 1971) fue un político, jurisconsulto, diplomático e historiador español. Originario de una familia de gran tradición liberal, era sobrino de Gumersindo de Azcárate y nieto de Patricio de Azcárate.
Comenzó su carrera diplomática en la recién formada Sociedad de las Naciones, que abandonó para actuar como embajador del gobierno de la Segunda República en Londres durante la guerra civil española, lo que le obligó a exiliarse al término de la misma.
Se dedicó después a la búsqueda de ayuda para los republicanos que habían abandonado el país, a través del Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles. En 1948, fue enviado por la ONU como comisionado para la Tregua en Palestina, y después ejerció como secretario de la Comisión de Conciliación de la ONU que entre 1949 y 1952 buscó una solución al conflicto árabe-israelí.
Posteriormente se retiró a Suiza, donde se dedicó a escribir varios libros y ensayos basados en sus experiencias. Estas obras y sus archivos particulares han sido utilizados como referencia y se consideran de un gran valor documental.Rumeu de Armas, Antonio, La Real Academia de la Historia. Real Academia de la Historia, 2001. ISBN 84-89512-84-1, pág. 148
Biografía
Familia y formación left|thumb|Imagen familiar de la familia Azcárate tomada en 1907. De izquierda a derecha: Cayo de Azcárate (padre), Patricio, Pablo, Justino, Luis (detrás), María y Eulalia Flórez (tía y madrastra).Todos los niños eran hijos de Cayo de Azcárate y Delfina Flórez, que murió nada más nacer el último, Justino. Después, Cayo se casó con su cuñada, Eulalia Flórez. Pablo de Azcárate formaba parte de una familia leonesa de gran tradición liberal, llegada de Navarra en 1770. Era sobrino de Gumersindo de Azcárate y nieto de Patricio de Azcárate.León Noticias «Sierra-Pambley, Patronato y Guerra Civil (I) » Consultado el 28 de abril de 2010 Su padre, Cayo de Azcárate Menéndez (1852-1923), era un coronel de ingenieros liberal, que de 1912 a 1917 tuvo a su mando el Regimiento de Telégrafos de El PardoRegimiento de Transmisiones «Coroneles con mando en la Unidad desde su creación como Regimiento de Telégrafos.» Consultado el 28 de abril de 2010 (después llamado "Regimiento de Transmisiones"), que estuvo destinado en Larache de 1914 a 1917 durante la guerra del Rif.Ingenieros del Rey «REGIMIENTO DE TRANSMISIONES NÚM. 21. Campañas» Consultado el 28 de abril de 2010 Un primo suyo, Gumersindo de Azcárate Gómez, también era militar y llegaría a ocupar diversos destinos militares. Después del nacimiento de su último hijo, Justino, falleció su esposa, Delfina Flórez, y Cayo se casó con su cuñada, Eulalia Flórez. A pesar de residir en Madrid, la familia Azcárate era originaria de León, donde poseían una casa solariega que fue utilizada estacionariamente por Pablo, en la localidad de Villimer.Diario de León «Juan Pedro Aparicio recibe hoy la distinción de «Cepedano del Año»» Consultado el 29 de abril de 2010
Pablo se formó en la Institución Libre de Enseñanza, de acuerdo con la tradición liberal y republicana de su familia. Tras estudiar Derecho en Madrid, y dentro de los programas de la Junta para Ampliación de Estudios, completó su formación en Francia e Inglaterra, donde comenzó su vocación internacionalista.Monferrer, pág. 151
Fue catedrático de derecho administrativo en la Universidad de Santiago, donde obtuvo plaza en 1918, época en la que inició su carrera política. En 1918 fue elegido diputado a Cortes por la circunscripción de León por el Partido Reformista de Melquíades Álvarez, influido por Luis de Zulueta y Manuel Azaña.Posteriormente sus ideas evolucionaron hacia el republicanismo.Congreso de los Diputados «AZCARATE Y FLOREZ, PABLO DE» Consultado el 28 de abril de 2010 Posteriormente, continuó su cátedra en la Universidad de Granada, hasta que solicitó la excedencia para comenzar su carrera diplomática.Artehistoria «Azcárate y Flórez, Pablo de» Consultado el 28 de abril de 2010
Sociedad de las Naciones left|thumb|Reunión del Secretariado de la Sociedad de las Naciones en Ginebra, en enero de 1931. En 1922 entró a formar parte de la dirección técnica de la Sociedad de las Naciones, con sede en Ginebra y creada en 1919 con el fin de establecer las bases para la paz mundial, siendo nombrado en 1931 director del Departamento de Asuntos de Protección de Minorías Étnicas, sustituyendo al diplomático noruego Erik Colban.
Ya en 1931 se tuvo que enfrentar a los conflictos étnicos en Alta Silesia, en la zona bajo soberanía de la Segunda República Polaca, cuya importante población de origen alemán denunció el trato que sufría. El asunto se solucionó con una tibia condena a la política polaca de represión, que no contentó a Alemania.Fink, págs 323-326 En un ámbito similar, abordó en 1932 el problema de la minoría székely, una etnia de identidad húngara ubicada en territorio rumano. Para ello se desplazó a Rumanía, donde se entrevistó con representantes székely. Tras estudiar el caso, el Comité decidió adoptar una solución de compromiso, entregando algunas tierras en propiedad a los székely, aunque fue considerada una solución a corto plazo.
Estos casos hicieron madurar en Azcárate algunos conceptosː se convirtió en firme defensor de las minorías y años más tarde denunció que la Carta de las Naciones Unidas no incluía ninguna disposición que tratase el problema., pág. 3
Aunque se mantuvo en el cargo hasta 1934,Fink, pág 354 de 1933 a 1936 ejerció también como secretario general adjunto de la Sociedad de las Naciones.Monferrer, pág. 152
Guerra Civil
thumb|Azcárate fue recibido con animadversión por parte de los sectores más conservadores de la clase política británica, recelosos de la Segunda República Española. Uno de los gestos más sonados fue el protagonizado por Winston Churchill, que rehusó estrechar la mano del diplomático español durante una recepción.
Tras el estallido de la guerra civil española, pasó unos días en París ayudando a Fernando de los Ríos a reorganizar la embajada española (un auténtico mercado de ofertas de armas, según sus propias palabras), de la que después se haría cargo Álvaro de Albornoz. pág. 8 Renunció a su cargo en la Sociedad de las Naciones, y el 13 de septiembre asumió el puesto de embajador del gobierno republicano en Londres, donde buscó el apoyo del gobierno británico para la República, aunque Neville Chamberlain proclamó la no intervención en 1937. Desde la embajada, consiguió atenuar las simpatías que en un principio mostró la sociedad británica por los sublevados. Mantuvo contactos constantes con los diputados de los partidos simpatizantes, proporcionándoles información y datos que pudieran ser utilizados en las sesiones del Parlamento Británico.Varios autores. Homenaje a Carlos Cid. Universidad de Oviedo, 1989. ISBN 84-7468-173-1, pág. 305 Sus gestiones durante esos tres años fueron ingentes, y siempre lamentó profundamente el nulo apoyo prestado por las autoridades británicas a los republicanos españoles, como plasmó en su libro Mi embajada en Londres durante la Guerra Civil Española.
1936 Azcárate, que contaba con relaciones en el Foreign Office de su etapa como secretario adjunto de la Sociedad de las Naciones, no fue bien recibido por los sectores más conservadores de la política británica, especialmente por Winston Churchill, que rechazó estrechar su mano durante una recepción.Bahamonde,pág 56 Mientras, su hijo Manuel, dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas, encabezó una delegación a los Estados Unidos, donde durante dos meses dio a conocer la realidad republicana española.Bahamonde, pág. 58
1937 En febrero, ante la Sociedad de las Naciones, Azcárate consideró un error la propuesta anglo-italiana, secundada por Francia, de impedir la entrada de voluntarios en España.Revista Cuenta y Razón «La mediación internacional en la guerra civil española» Consultado el 29 de abril de 2010 Precisamente en marzo, envió al Foreign Office pruebas documentadas de la intervención italiana en la contienda española, solicitando su presentación ante el Comité de No Intervención, aunque su propuesta no prosperó.Beevor, pág. 191 El 12 de mayo asistió, junto con Julián Besteiro, que se había hospedado en su residencia, a la coronación del rey Jorge VI, visita que aprovechó Besteiro para entrevistarse el día anterior con Anthony Eden, secretario de Estado del Foreign Office, con el fin de buscar una mediación en el conflicto español, aunque según Azcárate no obtuvo más que "buenas palabras".Bahamonde, pág. 271
El 20 de junio, Frederic G. Kenyon —exdirector del Museo Británico— publicó en The Times sus sospechas de que el patrimonio pictórico español se encontraba deteriorado o incluso en el extranjero, a lo que respondió Azcárate desde las mismas páginas del diario invitando a Kenyon a visitarlo. Este se desplazó a España en septiembre para hacer las pertinentes comprobaciones y regresó a Londres confirmando el buen estado de las principales obras, y posando para The Times en una fotografía junto a Las meninas, una de las obras sobre las que circulaban más rumores.
El 1 de julio, Azcárate asistió en París, junto al presidente del gobierno republicano Juan Negrín y el embajador en Francia, Ángel Ossorio y Gallardo, a una reunión con Léon Blum y el nuevo jefe del gobierno francés, Camille Chautemps, con el fin de recabar el apoyo francés para su causa, ante el peligro que suponía la intervención de la Alemania nazi y la Italia fascista.Azcárate era amigo personal del Dr. Negrín, y disfrutaba en París de un importante prestigio entre las personalidades políticas francesas. Este tipo de reuniones fueron habituales durante la Guerra Civil, y en marzo del mismo año había tenido lugar otra similar. A pesar de que se produjo un principio de acuerdo, su apoyo no llegó a materializarse.Beevor, pág. 258 La inestabilidad política de Francia pudo jugar también un importante papel en este hecho.
A finales de año, su hermano Justino, que había sido hecho prisionero por los sublevados en León nada más comenzar la guerra, fue canjeado en un intercambio de prisioneros por Raimundo Fernández-Cuesta y pasó también a Francia. No fue el caso de su primo Gumersindo, que había sido hecho prisionero por los franquistas tras la conquista de Bilbao y que sería fusilado por estos.Francisco J. Romero Salvadó (2013). Historical Dictionary of the Spanish Civil War, The Scarecrow Press, pág. 68
1938 Durante todo el año, además de las gestiones habituales durante el conflicto civil, se dedicó a hacer llegar información al gobierno británico sobre los excesos cometidos por el bando sublevado contra la población civil, especialmente las cifras de muertos por bombardeos.
En junio, elevó una protesta al Foreign Office, a través del ministro Halifax, por los bombardeos sobre la población civil llevados a cabo en Alicante (25 de mayo) y Granollers (31 de mayo).Beevor, pág. 301 Halifax le tranquilizó diciéndole que enviaría una carta de protesta al gobierno de Burgos.Beevor, pág. 302 En julio, fue el encargado de comunicar al gobierno británico la decisión de Negrín de aceptar la propuesta del Foreign Office de retirar de la contienda a los voluntarios extranjeros de ambos bandos, lo que afectaba a las Brigadas Internacionales.Profesionales PCM «Brigadas Internacionales: El nombre de la libertad» Consultado el 28 de abril de 2010 Al final de la guerra, junto con muchos otros intelectuales, fue sometido por el gobierno franquista a la retirada de su condición de catedrático. Esta depuración se produjo mediante Orden Ministerial en febrero de 1939, junto a otros destacados catedráticos (ver recuadro).
La depuración de Azcárate