La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 se realizó en la noche del viernes 27 de julio en el Estadio Olímpico de Londres. El evento fue una combinación de una apertura formal y ceremonial que incluyó los discursos de bienvenida, el izamiento de las banderas, el desfile de los atletas y un espectáculo artístico empleado para mostrar la cultura del país anfitrión. Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fueron inaugurados oficialmente por la reina Isabel II del Reino Unido. El espectáculo fue titulado Isles of Wonder —Islas maravillosas— dirigido por el ganador del Óscar, el cineasta británico Danny Boyle, con música compuesta especialmente por el grupo de música electrónica Underworld.
Previo a Londres 2012 se había mostrado bastante recelo sobre la capacidad británica de crear un espectáculo capaz de alcanzar el estándar establecido por Pekín 2008, donde la ceremonia se destacó por su escala, extravagancia y costo, siendo reconocida como la «mejor de la historia». Mientras que la ceremonia de Pekín 2008 tuvo un costo de 65 millones de libras, Londres gastó 27 millones de libras (de 80 millones presupuestadas para sus cuatro ceremonias) para su ceremonia, que, empero, fue aproximadamente el doble del presupuesto original. Sin embargo, la ceremonia de 2012 fue vista generalmente como un gran éxito, elogiada por numerosas publicaciones y espectadores que la describieron como «obra maestra» y «carta de amor a Reino Unido».
La ceremonia comenzó a las 21:00 BST y duró casi cuatro horas. La audiencia televisiva internacional fue de aproximadamente 900 millones de espectadores, de esta manera se convirtió en la ceremonia de apertura olímpica más vista en el Reino Unido y Estados Unidos.
El contenido de la ceremonia se mantuvo, en gran medida, secreto, a pesar de los miles de voluntarios y tras dos ensayos públicos. Las principales escenas artísticas fueron las representaciones de la Revolución Industrial británica, el Servicio Nacional de Salud y el patrimonio literario, musical y cultural de ese país. Además, la ceremonia contó con un cameo filmado de la reina Isabel II y una actuación en vivo de la Orquesta Sinfónica de Londres, acompañada por Rowan Atkinson, actuando como Mr Bean. Estas representaciones fueron atribuidas al sentido del humor británico. Las presentaciones, en casi todos los segmentos de la ceremonia, de niños y jóvenes, reflejaron la búsqueda de inspirar a una generación —«inspire a generation» emblema de los Juegos de Londres—.
Preparativos 300px|thumb|right|Danny Boyle, director de la Ceremonia de apertura. En julio de 2010, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres 2012 —LOCOG, por sus siglas en inglés— anunció que Danny Boyle, director británico ganador del Óscar, sería el director artístico de la ceremonia de apertura. El equipo estuvo compuesto por Stephen Daldry, director tres veces nominado al Óscar, Mark Fisher, productor de conciertos e integrante del equipo encargado de las ceremonias olímpicas de Pekín 2008, Hamish Hamilton, director británico, y Catherine Ugwu, productora y miembro de los equipos artísticos de las ceremonias de Vancouver 2010 y Mánchester 2002.
Boyle explicó que cuatro cosas lo motivaron a tomar el trabajo: que es gran fanático de los Juegos Olímpicos, que vivía a una milla del Estadio Olímpico, que el 27 de julio es el cumpleaños de su padre y su experiencia como director ganador del Óscar. Además declaró que aceptar el trabajo «extrañamente se sentía como... una responsabilidad cívica o nacional». En 2011, Boyle reconoció que la extravagancia de la ceremonia de apertura de 2008 era imposible de superar, por lo que su deseo era «volver al inicio», recuperar las tradiciones creadas desde Los Ángeles 1984.
A pesar de las modestas expectativas, a finales del 2011, el Gobierno Británico duplicó el presupuesto para las ceremonias, por lo que la apertura de Londres 2012 tuvo un costo de 27 millones de libras, que, sin embargo, fue aproximadamente el doble de lo previsto originalmente. Por su parte, la inauguración de Pekín 2008 tuvo un costo de 65 millones de libras.
El título del espectáculo —Islas Maravillosas — se inspiró en La Tempestad de William Shakespeare (especialmente en el discurso No tengas miedo de Calibán). Boyle clasifica el discurso de Calibán como uno de los más bellos de la obra shakesperiana. El pasaje habla de las bellezas de una isla y la devoción del personaje por ese lugar. Entre los pocos detalles publicados por el equipo creativo, fue la presencia de la campana más grande de Europa (una estructura de 27 toneladas, dos veces más pesada que el Big Ben), la participación de cientos de enfermeras y niños en uno de los segmentos y la actuación de diversos artistas.
Personalidades Desde el Palacio Real asistieron a la ceremonia: la reina Isabel II —que además inauguró sus segundos Juegos Olímpicos—, el príncipe Felipe de Edimburgo, el príncipe Carlos de Gales, la duquesa Camila de Cornualles y otros miembros familia real británica. Acompañados por el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams; el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, y su esposa Samantha Cameron; el ex primer ministro John Major; y el alcalde de Londres Boris Johnson con su esposa Marina Wheeler.
Entre las personalidades foráneas asistentes se encontraban asimismo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff; el primer ministro de Rusia, Dmitri Medvédev; el primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda; la primera ministra de Australia, Julia Gillard; el primer ministro de Francia, Jean-Marc Ayrault; el primer ministro de Bélgica, Elio Di Rupo; la primera ministra de Bangladés, Sheikh Hasina; la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson-Miller; la Reina Sofía de España; la primera dama de los EE. UU., Michelle Obama; el presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge; y el presidente del Comité Organizador de los Juegos, Sebastian Coe.
Actos
Islas maravillosas thumb|170px|Escena representando la Gran Bretaña rural. Exactamente a las 8:12 p. m. («2012» en el reloj de 24 horas) los Red Arrows pasaron volando en formación sobre el Estadio Olímpico y del concierto de Hyde Park. El prólogo incluyó una interpretación de «Nimrod» de Variaciones Enigma compuesta por Edward Elgar, el cual fue presentado por la Orquesta Sinfónica de Londres. Cuarenta y ocho minutos más tarde, a las 9 p. m., la ceremonia empezó con una película de dos minutos dirigida por Danny Boyle y producida con la participación de la BBC. Con inicio en el nacimiento del río Támesis en Gloucestershire, la película sigue el río hasta el corazón de Londres, yuxtaponiendo imágenes de la vida británica contemporánea con tomas pastorales. La banda sonora incluye extractos de varias piezas musicales, destacando Variations de Andrew Lloyd Webber, el tema de EastEnders por Simon May, «London Calling» de The Clash y «God Save the Queen» de Sex Pistols. El camino de la película terminó en el Estadio Olímpico, donde grupos de niños sostenían globos enumerados desde 10 al 1 que estallaron en secuencia con una cuenta regresiva conducida por la audiencia. Bradley Wiggins, ganador del Tour de Francia hacía solo cinco días, emergió para inaugurar la ceremonia tocando la campana afinada armoniosamente más grande del mundo. La campana fue forjada por Whitechapel Bell Foundry de Londres.
La sección de apertura de la ceremonia resumió la economía y el desarrollo social británico desde la economía rural a la Revolución Industrial hacia los años 60. Al comienzo, el suelo del estadio tuvo en su centro un modelo de Glastonbury Tor y un modelo de village cricket como prometió Boyle, repleto de animales vivos y actores interpretando pobladores y trabajadores. El coro juvenil realizó cantos a capela. Los himnos informales de los cuatro países constituyentes de la nación fueron cantados: «Jerusalén» (de Inglaterra, cantada por un coro en vivo en el estadio), complementada por interpretaciones filmadas de «Danny Boy» (de la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte), «Flor de Escocia» (del Castillo de Edimburgo en Escocia) y «Pan del Cielo» (de la playa de Rhosilli en Gales, pero cantada en inglés). Los himnos fueron entrecortados con metrajes de ensayos del Rugby Union Home Nations.
Pandemonium thumb|170px|left|Escena que representa la Gran Bretaña industrial.
Mientras las interpretaciones progresaron, unos carruajes clásicos de la London General Omnibus Company entraron al estadio, llevando hombres vestidos con chaqués de la era victoriana, ataviados con sombreros altos. Liderados por Isambard Kingdom Brunel (interpretado por Sir Kenneth Branagh), los hombres salieron de los carruajes y contemplaron la tierra con aprobación. Después de llegar al Glastonbury Tor, Brunel entregó el discurso «No tengas miedo» de Caliban del acto, escena II de La tempestad de Shakespeare.
Mientras los pobladores enrollaban y apartaban el césped y otros accesorios, aparecieron varias chimeneas ascendiendo desde el suelo simbolizando la Revolución Industrial, acompañadas con hombres escalando su estructura, y los trabajadores imitaron forjar lo que se convirtió en uno de los anillos olímpicos. Boyle describió esta sección de la ceremonia como «Pandemónium» (en referencia a la capital del Infierno en El paraíso perdido), y dijo que celebra el «tremendo potencial» permitido por los avances de la era victoriana. Esta parte del espectáculo incluyó un silencio en memoria de los fallecidos durante las dos guerras mundiales, incluyendo soldados británicos (conocidos como tommies) y un campo de amapolas. Acompañado por 1000 percusionistas dirigidos por Evelyn Glennie interpretando "And I Will Kiss", los actores desfilaron alrededor del estadio representando grupos históricos que cambiaron el rostro de Gran Bretaña, incluyendo el movimiento para permitir a las mujeres votar, la marcha de Jarrow, los primeros inmigrantes caribeños llegando a Gran Bretaña a bordo del MV Empire Windrush, y Los Beatles como aparecen en la portada de su álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Aquí también se incluyó la presencia en vivo de los Pensionistas de Chelsea y un grupo de Pearly Kings and Queens. Varios de los participantes, incluyendo los caballeros victorianos, imitaron movimientos mecánicos repetitivos asociados con los procesos industriales, tales como telar. Mientras el desfile prosiguió, cuatro anillos olímpicos sobrevolaron el estadio y, cuando el quinto alcanzó su posición, se encendieron y chispearon con exuberancia.
Felices y gloriosos