El Congreso Constituyente del Perú de 1822 fue la primera institución política elegida democráticamente en el Perú. Sus miembros, llamados diputados, fueron designados en elecciones populares convocadas por el libertador José de San Martín, quien ejercía entonces el poder como protector del Perú. La labor principal de esta asamblea fue dar a la República del Perú su primera constitución política, que fue la Constitución liberal de 1823. Asimismo, ante el retiro de San Martín, entregó el Poder Ejecutivo a tres de sus miembros, que conformaron un cuerpo colegiado denominado la Suprema Junta Gubernativa y cuya cabeza era el general José de la Mar. Posteriormente, ratificó de manera sucesiva a los primeros presidentes de la República del Perú: José de la Riva Agüero y José Bernardo de Tagle (más conocido como Marqués de Torre Tagle). Luego entregó el poder absoluto a Simón Bolívar, entrando en receso el 10 de febrero de 1824. Volvió a reunirse un año después, solo para prorrogar la dictadura bolivariana, y cerró sus sesiones el 10 de marzo de 1825.
Contexto: el Protectorado Luego de la proclamación de la independencia del Perú, en la antigua capital del Virreinato del Perú, Lima, el 28 de julio de 1821, el general José de San Martín asumió el mando político militar de los departamentos libres del Perú, bajo el título de Protector, según el decreto del 3 de agosto de 1821, título que luego cambio por el de Protector de la libertad del Perú. Su gobierno se conoció por ello con el nombre de Protectorado.
El protector del Perú fue quien dio al Estado peruano su primera bandera y escudo nacional. Convocó también a un concurso para crear un himno nacional, acuñó la primera moneda del país, fundó su Marina de Guerra y las primeras unidades de su ejército, y organizó la administración y las primeras instituciones públicas del Estado.
Pero faltaba una constitución política, que definiera la forma de gobierno. San Martín apoyaba la monarquía constitucional, mientras que entre los patriotas peruanos el sistema republicano era el favorito. Mientras tanto, rigió un Reglamento Provisorio, reemplazado después por un Estatuto, de carácter igualmente provisorio.
Elección del Congreso
El 27 de diciembre de 1821, San Martín convocó por primera vez a la ciudadanía para que eligiera un congreso constituyente, mediante el decreto N.º 146. Este congreso tendría la misión de establecer la forma de gobierno que en adelante regiría al Perú, así como una Constitución Política adecuada.
En el reglamento de elecciones se ordenó que los departamentos eligieran 79 diputados propietarios y 38 suplentes, de acuerdo con la población que figuraba en el censo de 1795, publicado en la Guía del Perú del año 1797. Esta es la relación del número de diputados propietarios y suplentes según cada departamento:
DepartamentoPoblaciónDPDSLima1197000804La Costa 294120201Huaylas1140620804Tarma867770603Trujillo2309701507Cuzco2163821407Arequipa1368120904Huamanga1115590703Huancavelica480490301Puno1000000603Maynas y Quijos1500001017938 DP: Diputado propietario. DS: Diputado suplente.
Únicamente los departamentos ocupados por los separatistas (Lima, Tarma, Huaylas, Trujillo y La Costa) eligieron sus diputados. Las representaciones de los demás departamentos ocupados por los realistas, surgieron de nombramientos hechos por los ciudadanos oriundos de ellos y que residían en Lima. Esto provocó no pocas situaciones peculiares, como la del aspirante a diputado por Huancavelica, Manuel Antonio Colmenares, que reunió a nueve cargadores indígenas del mercado, los llevó al recinto electoral y les entregó las boletas de sufragio, convenciéndoles de que votaran por él. De esa manera, con solo nueve votos, resultó elegido diputado.
Instalación del Congreso miniatura|250px|Pintura que representa la instalación del Primer Congreso Constituyente del Perú, en la capilla de la Universidad de San Marcos. El decreto de San Martín de 1821 establecía el 1 de mayo de 1822 como la fecha de la instalación del congreso. Debido a que en esa fecha la comisión encargada de elaborar un plan de elecciones no llegó a presentar el proyecto, Torre Tagle (encargado del gobierno por ausencia de San Martín, que había viajado a Guayaquil), por decreto de 27 de abril señaló el 28 de julio para la reunión definitiva. Diversas causas dilataron ese plazo y, por fin, San Martín, que hacía poco había regresado a Lima, por decreto de 18 de setiembre fijó el día 20 del mismo mes para la inauguración de las sesiones.
Fue así como el congreso se instaló el viernes 20 de septiembre de 1822. Si bien eran 79 los diputados expeditos, ese día solo se presentaron 51. Muchos de ellos eran destacados miembros del clero, el foro, las letras y las ciencias. El historiador Rubén Vargas Ugarte también considera que este congreso contó mayoritariamente con personalidades eminentes, a diferencia de otros congresos posteriores donde abundaron las mediocridades.
La ceremonia de instalación del Congreso fue solemne. El lugar de este suceso fundacional fue la capilla de la Universidad de San Marcos, en la plaza de la Inquisición (hoy Plaza Bolívar o plaza del Congreso). Asistieron al acto el protector San Martín (al que se le reservó el estrado) y sus ministros; asimismo, contó con la presencia de gran público en la galería y el fondo del salón, mientras que los diputados ocupaban el hemiciclo.
El primer acto del Congreso fue elegir al presidente provisional de la mesa directiva, honor que recayó en el prócer Toribio Rodríguez de Mendoza, quien había educado en la filosofía de Ilustración a la generación de la Independencia siendo rector del Real Convictorio de San Carlos. Mucho de sus antiguos discípulos figuraban como diputados. miniatura|izquierda|Francisco Xavier de Luna Pizarro, primer presidente del primer Congreso Constituyente del Perú en 1822. Luego se eligió como presidente efectivo del Congreso al diputado por Arequipa Francisco Xavier de Luna Pizarro. Como vicepresidente fue elegido Manuel Salazar y Baquíjano, conde Vista Florida; y como secretarios José Faustino Sánchez Carrión —autor de las famosas cartas de «El Solitario de Sayán», en las que abogaba por la república federal como forma de gobierno— y Francisco Javier Mariátegui, de tendencia liberal.
Renuncia y retiro de San Martín Se presume que uno de los motivos por el que San Martín, a poco de retornar a Lima, apresuró la instalación del Congreso, fue debido a que, durante su ausencia, había sido expulsado su ministro Bernardo de Monteagudo, lo que implicaba un repudio de parte de los peruanos a su política y a su proyecto monarquista. Ante la adversa opinión pública, San Martín habría decidido retirarse y dejar el poder en manos del Congreso.
Lo cierto es que San Martín ya desde antes había tomado la decisión de abdicar el poder y dejarlo en la representación nacional del Perú, sobre todo al constatar que la victoria sobre los españoles no podría obtenerse sino solo con ayuda externa. Ante el Congreso instalado, renunció al protectorado y de inmediato procedió a abandonar el Perú (20 de setiembre de 1822). El Congreso a su vez lo nombró “Generalísimo de las armas del Perú” y le expresó la gratitud de la Nación.
Nombramiento de la Junta Gubernativa En su sesión inicial, el primer decreto aprobado por el Congreso fue el siguiente:
El Congreso decidió también habilitar a todas las autoridades, salvo las del Poder Ejecutivo y las del Consejo de Estado, así como a consagrar la inviolabilidad de los representantes y su incompatibilidad con el ejercicio de diversos cargos. Al día siguiente, 21 de setiembre de 1822, aprobó otro decreto declarando que asumía los poderes legislativo y ejecutivo, y que entregaría este último a un grupo de tres diputados, que conformarían un cuerpo colegiado denominado la Suprema Junta Gubernativa. Es decir, desde el mismo seno del Congreso se optó por elegir a los representantes del Poder Ejecutivo. Los tres diputados designados fueron José de La Mar (presidente), Manuel Salazar y Baquíjano y Felipe Antonio Alvarado. Esta Junta Gubernativa entró en funciones ese mismo día.
Diversas medidas El 4 de noviembre de 1822, el Congreso acordó acciones de gracias a lord Thomas Cochrane, a Colombia, al Ejército Libertador, a Chile y a su Supremo Director, así como expresó su reconocimiento a los guerrilleros indígenas y hasta a los naturales de la selva, por sus servicios a favor de la independencia. Asimismo, otorgó amplia amnistía, incluso a las autoridades españolas. El único exceptuado fue el exministro Bernardo de Monteagudo, que fue proscrito, estableciéndose sanciones para las autoridades que le permitiesen vivir libremente en sus distritos.
El 22 de noviembre, el Congreso dio el golpe de gracia a la pretensión monárquica de San Martín y desautorizó la Comisión de Juan García del Río y de Diego Paroissien, que habían sido enviados a Europa por el protectorado para buscar un rey para el Perú y el 22 de diciembre de ese año, el mismo Congreso republicano sentó las «Bases de la Constitución Política»; entre las muchas reformas introducidas, destaca la abolición del comercio de esclavos negros.
La asamblea se dedicó también a la organización del territorio nacional en departamentos, provincias y distritos.
Crisis política y militar
La principal labor de los legisladores, esto es, la redacción de la Primera Constitución del Perú independiente y la obra legislativa, se vio dificultada por las difíciles circunstancias que surgieron a fines de 1822 y comienzos de 1823. No había recursos para pagar los sueldos a militares y empleados civiles, y los alrededores de la capital eran asolados por los bandidos. En cuanto a la guerra contra los españoles que aun resistían en el sur del Perú, la Junta de Gobierno dispuso llevar a cabo el plan militar de San Martín, de atacar a los realistas desde los puertos intermedios del sur. Pero para ello necesitaba ayuda militar externa.
Precisamente, estaba ya en curso la ayuda de la Gran Colombia que el Libertador Simón Bolívar ofreció al Perú para derrotar a los realistas que aún resistían en todo el sur peruano, incluyendo la actual Bolivia. Durante la Entrevista de Guayaquil, Bolívar había ofrecido a San Martín ayuda militar para el Perú, la que se concretó en julio de 1822, con el envío de tropas colombianas al mando de Juan Paz del Castillo. En septiembre de ese año, Bolívar pretendía enviar otros 4000 soldados más, pero la Junta Gubernativa solo aceptó la recepción de 4000 fusiles. Las relaciones del Perú con la Gran Colombia entraron en un punto crítico debido a la anexión de Guayaquil a la Gran Colombia. Sumado a ello, estaban las instrucciones que había recibido Juan Paz del Castillo, de no comprometer a las fuerzas colombianas solo en caso de que el éxito estuviera garantizado y solo en el norte del Perú. Esto entraba en conflicto con los intereses del Perú y el colombiano regresó a su país en enero de 1823.
El momento era oportuno para los independentistas, los realistas estaban acorralados en los Andes y sin ninguna posibilidad de ayuda exterior, pero en los precisos instantes en que se iba a librar la decisiva Campaña de Intermedios las relaciones con la Gran Colombia se distanciaron. Esta expedición dirigida por uno de los generales de San Martín terminó en fracaso tras las derrotas del ejército patriota en Torata y Moquegua (19 y 21 de enero de 1823).
De entonces data la letrilla burlesca de un pasquín dirigido contra el Congreso que los españoles difundieron desde su campamento situado a poca distancia de Lima:
Elección de Riva Agüero como primer presidente del Perú miniatura|izquierda|José de la Riva Agüero, primer presidente del Perú.